(del laberinto al treinta)


jueves, 16 de junio de 2011

El mal aliento de la caverna abecedaria

SAN NIETO Y EL DRAGÓN


El sueño del humorista involuntario Francisco José Jurado: José Antonio Nieto rematador definitivo de la misión de Cruzada del Caudillo: finiquitador del último rescoldo del comunismo en el Hemisferio Norte.

Ya el título lo dice todo: CON EL SOVIET EN LA PUERTA. Javierito Tafur se llama el nota. Artillero de puente del Acorazado ABC y ejemplar sobresaliente de la cabaña anarkokofrade, es decir, una criaturita del Señor dotado de un selebro orodentado, empedrado de neuronas atascadas por kilos de seborrea, tizne y mugre acumulada por sus muchos años de tragacirios empedernido en quinarios, novenas, pregones y procesiones propiamente dichas. Ya sé, papa, que te prometí moderar mi natural tendencia a cargar las tintas acribiosas en la descripción de ciertos personajes que contaminan con su mala baba el aire que todos respiramos. Y se muera mama que lo estoy cumpliendo. Ahora bien, si un tipo de la cuerda fachiruli me viene, desde un medio oficial, provocando y cargando las mismas tintas que me eran propias para describirme acribiosamente a mí mismo-mismo mismamente yo ya no respondo: me descargo de mi promesa y le endiño zurriagazo sin contemplaciones.

Es lo que me acaba de ocurrir cuando me he encontrado con que ese sujeto me disparaba una andanada texticular directamente desde el inefable monárquico matutino llamándome, como a todos los demás indignados que fuimos a mostrar nuestra indignación a la ceremonia municipal de reparto del cotarro, desarrapado, subvertor del orden establecido y miembro de una mini turba de alternativos subvencionados. Vayamos por partes.

Desarrapado, a mí que sólo he usado corbata dos veces en mi vida y las dos de gomilla: la caqui que me obligaban a llevar en la mili y la de la Primera (y Última) Comunión, me importa una higa que me lo llame algún tío vaina de pescuezo anudao, porque es una descripción desde la simple comparación del estilo vestimentario. Subvertor del orden establecido, aunque emitido con clara voluntad infamante, lo tomo como un piropo dadas las circunstancias. Lo mismo me ocurre con lo de miembro de una turba (mejor una turba que una masturba, que es lo que son los rouquistas domingueros que se corren de pensamiento, palabra, obra y omisión manifestados contra las bodas gays). Y con alternativo... pues que me lo quedo también: alternativo a gente de su ralea.

Pero lo que no le voy a consentir al cacho penco ese, porque lo considero un insulto del género de las injurias, de la especie de las calumnias y de la familia de los navajazos traperos, es lo de subvencionado. Porque lo que ese tío sandio de pescuezo amueblao, al servicio (el sí) de un poder mediático con intereses estrictamente empresariales está tratando de decir es que a mí me pagan por ir a manifestarme contra el secuestro de las libertades por parte del poder económico vía interspuesta de los políticos a su servicio y contra una ley electoral desigualitaria y que contempla la participación en el juego de corruptos. Que soy un subvencionado, que recibo dinero de alguien para hacer lo que hago. Y desde aquí se lo digo al jicho ese: yo no cobro ni por eso ni por cagarme en su nasión desde estas líneas. Cosa que él no puede decir, como texticulero de plantilla a sueldo del diario que es. Hasta ayer no supe que era precisamente él el excretor de la cagandurria esa. No venía su nombrecito ni su fotito con su lindo caretito encabezándola en el digital del charco-diario cristofacha en el que se revuelca. Aunque todo lo demás del tema a su alrededor venía firmado por el dire, el Poyato. No es su estilo, me dije, más bien el de algunos ejemplares de la cabaña karnerokofrade o de algún novelista con menos futuro que el librero de Sandokán, pero nunca se sabe: quienes refocilan en el mismo colchón acaban usando la misma expresión. Y no me equivoqué.

Allí estuve, con 500 desarrapados más. Con mi barra de pan en la mano. Y con el ánimo de otros desarrapados como el profesor Sampedro, un ciudadano a millones de años luz éticos de los que tomaban posesión de sus cargos y de los que defienden el ultraliberalismo desde sus tribunas pagadas. Coreando las consignas. La de mucha corbata y mu poca vergüenza. Yo hubiera añadido para no ser sexista a la corbata la mecha y oro. La de que no, que no, que no nos representan, que no. Porque a quienes representan es al poder económico y a los intereses de la gran banca y los ciudadanos no tienen control sobre los asuntos que les concierne de verdad. La de hay poco pan para tanto chorizo. Porque en ese ayuntamiento se sentaba uno mu gordo con una presunción delictiva kilométrica y dos de los tres condenados en firme por el Banco de España por contiibuir a la ruina de esta ciudad. El tercero, el exalcalde, que demostró su cobardía no apareciendo. La de que a todos los chorizos les ponen un cordón, por el férreo policial que los ¿protegía? Y cuando llegó el orondo representante de la Iglesia Católica lo de ¿quién ha votao a ese de morao? E incluso lo de ¡¡¡vivan los novios!!! cuando Monse Deme apareció del bracete de un curazo. Un obispo que ha mostrado su cacareada equidistancia sintiendo una enorme satisfacción por el resultado, hablando del comienzo de una nueva era. Se supone que en la que van a seguir trincando más pasta del erario público. A Sadokán se le cantó: traemos un libro para Sandokán. Y ante la cara de susto que puso, alguien se apiadó y le aclaró: ¡tranquilo: del Barco de Vapor! Temía por una virulenta reacción alérgica.Una verdadera fiesta cívica. En la que participaron gente muy joven, desde luego de la que no va de domingo a la catequesis, gente mediana, gente mayor. Médicos, arquitectos, profesores, albañiles, limpiadoras, estudiantes, parados. El soviet supremo, vamos. O perroflautas.

Pero la verdadera dimensión del niputaidealismo que practica este mastuerzo plumilla del Acorazado está en su frase final para definirnos: la muchachada que Izquierda Unida mantiene o mantenía a beneficio de inventario para intentar suplantar por la vía de los hechos, descaradamente antidemocráticos, los votos de los que va careciendo en las urnas. Ya te digo… Tenía que haber visto la pitada que se llevó Marcelino Ferrero (Ggoché) cuando salía del ayuntamiento y no tuvo más ocurrencia, en lugar de largarse con el rabo entre las patas, que levantar el puño. Y las imprecaciones de los indignados que tuvo que soportar el provocador, ya sin caracolillos pescueceros engominados y afeitado el bigote de concejal franquista. El muy peripatético. El el 15-M somos nosotros de Cayo Lara también le ha sido contundentemente contestado. Es la partitocracia al completo la que está en juego, so tío vaina.

La caverna cristofacha está desatada, sin empacho en usar los palabros más rancios de sus infumables imaginarios jurásicos para definir una situación que no es que no entiendan, es que les suena a marciana: soviets, checas, turba… Monse Deme, el del Báculo Enhiesto, hablaba el otro día del advenimiento de una nueva época. El nobelista Francisco José Jurado se refería al flamante alcalde PiPiolo como el consecutor del ¡¡¡hito histórico de finiquitar el último rescoldo del comunismo en el Hemisferio Norte!!! Y el otro día se destapaba en el feisbu como un descerebrado adolescente lleno de rencor y de rabia contra alguien de la antigua Calleja de las Flores, donde se llevó siempre y merecidamente más palos que una estera. Tan mayor y perdiendo los papeles de esa forma... Aunque no se sabe si iba harto de moriles de las Bcampos o es que tiene la cabeza ya definitivamente ida.

Y estos son los que van a gestionar la cultura en esta hundida ciudad. Para sustituir a la panda mantas que han sido desalojados. Además de preocupación , la verdad es que dan miedo. Tienen un algo, un ansia de revancha, una mirada psicótica perdía...

tafur y el soviet

lunes, 30 de mayo de 2011

Señales

Yo creo que hubo señales suficientes antes de la hecatombe. Y no sólo la estelar de la huida de la sa-cerdotisa que sacrificó los 100 bueyes rojos necesarios para asegurarse una zancada más hacia su meta de alcanzar el Papisado. Sino, mucho, mucho después. La principal ocurrió justo antes de Semana Santa cuando la histórica esquina que acoge al histórico edificio regionalista diseñado en los 20 por Azorín Izquierdo de Diario de Córdoba con Fernando Colón fue colonizada por sorpresa por un nuevo local de hostelería. Cualquier turista que pasase por su puerta y se asomara tras los cristales y contemplase la desmesurada pretenciosidad pompier de su decoración interior pensaría que se trataba de alguna historiada cafetería central chic recién restaurada, una de esas que portan nombres pomposos como Viena, La Parisina o, a tenor de la inicial rotulada entre acantosas revolutas, de la Renaissence. Graso error, porque esa rutilante R corresponde exactamente a la inicial de Rafalete, el Rey de los Pinchitos Morunos de Cañero Viejo, que se nos ha colado en tol corazón del la Capitalidá Curturá. Casa Rafalete. Un lugar que parece diseñado para que unas señoras de mecha y oro mojen suizos en chocolate tras misa de 12 mientras juegan a diseñar un candidato del PP, pero que en realidad es un templo del masticoneo plebeyo, donde el sufrido pueblo se ponga púo de pinchitos, sarmorejo y japuta en adobo a precios de risa bajo una monumental lámpara de inequívoco estilo Luis Veinticinco. A dos pasos de Capitulares.

Es precisamente ese estilo decorativo de mansión de imputado malayo, de saloncito de parsela ilegal en cuyo patio trasero se asan sardinas los domingos y fiestas de guardar el que debería habernos avisado de que Sandokán no estaba solo en el mundo y que sus huestes se acercaban peligrosamente al castillo de Capitulares, ahora ya sin caretas, a cara descubierta. Que algo se estaba revelando en Córdoba mientras el mundo se rebelaba en feliz destello de la amiga Elena a quien Antonio Manuel reconoce su maternidad en su reciente Rebelión y Revelación. Y ese algo es que hay una masa elevadísima de pueblo votante huérfano de ideología porque lo está además de las más mínimas condiciones de formación educativa, de la que los desalojó el sistema clasista de reparto de que disfrutamos gracias a los políticos de la izmierda real que han seguido las pautas marcadas por los mercados en lugar de cumplir con sus programas, desalojado así mismo de los festines culturales del centro, de los palacios del sur o del norte, de las Cosmopoéticas y las Exhibopolléticas, un mundo de chándales y camisetas de Áridos La Villarrubiana, de gorrilla y paleta de mover el arroz en un trébede de gas butano, de chicos con pinta de duros, como los que el propio Nuevo Arcanhe Sarvadoh contrató como apoderados para las mesas electorales y que parecían sacados de un casting para una versión cani de The Wire, de los políganos y los barrios obreros ahora empobrecidos. Un granero de votos irredentos que irá al primer populista que se le ponga en frente y les acaricie los bajos fondos de su desesperanza. Sea del partido que sea. Son los directamente opuestos en espíritu a los de los indignados de las plazas, juventud formada que exige el fin de su utilización como respaldo del saqueo y, de paso, su sitio en el reparto del pastel que les corresponde por su estatus. En esta ciudad el PSOE nunca tuvo acceso a ellos, fue la alcaldiosa excomunista la que los pastoreó, la que una vez al año aparecía por su peroles y se marcaba un tango con ellos, cuidando, eso sí, no se le manchase la chaquetiya de Tío Pepe que tocase. La que ponía cara de escucharlos y les prometía y prometía lo que nunca pensaba cumplirles. La que dilapidó ya definitivamente un proyecto de izquierdas que nació en esta ciudad por obra y gracia de un equipo capitaneado por quien sí tenía mano de hierro con la injusticia y que sus epígonos fueron apuntillando sucesivamente instalados en las poltronas del poder. Y cuando se fue a ofrecer su currículo de perfecta populista a otra empresa los dejó a merced de otro como ella, menos fino y pastelero, pero de idénticas artimañas. En realidad puede hablase de un exorcismo, de la sacada violenta del diablo del populismo de un cuerpo que lo usurpaba con las malas mañas del mal bicho de las chaquetiyas a uno natural, en el que no hay trampa ni cartón, sino naturalidad retrechera de fajo de billetes atados con una goma y fanfarronería de analfabetismo. Como magistralmente lo retrata Aristóteles Moreno en su reciente Lo que somos.

Pero con todo lo que nos ha pasado a los cordobeses no es sino anticipo de lo que va a ocurrir en todo el país. La hecatombe autosacrificial de la izquierda nos convertirá inevitablemente al sandokanismo, versión cañí del berlusconismo. La diferencia estará en que en Italia, como en Córdoba (falsamente, porque los verdaderos malos son otros), tienen una figura apayasada contra la que dirigir la resistencia, y en España el mal estará atomizado. Se cambiarán las leyes y se amordazará a los ya de por sí domesticados medios mediante el esparadrapo de la concentración de capitales. Sólo nos queda la esperanza, de que, como suele ocurrir en las pelis de gánsteres, acaben matándose unos a otros.

martes, 24 de mayo de 2011

ECOLO y yo.



Estos últimos días he tenido muy abandonado el blog. Porque he estado en campaña. He hecho campaña por ECOLO CÓRDOBA, la marca municipal del proyecto nacional EQUO. Y no he querido mezclar al partido con este lugar, al que considero, como mucha gente, altamente tóxico, para no perjudicarlo.

Hace un par de meses un amigo me pidió colaborar en el proyecto y aportar al programa lo que pudiera. Así lo hice intentando al principio marcar un poco las distancias pero al final no sólo colaboré de lleno en esa elaboración sino que he participado muy activamente en la campaña repartiendo folletos informativos por la ciudad, especialmente a la puerta de las facultades y apoyando con mi presencia los actos realizados para llamar la atención de los ciudadanos sobre nuestra existencia. Se trata de una faceta desconocida en mí, que no me pringaba en un tema político directo desde mis tiempos, remotísimos, de activista universitario. Pero ha merecido la pena. Me lo he pasado bien, he conocido gente muy interesante y he recuperado viejos amigos, algunos incluso de la infancia. Y sobre todo tengo la impresión de haber participado en el alumbramiento de un proyecto que ha dado muestras de tener mucho futuro y de ser absolutamente necesario a la vista de los negros tiempos que se avecinan. Lo mejor, teniendo en cuenta que he tenido que renunciar a algunas de mis visiones de la realidad y de mis arranques analíticos, ha sido el comprobar que ECOLO CÓRDOBA, teniendo una base ecologista, ha sabido ampliar su estricta marca verde con propuestas de progresismo político de tintes más rojizos.

Hemos considerado un éxito nuestro resultado, aunque no un triunfo, que es sólo para quien corona. 4.111 votos tras una campaña costeada exclusivamente por las aportaciones personales del puñado de amigos que nos unimos, pero llevada a cabo con un derroche de imaginación. Ahora surgirán algunas críticas internas, pero que irán destinadas sólo a las limaduras de los bordes. Somos la primera fuerza de las que han quedado sin concejal, casi duplicando a UPyD.

Ya ECOLO CÓRDOBA no existe. Ahora ya sólo existe EQUO que comienza su carrera para las generales de 2012. En vista del éxito conseguido en Córdoba, con una campaña casi improvisada y sin un puto euro, auguro un despegue vertiginoso para la formación que lidera Juantxo López de Uralde. Yo me imagino que seguiré colaborando, aunque en principio voy a tomarme un respiro.
Mañana intentaré colgar mis reflexiones sobre el resultado de las elecciones y los movimientos de acampada surgidos del 15 M. Pero sobre todo de txan ta ta txaaaaan: ¡¡¡¡SANDOKAN!!!!.

Y haré un hueco para contaros sobre el cierre de la Calleja de las Flores.

martes, 17 de mayo de 2011

¿SERÁ VERDAD?

¿Será verdad? ¿Esta vez de verdad? ¿Que vuelve mayo y su fuerza eugenésica de rebeldías? Que dentro de unos años pueda hablarse del ESPÍRITU DEL 15 DE MAYO?

sábado, 14 de mayo de 2011

Abatido el más peligroso terrorista del mundo


La Unión de Países Pobres ha puesto fin a su peor pesadilla. Robert G. Morgan ha muerto. Elaborada durante muchos años, estudiada al milímetro durante los últimos meses, una operación de las fuerzas especiales de élite tercermundistas ha acabado con la vida del líder de Comodities Stocks Exchange o Bolsa de las Materias Primas Agrícolas de Chicago, el grupo terrorista al que se deben más muertes en todo el mundo de todos los grupos que usan el terror para sus fines políticos, económicos o religiosos. Así lo anunció en torno a las once y media de la noche del domingo (cinco y media de la madrugada del lunes en España) el presidente de la Unión de Países Pobres, Ubanga K’mele. Los agentes abatieron a disparos al líder de Comodities en la localidad norteamericana de Chicago, en una operación en la que no hubo bajas unionistas. En el día siguiente al anuncio, en su segunda comparecencia desde que se desarrolló la operación, en un acto de homenaje a los millones de niños muertos de hambre en todo el mundo K’mele ha afirmado: Es un gran día para todos, el mundo es más seguro y mejor a causa de la muerte de Robert G. Morgan .

Fuentes oficiales unionistas han confirmado que el comando, que había entrado clandestinamente en pateras desde la vecina México y atravesó en camioneta todo el país hasta su objetivo, asaltó la vivienda donde se escondía el peligroso terrorista con sus más estrechos colaboradores y guardaespaldas, asesinó al líder, que iba desarmado, y a varios de sus secuaces. Seguidamente requisaron todo el material que encontraron para recabar información sobre próximos objetivos del terrorismo financiero internacional. Una vez concluida la primera parte de la operación el comando procedió a cargar el cuerpo del terrorista en la camioneta con la que se trasladó hasta la costa. Allí y utilizando las mismas pateras que les sirvieron para entrar en el país se adentraron en el mar y arrojaron el cuerpo al océano no sin antes tomar las pertinentes muestras de ADN al cadáver y cerebrar una pequeña ceremonia del rito neoliberal, religión que profesaba el terrorista. Introdujimos en su ano un billete de cien dólares para que los pudiera invertir en la Bolsa del Más Allá, una de las creencias de esa secta fundamentalista, que basa su doctrina en la búsqueda del máximo beneficio esté donde esté, declaró el jefe del comando, cuyo nombre se mantiene en secreto por razones de seguridad, tras ser condecorado en privado en la aldea kikuyu de donde es originario por el presidente de la Unión de Países Pobres.

Los problemas de legalidad internacional que presenta la operación son múltiples. En primer lugar los Estados Unidos, en cuyo territorio se desarrolló la operación, han elevado una protesta a la ONU por no haber sido advertidos de la misma. Fuentes de la Unión de Países Pobres han declarado que debido a las evidencias de que los servicios secretos norteamericanos no sólo estaban en contacto, sino que realmente estaban al servicio secreto de los terroristas, se desestimó el mantenerlos al tanto de la operación, por lo que se decidió considerar la maniobra del comando como un acto de guerra enmarcado en la lucha global contra el terrorismo financiero internacional que tiene bula semilegal según la costumbre instaurada por los propios Estados Unidos en otras ocasiones.

En segundo lugar se ha achacado al comando que directamente eliminara al terrorista desarmado pudiendo haberlo capturado vivo para que enfrentara un juicio justo. La excusa que han puesto los cerebros de la operación es que debido a la ingente cantidad de dinero que poseía el terrorista, acumulado a lo largo de su vida por sus criminales actos especulativos financieros, las posibilidades de que pudiera comprar a políticos, jueces y periodistas y salir absuelto y listo para reanudar sus fechorías, eran sumamente elevadas. Su muerte serviría además de muestra de lo que les ocurrirá sin remedio a todos los demás terroristas de la red del capitalismo financiero que se esconden en todos los países del mundo, con preferencia de los países altamente desarrollados cuyas estructuras políticas los acogen más o menos a las claras y desde los que estos desalmados diseñan sus acciones terroristas que causan millones de muertos en todo el mundo.

En cuanto a la lista de crímenes perpetrados en los últimos años por la red terrorista que dirigía el peligroso líder abatido, TVE1 recogía recientemente las declaraciones de Jean Ziegler, Relator de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU sobre el Derecho a la Alimentación que hablaba claramente de ellos:

El terrorismo neoliberal se basa en una ideología mentirosa y fundamentalista pero muy poderosa: predica la falsa creencia en que la economía funciona según unas leyes naturales. Hay una mano invisible que es el Mercado Mundial que mueve los hilos de todo. No se puede hacer nada en contra de esa mano invisible. Afirma que las de la economía son leyes como las de la astronomía, leyes que no se pueden cambiar. Según eso hay pueblos enteros que no son productivos, que quedan fuera de la Historia y mueren.

El principal grupo terrorista neoliberal es el Comodities Stocks Exchange o Bolsa de las Materias Primas Agrícolas de Chicago que fija el precio mundial de los alimentos conforme a las técnicas bursátiles según los criterios del capitalismo financiero. Siete son los grandes bancos que dominan el comercio mundial del trigo, de los demás cereales y del arroz. Es un hecho incontrovertible que millones de personas mueren cada año de hambre por actos terroristas que utilizan como principal arma de exterminio masivo las variaciones en las cotizaciones bursátiles.

Actualmente hay 8 millones de personas amenazadas de muerte por hambre en Kenia y sus vecinos y 3 más en Zimbawe. Esas cotizaciones de Bolsa fueron responsable de las hambrunas de Níger, Mali y Somalia a partir de 2005. En total en todo el mundo 800 millones de personas sufren las consecuencias del hambre y 2000 más déficit alimentario crónico. Ello según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación.

Los datos del poder mortífero del terrorismo financiero internacional son, pues, escalofriantes. Cada día 100.000 personas mueren de hambre. Cada cinco segundos el pasado año murió un niño de hambre de menos de 10 años. 856 millones de personas, uno de cada 6 habitantes del planeta viven grave y permanentemente desnutridas. Sin embargo el Informe Mundial sobre Alimentos de la FAO que proporciona esas cifras sin que nadie las cuestiones asegura que las agricultura mundial con el actual desarrollo de su fuerza de producción podría alimentar sin problemas, es decir, con 2.700 calorías por día y adulto a 12.000 millones de seres humanos, prácticamente el doble de la humanidad. No hay fatalidad alguna. Un niño que muere de hambre es asesinado.

Por terroristas. El principal de ellos ha sido por fin eliminado, pero su red de muerte y destrucción sigue viva.

Mañana día 15 de mayo de 2011 hay convocada en todas las ciudades españolas una serie de manifestaciones para exigir a los gobiernos de todo el mundo el fin del terrorismo financiero internacional y la devolución de la democracia a los ciudadanos, sus legítimos dueños y administradores, secuestrado por las redes terroristas neoliberales con la complacencia comprada de la inmensa mayoría de los políticos de todos los países del mundo, pero principalmente de los desarrollados.

lunes, 2 de mayo de 2011

Cruz de Mayo de Cañero 2011


Un año más cumplo la orden maternal de sacar aquí en el Intennel imágenes y sentidas loas de la Cruz de Mayo de Cañero, en la que colabora mi progenitora como miembra activa que es de la Asociación de Vecinos, la más antigua de España, como me recuerda alguien en la barra mientras degusto un magnífico potaje de garbanzos, espinacas, chorizo y morcilla que ha guisado una vecina. De nuevo me encuentro rostros de vecinos a los que conocí en el colegio, algunos incluso que no he visto desde entonces.

La puesta general de la Cruz sigue la tónica de otros años de reproducir símbolos inmortales de la ciudad. Este año le ha tocado a la fuente de la Plaza del Potro acompañada de una perspectiva de la Posada. Y el coqueto e inevitable, por su vinculación al lugar, detalle simbólico referente a Julio Romero: el cuadro Viva el pelo en su caballete, naranjas y limones en una silla con mantón y el brasero de la Chiquita Piconera. Que no le farta de ná. Y por supuesto un delirio de geranios y gitanillas cubriendo la pared de la iglesia. Hasta el tiempo nos ofreció una rara tregua para que pudiera disfrutar del rato del momento.

Le recrimino a mi madre por ese 2ª Premio que ha conseguido la Cruz este año. No podemos ganar siempre el 1ª, me dice. No sea que piensen en otros barrios que tenéis enchufe..., le bromeo. Ya la he chafado. Con la Cruz y la sana competición no se juega. A punto estuvo de quitarme el plato de potaje. Por bocazas.





CRUZ DE MAYO 2007


CRUZ DE MAYO 2008


CRUZ DE MAYO 2009

lunes, 25 de abril de 2011

El enigma sirio



Cuatro son los países árabes que más me afectan en su doble sentido, de afección y de afecto: Túnez, Marruecos, Egipto y Siria. En todos ellos dejé vivencias y amigos. Y en todos he sentido directamente cómo el infecto aliento del poder arbitrario amenazaba las nucas de todos los ciudadanos, que allí eran súbditos. Sin que a los autollamados demócratas del también autollamado mundo libre les preocupara nunca lo más mínimo. Han tenido que ser ellos solos, esos súbditos transformados de pronto en ciudadanos reclamantes de derechos, los que para pasmo general, sobre todo de esos encanallados pseudodemócratas de los países ricos, los que intentaran por fin romper las cadenas que mantenían sus déspotas al servicio de los lobbies empresariales de Estados Unidos y de Europa. Túnez, mi pequeño Túnez, fue el primero, de una tan literaria y eficaz manera que ha provocado las cínicas dudas de los más listos de los analistas a la violeta. Se imponía la visión de los árabes aborregadamente islamizados, sometidos, que es lo que significa la palabra, y por suerte, porque en sus genes supuestamente no aparecía el cromosoma de la autonomía personal y si rompían con sus opresores serían para abrazar a otros aún peores. Y si no ha sido así, pensaban los conspiranoicos desconfiados, es porque la CIA y sus guionistas de Hollywood, una vez más, estaban detrás. En el fondo todos, progres y fachas, estaban de acuerdo en que mejor que los alrededores de los pozos de petróleo estuvieran bien custodiados y que la principal garita del capital oileico en la zona, Israel, siempre en pie de guerra. Centinela alerta. ¡Alerta está!

Pero los ciudadanos de Túnez y Egipto han demostrado, sin la ayuda de la CIA y mucho menos de la de los progres europeos, que son eso, ciudadanos. Ciudadanos conscientes de que lo son. Que quieren ser dueños de sus destinos, algo que por ahora, ni siquiera los del llamado mundo libre son. Porque el poder hace tiempo que ya no reside, ni siquiera aparentemente en ellos. Pero al menos quieren ser gozar de las libertades de que gozamos nosotros. Y por eso los velos y las barbas han quedado fuera de juego. Y ahora todo el mundo empieza a distinguir, a comprender o a intuir que el mundo árabe no es un todo homogéneo, para bien o para mal, ese magma informe producto de lo que Edward Said denunció en ese enorme tratado de antropología del europeo que tituló ORIENTALISMO.

Cada país árabe es un mundo, pero en todos, en absolutamente todos, ha prendido la llama. Y el triunfo de la racionalidad democrática, dentro del orden que permitan los verdaderos dueños de los mecanismos del cambio, que son los ejércitos estatales, de su mayor o menos dependencia umbilical de EE.UU. y sus intereses estratégicos, en cada uno de ellos va a depender de múltiples factores. Ya lo estamos viendo.

Los análisis que de Siria hacen los medios occidentales domesticados vuelven a trigo de la burra de los conflictos religiosos. Sólo les interesa promover la idea de que se trata de luchas interconfesionales entre chiítas, alauitas, cristianos, sunnitas. Y advierten del peligro de la libanización del país si se desencadena una guerra civil. Probablemente ocurra, pero no por cuestiones religiosas, sino por cuestiones menos espirituales. Unas de carácter interno y otras externo. Las primeras se basan en la inimaginable red de funcionarios del régimen que Hafez el Asad tejió por todo el país a imagen y semejanza de la que tejieron los partidos únicos en las dictaduras totalitarias pseudocomunistas. En mi estancia de un mes en Siria cuando aún vivía el terrible león (eso es lo que significa Asad) recorriendo morosamente todo el país me encontré con muchos tipos que llevaban una pistola en el bolsillo trasero del pantalón, sin funda, como descuidadmente, pero muy a la vista. En los autobuses de línea, en los cafés, en las partidas de taula de las puertas de los bloques... Aunque el miedo era palpable por doquier aquel detalle me dio la medida de lo fundado que era. Sirios en confianza y españoles (arabistas en prácticas) que conocí allí me confirmaron que había cientos de miles de sicarios del régimen perfectamente armados y con la orden de demostrarlo. En cada bloque, en cada calle, en cada manzana, en cada barrio había una célula que no sólo vigilaba, informaba e intimidaba a sus vecinos, sino que también los extorsionaba. Además la policía de carreteras, al igual que en otros lugares, por ejemplo Marruecos, redondea sus bajos sueldos cobrando un impuesto discrecional a cada conductor en las rotondas de entrada a las ciudades bajo enormes pancartas donde se animaba a dar la sangre, los hijos y la vida por el lider, Abuna (nuestro padre). Así que el problema principal serían los ajustes de cuentas entre vecinos desarmados y sicarios con arsenal suficiente para armar una guerra. Me imagino que son esos sicarios los que disparan contra las multitudes, además de que lo haga el propio ejército.

A todo ello, desde luego habría que sumar la revancha sunnita sobre la minoría alauita y la de los islamistas que no olvidan que en Hama, en 1982 el régimen masacró a sangre fría entre 20 y 40.000 ciudadanos que, aunque acicatados por los partidos confesionales, mostraron su desafección al régimen baazista.

Las externas provienen de los intereses de Israel, que no puede permitir que su enemigo canónico se convierta en una democracia. La dinámica de la crispación que es su estrategia quedaría bloqueada y sus argumentos para considerarse víctima eterna del odio árabe y poder seguir robando tierras a sus vecinos anulada. Cuenta además con un arma poderosa, además de la nuclear y el ejército más poderoso de la zona: la usurpación de los Altos del Golán, garantía segura de humillación al vecino para que sea incapaz de moderar su política de vecindad.

Todo ello me hace temer lo peor. Ojalá me equivoque y el pueblo sirio gane una transición como la de sus hermanos tunecinos y egipcios. Que el desquiciamiento de su vecino y hermano Iraq, responsabilidad de los intereses occidentales, sea un revulsivo para que si las presiones ciudadanas siguen hasta el punto de que el régimen se sienta incapaz de controlarlo y el ejército decide que no necesita la dictadura para mantener sus privilegios como en Egipto y Túnez, sean capaces de generar un movimiento de reconstrucción nacional. Ejemplificante.

En cuanto a Marruecos, sólo espero que nuestros vecinos del sur descubran por sí mismos que su rey, Mohamed VI es su Mubarak, su Ben Ali, su Bashar el Asad. A pesar de lo que digan gente tan cínica como nuestra ministra de Exteriores. El ejército marroquí tampoco necesita al tipo de la perenne mortaja. Y los ciudadanos si lo necesitan es para obligarle a devolver la incalculable fortuna que su familia lleva robándoles desde hace 50 años y luego darle la patada. Y que serviría para elevar justo al doble el PIB del país.

martes, 19 de abril de 2011

Provecho de la xenofobia


No cabe duda de que la redacción del proyecto de ley que está preparando estos días en Francia la derecha perifascista del presidente Narkozy responde a presupuestos claramente xenófobos. Se trataría de impedir que los musulmanes usaran la calle como lugar de rezo colectivo como vienen haciendo en aquellos lugares en los que carecen de mezquitas, éstas no tienen suficiente aforo o el boicot de las autoridades municipales les impide construirlas. Me imagino que esta prohibición, en la equitativista Francia se hará extensivo a todas las demás formas de rezo de todas las demás formas de superstición fideística, incluidas las procesiones católicas. Pero ocurre que en la laica Francia la tétrica tradición católica de procesionar propagandísticamente sus representaciones de cadáveres torturados fue abolida desde los mismos inicios de la Ilustración entronizada en República y sólo pervive, junto con otras macabradas de inequívoco sello español como la torturomaquia, en las zonas que, por su condición de limítrofes con la península, están más expuestas al contagio de la vesania y el esperpentismo ibérico. Por ello el prohibicionismo de raíz xenófoba de la derecha nacionalista gala no va a presentar un problema para el catolicismo militante autóctono, que se mantiene, de momento, en un discreto estado de modulada expectativa, a pesar de los jaleamientos que desde el propio gobierno y desde la ultraderecha no vergonzante viene recibiendo. Prefiriendo que a la competencia se le limen los dientes a costa de la represión propia de afilar los suyos.

Dado que en nuestro país comienza a manifestarse el mismo fenómeno que en el país vecino de ocupación de la vía pública por los orantes musulmanes por escasez de espacios adecuados y en vista de que su habilitación viene siendo boicoteada estratégica y sistemáticamente por las autoridades municipales de cualquier color podríamos preguntarnos si corre peligro el rezo callejero en las calles españolas, o sea las procesiones de Semana Santa y todas las que usurpan el espacio público el resto del año cada vez más atrevidamente en caso de que las presiones sociales obliguen a los políticos que vienen a imitar a su correligionario francés. No lo deben creer así los narcocofrades ibéricos porque en caso contrario se habrían solidarizado vehementemente con sus equivalentes de la competencia del país vecino colgando lazos verdes, el color del islam, de los varales de sus aparadores ambulantes. Aquí, están seguros, tienen cogidos a los políticos por las pelotas con el alicate de los votos. Claro que tal vez no han contado con la posibilidad de que los musulmanes franceses eleven una reclamación al Tribunal de Estrasburgo exigiendo igualdad de trato respecto al otorgado oficialmente a las cofradías católicas españolas. Para los derechos civiles, podrían proclamar, o todos moros o todos cristianos, valga la rebuznancia. Y exijan una ley común para todo el espacio europeo. Sería de mucha risa, ¿qué no? Porque en cuestión de derechos no valen las ventajas que pudiera arrogar la longevidad de una tradición. Véase el caso de la ablación del clítoris entre los africanos o el de la canónica sumisión de la mujer en el catolicismo y en el islam. La opción sería o seguir permitiendo que las calles se llenen los viernes de musulmanes con el culo en pompa o que todas las de Europa se conviertan en lugares libres de manifestaciones supersticiosas. Sin excepciones.

Sea como sea los que siempre perdemos somos los que no creyentes, y en nuestra propia negatividad nominal podemos encontrar la raíz de nuestra exclusión y derrota permanente. Como no creemos en nada (entendiendo nada por las paparruchas supersticiosas de cualquier índole, llámese religión, magia, astrología, homeopatía o ufología), no tenemos derecho a sentirnos ofendidos por manifestación alguna de los creyentes, sea directa o indirecta, como ellos sí lo tienen a la viceversa. Porque ellos y no nosotros participan de lo sagrado, que es lo único que tiene capacidad y derecho a ser ofendido. Y por eso blasfemia llaman a nuestras acciones militantes y libertad de expresión a las suyas. Pero lo peor no es que los farsantes tiarados recamados de oro y pedrería hagan ese distingo entre ambos esfuerzos para consumo propio, sino que la legislación española la contemple también y castigue a unos y les ría las gracias a otros por los mismos hechos.

Así, ocurre que el derecho a la crítica más o menos feroz, pero siempre legítima, a las creencias, que no son otra cosa que ideas, absurdas, pero ideas, de los creyentes en seres imaginarios son consideradas frecuentemente, tras la consiguiente denuncia de los afectados, un delito contemplado en una ley que ha sufrido una rocambolesca historia. Efectivamente el artículo 525 del Código Penal Español convierte en punible cualquier mofa, escarnio o burla dirigida hacia cualquier religión. Esa ley, vigente durante todo el franquismo y creada para blindar al nacionalcatolicismo genocida de duda alguna, fue abolida en 1982 por el Parlamento español nada más ganar las elecciones el PSOE. Era tan evidente la necesidad de esa abolición que hasta el precedente del PP, AP, votó a favor. 13 años después uno de los políticos con mayor grado de putrefacción moral del espectro estatal, el católico y sin embargo auto considerado socialista, Juan Alberto Belloch, a la sazón ministro del Interior del PSOE y actual alcalde de Zaragoza, volvió a resucitarla por su cuenta y riesgo en la reforma del Código Penal de 1995. Un caso más de lo que Manuel Peris llama la izquierda penitente, formada por una pléyade de políticos populistas mayormente del PSOE, pero también de IU, que no tienen empacho en aparecer impúdicamente en manifestaciones propagandísticas nacionalcatólicas portando los símbolos bajo los cuales se genocidió a sus antecesores políticos, unos por manifiesta incongruencia ideológica, mientras que otros justifican su protagonismo en estas carpetovetónicas liturgias alegando que más que actos religiosos se trata de manifestaciones culturales, de tradiciones populares. Como si las manifestaciones culturales o las tradiciones fueran inmutables y carecieran de contenido ideológico o de sentido político.

Como apunta incisivamente el autor del blog Flash de Cámara en una magnífica entrada titulada El fraude aconfesional español: La libertad de expresión solo puede tener un límite: las personas. O más concretamente su derecho al honor, a su buen nombre y a su reputación. Las ideas, como conceptos abstractos no tienen que ser respetables. No es propio de una democracia avanzada que su sistema legal disponga de preceptos orientados a proteger lo abstracto. Eso es más propio de las teocracias. La religión pertenece a ese ámbito, algo incuestionable a tenor de la cantidad de credos religiosos existente en el mundo incompatibles entre sí. Por muy asentado que esté un sistema de creencias en un lugar, no deja de ser la opción personal de quienes lo asumen, no una realidad incontrovertible que deba tener reflejo en el plano terrenal.



Por ello tiene absoluto sentido que las cabronescas autoridades locales, autonómicas y estatales hayan cerrado filas para prohibir una manifestación cívica tan legítima como la que en los mismo días celebran los católicos: la Procesión Atea de Madrid. Porque vivimos en un estado claramente teocrático con leyes que apuntan convictivamente a la patentización partidista de la existencia de seres trascendentes que instauran instancias situadas por encima de las leyes y las normas de convivencia que podamos dotarnos los humanos.

Así, y visto lo visto, la ya convocada para el año que viene Procesión de Desagravio a Nuestra Señora de la Razón Científica en sus Ofensas Dolorosas del Oscurantismo y la Superstición, en la que se sacarán por las calles de Córdoba en solemne procesión libros de Spinoza, Darwin, Marx, Freud y Einstein, así como representaciones de los propios autores crucificados en el madero de la irracionalidad y sujetos a él con los clavos de la intolerancia, el mismo día que procesiona una llamada Hermandad Universitaria, unida umbilicalmente a la Universidad de Córdoba, bendecida por las autoridades académicas y formada por miembros de misma, tiene pocas posibilidades de celebrarse legalmente. La convocatoria no tiene afán provocativo, sino meramente testimonial y de apoyo a las convicciones ideológicas de sus organizadores, tan respetables como las de los católicos, toda vez que consideran absolutamente delirante e incurrente en flagrante estafa intelectual, moral y económica el que un organismo de la naturaleza de una universidad de un estado de la Comunidad Económica Europea del siglo XXI organice procesiones cofrades nacionalcatólicas no con ánimo de edición facsímil meramente ilustrativo, sino con afán de proselitismo supersticioso y de extensión de disciplinas contrarias al espíritu y a la letra de las que la sociedad les tiene encomendadas.

jueves, 14 de abril de 2011

Lapos psoeístas sobre la República en su 80 aniversario


Escupir en la calavera del pobre abuelo dicen en algunas partes de Latinoamérica para referirse al hecho de pasarse de bando en la lucha de clases. Algo que los socialistos del PSOE, o sea los que tienen responsabilidades en el partido, ante la sonrisa bobalicona de los sociapollas (los socialistas de a pie que aún creen que su partido es socialista) no sólo cumplen con el violento dicho metafóricamente. Un lapo literal sobre la memoria de la II República Española puede considerarse la conferencia que con motivo del 80 aniversario de su proclamación excretó en Córdoba un individuo, Plácido Fernández-Viagas Bartolomé, hijo de socialista histórico Plácido Fernández-Viagas ante un puñado de barandas del PSOE que le rieron la gracia con gusto, en el palacio de la Merced, el impresionante espacio público usurpado para nido propio por esa colonia de políticos patógenos que parasitan el organismo social bajo el nombre de Diputación Provincial. Sólo el título de la excreción, Las ilusiones perdidas. Por qué fracasó la II República da idea de lo que realmente piensa este sujeto del que ha sido el único régimen auténticamente democrático que ha habido en España desde su raíz hasta hoy mismo. El uso del término fracaso y no acoso, derribo y apuntillamiento final por parte de una banda de fascinerosos habla por sí sólo de la clase de análisis que se le espera. El símil perfecto sería el de alguien que dijera que la prueba de que la vida de Pasolini fue un fracaso fue que unos desalmados lo mataron a golpes en una playa italiana. Porque él mismo se lo buscó. La repugnante calumnia asomó además en su afirmación de que el descalabro de la II República se debió al hecho de que en la España de la época nadie era demócrata. Y la más brutal de las sañas en la de que todos fueron culpables, aunque los perdedores fueron los reales vencedores en el terreno de la estética, sobre todo en el de la palabra. Este reparto equitativo de responsabilidades entre el asesino y la asesinada remata la canallada intelectual. Los franquistas se quedaron con la casa y el caballo, pero ellos se llevaron la canción de Lorca, Miguel Hernández y Antonio Machado. Con la propinilla de la estética perfumada de poesía para lavar y perfumar a la muerta. La ética se la pasa por el arco del triunfo nuestro obsceno individuo. El arco del triunfo de los que carecen de ella. ¿Quién necesita a César Vidal o a Pío Moa con estos intoxicadores supuestamente izquierdistas? Para rematar la faena de neofascismo en principio blando que nos invade la UCO, siempre devota de Frascuelo, de María y de Merlín, para conmemorar el 80 aniversario de la proclamación de la II República Española, modelo de estado laico, organiza una vistosa procesión en la que sacarán a la calle al famoso Cristo de la Universidad, advocado bajo el nombre de Nuestro Padre Jesús del Cuajarón Sanguinolento o Cristo del Mel Gibson. Debe ser por aquello de que la lividez amarillenta del cadáver, la sangre roja manante y el violeta de los moretones forman los colores de su bandera.

miércoles, 6 de abril de 2011

COSMOPOÉTICA 2011, Zizek y Rushdie


Este año me pierdo COSMOPOÉTICA, el único evento emblemático cultural oficial de los que se celebran en Córdoba que me interesa de verdad. Mañana me voy para Bilbao y vuelvo cuando ya ha finalizado. En contrapartida mis amigos de allá me han comunicado que ya tienen las invitaciones para asistir a las conferencias de Salman Rushdie y Slovaj Zizek que inauguran el Festival Internacional de las Letras Gutun Zuria de Bilbao.

Lo que más me dolerá será perderme la lectura que de sus poemas hará Maram al-Masri, la poeta siria, escuchar en su voz el cristalino árabe con que teje sus versos.

No conozco Bilbao, fuera de una visita relámpago al Guggeheim recién inaugurado hace muchos, muchos años. Me da que me va a gustar, y aunque no fuera así, la compañía de mis amigos lo llenarán todo de dicha.

domingo, 3 de abril de 2011

Esculturas de Checa en el Hospital


Hace poco escuché un programa de radio contar a un humorista gráfico muy conocido que su padre le dijo que sólo le animaría a tratar de vivir de esa profesión cuando le colocara un dibujo en el pasillo y él supiera que era inequívocamente suyo. Que sus obras tenían un sello propio inconfundible. A José Luis Checa no hizo falta que nadie le animara con esa condición porque cuando comenzó a crear esculturas, ya talludito por cierto, el sello le llegó sólo. No siendo siquiera la mejor de las virtudes de sus obras hay que reconocer que vista una cualquiera de ellas al azar se sabe enseguida quien la creó. Sello propio, voz propia, originalidad o apertura de una vía expresiva personal. A elegir. Estos días expone una muestra de sus trabajos en el mismo lugar donde habitualmente trabaja, aunque no lógicamente de artista, sino de sanitario: el vestíbulo principal del Hospital Reina Sofía de Córdoba. Una muestra de su serie Transmutación. Unas ya conocidas otras nuevas. Todas delirantes. Checa trabaja el hierro tatuándolo y sacándole lo más agudo de su ser, filos de plumas, de garfios o de hoces, representaciones de formas o seres que hienden con su movimiento estático el aire que las rodea. Ya dije en otra ocasión que, aunque el artista insiste en radicar buena parte de su inspiración en sentimientos primordiales que asimiló en la África profunda donde residió un tiempo, a mí lo que me evocan son a los seres primordiales de Lovecraft, los seres góticos que pueblan los sueños de los alucinados, las alas de los dragones arquetípicos que inquietan los universos oníricos de los niños de todos los tiempos. Lo que en el fondo es lo mismo, claro.


miércoles, 23 de marzo de 2011

Educación para la Cofradanía

Me pongo a imaginar e imagino un colegio público en el que se impartiera una actividad cultural escolar consistente en enseñar a los niños/as a corear consignas pareadas contra el capitalismo, a ondear banderas rojas con martillos y hoces, a formar filas en una manifestación para hacerla más vistosa y compacta, más efectiva, para inculcarles la necesidad y enseñarles la manera de manifestarse el 1 de Mayo, Día de los Trabajadores, contra la explotación del hombre por el hombre. Todo ello con la normativa en la mano que alude a la necesidad de acercar a los niños y niñas a conocer, valorar y respetar nuestra cultura y tradiciones andaluzas. En este caso, una tradición que lleva nada menos que 100 años celebrándose excepto cuando las autoridades nacionalcatólicas españolas, de índole fascista, la prohibieron.

Me pongo a imaginar e imagino el escándalo subsiguiente. Sobre todo por parte de todos aquellos padres que claman contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía, considerando que adoctrina a sus hijos en el libertinaje. Y me pongo a preguntarme y me pregunto por qué ello supondría piedra de escándalo y no el que en los colegios públicos cordobeses se programe una actividad que responde estrictamente a los mismos parámetros de inculcación de la tradición, pero de signo ideológicamente contrario.

ESTIMADA FAMILIA; TENIENDO EN CUENTA LA NORMATIVA QUE REGULA NUESTRO CURRÍCULO DE EDUCACIÓN INFANTIL (DECRETO 428/ 2008 DE 29 DE JULIO / ORDEN DE 5 DE AGOSTO DE 2008) CUANDO ALUDE A LA NECESIDAD DE ACERCAR A LOS NIÑOS/AS A CONOCER, RESPETAR Y VALORAR NUESTRA CULTURA Y TRADICIONES ANDALUZAS, Y HABIENDO SIDO APROBADA POR EL CLAUSTRO Y EL CONSEJO ESCOLAR, ÓRGANOS COMPETENTES DE NUESTRA COMUNIDAD EDUCATIVA OS INFORMAMOS:

LA ACTIVIDAD CONSISTE EN ELABORAR UN PASO DE SEMANA SANTA CON LA PARTICIPACIÓN DE LOS NIÑOS/AS JUNTO CON LAS FAMILIAS, DONDE CADA CLASE IRA VESTIDA DE NAZARENOS, MANTILLAS, COSTALEROS, ETC CON UN COLOR DISTINTIVO Y HAREMOS UN RECORRIDO POR EL PATIO Y ALREDEDOR DEL EDIFICIO PARAOS DISFRUTE Y VIVENCIA.









Este texto está sacado de la fotocopia que cuelgo y es una propuesta oficial de actividades de la APA de un colegio público cordobés con el permiso de la dirección del centro y con el visto bueno de las autoridades educativas dependientes de una comunidad autónoma en la que gobierna desde hace 25 años un partido que lleva en sus siglas el progresista título de socialista.

¿Y qué tiene de malo, preguntará el lector poco avisado, en que se enseñen las tradiciones cofrades, tan nuestras, a los niños? Bueno, en principio nada si no fuera por lo que el hecho supone en sí mismo mismamente: porque se trata de una manifestación sectaria de una confesión religiosa concreta cuyos rituales no tienen por qué enseñarse como actividad escolar fuera de la, por otra parte irresponsablemente impartida, clase de religión. Continuando porque viola el principio de neutralidad política. El cofradierismo es una actividad que exige determinados niveles de catequesis porque forma parte indisolublemente de la Iglesia Católica, que es una organización que lanza permanentemente propuestas políticas para influir en la legislación española con el fin de modificarla en beneficio de sus particulares y exclusivos intereses y principios morales claramente enfrentados a los de otra parte de la población que los tiene distintos y que sólo cuenta con su estricta representación política. Y porque para mucha gente el sentido de esos rituales no supone, como decía ayer en otro post, sino la regurgitación cíclica de los horrores de la Inquisición, de la estética y la ética de la Contrarreforma, del espíritu del excluyentismo intolerante nacionalcatólico. Aquellos padres irresponsables que quieran inocular esas atrocidades en la mente de sus niños están en su, aunque probablemente dudoso, derecho. Pero desde luego fuera de la escuela. Pero no, se consideran con derecho a hacerlo dentro y en horario escolar. Como dice una amiga mía afectada por el asunto. Dile tú a Satanesita o a Luzbelito -sus hijitos de 8 y 10 años- que sus compis van a participar en una fiesta de disfraces una vez a la semana y ellos no va a poder porque su madre es una rara y no los deja. Que les han dicho que los demás se van a disfrazar las pequeñas con mantilla, tacones de aguja, falda de tubo y carmín en el morro y los niños de costaleros o nazarenos. Aunque al más listillo le engominarán generosamente el pelito y hará de capataz. Esa debe ser la política de no discriminación por género del cada vez más odioso gobierno de la Junta de Andalucía en manos de gente con cada vez menos escrúpulos y principios a los que sólo los mueve seguir en la mamandurria. Claro que los que vienen...

Sería fácil para mí hacer sangre en el hecho de que ese colegio luzca el nombre de un personaje difícilmente rescatable para la evocación ejemplarizante que se le supone a los detentadores de ese honor. Pero luego pienso que los angelitos que allí son educados desconocen que Fray Albino es un título ominoso para nombrar colegio alguno, toda vez que perteneció a un personaje cuyo mayor mérito pedagógico fue el de haber sido el adaptador del best seller hitleriano, Mein Kampf, para los niños españoles de posguerra, bajo la forma de un librillo de texto titulado Catecismo Patriótico Español, tan genuinamente nazi que pareció horripilante incluso al propio Vaticano, que prudentemente lo prohibió.

No, tengo noticias de que semejantes propuestas de actividades se dan en otros colegios no tan contaminados por el nombre del obispo nazi. Concretamente me dicen que en los colegios Cronista Rey Diaz (otro fascista), López Diéguez, preescolar Miraflores y Juan de Mena se practican idénticos horrores.

De todas formas qué se puede esperar de un partido, el PSOE, que permite sin el más mínimo asomo de vergüenza republicana que su candidato a las municipales de Córdoba, Juan Pablo Durán el Umbrellas's Killer lleve de tercero en las listas al hasta hace dos días presidente de la Asociación de Hermandades y Cofradías, Francisco Alcalde, un personaje convenientemente salpimentado por responsabilidades en la extinta Cajasur, cuya brillante propuesta para aumentar las pernoctaciones ha sido prometer la creación de ¡¡¡UNA ESCUELA PÚBLICA DE COSTALEROS!!! Desde luego con ello lo que podría conseguir no son más pernoctaciones, sino que los turistas se queden a vivir con nosotros para no perderse ni una de las monumentales payasadas que tantos personajes de la Caspa Salmorejistaní sueltan cotidianamente. Nuestro Obispo Monse Deme sin ir más lejos.






ADDENDUM: Cuando tenía casi listo esta entrada me encuentro en la página del feisbu de CÓRDOBA LAICA con la noticia de que los padres tragacirios de los alumnos del colegio Fray Albino han recibido una circular en la que anuncian que por motivos ajenos a su voluntad se ven obligados a suspender la actividad cofradiera que tenían pogramá. Pos malegro, coño. Además incluyen el escrito que Andalucía Laica remitió a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía denunciado el atropello a la razón laica y democrática de la actividad. No saben mu bien si ha sío cosa de su presión o es que la APA no tenía pa velas. Esperemos que haya sido lo primero. Por justicia. Por sensatez democrática. Y porque ¡yahta bién, hombre!



ADDENDUM (14/04/2011)

Un amigo me manda la prueba de la ignominia. En el colegio público C.E.I.P. Cronista Rey Díaz de Córdoba (ese fascista), para conmemorar el 80 aniversario de la laica y racionalista República Española, los responsables de la educación integral de los niños organizan una nacionalcatólica y supersticiosa procesión de Semana Santa. Los profesores de esa escuela, los que asienten y los que callan, han debido confundir lo de integral con integrista. Malditos sean.

Photobucket

Entusiasmos cordobeses

PUENTE2016


Foto de Francisco González (Diario CÓRDOBA)


Todavía acongojonado por el exitazo de la convocatoria de apoyo ciudadano a la candidatura cordobesa a la Capitalidad Cultural 2016 y felicitando de corazón a los que la han convocado, organizado y extraído finalmente fruto reuniendo en el puente viejo a 10.000 paisanos, y agradeciéndoles la inyección de entusiasmo que han inoculado en la ciudadanía de esta sesteante ciudad, me asaltan algunos tristes, rijosos, avinagrados pensamientos, propios sin duda de mi natural carácter atrabiliario y buscatrespiesalgatómano empedernido.


La primera es constatar la desagradable coincidencia del día elegido para la convocatoria de exaltación al espíritu europeista y la reclamación para Córdoba, que se arroga el título de Ciudad de la Tolerancia, de ser señera abanderada de su cultura con el elegido también por los representantes de los europeos, y también señeramente los españoles, para bombardear un país vecino con el evidente fin de salvaguardar sus sagradas fuentes de energía y probablemente como primer escarceo de la prevista gran guerra que se avecina por los combustibles fósiles. El darwinismo social militarizado del que hablaba el amigo Lamalgama dos post anteriores. La hipocresía de cubrir la intervención con un azulado manto de falso humanitarismo sólo añade más oprobio a su iniquidad.


La segunda es la también constatación una vez más de que la candidatura de Córdoba participa del mismo espíritu de los concursos de belleza femenina o masculina. El culto a la apariencia. En aquellos lo imprescindible es la guapura natural de los presentados, mientras que sus capacidades intelectuales o éticas no sólo no son necesarias en sí mismas, sino que lo necesario es su estricto ocultamiento. Infumables botellones pseudoculturales como la Noche Blanca del Flamenco o Untopía; performances moernas en plazas emblemáticas que nada añaden al conocimiento y disfrute del arte; apuesta oficial por el fomento de un espectáculo que estaba en vías de extinción apenas hace treinta años tan alejado de la cultura viva como la Semana Santa, regurgitación cíclica de los horrores de la Inquisición, de la estética y la ética de la Contrarreforma, del espíritu del excluyentismo intolerante nacionalcatólico, que además se difunde impunemente violando los principios de laicidad del estado en los colegios públicos cordobeses; inventos culturales aeronáuticos con ineludible vocación de conversión final en bares de copas molones o en parquecitos infantiles, festolendas de camisetas y globitos y sonrisas bobaliconas; que está asistiendo indiferente a la planificada deconstrucción real y simbólica de su monumento más emblemático a manos de la jauría de sotanas más salvaje al oeste del Meandros. Ya lo dijo la comisión aquella. Mu bonica la candidatura y mu bonicos sus monumentos, pero poca chicha y menos limoná realmente cultural. Porque lo importante de este asunto no es el crecimiento en valores estéticos y éticos de los ciudadanos, la educación y la libertad de pensamiento, sino la creación de un decorado de mesón para vender más flamenquines. Y para eso no se necesita una ciudadanía más culta, sino un encadenamiento de verbenas que entretengan a los guiris. En esta ciudad lo extraño no es que no haya más pernoctaciones de turistas, sino que no se queden a vivir los antropólogos, porque el espectáculo más interesante que en ella puede encontrarse es contemplar de cerca el día a día de cómo nos cocemos en nuestro propio jugo exquisito de ignorancia, casperío e inanidad autocomplacientes.


La tercera también constata. Y constata el tipo de cosas que son capaces de mover a la ciudadanía. Una ciudadanía que está sufriendo una brutal crisis provocada por la avaricia de los mercados con la ayuda de los partidos políticos-condón convertidos en sus mercenarios y con la misión de evitar el preñamiento en rebeldía de la gente. Una clase trabajadora que ha visto cómo le recortaban brutalmente en poquísimos años sus derechos y sus salarios para facilitar el aceleramiento del trasvase de riqueza hacia las clases altas. Una juventud a la que se escamoteado su derecho a un futuro, ni siquiera tan digno como del que gozaron sus padres. Todos, todos juntos sobre un puente saltando de alegría porque sus representantes políticos van a conseguir que los bares de esta ciudad vendan más salmorejo. Perfectamente razonable. Pero lo sería aún más si además se hubieran manifestado alguna vez en los últimos tiempos para protestar, o tan siquiera quejarse, por cualquiera de las brutales tundas que los poderosos les están endiñando mientras los mantienen entretenidos con el fútbol, la tele y el teatrillo de guiñol de la cachiporra de los exinpolíticos. Que ejercieran de consumidores conscientes de democracia real, la que contempla que son ellos los únicos dueños de sus destinos y no instancias ajenas y lejanas que nadie ha votado, exigiendo contundentemente y con enfado manifiesto calidad, eficacia y transparencia en las facturas como la que ejercen con las empresas de telefonía cuando se les jode el móvil. Como ya ha empezado a ocurrir en otros lugares: Lisboa, Islandia, el Maghreb, Atenas... Pero es que aquí... la noche cordobesa huele a jazmines...


Y sí, mamá, ya lo sé, que a quién le habré salido con esta mala sombra...

domingo, 20 de marzo de 2011

EL MAUSOLEO DE AGUILARNASO


Mausolo fue un rey de Caria que se mandó construir en Halicarnaso una fabulosa tumba para pervivir tras su muerte en la memoria de los hombres. Una desproporcionada obra que se convirtió en una de las Siete Maravillas de la Antigüedad: el Mausoleo de Halicarnaso. Desde entonces a las tumbas fastuosas se las llama mausoleos. Los considerados grandes gobernantes, ninguna mujer por cierto, desde la antigüedad trataron de emular al rey anatólico gastando enormes sumas de dinero procedente de la explotación del esfuerzo productivo popular para erigir mausoleos que perpetuaran sus memorias hasta la eternidad. Las pirámides egipcias fueron su más exagerada representación. Los últimos ejemplos fueron el de Burghiba en Monastir (Túnez) y el de Jomeini en Teheran. Hoy en día y en los países democráticos la pulsión egotista entre los mandamases, cualquiera que sea su real importancia, sigue siendo la misma, pero la forma en que la desarrollan ha cambiado ligeramente. Incluso ha cambiado el hecho de que algunas mujeres se han subido al carro de su autoglorificación, usando un dinero, enormes sumas de dinero, de la misma procedencia que el que usaban los antiguos. El método moderno consiste en mandar construir faraónicas obras públicas o edificios emblemáticos que nadie necesita y que nadie pide con la única finalidad de que aparezcan sus nombres en placas de mármol o de bronce en lugar bien visible para quedar inmortalizados en la que suponen infinita posteridad.



Mausoleo de Fraguicarnaso

El Mausoleo de Fraguicarnaso



Hace unos días tuve ocasión de contemplar un caso reciente. En Santiago de Compostela se viene construyendo desde hace años un enorme sarcófago que glorifica la memoria del que fuera ministro de una sangrienta dictadura, transmutado posteriormente en enjabonado político transicional y convertido finalmente, antes de su definitiva jubilación, en presidente de la comunidad gallega: Manuel Fraga Iribarne. El descomunal sarcófago, que recibe el nombre de Cidade da Cultura de Galicia, pero que yo he bautizado como el MAUSOLEO DE FRAGUICARNASO, es una obra megalómana de magnitudes colosales, que se erige en un monte en competencia descarada y ofensiva con la ciudad histórica cercana, de la que su autor, el americano Peter Eisenman propone como deconstrucción simbólica, y de su misma extensión (148.000 metros cuadrados) que lleva invertidos más de 400 millones de euros, sin que las obras hayan llegado ni siquiera al ecuador, y cuyo coste de mantenimiento es de 50 millones de euros anuales. Y sin que exista una idea clara de cómo se llenará de contenidos y para qué exactamente servirá. Y mientras la cultura de verdad, la de la educación pública, la de las redes de creación artística y la de su fomento en los barrios y pueblos absolutamente en pañales.


La Implementaora

La Implementaora


Las modalidades que el faraonismo mausoléico ha adoptado en Córdoba han sido variadas (un centro de congresos emblemáticamente fantasmagórico, un avión cultural fantasmagóricamente emblemático...), pero sobre todo donde ha cuajado ha sido en el campo de las infraestructuras viarias y su beneficiaria, doña Rosa Joaquina Aguilar Rivero, exalcaldiosa de Córdoba, exconsejera de la Junta de Andalucía, actual ministra de Medio Ambiente y posible futura papisa si continúa con su meteórica carrera. En ese caso final obtendría la gloria de contar en las entrañas del Vaticano con un mausoleo inigualable donde se conservaría en la salmuera de la fama eterna su memoria, pero por si acaso se le tuercen los planes, en los escasos meses en que tras su roedora huída de su formación política y la deserción de sus deberes de regidora electa, la tránsfuga fue consejera de Infraestructuras de la Junta, se empeñó en diseñarse uno a medida. Así que dejó mandado que se construyera una faraónica obra a su voluntad debida consistente en unir mediante una autovía embutida en el terreno las autovías periféricas ya existentes de Córdoba. Tres kilómetros atravesando zonas urbanas muy delicadas de las faldas de la sierra y con altísima probabilidad de arrasar restos arqueológicos: la Ronda Norte. Mi amigo Pedro Pérez, del colectivo A PATA ha estudiado los costes del mausoleo y los efectos que tendrá en otros aspectos que no son los estrictamente atinentes a la glorificación personal de su implementaora.

Así, no se cansa de pregonar que el proyecto de construcción de la Ronda Norte, 3 km de autovía urbana, requerirá (según el proyecto aprobado) de un gasto de 925 millones de euros, repito 925 millones de euros, desde el año 2014 al 2040. Mientras desde todas las instancias nacionales e internacionales, especialmente la UE, se insiste fuertemente en un necesario cambio en el modelo de transporte que nos haga depender menos de la variabilidad de los precios del petróleo, los tres partidos del gobierno en Córdoba, han apoyado este macroproyecto que va claramente en la línea contraria. Sólo con la primera anualidad que se pagará por la Ronda Norte (26 millones de euros), el tren a Rabanales (el que une la ciudad con el Campus Universitario) podría financiarse durante 200 años (sic). Con el mismo dinero, el transporte público sería gratuito en nuestra ciudad, ya que es el coste anual operativo de (la empresa municipal de autobuses) AUCORSA. (1).

En realidad se trata además de una descarada vuelta de tuerca más en el habitual trasvase en que vienen desde siempre empleados nuestros políticos de fondos públicos a empresas privadas, en este caso constructoras y banca financiadora. Pero es que además se trata de la creación de infraestructuras para agilizar el uso del coche privado, un medio de transporte que está condenado a corto plazo a drásticas restricciones por la imposibilidad de mantener el nivel de consumo de combustibles fósiles sin que se agoten en breve tiempo, la previsible y deseable decadencia de la peligrosísima nuclear y la incapacidad de las renovables de sustituirlas sin una drástica bajada del crecimiento y del consumo actuales, hacen que esa infraestructura se convierta en absurdamente inútil en un plazo relativamente corto de tiempo. En el MAUSOLEO DE AGUILARNASO.

La peripatética situación del actual gobierno pesoeísta (me niego a llamarlo socialista) que padecemos se hace más patente si pensamos que la política menos ecologista de la historia de la democracia, la adicta a los aerosoles de laca, Isabel Tocino, incluida, una persona además que siendo alcaldesa de Córdoba contribuyó entusiásticamente a que la ilegalidad constructora se instalara en la vega del Guadalquivir, arruinándola para siempre y amenazara incluso el recinto arqueológico de Medina Azahara, sea la actual ministra ¡¡¡de Medio Ambiente!!!

Es así que se hace imprescindible movilizarse para parar ese enorme despropósito y reclamar que esa ingente cantidad de recursos económicos se inviertan en convertir nuestra ciudad en un modelo de ciudad amable, dotada de un transporte público barato, eficiente y limpio, en la creación de espacios cada vez más libres de ese monstruo cachararroso que es el coche y en la educación, e incluso en la curación en los casos de adicción más empedernida, de los ciudadanos en su prescindibilidad, por puro anhelo de higiene urbanística y de afanosidad democrática, pero sobre todo, por pura y simple supervivencia.


(1) ADDENDUM DE PEDRO PÉREZ: Los costes del Mausoleo de Aguilarnaso estuvieron expuestos al público durante un breve espacio de tiempo en la web de la Conserjería (es su obligación mínima en eso que llaman “proceso de información pública”). Había que estar muy interesado para buscarlos. Había que estar muy interesado para analizar el proyecto. Después, desaparecieron y a día de hoy (si no los han vuelto a publicar en los últimos días) es imposible acceder a ellos oficialmente. Menos mal que un puñado de irreductibles galos pudimos fotografiar la página de costes y subirla a facebook. Allí, en mi perfil, en la carpeta Fotos del Muro, podeis encontrar el coste detallado, que son 346 millones de euros, que se convierten en 925 a pagar en cuotas anuales a la constructora hasta el 2040 debido al sistema de financiación público-privado utilizado. Bajo mi punto de vista, un transvase descarado de dinero a constructora y entidad financiera, que hipoteca las inversiones que debería recibir Córdoba para transformar su sistema de transporte hacia uno menos dependiente de los combustibles fósiles y la dependencia exterior que estos crean.


domingo, 27 de febrero de 2011

El Paradigma de Córdoba



LAS TRAICIONES

Si hay una ciudad en este país que ha venido desperdiciando minuciosa, cuidadosamente las mejores oportunidades de desarrollo cultural, de la racionalidad urbanística, y consecuentemente de desarrollo económico que se le han presentado en los últimos 30 años, esa ciudad es Córdoba. He aquí, desgranadas, algunas de las evidencias:

La destrucción sistemática de los yacimientos arqueológicos altomedievales más grandes e importantes del mundo y de otros de épocas más antiguas sacrificados al moloch de la especulación ladrillista y que, debidamente puestos en valor, la hubieran convertido en una de las mayores potencias arqueológicas y por ende turísticas del continente.

La permisividad institucional en la destrucción de un hinterland urbano, sierra y vega, en la descacharrante metástasis de las construcciones ilegales conscientemente consentidas, que ha impedido ya para siempre la posibilidad de su permanencia como referentes naturales explotables agrícola, turística o ecológicamente.

La traición a sus programas por parte de los partidos de la izquierda gobernante, municipal y autonómica, cuyas promesas de llevar a cabo políticas de movilidad sostenibles y acordes con las características de una ciudad como la nuestra, con el casco antiguo de origen medieval más grande de Europa, se han traducido finalmente en proyectos de construcción de faraónicas y costosísimas infraestructuras viarias claramente innecesarias, no sólo porque a lo que apuntan es al fomento del uso del automóvil privado, que ya ocupa el 80 % del espacio viario urbano, frente al 20 que corresponde al peatón, sino porque se hace en un momento en que ya se tenían, y de sobra, datos suficientes para poder predecir que la crisis energética que padecemos y que se agravará aún más en poco tiempo aconsejaba justamente lo contrario: sustraer esos desorbitados costes a otros proyectos más racionales y planificatoriamente más avanzados, más en consonancia con las tendencias urbanísticas europeas del siglo XXI, fomento de un transporte público eficaz y barato, por ejemplo. Pero lo más doloroso es la evidencia de que la finalidad última por la que se llevan a cabo esas enormes e inútiles inversiones apunta a la ya rutinaria política de todos los partidos gobernantes actuales de engrasar los mecanismos que permitan el trasvase de la mayor cantidad posible de dinero público a las empresas privadas, en este caso banca y constructoras.

Y sobre todo el entendimiento por parte de esas mismas fuerzas políticas de izquierdas, traicionando del mismo modo su propio espíritu programático, de la gestión de la cultura como un encadenamiento de eventos más o menos fastuosos o como un empeño de usar los recursos para construir, siempre el ladrillo, edificios sobrepreciados, atendiendo más a su posibilidad de uso como emblemas marquetinizables que a su utilidad como lugares generadores de cultura ciudadana, participativa y horizontal.



EL PARADIGMA DE CÓRDOBA

La última está ocurriendo ahora mismo. La necesidad de referentes ideales que fomenten la convivencia pacífica entre los humanos ha hecho que algunos de los más importantes pensadores actuales empeñados en fomentarla se hayan fijado en nuestra ciudad. No por méritos actuales propios, sino porque su nombre está asociado a una experiencia histórica que pasa muy extendidamente por modelo de bondad de un poder político, perfectamente inscrito en su época, que fomentó y custodió esa convivencia: la Córdoba de los omeyas. Está más que demostrado, a pesar de los inumerables intentos interesados de negarlo (1), que durante un periodo de tiempo que cubrió casi un siglo, en esta ciudad se crearon las bases legales, con todas las imperfecciones y salvedades que se quieran buscar, fruto de las estructuras mentales de la época, que permitieron una coexistencia pacífica de los diferentes credos religiosos existentes en el marco del estado. Esa innegable apertura en la consideración de lícitas de todas las ideas y el consiguiente incremento de la convivencialidad social a que ello lleva en un momento y en un lugar histórico que los hace excepcionales comparados con el resto del mundo, es lo que conforma eso que se ha dado en llamar el Paradigma de Córdoba. La fijación de ese término y su puesta en circulación se deben al filósofo iraní Ramin Jahanbegloo, uno de los más importantes pensadores mundiales empeñados en el fomento de la coexistencia pacífica entre los humanos tanto a nivel individual como a nivel de las distintas comunidades religiosas, étnicas, lingüisticas, etc., que lo presentó en sociedad en un artículo en el diario El País en octubre de 2010 precisamente con el título de El regreso a Córdoba.



LOS ENCUENTROS DE AVERROES

Hace unos días se han celebrado en Córdoba unas jornadas sobre Averroes, Los Encuentros de Averroes, un evento que lleva 18 años haciéndolo y que, por primera vez ha tenido su sede en la que fue patria chica del filósofo peninsular más importante de la historia. Fueron un grupo de intelectuales franceses los que en 1994 decidieron tomar su nombre para la organización de unos encuentros anuales, los Rencontres d'Averroès en los que pensar y debatir las relaciones entre las dos orillas del Mediterráneo y las posibilidades de coexistencia pacífica entre ambas. Durante toda su dilatada andadura los encuentros se han venido celebrando en Marsella, salvo el año 2009 que lo hicieron en Rabat, ciudad a la que sumaron dicho año al proyecto. Durante todos esos años Córdoba ha permanecido perfectamente de espaldas a ellos hasta este año en que los ha necesitado para sumar laureles con los que competir en el reñido concurso de la capitalidad cultural europea del 2016 en el que se enfrenta con otras ciudades españolas que tienen mucho mejor que ella sus deberes hechos. Por ello la encargada de solicitar y conseguir para esta ciudad la sede de los Encuentros ha sido la Fundación Córdoba Ciudad Cultural para el 2016, a la que se ha sumado Casa Árabe y la UCO a través de la Cátedra UNESCO de Resolución de Conflictos. Pero bienvenidos y fructíferos han sido a pesar de todo.

El filósofo Ramin Jahanbegloo, los profesores González Ferrín y Andrés Martínez Lorca y Aurora Salvatierra y los escritores Juan Goytisolo y José Manuel Fajardo debatieron sobre la figura de Averroes y sobre el necesario entendimiento, que se dio en Al Andalus y que hay que recuperar para hoy mismo, entre las diferentes visiones del mundo. En ellos se ha lanzado la propuesta de sustituir el equívoco eslogan de la Tolerancia, las Tres Culturas (a la que hoy día habría que añadir una cuarta, la laica) o el reaccionario de Alianza de las Civilizaciones, cuyo absurdo nombre presupone su existencia y un enfrentamiento entre ellas, por la del Paradigma de Córdoba, un modelo de convivencia entre ideas, cuyo cultivo mítico, pero demostradamente real, ocurrió, junto con un increíble desarrollo cultural, el primer Renacimiento europeo del que habla el profesor González Ferrín, que tuvo la mala suerte para su consideración posterior de hacerlo en árabe, en esta ciudad en la época dorada de la dinastía omeya, pero también en la de sus epígonos, esas pequeñas córdobas en que trataron, compitiendo entre ellas por emular a la matriz, de convertirse los reinos de taifas. Pero ese paradigma no sólo hace referencia a un periodo concreto, sino que tiene que ver con la propia palabra paradigma, entendida como lo hace la sociología, conjunto de elementos fundamentales que conforman la cosmovisión de una sociedad determinada. El paradigma de Córdoba se daba, pues, no sólo en el siglo X, que fue su núcleo fundador, sino durante toda la Edad Media y no sólo en tierras de poder islámico, sino también en las cristianas hasta el final de la misma. Es la convivencia de las ideas con el mínimo conflicto posible y tutelada conscientemente por un poder político. Pero no sólo se queda en la simple convivencia, sino que incide además en la fecunda interrelación entre diversas tradiciones, como lo demuestra el rescate, estudio y adaptación del pensamiento griego en Al Andalus o el propiamente islámico y el judío en la Escuela de Traductores de Toledo. Ramin Jahanbegloo lo define así: El paradigma de Córdoba es un modelo de reconciliación y colaboración entre unos europeos de distintas comunidades religiosas que contribuyeron a recomendar y, sobre todo, estimular el aprendizaje entre culturas. Ese paradigma de convivencia de ideas y de la fecundación de estas entre sí se rompe al comienzo de la modernidad con la imposición de otro paradigma, el del totalitarismo ideológico que expulsa o extermina toda disidencia. Es el paradigma nacionalcatólico, que llega, no tan debilitado como creemos, hasta nuestros días. Ese paradigma fue responsable de la expulsión masiva de un elevadísimo número de ciudadanos que no respondían a los cánones de pureza ideológica impuestos por el frente formado por la Iglesia Católica y la monarquía absolutista, teñido además de falsos presupuestos raciales, y la creación de una brutal y poderosísima maquinaria de control y represión ideológicos de los ciudadanos restantes, la primera maquinaria totalitaria de la modernidad: la Inquisición Española. Y que fue exportada a América con el resultado de uno de los etnocidios más brutales de la Historia de la Humanidad. La revolución fascista de los años treinta y la dictadura nacionalcatólica subsecuente, tan reciente, fueron sus últimos coletazos, aunque su espíritu sigue perfectamente vivo en tantos organismos, instituciones y en la mentalidad de una parte importante de la población. (2)

Es por eso que el Paradigma de Córdoba se presenta no como un concepto meramente cerebratorio, sino que, como afirmó el profesor Jahanbegloo, tiene un sentido de referencia histórica que hay que recuperar como proyecto de futuro. O sea que nace con voluntad de incidencia en la sociedad actual, como una potencialidad de cambiar las cosas que no se limita a la convivencia sino también a la voluntad pacífica de las personas para democratizarse. Y es un proyecto que, como decía antes, gentes venidas de fuera han generado tomando el nombre de nuestra ciudad como referente y con voluntad de irradiación a todos los rincones del mundo, porque el mensaje último sería que la democracia no es sólo patrimonio de Occidente, sino que pertenece al mundo entero. La apuesta y la oportunidad de esta ciudad, que presumiblemente acabará desperdiciando como tantas otras cosas, es convertirse realmente en merecedora del título, en un centro de irradiación de cultura, de esa cultura del entendimiento entre diferentes concepciones del mundo, de la convivencia de las ideas, del cultivo de los presupuestos intelectuales de la justicia, la equidad y la democracia. Pero me temo que su destino sea quedarse en aquello para lo que realmente ha sido convocado ese título, en un laurel más, vacío de contenido pero muy decorativo, en el diseño de una marca comercial de apariencia prestigiosa dirigida exclusivamente a engordar los méritos aparentes de la ciudad para el concurso de la capitalidad, es decir al incremento del turismo, o sea al desarrollo del respetable gremio de la hostelería y al no menos respetable de los gestores culturales especializados en productos higiénicamente envasados.





(1) Uno de los argumentos más usados es el de los supuestos mártires cristianos ajusticiados por la autoridad emiral por dar testimonio de su fe. Todos los datos documentales con los que contamos apuntan a que se trató de individuos que buscaron claramente el suicidio y que su ajusticiamiento no obedeció a un testimonio de fe que podían hacer libremente sino a las deliberadas ofensas que a la religión islámica proferían públicamente a sabiendas de que la ley los condenaba por ello a muerte. Hasta el punto de que el emir y el obispo convocaron con concilio para condenar esos actos suicidas que además ponían en peligro a toda la comunidad cristiana. Otros apuntan a las represiones puntuales de los invasores almohades y almorávides, pretendiendo ejemplificar y condensar en ellas los ocho siglos de cultura andalusí, en los que dio tiempo a que ocurrieran multitud tanto de situaciones de convivencia como de conflictos.




(2) No es extraño que los comulgantes, más o menos conscientes, más o menos militantes, más o menos aguerridos, con el paradigma opuesto al paradigma de Córdoba, al que podríamos llamar paradigma de los Reyes Católicos, se pongan nerviosos cada vez que se les enfrenta con los principios que los constituyen a ambos. En particular la Iglesia Católica y la multitud de sus acólitos no puede soportar la evidencia de la desventaja moral en que queda en dicha comparación. Por eso se dedican sistemáticamente a tratar de desmontar con todas las herramientas imaginables la construcción del mito de la convivencia en Al Andalus, porque no pueden soportar la evidencia de que dicho mito, independientemente de su mayor o menor anclaje en la realidad histórica, se contruyó por la necesidad de buscar una referencia comparativa equivalente que ayudase a comprender la verdadera naturaleza monstruosa y el indescriptible horror de la instauración desde la bisagra de la modernidad del paradigma totalitario nacionalcatólico: el principio férreo de negación absoluta de cualquier otredad, por nimia que fuera, que raspara tan siquiera las verdades impuestas por una estrechísima ortodoxia y vigilada por la maquinaria ideológico-represiva de la Inquisición a sangre y fuego. Frente a él el mito de una edad de oro en que la convivencia de ideas diferentes era posible resplandece e ilumina de paso la brutal diferencia.


Estos comulgantes suelen aparecer con harta frecuencia y cuando menos se los espera, pero ha sido toda una sorpresa encontrarlos dentro de la propia organización de los Encuentros. Efectivamente tras la última sesión y en el debate abierto posterior a las intervenciones tomó la palabra un pintoresco personaje que ya empieza a acostumbrarnos a sus provocaciones antiilustradas en diversos actos por él mismo organizados. Se trata de don Manuel Torres, director de la cátedra UNESCO de Resolución de Conflictos de la UCO, uno de los organismos organizadores de los Encuentros. Ya en cierta ocasión se hizo merecedor de una contundente puesta en su sitio por parte de Rosa Regàs, en un acto universitario del que ya hablé en su momento. En esta ocasión don Manuel se dedicó en su acaparadora (fue conminado por el propio público a reprimirse) intervención a tratar de desmontar prácticamente todo el armazón teórico sobre el que se habían montado los propio Encuentros. Lo peor no es que pusiera en duda reiteradamente, pero sin argumentación factual alguna, la veracidad histórica de la convivencia pacífica entre las religiones del Libro en Al Andalus, sino que reclamó su derecho a negarse a flagelarse, continuamente como él mismo lo describió, por lo que ocurrió después. En este caso sí que argumentó. Echando mano primero a un descacharrante relativismo histórico, negando el derecho a los historiadores actuales a juzgar las actuaciones de sus estudiados del pasado y negando, pues, la posibilidad de los estudios comparativos de contemporaneidad para argumentar seguidamente en su contra aplicándolos a la acusación de maldad suprema a los anglosajones, que no solo fueron muchísimo peores que los españoles, sino que además fueron los responsables de nuestra mala fama. Ya sabéis, lo de la Leyenda Negra y otros tópicos de andar por la casa reaccionaria. Ah, y que lo de la Inquisición no fue invento nuestro, sino de la Roma vaticana. Sólo con ese dato de la apelación a la Leyenda Negra podemos hacernos una idea del nivel de apulgaramiento del argumentario de nuestro pintoresco personaje. El encargado de ponerlo esta vez en su sitio fue el escritor José Manuel Fajardo que desmontó fácil, pero minuciosamente, todas sus tristes argucias. La Inquisición sería invento papal, pero aquí lo convertimos en la primera maquinaria totalitaria de la modernidad. La primera voz que se rebeló contra al absolutismo ideológico y criminal hispanocatólico no fue un inglés sino un fraile español: Bartolomé de las Casas. El mejor remedio contra el relativismo histórico son los estudios comparativos: la fijación de los cánones éticos de la época y, sobre todo, de la tradición, para detectar la maldad o bondad de las actuaciones concretas de individuos concretos en un lugar y en un tiempo concretos. Con lo que quedó meridianamente claro que a nuestro querido Director de la Cátedra UNESCO de Resolución de Conflictos debió de parecerle de maravilla la manera en que los Reyes Católicos resolvieron los suyos.


miércoles, 9 de febrero de 2011

Taxonomía

Foto R. Muñoz (El Mundo)


Todos conocemos a algunos que estudiaron con nosotros o fueron amigos de adolescencia o de copas en los años mozos. Por eso los conocemos bien. La mayoría de los autollamados socialistas con cargo en este país son arribistas sin ideología, ni principios. Gente mediocre que se arrimó al partido porque tenía hueco desde el que medrar económica o egolatramente, pero lo mismo podía haberlo hecho en el otro, en el autollamado popular, del que al fin y al cabo desde hace tantos años se diferencia tanto como una punta de otra en las lenguas bífidas de ciertos reptiles.

Pero es que además con una frecuencia pasmosa suelen actuar con un depurado cretinismo. En caso de que se confirme que la noticia es cierta, decir que los concejales del PSOE de Candeleda, provincia de Ávila son unos cretinos por exigir que se elimine una bandera republicana de un mural colocado en un cementerio en recuerdo de los republicanos que fueron fusilados por defenderla no debe considerarse un insulto, sino una precisión taxonómica. Una descripción meramente clasificatoria de un tipo de sujetos y sujetas que no es ya que no tengan ni puta idea de en qué bando luchó el partido en el que militan y medran, ni lo que significa esa bandera, sino que en lugar de adecuar sus actuaciones públicas como servidores públicos a las más simples reglas de la lógica democrática, de la razonabilidad y de los principios de equidad, lo hacen a las de tonto el último. El mismo grado de cretinismo exhibirían por ejemplo otros munícipes que exigieran a los familiares de los católicos que resultaron asesinados en la revolución fascista que eliminara las cruces de sus tumbas.

Aunque hay quien lo relaciona más con la vergüenza.