(del laberinto al treinta)


viernes, 2 de septiembre de 2005

Houellebecq, el futuro y REGALO DE ESTE MES

Leo en El País del 30 de agosto un artículo en el que se comenta la última novela (La posibilidad de una isla, Alfaguara, que saldrá en noviembre) de Michel Houellebecq, el corrosivo novelista que mejor retrata la entraña perversa del mundo actual de una manera tan natural que ha acabado enfureciendo a todo el espectro ideológico de este periodo bisagra secular que nos ha tocado vivir. A la manera de Maquiavelo, al que los siglos no han sido capaz de fijar su posición ante su época, si cínico o si moralista, Houellebecq presenta unos cuadros humanos en sus novelas absolutamente descarnados, diseccionados con el escalpelo del sarcasmo y sin asomo de piedad. Sin concesiones a la esperanza. Pero lo que no se le perdona es que, al igual que el autor de El Príncipe, no tome partido. Que no moralice y que no pueda descubrirse fácilmente si su matizado humorismo es meramente cínico o también regenerativo. Su última novela trata sobre la clonación de seres humanos. Aún no la he leído, pero me ha dado la idea de regalar este mes un par de capítulos de un libro clásico ya entre los de divulgación científica sobre los avances de la biología en el campo de la genética humana, que podrían suponer un buen aperitivo antes de hincarle el diente al francés. Se trata de Vuelta al Edén, de Lee M. Silver, cuyos prólogo y epílogo están confeccionados en forma de ficciones futuristas ubicadas en 2010, 2050, 2350 y 2997. Entre ellos al autor introduce un pequeño estudio sobre la literatura profética analizando Un mundo feliz de Huxley a la luz de los avances y de su futuro en materia reprogenética:

Aunque las conjeturas de Huxley acerca del dominio que llegaríamos a alcanzar sobre el proceso de reproducción eran acertadas, pienso que se equivocó totalmente al predecir quién utilizaría el poder y con qué propósitos. Lo que Huxley no llegó a entender, o se negó a aceptar, era la fuerza impulsora que hay tras la procreación de niños. Son los individuos y las parejas quienes quieren reproducirse a su propia imagen. Son los individuos y las parejas quienes quieren que sus hijos sean felices y tengan éxito. Y son los individuos y las parejas -como Barbara y Dan, Cheryl y Madelaine, Melissa y Curtís, y Jennifer-, no los gobiernos, quienes tendrán el control de estas nuevas tecnologías. Utilizarán algunas para alcanzar objetivos reproductivos inalcanzables de otra forma, y otras para ayudar a sus hijos a alcanzar salud, felicidad y éxito. Y es en la búsqueda de este último objetivo donde las acciones combinadas de muchos individuos, actuando durante muchas generaciones, podrían dar lugar a una humanidad polarizada más terrorífica que el mundo feliz imaginado por Huxley.

Recojo también las inquietantes declaraciones del propio Houellebecq en El País:

Todo lo que la ciencia permite será realizado, incluso si modifica profundamente aquello que hoy estimamos humano y deseable. Me ha costado admitirlo, pero la filosofía tiene que ver con la literatura, y no es la literatura la que dice la verdad. Sólo la ciencia dice la verdad. Y la verdad se impone.

Y termino con otra cita del texto que regalo. Esta vez con afán de enganchar a los aficionados a las preguntas sublimes:
Un punto especial se ha alcanzado ahora en el futuro lejano. Y en esta era existe un grupo especial de seres mentales. Aunque estos seres pueden rastrear su ascendencia directamente hasta el Homo sapiens, ellos son tan diferentes de los seres humanos como los seres humanos lo son de los gusanos primitivos con minúsculos cerebros que se arrastraban inicialmente por la superficie de la Tierra. Se necesitaron 600 millones de años para que estos gusanos evolucionasen basta los seres humanos. Se ha necesitado un tiempo mucho menor para que los seres humanos autoevolucionen hasta los seres mentales que ahora existen.Es difícil encontrar palabras para describir los atributos enriquecidos de estas personas especiales. Inteligencia no hace justicia a sus capacidades cognitivas. Conocimiento no explica la profundidad de su comprensión tanto del universo como de su propia conciencia. Poder no es suficientemente fuerte para describir el control que tienen sobre las tecnologías que pueden utilizar para conformar el universo en el que viven.Estos seres han dedicado sus largas vidas a buscar la respuesta a tres preguntas engañosamente simples que se han planteado a todas las generaciones autoconscientes del pasado:
¿De dónde salió el Universo?
¿Por qué hay algo en lugar de nada?
¿Cuál es el significado de la existencia consciente?
Ahora, cuando disponen de las respuestas, se encuentran cara a cara con su creador. ¿Qué es lo que ven? ¿Es algo que los seres humanos del siglo XX no podían siquiera imaginar en sus fantasías desbocadas? ¿O es simplemente su propia imagen en el espejo, donde aparecen reflejados hasta el comienzo del tiempo...?


vuelta al eden 1
vuelta al eden 1.d...
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Esculturas de bulto (redondo)

Mi amigo Cato Zulu suele tocarme a menudo las gónadas en los comentarios de esta bitácora, pero a veces se deja caer con imprevistos regalitos. Ambas vertientes del mismo cariño, yo se las agradezco de igual forma.En un viaje reciente al sur de la Francia recolectó una imagen de uno de esos horrores escultóricos urbanos que tan viciosamente me espeluznan. Se trata de una de esas despedestaladas estatuas que tan de moda se han puesto en la ciudades de todo el mundo. La que me envía mi amigo C.Z. ha sido erigida ante el Anfiteatro Romano de Nimes, reconvertido en coso taurino, a mayor gloria del insigne y aciago Nimeño II, el ultimo gladiador galo, aunque éste a diferencia de sus agrestes antecesores en lugar de enfrentarse a energúmenos germanos vestidos de pieles y armados con agudísimos tridentes, desarrolló sus destrezas vestido de bailarina y evolucionando como tal delante de una fiera negra corniveleta a la que una vez agotada y mareada con tanta evolución espiral ensartaba finamente con una especie de sable de esgrima tal como una fina señorita sevillana ensarta con un mondadientes una oronda morcilla rondeña. Está representado el tal gladiador con la falda tras la que engañaba una y otra vez al noble morlaco previamente a convertirlo en la susodicha morcilla y tocado con esa especie de extraño objeto a medio camino entre una maceta y un teléfono especialmente diseñado para extender perfectamente la mezcla de caspa y brillantina por todo el cráneo del héroe contemporáneo. Aunque tal disfraz o uniforme sea propio de otras latitudes más sureñas y supuestamente más agrestes, lo curioso del caso es que ha arraigado provisionalmente en ciertas zonas del ilustrado país como ilustración, y valga la redundancia, o rebuznancia o repugnancia, de que en todas partes cuecen habas, sobre todo si hay olfatos suficientes listos para disfrutar de semejante tufo y avispados empresarios que puedan forrarse con ello.

Lo más llamativo de la escultura es el tremendo bulto con que le han representado el lugar exacto donde los toreros suelen acomodar sus virilidades. O las pilas del traje de luces, como decía el viejo y casposo chiste aquél. ¿Habrán exagerado? En realidad sí que suelen llevar esos bultazos los valientes matarifes finos aunque normal y naturalmentemente no siempre todo el contenido es todo “suyo”. Creo que fue al profesor Castilla del Pino a quien disfruté en una conferencia hace años rebatir la excusa que había escuchado de que había que reforzar esa parte con algodones para preservarla de las astas de los bichos, aclarando que una cornada en esas partes no la mitiga ni el braguero salvavirgos de la esposa de un cruzado. La causa que él consideraba más plausible era la del refuerzo visual de la propia virilidad de los toreros, para acentuar aún más el desafío constante al que someten al público que no tiene los “suficientes” para hacer lo que ellos hacen. No hay más que ver los chulescos desplantes rituales que componen tras cada muestra de valor ejecutada.

Con todo, más sobresaliente aún que propio bulto es el hecho de que éste presente evidentes muestras de haber sido más manoseado que el columno del Pórtico da Gloria. Tal vez alguien podría explicarme (explicarnos, extendiéndolo a los fieles lectores de esta bitácora) la razón de tal proceder. ¿Tal vez el manoseo lo efectúan mujeres estériles que pretenden conjurar la fuerza eugenésica contenida en los hipertrofiados atributos del torero? ¿Tal vez mocitas casaderas que convocan con ello a la suerte para que proporcione unos iguales al que haya de ser su semental? ¿Tal vez son hombres que reclaman para sí todo lo que también les reclaman sus mujeres? ¿Culto gay?

En todo caso parece que el matador francés amenaza con convertirse en un serio competidor de su vecina y colega (en el sentido de que ambas son imágenes de bulto) la Virgen de Lourdes en cuanto al poder milagroso que ambas efigies sean capaces de ofrecer a las masas hambrientas de soluciones espectaculares para sus problemas en este comienzo del siglo XXI. Al fin y al cabo aún no ha nacido quien pueda determinar exactamente qué elementos anatómicos deben ser o no objetos de veneración por parte de aquellas personas imbuídas de ardorosa fe. El afán por catar el objeto venerado se basa en ambos casos en el mismo principio, aunque no la parte de la anatomía de los ídolos que han de tocar con untosa devoción las manos de los fieles para saciar su fe: los menudos pies en el caso de la Virgen y los dimensionados cojones en el del arrojado torero. Y desde luego, los franceses han sido siempre mucho más avispados que nosotros para vender ellos mismos nuestros productos. Recordad, insomnes lectores, cómo el mayor ranquin de ventas de las entrañables rumbas nacionales (si exceptuamos la inenarrable globalización de la Macarena de Los del Río, esos monstruos de la sutileza) lo detentó y detenta hasta la fecha un conjunto francés, para más inri con nombre inglés: los Gipsy King. Así, no les ha sido difícil utilizar para beneficio propio una de las escasos productos genuinamente españoles que nos quedaban como hecho diferencial para vender en la Europa uniforme que nos amenaza: el valor de la virilidad torera. Un valor que reside, cómo no, en los cojones. Y qué hacemos cuando esculpimos las figuras de esos temerarios héroes contemporáneos. Pues rebajarles ostensiblemente el tamaño de los mismos. ¿Por pudor? ¿Por ahorro de bronce? ¿Para no excitar peligrosamente la imaginación de las niñas? Llegan los franceses, cogen al único torero que tienen, lo esculpen en inmortal bronce y, a mano de todo el mundo, le ponen unos cojones campanudos que se convierten en tres días en un formidable objeto de peregrinación eugenésica y libidinosa y en la primera atracción turístico-religiosa de todo el Midi. Máxime cuando ya cuentan en París con otro santuario de lo mismo, este sí genuinamente francés, sito en el cementerio del Père Lachaise donde se halla la tumba del romántico francés Victor Noir, como nos recordó no hace mucho el amigo Trapo, representado con su miembro en plena gloria que acuden a acariciar las mujeres estériles de todo el país.

Escribo a mi amigo Cato Zulu para darle las gracias por el regalito y le comento que en Valencia existe, junto a la plaza de toros, una escultura torera: la del malhadado banderillero Manolo Montoliú. A los dos días me envía imagen de la misma haciendo de paso referencia a la brutal diferencia:

Como verás, he cumplido contigo. Ni corto niperezoso me he ido a retratar la estatua de Manolo Montoliu para que te de más juego en tu artículo. Te envío dos fotos: una con el banderillero y otra con el susodicho más una guiri que por allí pasaba (y que por cierto está muy buena, la cabrona) y que no ha resistido el impulso de retratarse con un símbolo de la virilidad patria: el torero. Es muy probable que Manolo Montoliu no se comiese muchos torraos en su vida; por la estatua parece que debió de ser más bien algo canijo. Sin embargo, paradojas de la vida, su imagen inmortalizada en bronce es
y seguirá siendo objeto de atracción de turistas, extranjeras más bien, que ven en ella ciertas referencias no exentas de simbolismo sexual. ¡Quién mejor que un torero puede representar al "macho hispánico", esa especie ya protegida y de la que quedan menos ejemplares que la del lin ce ibérico!

Por cierto, en su estatua no aparece el "bulto marcado", ¿por qué?.

¡Pues por eso, so pasmao, por eso! Porque no nos enteramos....



Comentarios
Querido Harazem, se me ocurre que quizás el susodicho banderillero utilizase el famaso anillado “Príncipe Alberto” para evitar “marcar paquete”. Esta especie de piercing que el Príncipe Alberto (esposo de la reina Victoria) utilizaba consiste en colocar un anillo que penetra en la uretra y sale por el frenillo. Parece que algunos aristócratas ingleses, como el Príncipe Alberto, lo llevaban.Pasaban por el anillo una cinta cosida en el interior de suspantalones para así mantener el miembro a un lado discretamente, sin"marcarse", pues parece que el “marcar paquete” quedaba poco aristocrático. También consideraban que eso facilitaba la higiene. Yomás bien me inclino a pensar que el tema del anillado del peneprincipesco debió de ser más bien de índole sexual, pues dicho anillodebía de incrementar un montón el placer, y no el del príncipe sinomás bien el de la Reina Victoria al ser penetrada. Y creo que deboestar muy cerca de la verdad de tan extraña práctica; los filipinospractican algo parecido, se hacen una incisión superficial en la pieldel pene, en la parte superior (en el lomo, por así llamarlo, delmiembro) y se insertan varias piedras semipreciosas (tipo turquesas).Tras unos puntos de sutura y la posterior cicatrización ya estándispuestos para satisfacer a su pareja. Dichas piedras producen unroce en el clítoris que incrementa en gran medida el placer de laafortunada. En fin, no podemos saber con seguridad si Manolo Montoliú utilizaba el anillado “Príncipe Alberto” o si es que simplemente la tenía más bien pequeña.C.Z.
Cato Zulú — 05-09-2005 00:21:45
pues solo t comento q... conoci en vida a el de la estatua en Francia... Cristian o Nimeño II, para mi fue una persona muy important... ahora para responder a tu intriga en cuestion a lo del "pakete" pues solo t digo q si analizas varias fotos de varios toreros a algunos se les nota mas q a otro el "pakete" todo esto, como ya sabras tu o sabemos, depende del tamaño del miembro viril pues... de la estatua t puedo decir q muchas veces no las hacen 100% proporcional a como era o es la persona real, en este caso la verdad no recuerdo la anatomia de Cristian para decirt si, las proporciones son correctas, pero t invito a q indagues un poco en internet a ver q consigues... o si no estoy a la orden para ayudart en la buskeda... con respecto a el pakete tan marcado, el tema del algodon, etc etc, no es cierto.. ellos en el traje usan unas medias q son bastant altas tanto como unas pantymedias d mujer q es de varias kpas, y luego se colocan los pantaloncillos... si buscas fotos de cornadas veras q los q han recibido cornadas en esta zona, kedan con el "pakete" al aire y no sale ningun algodoncito... jejeje bueno ya termino por aka.. hablamos..
Saba — 10-07-2006 04:50:29

jueves, 1 de septiembre de 2005

Los viejos rótulos del callejero

Terminó ferragosto y con él la desertificación humana del interior del país. Ya en casa desde hace un mes, con todo renovado, pero agotado por los remates y el ordenamiento de todo un hogar desmontado. Estreno foto. Una de esas pequeños y deliciosos detalles que el observador curioso puede descubrir en esta ciudad. El antiguo rótulo de una calle cuyo nombre fue sustituido hace un siglo por otro de mármol con el de uno de esos espesos próceres-erudos locales: Ramírez de las Casas Deza. Como casi todas las del casco antiguo.
La resistencia popular ha sido numantina. En muchas de ellas sigue prevaleciendo verbalmente el antiguo nombre. Rodríguez Marín sigue siendo Esparterías para todo el mundo, Pedro López, la calle Carreteras, Gutiérrez de los Ríos, Almonas, San Fernando, la de La Feria...
Me viene a la cabeza una anécdota de mis años de estudiante a finales de los años 70. El Ayuntamiento de la ciudad decidió homenajear a un historiador inglés de farragoso nombre y de fama universal, Arnold Toynbee (1889-1975), cuya relación con la ciudad he olvidado: debió visitarla por algún motivo oficial o bien se desplazó para admirar la Mezquita o atraído por la fama de los boquerones del bar Mezquita, el salmorejo de El Pisto o el rabo de toro de El Caballo Rojo. El caso es que para inmortalizar esa tangente relación los cráneos privilegiados de esta ciudad (el espíritu sigue siendo el mismo, cuando no los mismos personajes) pensaron dedicarle una calle o plaza. Y no se les ocurrió otro lugar que la coqueta plaza de la Concha, a dos pasos de la Mezquita, junto a una de las más típicas, visitadas y fotografiadas callejuelas de la Judería: la calleja del Pañuelo. Así que bajo el azulejo del XIX con el antiguo nombre en preciosa caligrafía azul mandaron colocar horrenda lápida de mármol con la nueva rotulación: Plaza del Profesor Arnold Toynbee. Hoy los historiadores (profesionales, aficionados y frustrados) reciclados que otrora lo denigraran están prácticamente autorehabilitados y su condición de estudiantes de orientación marxista durante la Santa Transición, olvidada. Pero entonces Toynbee era para ellos el máximo representante de la historiografía “burguesa”, en las antípodas de los análisis marxistas de los historiadores de moda en aquellas heroicas facultades de Historia. Así que los que éramos estudiantes y no pocos PNN de la época nos sentimos agraviados por aquella afrenta por partida doble: por la de la estética de la ciudad y por la de la ética de nuestras convicciones. Un comando formado por los más aguerridos de mis compañeros de la facultad de Filosofía y Letras (aquel nido de rojos) decidieron pasar a la acción directa y durante varias semanas atacaron muy de madrugada (premeditación, alevosía y nocturnidad) la ominosa lápida con bolas de bronce lanzadas con la fuerza que les proporcionaba su fe en la perfectibilidad de la historia. La lápida acabó lógicamente destrozada y no recuerdo si llegó a ser restaurada una, dos o muchas veces. El caso es que al cabo de los años los responsables nomenclatoristas del Ayuntamiento decidieron muy razonablemente regresar la placita a su antiguo nombre y dedicar al viejo profesor una de las recientes avenidas que atraviesan los adocenados nuevos barrios de la ciudad.

jueves, 18 de agosto de 2005

Famosos y publicidad

Una inmoralidad no procesada


Rafael Sánchez Ferlosio, en su sabrosísimo tratado de análisis económico de la modernidad Non olet (1) considera como la causa principal del portentoso triunfo del capitalismo actual la perversión de fondo que supuso la inversión de la índole de la relación entre los dos polos fundamentales de la actividad económica: el consumo y la producción. Siendo el consumo la función que demanda la satisfacción de las reales necesidades o carencias de cada ser humano y la producción el órgano que ha de proveer los medios para satisfacerlas, en un momento determinado de la Historia Económica que el propio Ferlosio data puntualmente a mediados de los años 20, tal relación fue meditadamente invertida de manera que la producción pasara de ser la servidora de las necesidades a ser la dueña del tiro de arrastre, a ser ella misma la que arrastrara al polo del consumo a crecer desenfrenadamente para alimentar sus propias necesidades de crecimiento y beneficio. La publicidad se inventó consecuentemente como un medio de obtención de la materia prima con la que nutrir la nueva correlación de las fuerzas productivas: los consumidores. Así, junto a las industrias creadoras de productos hubo que crear otras industrias productoras de consumidores de esos productos que alimentaran la insaciable maquinaria de obtención de beneficios del capitalismo avanzado y que con el tiempo han llegado a adquirir una importancia capital, casi superior a la de las propias industrias de productos a las que alimentan. Puede decirse que la publicidad nace de una perversión del sistema racional de interrelación social y económica entre los humanos. Se basa en la creación de una mentira, en la falsificación de necesidades o en la sustitución de unas por otras con el fin de crear una insatisfacción generalizada que induzca al consumo con el único fin de generar beneficios a unos seres humanos a costa de otros.

En el sistema de valores comúnmente aceptado por las sociedades capitalistas avanzadas este hecho no deja de ser sistemáticamente obviado, cuando no directamente presentado cínicamente como un factor de progreso y de beneficio social. La publicidad forma parte de nuestras vidas de una manera ya totalmente natural y su carácter de perversión se diluye permanentemente en todas y cada unas de las facetas que componen nuestra existencia de seres sociales e individuales. El hecho de que se nos traten de vender unos productos que pierden en el propio hecho de ser vendidos de esa manera su estricto carácter utilitario y pasen a convertirse en puros productos de consumo, cargados simbólicamente de otros valores ajenos a esa utilidad del producto en sí, forma parte ya de la civilización contemporánea. El hecho de que unos trabajadores sean remunerados por prestar sus cuerpos, sus palabras y sus dotes de actuación para convencernos de las excelencias de unos productos en los que ellos no tienen por qué creer es algo perfectamente aceptado por una mayoría absoluta y aplastante de los humanos que viven en sociedad. Al fin y al cabo sólo venden su fuerza de trabajo como empleados de la industria de fabricación de consumidores que tan imprescindible ha llegado a ser para el buen funcionamiento de la nueva economía. Producen consumidores como otros producen tornillos o aceite de oliva.

Pero hubo una línea de conducta en ese status quo de la actividad publicitaria que se mantuvo durante muchos años perfectamente nítida e intraspasada, respetada por un consenso ético y estético de una perfecta transparencia racional. Me refiero a la venta como reclamo publicitario del prestigio personal de los individuos que por diversos factores de sus biografías o merecimientos están en situación de hacerlo. El hecho de que personajes que han adquirido un prestigio, una respetabilidad o una popularidad, conscientes del poder de fascinación que en las masas provocan sus figuras, sean capaces de vender esos valores para promocionar la compra de productos de consumo, y convertirlos así en productos prestigiados simplemente por su recomendación gratuita o el falso testimonio de su bondad, colma los límites de toda decencia al romper las normas básicas racionales que sustentan la imprescindible fiabilidad de los contenidos comunicativos entre los seres humanos. No es ya sólo comunicación convencionalmente engañosa como la publicidad normal, sino convertida ya en puramente dolosa, una estafa que sólo puede justificarse, como frecuentemente se hace, mediante viscosas maniobras argumentales. Durante muchos años, desde la irrupción de la sociedad del espectáculo en la que vivimos y el capitalismo basado en la imparable producción de consumidores, los artistas y famosos habían mantenido unánimemente el tipo frente a las seductoras tentaciones de la industria publicitaria. Ningún actor o actriz del Hollywood clásico o deportista de élite habría jamás descendido a la ignominia de recomendar a sus admiradores el uso de cualquier jabón o perfume y no digamos ya alguna crema antihemorroides. El respeto al público y a sí mismos prevalecía sobre cualquier otra consideración más o menos económica.

Pero desde hace unos años la arribada, como maloliente marea negra, de una ética posmoderna y relativista, los potentísimos cantos de sirena de la industria publicitaria acompañados por las melodiosas notas del tintineo del oro, los poderosos arietes de los disparatados precios que han alcanzado los ofrecimientos por la pérdida de sus vergüenzas han acabado derribando todos los portones éticos y estéticos que mantenía a resguardo la virtud de los que pueden ofrecer prestigio vicario a cualquier producto de consumo por prosaico o inmerecido que sea. Y no se salva casi nadie. Puede que en otros lugares comenzaran antes, pero la imagen del Insigne Premio Nobel de Literatura Español, también conocido como El Soplón (y no precisamente por su inmoderación etílica), vendiendo hace unos años guías de carreteras por la televisión parece que fue el aterrador disparo de salida para este país de la carrera hacia la desvergüenza y el todovale por parte de la inmensa mayoría de nuestros famosos, sea cual sea la actividad a la que se dediquen. Y hay casos realmente delirantes, como el de ese artista de la cocina deconstruida, ese maestro supremo de la vanguardia gastronómica vendiendo en efigie unas adocenadas patatas fritas de bolsa desde los mostradores de todos los bares y tabernas del país. A todos aquellos que nunca podrán probar sus inefables creaciones. Con toda la cara.

(1) (Ed. Destino, 2003) El título del libro hace referencia, como el propio autor explica en la página 177, a la conocida anécdota, o tal vez leyenda, del emperador Vespasiano, que habiendo mandado instalar letrinas públicas de pago por toda la ciudad y como algún cortesano de confianza le preguntase si no juzgaba impropio para el decoro del Imperio recabar tributos de tan pudenda necesidad, cogió una moneda y, acercándosela a la nariz y olfateándola, dijo: Non olet. (VOLVER)

martes, 9 de agosto de 2005

Nagasaki, 9 de agosto de 1945: la matanza vicaria

Los dueños de la palabra son los dueños del mundo. Quienes pueden imponer el nombre de las cosas pueden cambiar su esencia.


Es sumamente indicativo de esas aseveraciones el hecho de que al nombrar las dos atrocidades más terribles del siglo pasado y probablemente de la historia de la humanidad los dueños del mundo lo hagan de diferente manera. Con ello desactivan la percepción de la responsabilidad inexcusable que les corresponde y la entraña criminal que los movió.

Tanto el Holocausto del pueblo hebreo perpetrado por el Estado Nazi alemán como el bombardeo atómico de las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, por el Estado Norteamericano Triunfante de la Guerra, participan del mismo grado de familiaridad en su condición de crímenes contra la humanidad, dada la índole cainita y masiva de ambas atrocidades. Ello, que debería ser una verdad incontrovertible, ha llegado a disolverse en el caso del crimen americano en el ácido de una obscena, metódica, exclusiva propaganda autodisculpatoria y delegada cínicamente en la responsabilidad de las propias víctimas. De manera que la índole del Bombardeo Atómico ha llegado a diferenciarse cualitativamente de su hermano el Holocausto en la conciencia de todo occidente, para oprobio de la razón y la ética humanas. A pesar de todo el espanto que cualquier persona civilizada puede sentir ante aquel horror, la poderosa maquinaria de creación de opinión que los Estados Unidos pueden hacer llegar hasta los últimos rincones del planeta ha conseguido sembrar en las mentes de sus súbditos una consideración aguada y diluída de la índole de la masacre y presentarla no como el crimen a la humanidad que indudablemente es sino como fruto de una estrategia técnica estrictamente militar que evitó muchísimas más hipotéticas muertes que las reales que causó al precipitar la rendición del enemigo.

Muchas son las pruebas que demuestran la falsedad de tal defensa. Si de lo que se trataba era de provocar el pánico en el Estado Mayor japonés podrían haber bombardeado sólo una en lugar de dos ciudades, podrían haberlo hecho en zonas despobladas, y el efecto de aviso hubiera sido el mismo. Podrían haber sólo amenazado con hacerlo. Y finalmente podrían no haberlo hecho por puro sentido de humanidad. Destruir la cantidad ingente de vidas que destruyeron ambas bombas sólo tenía la finalidad que consiguió: esencialmente destruir todas esas vidas. Un ejercicio de crueldad suprema como aviso para el resto de la Humanidad y sobre todo como aviso a la verdadera potencia enemiga: la URSS. En realidad se trató de un bombardeo atómico simbólico de la propia URSS. Una matanza vicaria. Es el mismo gesto del criminal que mata a un niño delante de unos adultos para demostrar que su crueldad no tiene límites, que no será tolerada ninguna resistencia a su propia voluntad. De hecho nunca se arredraron a partir de entonces: destrucción de democracias díscolas seguidas de salvajes represiones perpetradas por sus sicarios locales por todo el orbe, invasiones de otros países, con o sin la anuencia de la ONU, bajo las más peregrinas excusas, mantenimiento indefinido de guerras civiles o interestatales para beneficio propio, mantenimiento de zonas de de extrema pobreza por las agresivas políticas económicas que sólo benefician a sus empresas nacionales... El aviso no fue en vano.

La prueba del poder de convicción de los Estados Unidos y su imposición de un consenso a nivel mundial sobre la visión pertinente del Bombardeo Atómico de Hiroshima y Nagasaki lo tenemos en el servil editorial de el diario El País del sábado 6 de agosto, aniversario de la terrible primera masacre. En ningún momento se plantea el editorialista el carácter criminal del propio hecho, ni la responsabilidad directa, única e intransferible del gobierno de los Estados Unidos de la época, encabezado por su presidente Truman y su Estado Mayor del Ejército, de la mayor matanza simultánea de seres humanos de la Historia de la Humanidad, ni su equiparación esencial con el Holocausto nazi. Sólo se atreve a refutar tímidamente la excusa del acortamiento de la guerra con el argumento de que Japón se habría rendido de todas manera pronto y a hacer un llamamiento a la concordia entre los seres humanos para que el horror no se repita.

La alegría con que se vivió en los Estados Unidos la noticia de ambos bombardeos, fomentada por el propio gobierno que los provocó, el hecho de que el avión que lanzó las bombas sea objeto de culto y se enseñe orgullosamente a los niños sólo habla del carácter intrinsecamente perverso de ese gobierno, de su hipocresía, su crueldad y su indecencia.

Eduardo Subirats, en un artículo de opinión del mismo diario y del mismo día recoge un dato que hermana aún más la índole de los dos mayores actos de barbarie del siglo XX:



Masuji Ibuse y Shohei Imamura han puesto de manifiesto una percepción elemental en la experiencia de Ground Zero Hiroshima: la de ser y sentirse cobayas de experimentación en manos de laboratorios desconocidos y poderes inaccesibles. Esta conciencia se acrecentó en Hiroshima y Nagasaki ante la evidencia de que los autores intelectuales de las bombas de uranio no sabían cuáles iban a ser sus efectos, y que los equipos médicos del ejército de ocupación examinaban a las víctimas no para aliviar su agonía, sino para clasificarla. El genocidio como medical mater y la deshumanización de la ciencia en la era industrial se ponía tan drásticamente de manifiesto en los campos de muerte de las ciudades japonesas cuanto en los campos de exterminio europeos.

Los doctores Mengele norteamericanos acudiendo, como grajos a la carroña, al festín de las secuelas de las miles de víctimas atormentadas que sobrevivieron.



NOTA PATRIÓTICA:
Los españoles hemos inventado pocas cosas, es verdad, pero de entre esas pocas, algunas han sido esenciales para la humanidad. España tiene el imborrable honor de haber alumbrado germinalmente las dos mayores formas de horror contemporáneo: el campo de concentración y el uso armas químicas contra la población civil, cuyas logros más excelsos y eficaces fueron el Holocausto y el Bombardeo Atómico por países que contaban con mayor potencial y medios que los nuestros. Pero la gloria de la invención es indudablemente española.



  • El primer campo de concentración conceptualmente moderno lo mandó construir a finales del siglo XIX en Cuba el general español Weyler con la intención de encerrar a toda la población criolla, sospechosa de colaborar con los insurgentes independentistas, que cupiera en él.



  • El bombardeo químico de civiles desde el aire lo inauguró el heróico ejército español en el Rif en 1923, cuando roció desde sus aviones con gases tóxicos los aduares de los rifeños, envenenando a miles de hombres, mujeres y niños, incapaces de apreciar el honor de ser conquistados de buena gana por un ejército de esa categoría.




  • COMENTARIOS
    Manuel: He intentado más de una vez dejarte un comentario que aporte algo a lo que decís acá. No creo que sea posible. Me parece más honesto seguir como he quedado después de la lectura: con la furia en la boca. Verbalizar las cosas, lo sabés bien, sirve para que éstas renueven su certeza. Negarlas es esconderlas como polvo bajo la alfombra. Pero, en este caso, hay que sacar la basura, y somos muchos los que no hemos caído en la cuenta de que hay muchas cosas hieden en la trágica historia del siglo XX. Una historia que, se ve, reclama una reescritura.
    Fernando G. Toledo — 15-08-2005 21:14:20
    Bueno, no creo que los campos de concentración nazis se inspirasen en los "campos de concentración" de la guerra de Cuba, y mucho menos que los bombardeos atómicos lo hiciesen en los del Rif. Estoy de acuerdo con tu comentario, pero creo que sobra la nota final. es como decir que Aníbal inventó el carro de combate porque utilizó elefantes en la batalla.
    A. Rodríguez — 18-08-2005 10:06:03
    Amígo A. Rodríguez:Deberías saber que es un defecto muy feo poner en plumas ajenas palabras que nunca escribieron con el único propósito de engordar los argumentos propios. Fuiste tú el que usó la palabra "inspiración". Yo sólo hablé de hechos, sin conectarlos causalmente, consecutivos en el tiempo y en la intención criminal de los mismos. Los bárbaros que diseñan horrores para sus semejantes suelen tener una imaginación portentosa, independientemente de que beban o no en fuentes anteriores.En cuanto al ejemplo de contradición que has usado me asombra tu capacidad para dar en el clavo: efectivamente todo el mundo coincide en considerar a los elefantes de Aníbal como los primeros carros de combate de que se tiene noticia.
    harazem — 19-08-2005 00:15:26
    Hay precedente más antiguo de los campos de concentración. Durante la llamada Guerra del Francés contra la República Francesa que acababa de ejecutar a Luis XVI, en Catalunya se crearon varios campos de concentración en donde se encerró a miles de "gavatxos", que era como se llamaba a los catalanes descendientes de franceses. Sólo en Igualada hubo tres mil prisioneros inernados, la mayoría de los cuales murieron víctimas de hambre, enfermedades y malos tratos.Estoy hablando de internamiento de civiles, no de militares presos.
    joaquim — 29-08-2005 10:22:02
    Gracias, amigo Joaquim. No tenía noticia de esos ominosos hechos. Tomo nota y prometo investigar para engrosar mi colección de horrores humanos.Un saludomanuel
    harazem — 31-08-2005 11:03:28
    Isla de Cabrera. Guerra de la Independencia. El mar como muro. Jesús Fernández Santos.
    Cayo Anneo Paco. — 12-01-2006 18:51:11
    Lamentablemente, siempre hay antecedentes, y antecedentes de los antecedentes. Y antecedentes de los antecedentes de lo que antecedió. La mala leche es la misma.
    Cayo Anneo Paco — 12-01-2006 18:53:44

    sábado, 6 de agosto de 2005

    lunes, 25 de julio de 2005

    Antonio Núñez El Chocolate

    Salgo de mi refugio, porque refugiado aún me hallo en casa de gente que me acoge con una generosidad diamantina, mientras espero el ya cercano momento de volver a casa ya reformada y pintadita, para rendir mi humilde homenaje a uno de los artistas con más poder de emocionarme de los muchos que he disfrutado en mi vida y que nos dejó hace unos días: el cantaor de flamenco Antonio Núñez El Chocolate. Aunque murió en la madrugada del 17 al 18 de julio he elegido el día de hoy, 25, para hacerlo coincidir con la más desgarradora de sus letras, aquella del remate por siguiriyas fraguado por el maestro absoluto que fue Manuel Torre.
    Eran los días señalaítos
    de Santiago y Santa Ana...

    Desde mi adolescencia y hasta mi primera madurez fui un aficionado bastante entregado al flamenco. Llegué incluso a ejercer de improvisado flamencólogo, con mediana fortuna, en algunas olvidadas ocasiones. Luego, a fuerza de no encontrar un adecuado grado de condensación emocional en los relevos a los grandes clásicos que tuvimos la oportunidad de conocer vivos hasta no hace mucho (Mairena, Caracol, Terremoto, Chocolate, Menese, Fosforito), y decepcionado por los derroteros que han ido tomando sus necesarias alternativas evolutivas, me fui alejando suavemente de su degustación para volver a él como fuente emotiva sólo en contadas ocasiones, fruto más de la nostalgia que de una necesidad de ser todavía arrebatado por el duende.

    Pero el volumen y calidad de la emotividad pura y feliz que me proporcionó durante años el flamenco es algo que está grabado indeleblemente en mi biografía y en el cómputo de mis momentos más felices.

    Y El Chocolate brilla con luz propia en el panteón de mis figuras. Desde las primeras veces que lo escuché en la radio o en los vinilos su voz forjada en los viejos metales del dolor y el oprobio tocó directamente la fibra más sensible de mi alma musical. La primera vez que lo escuché en directo fue en un festival de los varios que se organizaban en todos los pueblos y ciudades andaluzas en los años 70, en Córdoba, en un verano que no soy capaz de fijar pero que debe rondar el 74 ó 75. Una siguiriya que cantó aquella noche me desgarró literalmente las costuras del alma y me transportó a un estado de beatitud emocional que muy pocas veces más me fue dado alcanzar. El duende, el tarab de los árabes. Ese es su nombre técnico.

    Esa noche, al volver casi de día a casa, con la inspiración preñada de vino y de esa siguiriya desgarradora, me puse a tratar de expresar lo vivido en unos versos. Milagrosamente fueron surgiendo desgranados, uno tras otro, los periodos y las rimas de un soneto. De un tirón. Casi sin tener que pensar. Dejando fluir libremente el caudal de mi emoción. Sólo recuerdo que al recuperar la normalidad tras largas y reparadoras horas de sueño no me atreví a tocar ni una coma del mismo. Sólo por respeto a ese pequeño milagro. Desde entonces rueda entre mis papeles, los únicos versos que he conservado sin pudor de aquellos tiempos.

    Hoy los ofrezco humildemente como muestra de cariño y respeto al artista que los hizo posibles.

    SIGUIRIYA

    He visto tus pupilas aherrojadas,

    mordidas por el óxido del llanto.

    He oído la campana de tu canto

    doblar entre las sombras desdentadas.

    He visto cómo hienden las espadas

    los surcos de tu rostro y al quebranto

    tejer en la negrura de tu manto

    el grito de unas manos descarnadas.

    Y me ha herido tu espasmo dividido

    la sangre en la cabeza y un momento

    sólo desolación y muerte he sido.

    Después ya nada valgo, nada siento:

    todo el dolor se va con tu sentido,

    toda la pena la ocupa tu lamento.

    Comentarios
    Paso por debajo de la escalera, me le cruzo a los gatos negros, pongo mis zapatos sobre la mesa y brindo por tus supersticiones. Gracias por pasara por mi blog y dejar tamaña data.Yo sé que es complicado, pero has escuchado el tema "Supercherías" del argetino y genial Luis Alberto Spinetta (en el disco Artaud).
    Hernán — 31-07-2005 22:59:22

    domingo, 10 de julio de 2005

    Chico Buarque y la Globalización

    Un amigo me envía un artículo en un comentario a una anotación anterior. Por su evidente interés lo subo a la categoría de anotación con derecho propio. Una gozada.
    Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación, CRISTOVÃO "CHICO" BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia. Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño. Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:
    "Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonia. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro.
    Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonia, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad. Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero. El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonia para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las Reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio. De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonia es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación. También, antes que la Amazonia, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer solo a Francia. Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país.
    No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado. Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhatan debería pertenecer a toda la humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia... cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero. Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonia, para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos sus arsenales nucleares. Basta pensar que ellos y demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil. En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda. Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran cuando deberían vivir. Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia sea nuestra. ¡Solamente nuestra!"
    OBSERVACION : Este artículo fue publicado en el NEW YORK TIMES, WASHINGTON POST, USA TODAY y en los mayores diarios de EUROPA y JAPÓN. En BRASIL y el resto de Latinoamérica, este artículo no fue publicado.
    Ayúdanos a divulgarlo.

    SREBRENICA: In Memoriam

    Mi afilada consideración de la profesión militar genéricamente tomada, sin distinción de las características del país a quien diga servir o de los intereses que en cada momento declare u oculte proteger, ha sido amolada esta semana por la reavivación del recuerdo de la matanza de Srebrenica (julio de 1995), llevada a cabo por los miembros de un ejército profesional y consentido por los de otro que tenía la misión de proteger a las víctimas. Se calcula que 8.000 hombres fueron asesinados a sangre fría por los soldados del ejército serbio, cuyo comandante en jefe, Mladic, dio personalmente la orden, sin que ninguno de sus estrellados o engalonados subordinados pusiera, al parecer, pega alguna (¿obediencia debida?). Tras meses de feroz asedio a la pequeña ciudad bosnia (lo de siempre: un disciplinado ejército profesional tratando de rendir por hambre y miedo a un puñado de aterrorizados civiles mal armados) todo se resolvió militarmente. Hasta entonces se encontraba protegida por un destacamento de soldados de Unprofor de nacionalidad holandesa al mando del comandante Ton Karremans que impedía el asalto directo. El comandante serbio amenazó al holandés con atacar a sus fuerzas directamente si seguían empeñados en cumplir la misión que la Comunidad Internacional les había confiado. Así, el valiente comandante holandés decidió proponer un pacto entre caballeros al valiente comandante serbio. Ellos no recibirían ni un solo disparo a cambio de permitir el libre paso a los soldados serbios al enclave. Además engañarían a los sitiados para que no se defendieran ni huyeran con la promesa de proteger sus vidas. Una botella de slivowitza, el aguardiente de ciruelas serbio, selló el heroico pacto. Las fotos están ahí. Dos caballeros militares sellando con licor la futura matanza, la mayor en Europa desde la II Guerra Mundial. Ningún oficial o soldado holandés pareció protestar (¿obediencia debida?). El ejército serbio separó a las mujeres de los hombres de entre 14 y 70 años que no pudieron o quisieron escapar, confiados en las promesas del pulido militar holandés, los asesinó a sangre fría y los enterró malamente en varias fosas comunes.

    Estos días la TV serbia muestra a sus televidentes las imágenes de lo que nunca creyeron cierto. En el tribunal de la Haya se ha juzgado a Milosevic y se juzga en estos momentos a algunos oficiales serbios que participaron en la matanza. Mladic y Karadzic están en búsqueda y captura, probablemente escondidos en algún monasterio de sus beatíficos cómplices monjes. Pero y ¿el comandante holandés? ¿Y sus oficiales? ¿Nadie piensa en juzgarlos en ese mismo tribunal? Fueron limpiamente cómplices del horror. Incumplieron visiblemente la misión encomendada por la Comunidad Internacional. Y además faltaron al respeto a las víctimas por adelantado con ese brindis ominoso. La misma cosa, pues, unos y otros.

    Pero lo que de verdad me pregunto es ¿Por qué siempre que tienen oportunidad los militares sacan su alma de jauría desalmada? ¿Por qué la sociedad civil tiene siempre que estar mirando de reojo previsoramente y contentando y halagando a sus miembros para que den la talla de civilizados que el estado de derecho les exige? ¿Por qué parecen ser los únicos depositarios del “honor”, cuando a la primera de cambio suelen emporcárselo ellos solos? ¿Cuándo se comenzará a plantear una reducción de los ejércitos, de todos los ejércitos, al mínimo indispensable para convertirlos en meros cuerpos de policía, disociados de fanfarrias patrioteras y sublimes destinos inefables? ¿Cuándo se sustituirán definitivamente las soluciones bélicas por soluciones negociadas, sin chantajes del miedo y sin razones coactivas?



    ADDENDUM DE 04/03/07

    Publicado en El País con motivo de la exculpación por parte del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya de Serbia de su incuestionable responsabilidad en la matanza de Srebrenica. Es de nuevo Holanda quien remueve con su palo limpio la mierda de la miseria moral de la humanidad.
    ¿A QUIÉN LE IMPORTA SREBRENICA?

    sábado, 9 de julio de 2005

    Fútbol


    Comentarios
    Elocuente.
    Gema — 07-08-2005 00:48:14

    miércoles, 6 de julio de 2005

    Las malditas Olimpiadas esas

    06-07-2005 13:39:18
    !!!!UF, MENOS MAL!!!! Madrid se salva una vez más de acoger en su seno la mayor manifestación de CRETINISMO COLECTIVO de la modernidad.

    Comentarios
    Sí, bien dicho..., menos mal, porque entonces quién iba a Madrid a partir de ahora..., y todo es una mezcla de lo que dices, con política patriotera y demás sandeces! Vaya para Londres, que se arreglen ellos!
    lukas — 11-07-2005 10:31:20

    lunes, 27 de junio de 2005

    AVISO Y REGALO

    Pongo en conocimiento del exiguo aunque selecto y fidelísimo elenco de seguidores de esta bitácora que durante unas semanas va a estar prácticamente inactiva. El motivo no es otro que la invasión de un comando paraprofesional, pequeño pero de un gran poder destructivo, de albañiles, fontaneros, electricistas carpinteros y pintores, que mañana tomará al asalto mi modesta casa para renovarla radicalmente. Casa tomada, pues. Y no es sólo que durante ese tiempo mi acceso a la red será muy limitado sino que mis neuronas estarán lo suficientemente castigadas por los combates como para no dar demasiado de sí, en carne viva tras ser sobreexcitadas por la vigilancia de las operaciones y sobrexplotadas eligiendo la gama de iridisadas solerías y espejeantes alicatados que me serán inmisericordemente propuestos. Y, lo que es peor, viviendo a salto de mata.
    Me acuerdo en estos peligrosos momentos de mi pobre abuela, que, al terminar cada rosario de los que se metía entre pecho y espalda, ofrecía un surtido variado de oraciones por el alma y la salud de todo el mundo, por los difuntos, por la familia, por el clero, por los que pasan hambre..., para terminar siempre incluyendo un padrenuestro por las mujeres que tienen albañiles en casa.
    Para aliviar la larga espera, anticipo el regalo mensual que había prometido a mis fieles cada primero de mes y cuelgo un nuevo relato, esta vez acorde con los tiempos veraniegos que sufrimos. Un relato ligero y sumamente divertido que a mí me hizo reír de muy buena gana. Seguro que alguno de vosotros ya lo conoce, pero para aquellos que no, les diré que el autor hace un análisis de lo más corrosivo de las miserias humanas, sector codicia, sólo con la pequeñísima muestra de tres personajes. Se trata del relato Placer de clérigo de Roald Dahl de su libro Relatos de lo inesperado, Ed. Anagrama, 1993.


    P. DE CLERIGO I
    P. DE CLERIGO I.do...
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    P. DE CLERIGO II
    P. DE CLERIGO II.d...
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    Además os recomiendo la asistencia privilegiada y en primera fila a la dura y farragosa batalla a la que he sido arrastrado por mi viejo amigo Cato Zulú, al que parece haberle atacado un prurito irreprimible de tocarme las gónadas, tras mi entusiasta e inofensivo comentario sobre el disco de Taj Mahal. Trataré de no bajar el ritmo de las hostias, y trataré de sacar algo de tiempo y fuerzas para mantenerlo en un nivel aceptable incluso en los sufridos tiempos que me esperan. Para acceder al campo de batalla pica JUSTO AQUÍ
    Comentarios
    TE envío paciencia porque en ella soy maestro.
    Perseverancia porque con ella acabé lo que nunca pensé que iba a culminar.
    Y esperanza porque la casa te va a quedar estupenda y tendrás nuevos y mejores huecos para colocar tus libros, tus discos, tus cintas y citas...
    Te envío un pequeño artículo porque sé que será de tu interés y pido a los dioses que por favor, que alguna vez puedas coger el teléfono cuando te llamamos.
    Un abrazo
    No todos los días un brasileño les da una buena y educadísima patada a losestadounidenses.
    Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaronal ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación,CRISTOVÃO "CHICO" BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia?Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendoque esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño. Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:
    "Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de lainternacionalización de la Amazonia.
    Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, éles nuestro.
    Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufrela Amazonia, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad. Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero. El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonia para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las Reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio.
    De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonia es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación. También, antes que la Amazonia, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. ElLouvre no debe pertenecer solo a Francia. Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el sólo placer de un propietarioo de un país. No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar,junto con él, un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado. Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar, debido asituaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso,creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhatan debería pertenecer a toda la humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia... cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero. Si EEUU quiere internacionalizarla Amazonia, para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos sus arsenales nucleares. Basta pensar que ellos y demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil. En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda. Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran cuando deberían vivir. Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia sea nuestra. ¡Solamente nuestra!"
    OBSERVACION : Este artículo fue publicado en el NEW YORK TIMES, WASHINGTON POST, USA TODAY y en los mayores diarios de EUROPA y JAPÓN.
    En BRASIL y el resto de Latinoamérica, este artículo no fue publicado.
    Ayúdenos a divulgarlo.
    un amigo — 04-07-2005 10:59:38

    domingo, 26 de junio de 2005

    Antiimperialismo y Photoshop

    Mi sobrino adolescente ha venido a casa para que le enseñe a manejar el Photoshop: quiere aprender a manipular fotos, supongo que para bromear con sus amigos en la red. Le he propuesto empezar haciendo un fotomontaje para que viera las posibilidades del programa y las diferentes herramientas con que cuenta. Y se me ha ocurrido fomentarle, de paso, unas nociones de sano antiimperialismo. Bueno eso que otros consideran antiamericanismo, junto con el antisemitismo de las críticas al estado de Israel y demás simplezas interesadas. Ya me he cansado de explicarlo, aunque sí que lo he hecho de nuevo con mi adolescente discípulo.Y me acordé de una columna de Manuel Vicent en El País en la que describía literariamente lo que mi sobrino y yo hemos perdido la tarde confeccionando gráficamente.
    No quedó mal ¿verdad?
    Comentarios
    pues a mi me parece que echaron una tarde muy bien aprovechá....vamos si hasta los habeis sacado favorecidos!!!!!!!!!!!!y que suerte tiene tu sobrino, xq yo no consigo llevarme con el jodío photoshop ni con mi bitácora!!!pero la tuya me ha encantado....por cierto has leido algo ya de la sinagoga del alquimista????qué tal es???necesito un buen libro para el verano.
    E.P.O — 09-07-2005 02:16:57
    jajajaja perdón estaba pensando en otras cosas....quería decir la sinagoga de los iconoclastas!!!sorry x la confusión tan petarda
    E.P.O — 09-07-2005 02:17:46
    Eso, en qué estarías tú pensando para mezclar la alquimia literaria barata con el gran Wilcock. Sí, claro que lo he leído, ya lo comenté en la anotación correspondiente. Al final no me he enterado muy bien de qué hablas con eso de que no te llevas. Del Photoshop no te voy a dar un cursillo, claro, que además puedes conseguir en la red fácilmente, pero si quieres algún consejo sobre la bitácora no tienes más que preguntar (harazem@gmail.com)
    Un saludo
    harazem — 09-07-2005 10:58:

    miércoles, 22 de junio de 2005

    Iglesia: acción directa

    El fenómeno más acerado de estos últimos y convulsos tiempos ha sido el paso que la Iglesia Católica ha dado al retirar la confianza a sus vicarios seglares que le gestionan sus asuntos en los parlamentos. Siguiendo las pautas que marcó el Viejo Colérico Organista de Cracovia, El Pastor Alemán, tras la disolución en su propio ácido de la Democracia Cristiana, ha llevado personalmente con mano de hierro las riendas de la victoriosa campaña contra la reproducción asistida en la desconcertante Italia.
    Y en España los Mandarines Purpurados han terminado reconociendo que su brazo político, el PP, ha acabado en manos de una pandilla de supercapullos meapilas, dirigidos por un mariposón sin carácter que no dan pie con bola. Así que ellos mismos han pasado a la ACCIÓN DIRECTA. El detalle de la gorrilla blanca de tomafincas del SOC de Montse Rouco, ha sido una genial jugada de marketing, sólo superada por la de la hiperpankarta de la FAMILIA ereccionada por cientos de globos apuntando directamente al complejo celestial donde ubican sus virtuales oficinas.
    Simples tanteos.
    Lo próximo, Dios mediante, será que puenteen definitivamente a sus desmadejados vicarios y se presenten directamente a las elecciones. El candidato Cañizares. Qué miedo, ¿que no?



    AGRADECEZCO a Portnoy y a Bit Ramone haberme puesto en el camino recto para encontrar las imágenes ilustrativas de esta beatífica anotación.
    Comentarios
    Muy bueno ! Guerra siempre certero con sus dardos, aunque no me cabe duda, igual podría ser tuyo. Me parto de risa, creo ver a Rajoy, volar blanda y pesadamente por encima de Zapatero en los muñecos del guiñol del Canal Plus.Ah! la variante sobre el clásico de la hoz y el martillo.¿Cual es?:
    1-Palo de gof
    2-Báculo flácido
    3-Las dos repuestas son correctas
    Y por útimo, te informo de pasar el testigo del cuestionario a Mirian, una gran lectora.
    http://bitcho.bitacoras.com/archivos/2005/06/20/cuestionario#comentarios
    bit ramore — 23-06-2005 19:15:57
    Quisieron poner la fecha de la manifestación el 18 de Julio, pero como en esa fecha hay mucho personal de vacaciones, optaron por adelantarla un mes. La Iglesia Católica fue la causante de la guerra incivil española del 36. Y ahora está buscando mas de lo mismo. En cuanto alguien quiere recortar el poder de la Iglesia en su feudo español, ocurre lo mismo. De ninguna manera renuncian a su fundamentalismo. Córdoba es una triste realidad de ese fundamentalismo. Aquí tienen el poder económico con su Caja de Ahorros Cajasur, y a través de la Caja, dominan a políticos (alcaldesa comunista católica), empresas, etc. Pero además, dominan las mentes de los cordobeses, por ejemplo, el caso de Peñarroya, donde miles de personas se manifestaron para defender al cura condenado por múltiplos abusos a menores. O el caso del falso aeroclub de Córdoba, donde dicen Misas y expulsaron a un socio por oponerse a ello. Esta es la realidad de la Iglesia. Esta es nuestra triste realidad cordobesa.
    Federico-Córdoba — 23-06-2005 22:38:07
    Hoy en El País Domingo venía la foto de los tres obispos con la gorra blanca en un artículo de Santos Julia... Si aún la quieres y no puedes conseguirla, escríbeme y te la escanearé.Un saludoP.
    Portnoy — 26-06-2005 17:41:10
    Gracias, amigo Portnoy, yo también tengo El País. De todas formas y aunque la foto de que me hablas es más "completa" ya me curré ese montaje con las otras dos de los enlaces que me enviaste y no quedó mal.Un saludo
    harazem — 27-06-2005 10:15:32
    Manuel Harazem: Recién conozco tu página y me parece no sólo muy interesante, sino coincidente con un proyecto personal que estoy llevando a cabo, también en un blog. Si te parece, me gustaría recomendar tu página con un link hacia la tuya. Si te parece también (quizá conviene la veás), podés hacer lo mismo en tu blog. Gracias y espero tu contacto (la dirección es www.razonatea.blogspot.com).
    Fernando G. Toledo — 28-07-2005 17:55:13

    martes, 21 de junio de 2005

    Milicos

    A los civiles se nos puede fácilmente militarizar;
    a los militares difícilmente se los puede civilizar.
    Miguel de Unamuno


    La hipocresía parece ser una forma de autodefensa de la sociedad para evitar los cambios bruscos, las radicales limpiezas, las catarsis substanciales. En Argentina vamos a asistir a una nueva representación de la ignominia, en forma de ampliación de la justicia. Se anulan las leyes de Punto Final que amnistiaban a todos los asesinos uniformados que eliminaron criminalmente a lo más granado de toda una generación de argentinos. Se podrán juzgar a unos cientos o a unos miles de torturadores directos y de criminales que llevaron a cabo lo más sucio del trabajo y que ahora disfrutan de una impunidad obscena y delirante. Pero se absuelve en definitiva al culpable absoluto: El Ejército. El Ejército Argentino en pleno es culpable, es el responsable global de la masacre, el organizador, ejecutor y encubridor de la matanza. En nombre de la misma burguesía vicaria de intereses foráneos que ahora lo absuelve a cambio de algunos sacrificios simbólicos, cabezas de turco delegadas. En ese Ejército todos, absolutamente todos sus miembros profesionales fueron ejecutores o cómplices. Todos lo sabían. Todos callaron después. Todos tienen sus manos y sus conciencias manchadas de sangre. Y los que entraron después de la disolución de la dictadura también son culpables. También sabían en qué pudridero ético entraban. También se zambulleron en el magma de sangre y sevicia en que se convirtió el Ejército Argentino en pleno a partir del 24 de marzo de 1976. Todos tendrían que ser juzgados. Todos desposeídos de sus cargos y sus pagas, que salen ignominiosamente de los bolsillos de toda la sociedad víctima. Disuelta la ominosa institución y refundada, si fuese necesario, cosa que también se podría discutir, en aras a la instauración de la concordia y la paz entre todos los ciudadanos. Civiles, por supuesto.
    Todos escarnecidos.
    Y los de Chile.
    Y los de Guatemala.
    Y los de tantos otros sitios...
    Hijos de mala entraña.
    Comentarios
    ¿Y por qué irse tan lejos? Esto es España, y aquí hubo una guerra que la mayor parte del Ejército hizo contra su propio pueblo, seguida de una dictadura cesarista-militar que duró 40 años.Y hoy, tras casi 30 años de democracia, aún tenemos que ir desenterrando, medio de tapadillo y ante el escándalo de los bienpensantes, nuestros muertos arrojados en fosas comunes repartidas por las cunetas de todo el país.Seguro que en Argentina, Chile etc hay bastante mierda que lavar. Pero aquí la tenemos infinitamente superior en cantidad y "calidad".
    Joaquim — 21-06-2005 09:38:59
    Amigo Joaquim:Tengo/tienes problemas para que te deje comentarios en tu blog...A ver si se soluciona pronto. Me he quedado un poco cortado sin poder hacerlo...UN saludoManuel
    harazem — 22-06-2005 02:14:34
    Tienes razón, hay problemas para dejar comentarios en mi blog. Parece ser que Diariogratis está modificando partes de la administración de los blogs que tiene alojados, y como consecuencia, desde hace dos días no solo no se pueden dejar comentarios sino que han desaparecido todos los comentarios que había.Espero que lo solucionen pronto, y que se puedan recuperar los comentarios!Por cierto, cuando entro en tu blog me encuentro conque me aparece una pantalla de mi sistema antivirus que dice "clean virus", e indica que tienes éste, que al parecer se activa al entrar la visita: Adware-RBlast.dldr
    Joaquim — 22-06-2005 14:47:20
    Es cierto: hay un castigo que los militares argentinos han esquivado, no sólo por las atrocidades de los siete años del llamado Proceso, sino por negar sistemáticamente que hubieran cometido un crimen. Pero la falta de justicia contra el cuerpo castrense no es nada si se lo compara con cierta idea instalada en muchos habitantes de la Argentina, y que nadie se cuida de guardar para sus adentros. Esta idea puede resumirse en una frase: "con los militares estábamos mejor". Todavía hoy, cuando la barbarie de esa época (la más oscura del país) se hace cada vez más evidente, son muchos los que siguen prefiriendo sus recuerdos del buen pasar económico de esos tiempos a la más pobre pero más digna (y sobre todo, libre) democracia de hoy. Es cierto: la llamada "inseguridad" de estos días no da muchos alientos, pero es perverso ansiar la vuelta de una era en la cual debió correr sangre, debieron volar cuerpos para desaparecer en el mar, para dar "tranquilidad" a un puñado de conciencias egoístas. Que exista un pensamiento de este tipo, que un argentino deba escuchar de otro que "tendrían que volver los militares" es casi tan repugnante como la falta de castigo a otros que también lo merecen.
    Fernando G. Toledo — 04-08-2005 20:11:56
    Harazem. Muy bueno tu blog. Me encantaron las fotos. Son espejos perfectos de los textos. Y ¡aguante Unamuno! Lo que me parece muy importante es que España esté empezando a revisar en serio, a escribir de verdad, acerca de su lóbrega dictadura. Los argentinos todavía no empezamos. Nos quedamos en la puteada y la bronca y el tanguito asonante. Quizá sea necesario que pasen más de 30 años para que podamos "hacer literatura" con nuestro dolor.
    Patricia — 06-08-2005 07:26:27
    Amiga Patricia: Si bien es cierto que la literatura de variado formato ha llegado a ser realmente importante, el tema de la guerra civil, provocada por las castas más reaccionarias de la sociedad española que destruyeron la primera democracia que hubo en este país, y el terrorífico estado de terror y la miseria moral que impusieron durante cuarenta años no ha sido suficientemente solventado desde el punto de vista de las reclamaciones morales, judiciales y económicas que lógicamente la justicia histórica reclama. El mito de la transición española se forjó sepultando en el olvido las responsabilidades criminales de los verdugos. El ejército, principal ejecutor del golpe, no sólo salió indemne sino que vigiló la rectitud del cambio con amenazante rigor (tiene razón Joaquim unos comentarios más arriba reprochándomelo). De la podredumbre de las instituciones franquistas surgió una absurda monarquía que nunca pagó su colaboracionismo. Las grandes fortunas amasadas durante la dictadura se camuflaron perfectamente en la nueva situación. Y sus valedores políticos nos gobiernan aún: sólo tienes que repasar los apellidos del partido criptofascista (y cristofascista, como lo llama el periodista Haro Tecglen) que nos ha gobernado los últimos 8 años y cotejarlos con los de la élite política franquista. Siempre se negaron a condenar oficialmente el golpe de estado y la dictadura. Coinciden asombrosamente. Hasta hace dos días el presidente de Galicia fue un ministro franquista, Fraga Iribarne, sobre cuya (falta de) conciencia pesa la firma de algunas condenas a muerte y más de una sangrienta represión callejera. Jamás respondió ante nadie de sus ignominias. Su insultante chulería nos sigue ofendiendo. Ahí tienes todavía a la Iglesia Católica, alma espiritual del régimen fascista e incitadora sin escrúpulos de su sevicia, recibiendo millones de euros del erario público para mantener la enseñanza privada que regenta casi en exclusividad después de haber hecho desaparecer la enseñanza laica en los 40 años de su reinado. Y manteniendo el privilegio de adoctrinar en la escuela pública con sus apestosas consignas y supersticiones a la mayoría de la infancia de este país. Y lo que es simbólicamente peor: las miles de fosas comunes de los asesinados por los golpistas aún siguen sin abrirse. El estado ha puesto siempre todas las trabas posibles para que sus familiares pudieran rescatarlos y sepultarlos adecuadamante.El poder sólo se ha maquillado, pero desde luego no se ha repartido, ni transformado profundamente. Hace unos días Haro Tecglen lo volvía a plantear:“Aquí: lo recuerdo, y lo sigo confirmando en los libros, lo que hicieron con la República: una vez proclamada y negada inmediatamente por sus enemigos, fue sometida a todas las vejaciones de los poderes internos, del matrimonio de curas y pistoleros, hasta que declararon cruzada santa para acabar con ella. Dos circunstancias se producen ahora que simulan aquello: una, la constatación de que los poderes de minorías opulentas pueden siempre más que los resultados de unas elecciones con mayoría sin poder social; otra, que los mismos enemigos siguen usando el lenguaje de guerra civil, falseando realidades y haciendo creer falacias. De todas formas no se repiten las circunstancias objetivas de entonces; no hay nazis fascistas fuera, la verdadera opulencia vive más allá de las de los cambios de gobierno y el ejército está tranquilo.”
    harazem — 07-08-2005 08:29:23

    lunes, 20 de junio de 2005

    Cuestionario

    Como parece barruntar mi amigo Lukas al pasarme el testigo del cuestionario, no soy muy aficionado a las cadenas. Y menos a las que te obligan con amenazas calamitosas. No las respeto. Bueno, salvo una. La Única Verdadera, que tuve que contribuir a hacer rodar para evitar todas las desgracias que se auguraban en ella y que desde luego no tengo ninguna duda de que se hubieran abatido sobre mí en caso contrario. Me refiero, claro está, a la famosa de la Verdadera Cruz Navaja de Yerro de Albacete, que todo cibernauta de pro debe conocer y desde luego continuar rodando indubitablemente cuando la reciba para poder seguir viviendo íntegramente. Como yo ya cumplí con ella y como aquí no puedo subirla por su mediano peso paso el testigo a quien quiera contribuir a la salvación del mundo dándole la oportunidad de que la baje de la siguiente dirección con la advertencia de que ESTÁ AL FINAL DE LA PÁGINA: EN VARIOS.

    En cuanto al Cuestionario, aunque ya digo que no soy aficionado a las cadenas ni a los cuestionarios constreñidos a preguntas-comodín que además exigen respuestas excesivamente concretas recogeré el testigo del amigo Lukas para contribuir al bueno rollo que parece haberse instalado en la órbita de unas cuantas bitácoras de ambiente cercano.

    Estás atrapado en Fahrenheit 451, ¿qué libro te gustaría ser?
    Desde luego, el Libro de arena, de Borges, puro camuflaje, pura supervivencia.
    ¿Alguna vez te enamoraste de algún personaje de ficción?
    De niño y anecdóticamente me enamoré de Esmeralda, la gitana de Notre Dame de Paris. También de aquella mujer pirata pelirroja y arrojada de la película La isla de los corsarios. Claro que a ello contribuyó poderosamente el que su encarnación fuera la luminosa Maureen O’Hara. Profundamente, de Shehrezade.
    De mayor sigo enamorado de Shehrezade. Creo que no es difícil adivinar por qué.
    ¿Qué estás leyendo actualmente?
    Las crisis de Bolivia, Ecuador y los juicios que se preparan en Argentina me han hecho desempolvar mi vieja edición de Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano. Después de varias lecturas me sigue espeluznando como el primer día. Lo simultaneo con China para hipocondríacos de José Ovejero, un libro que me impuse por mi próximo viaje a China, pero que me está agarrando muy traidoramente.
    Cinco libros que llevarías a una isla desierta:
    Las Mil y Una Noches, edición de Galland.
    El testimonio de Yarfoz, de Sánchez Ferlosio.
    El Aleph, de Borges
    El Buscón de Quevedo
    ¿Vale pedir enciclopedias? En ese caso me pido la Enciclopedia Larousse. Para empezar y no parar de leer, claro. Joder, ya no puedo pedir más... Bueno, seguro que si desencuaderno el Tercer Libro de la Odas de Neruda puedo camuflarlo entre las páginas del Larousse... Y entre las de las Mil y Una Noches el de...
    ¿A quién le pasas el testigo y por qué?
    Pues a Mi amigo JL. Del Colectivo Bitcho y sólo por joder.



    Comentarios
    Muchas gracias, Manuel, por ceder ante la cadena, jeje... Me encantan tus respuestas, ya sabía yo que serían brillantes. Lo mejor: el libro de arena. Y también el testigo a mala leche! Si es que eres lo que no hay...
    lukas — 21-06-2005 12:14:53
    Y la ilustración, mejor todavía! jajajaja
    lukas — 23-06-2005 10:55:17

    TAJ MAHAL : MKUTANO

    Con permiso de los amigos del COLECTIVO BITCHO, cuelgo la colaboración que me pidieron y que ya apareció previamente en su página:



    Ya he dicho en otra ocasión que me encanta las chiripas. Las chiripas son las felices casualidades (bueno, tampoco hace falta que sean completamente felices) que nos llevan como barcos locos por las aguas de la red hasta puertos desconocidos (¡diantres, que cursi sonó eso!). Lo que los ingleses llaman serendipity. Hallazgos azarosos. El último me acaba de ocurrir hace unos momentos. Felizmente porque me va a dar el pie para empezar esta anotación, que suele ser lo más espinoso. Pues resulta que mis amigos del COLECTIVO BITCHO me han pedido una colaboración en su bitácora, o sea, en esta, sobre el tema que me de la gana. Después de barajar algunos de contenido combativo o más o menos satírico, me decidí por comentar el último disco que me ha hecho feliz. Hacerme a mí feliz con la música es una tarea que el mundo tiene cada vez más difícil. Colmillo retorcido manda. Pero hete aquí que tras un chivatazo, bueno, el de siempre, el del Tentaciones ¿o fue el Babelia? me he agenciado el último trabajo del magnífico bluesman Taj Mahal, a quien no he seguido nunca demasiado, pero que no me resultaba totalmente desconocido. Esta será la oportunidad para sumergirme en su discografía. Pues bien, resulta que el bueno de Taj, que ya había trabajado en mixturas parecidas con anterioridad, se largó con su guitarra y sus demás instrumentos, que tañe con singular maestría, a la lejana isla de Zanzíbar, atraído por la fama y los sonidos de un estilo musical propio de aquellos pagos: el taraab y de su orquesta más conocida: Culture Club of Zanzibar. La chiripa está en que me disponía a echar un vistazo a la página del Colectivo Bitcho, preparándome para seguir sorprendiéndome por la febril actividad que muestran en ella, cuando me encuentro la preciosa anotación de esta misma tarde y que puede verse un poco más abajo, de una amiga común que habla de su estancia en la isla mágica de la que tratamos y en la que desgrana sus vivísimos recuerdos. Bueno, felicidad doble. Albures anudados en un momento mágico de fusión espiritual.

    Muchas de las cosas que Miriam dice me han avivado el deseo de comentar lo que ya tenía preparado y subrayan el carácter especial del momento.

    El trabajo de Taj Mahal, Mkutano, es sencillamente luminoso. Y la felicidad que he sentido escuchando varias veces los 9 temas que lo componen me ha reconciliado con el género humano compositor de música fusión y me ha elevado a un estado de gracia burbujeante y entusiasta. El propio Taj nos regala con tres blues de corte canónico de dulcísimas cadencias pero a los que aromatizan finas vetas de sonidos orientales en una confluencia alcanzada en estado de gracia. Los rabeles cierran los periodos del blues a la manera como en la música clásica árabe los cierran los untosos violines orquestales. Compárese el efecto con los de cualquier tema de Abd al Halim Hafez, Um Kalsoum, o incluso Natacha Atlas en temas como Kifaya de su trabajo Gedida. Un efecto realmente genial y que consigue fundir dos espíritus tan alejados entre sí como el del Mississipi de los sufridos negros y el de las hipnóticas melopeas arábigas.

    La música autóctona de Zanzíbar, el taraab, es una mezcla de sonidos y ritmos que refleja perfectamente la propia mezcla de culturas de la isla. La palabra taraab es una palabra árabe que expresa el frenesí inefable que nos arrebata cuando una música nos pellizca la piel del alma. El correspondiente ibérico sería el duende de los flamencos. Las melodías hipnóticas engarzadas en los ritmos espirales de la música árabe, la cadencia hindú ( y que desborda fundida en el último tema, Mpunga), las tradiciones tribales de las etnias autóctonas africanas.... Una fructífera mezcla que llena la música de la isla de aromas a especias, de untosos perfumes amizclados y del sabor de los masalas de leche de coco. Si ya de por sí es una música hermosísima, fundida en el crisol del talento de Taj Mahal con la música del dolor de los otros negros, los descendientes de los esclavos, se convierte en sencillamente luminosa. Nos sorprenden a veces insstrumentos que recuerdan al qanun y que enseñorean unos nombres tan aromáticos como los propios sonidos que producen. O la sonoridad del acordeón, quizás influencia sudanesa, o quizás del harmonium del norte de India.

    Mi favorito es sin duda el tema Done changed my way of living, en el que Taj borda un maravilloso dúo con la cantante Makame Kulienzi. Otro momento mágico es la voz de la nonagenaria y alma de la música zanzibariana Bikidude en el tema Muhoga Wa Jang'ombe y que me ha dejado inútilmente ávido de conocer el significado de las palabras que desgrana en su hermosísimo suahili.

    Una sorpresa inquietante ha sido encontrar en el comienzo del tema Naahidi Kulienzi una melodía del más puro folklore galaico. Sí, de esas que hablan de rianxeiras y ondiñas que veñen y que luego, naturalmente, van. Sin el más mínimo asomo de duda. ¿Un azar musical de coincidencia en cierta combinación de notas y de ritmo en dos lugares y dos tiempos separados por un abismo? Demasiada chiripa. Dejo la incógnita abierta por si algún intrépido antropólogo se anima a hurgar en el enigma de cómo las bizarras canciones galaicas consiguieron llegar a la isla del mar turquesa y las palmeras esculpidas en el aire. O viceversa, claro.


    Manuel Harazem



    Comentarios

    Mi querido amigo HARAZEM, el “mejor champú contra la caspa social”, y en especial contra la caspa grasa y costrosa que a menudo encontramos en clericales tonsuras, engominados flequillos o tejeriles bigotes de la más carcunda fauna de nuestra invertebrada Iberia, gran melómano, experto musicólogo, selecto sibarita y poco amante de mezcolanzas culinariomúsicales que puedan romper el sabor de lo auténtico, del plato de raíz, de la música de fogón lento, ¡porque ya está bien eso de mezclar un curry con un estofado, un salmorejo con algo de guacamole! ¡Eso que se lo dejen a Ferran Adrià! lo auténtico ¿por qué desnaturalizarlo? Pues por fin le veo emocionarse con algo de blues entreverado de música negra, de música africana y oriental. En mi ya largo trato con este azote de predicadores y talibanes de todo tipo y pelaje me ha sido muy difícil hacerle entrar por su paladar de refinado gourmet algo de música africana de más abajo del Trópico de Cáncer; de ahí mi sorpresa al ver alabar este disco de blues, sobre todo cuando el blues tampoco ha sido nunca un gran santo de su devoción. Pero como postula la milenaria filosofía del “I Ching”, “todo es mutación”. No sé si al nombrarle el “I Ching” -libro oracular de tiempos mitológicos- seré merecedor de un anatema por su parte, pues me considerará uno más de sus heréticos amigos a los que hay que convertir a los principios fundamentales del racionalismo cartesiano más recalcitrante. Pero es que yo, al igual que Anakin Skaywalker, hace tiempo que me pasé al Lado Oscuro de la Fuerza. Ya sabes HARAZEM, se empieza por la homeopatía y se acaba en la cábala.Y si me extiendo un poco más con lo del “I Ching” es porque parece que nuestro querido HARAZEM está a punto de levar anclas y poner rumbo a la lejana Catay. Está en período de recoger información, y yo le recomendaría que se leyese, por lo menos, la presentación a la edición del “I Ching”, de Richard Wilhelm, y el prólogo, que es de C. G. Jung, el psicólogo. El “I Ching”, o “Libro de las Mutaciones”, es probablemente el texto más antiguo que la humanidad haya conservado y sin embargo coincide en forma asombrosa con las concepciones más actuales del mundo. Y esto en realidad no tiene porque tener nada de extraño o de asombroso, pues como decía THOR HEYERDAHL, el gran antropólogo y aventurero noruego: “Durante miles de años hemos cambiado el mundo que nos rodea, pero nuestra verdadera condición es interior y esto no ha cambiado nada, pues cada generación parece empezar de cero, como hace cinco mil años. Ese es el mensaje más importante: hoy somos tan morales o inmorales como hace cinco mil años, no hay ningún progreso en el hombre mismo, ni física ni éticamente”. Y es que, bien mirado la filosofía que subyace en este libro oracular, el “I Ching”, es la misma filosofía que subyace en otro gran y también antiguo oráculo, me refiero al Oráculo de Delfos, en cuyo frontispicio aparecía la inscripción: “Conócete a ti mismo”. Parece ser que los impulsos que dominan al corazón humano son los mismos en Extremo Oriente y Occidente, y no han variado en los últimos cinco mil años.“Lo único inmutable es la mutación”, es lo que se desprende y lo que uno sale sabiendo al estudiar este libro. Y así vuelvo a retomar el hilo perdido con toda esta larga y deliberada digresión, pues la hago muy a conciencia de estar hoyando el sanctasanctórum de un estricto racionalista cartesiano que por fin se ha dejado seducir por el blues, aunque aquí en su bitácora nos quiera dar la impresión de que es un gran conocedor no sólo del blues, sino incluso del blues de más solera del Mississipi. Pues bien, perdonado ese ramalazo de vanidad que a veces a todos nos sale, mi buen amigo HARAZEM, colmillo retorcido difícil de contentar, ha disfrutado con gran deleite y placer de esa mezcolanza, o mejor, de esa fina mixtura de ritmos que se abrazan dulcemente al blues. Y es que el blues es África, y ésta es la razón de este largo “post”: recomendarle a mi amigo HARAZEM un disco, que hace tiempo perdí o presté o ambas cosas y que ahora me he puesto a buscar en la red y ya está otra vez camino de casa, del gran ALI FARKA TOURE, quien ahora vive retirado en su granja en las cercanías de Tombuctú. El disco que este maliense grabó con RY COODER, lleva por título: “Talking Timbuktu”. Es también producto de la fusión, pero es necesario escucharlo para darse cuenta de que el blues no sólo nació en África, sino que es africano con pleno derecho.Es curioso, pero justo cuando leía el “post” de HARAZEM sobre TAJ MAHAL acababa de bajármelo de la red Yo ya conocía a TAJ MAHAL, y no como mi amigo HARAZEM, que seguramente se ha aventurado a bajárselo seducido por el nombre de Taj Mahal y sus reminiscencias hindúes. Pido perdón a mi amigo HARAZEM por lo impertinente que puede haber sonado esto último que he dicho, pero también reconozco que es una gran autoridad en música de esas latitudes. Esto de leer su “post” justo cuando acababa de bajármelo, mi amigo HARAZEM, lo llamaría “SERENDIPITY”, palabra que a mí personalmente me parece una mariconada. Este azar, chiripa, chamba o casualidad favorable últimamente es citado por mi amigo HARAZEM con mucha frecuencia en su bitácora, cualquiera diría que se ha pasado de las tranquilas aguas del raciocinio a las procelosas, oscuras y peligrosas aguas que entraña el azar. ¡Cuidado amigo HARAZEM, también te estás dejando tentar por el Lado Oscuro de la Fuerza! ¡Estás poco a poco sustituyendo el principio de causalidad que la ciencia considera una verdad axiomática por el de casualidad! Pero no seré yo, ya en el Lado Oscuro de la Fuerza, quien te critique, todo lo contrario, voy a aprovechar para animarte nuevamente a adentrarte en Lado Oscuro del Libro de las Mutaciones. Para ello termino con unos párrafos del psicólogo C. G. Jung, recogidos en el prólogo de dicho libro, sobre el “principio de causalidad” y el que Jung denomina “principio de sincronicidad”, que configura un punto de vista diametralmente opuesto al de causalidad (tendrás que disculparme por extenderme mucho, pero aquellos que seguimos tu bitácora de cerca imagino que tendremos ciertas bulas, o dicho de otro modo: ¡pa una puta vez que te escribo! Además, esto complementará tus indagaciones sobre la teoría de la serendipity):“No conozco el idioma chino ni he estado nunca en China. Puedo asegurar al lector que no es en modo alguno fácil hallar la correcta vía de acceso a este monumento del pensamiento chino, que se aparta de manera tan completa de nuestros modos de pensar. A fin de entender qué significa semejante libro es imperioso dejar de lado ciertos prejuicios de la mente occidental. Es un hecho curioso que un pueblo tan bien dotado e inteligente como el chino no haya desarrollado nunca lo que nosotros llamamos ciencia. Pero sucede que nuestra ciencia se basa sobre el principio de causalidad, y se considera que la causalidad es una verdad axiomática. No obstante, se está produciendo un gran cambio en nuestro punto de vista. Lo que no consiguió la “Crítica de la razón pura” de Kant lo está logrando la física moderna. Los axiomas de la causalidad se están conmoviendo hasta sus cimientos: sabemos ahora que lo que llamamos leyes naturales son verdades meramente estadísticas que deben por lo tanto, necesariamente, dejar margen a las excepciones. Todavía no hemos tomado lo bastante en cuenta el hecho de que necesitamos del laboratorio, con sus incisivas restricciones, a fin de demostrar la invariable validez de las leyes naturales. Si dejamos las cosas a merced de la naturaleza, vemos un cuadro muy diferente: cada proceso se ve interferido en forma parcial o total por el azar, hasta el punto que, en circunstancias naturales, una secuencia de hechos que se ajuste de manera absoluta a leyes específicas constituye casi una excepción. La mente china, tal como yo la veo obrar en el “Yi Ching”, parece preocuparse exclusivamente por el aspecto casual de los acontecimientos. Lo que nosotros llamamos coincidencia parece constituir el interés principal de esta mente peculiar, y aquello que reverenciamos como causalidad casi no se toma en cuenta. Hemos de admitir que hay bastante que decir sobre la inmensa importancia del azar. Un incalculable caudal de esfuerzos humanos está orientado a combatir y restringir los perjuicios o peligros que entraña el azar. Las consideraciones teóricas sobre causa y efecto a menudo resultan desvaídas e imprecisas en comparación con los resultados prácticos del azar. Está muy bien decir que el cristal de cuarzo es un prisma hexagonal. La afirmación es correcta en la medida en que se tenga en cuenta un cristal ideal. Sin embargo, en la naturaleza no se encuentran dos cristales exactamente iguales, pese a que todos son inequívocamente hexagonales. La forma real, empero, parece interesar más al sabio chino que la forma ideal. La abigarrada trama de leyes naturales que constituyen la realidad empírica posee para él mayor significación que una explicación causal de los hechos, los que por otra parte deben usualmente ser separados unos de otros a fin de tratarlos en forma adecuada.La manera en que el “Yi Ching” tiende a contemplar la realidad parece desaprobar nuestros procedimientos causalistas. El momento concretamente observado se presenta a la antigua visión china más bien como un acaecimiento fortuito que como el resultado claramente definido de procesos en cadena concurrentes y causales. La cuestión que interesa parece ser la configuración formada por los hechos casuales en el momento de la observación, y de ningún modo las razones hipotéticas que aparentemente justifican la coincidencia. En tanto que, cuidadosamente, la mente occidental tamiza, pesa, selecciona, clasifica, separa, la representación china del momento lo abarca todo, hasta el más minúsculo y absurdo detalle, porque todos los ingredientes componen el momento observado… Para nosotros sería un aserto banal y casi exento de sentido (por lo menos a primera vista) decir que todo lo que ocurre en un momento dado posee inevitablemente la calidad peculiar de ese momento. Esto no constituye un argumento abstracto, sino un argumento realmente práctico. Existen conocedores capaces de determinar sólo por el aspecto, el gusto y el comportamiento de un vino, el año de su origen y la ubicación del viñedo. Existen anticuarios capaces de indicar con exactitud casi pasmosa la fecha, el lugar de origen y el creador de un “objet d'art” o de un mueble, sólo con mirarlo. Y hasta existen astrólogos que pueden decirnos, sin ningún conocimiento previo de nuestro natalicio, cuál era la posición del sol y de la luna y qué signo del zodíaco ascendía sobre el horizonte en el momento de nuestro nacimiento. Frente a tales hechos es preciso admitir que los momentos pueden dejar huellas perdurables.En otras palabras, quienquiera haya inventado el “Yi Ching”, estaba convencido de que el hexagrama obtenido en un momento determinado coincidía con éste en su índole cualitativa, no menos que en la temporal. Para él el hexagrama era el exponente del momento en que se lo extraía -más aún de lo que podrían serlo las horas señaladas por el reloj o las divisiones del calendario- por cuanto se entendía que el hexagrama era un indicador de la situación esencial que prevalecía en el momento en que se originaba.Este supuesto implica cierto curioso principio al que he denominado sincronicidad, un concepto que configura un punto de vista diametralmente opuesto al de causalidad. Dado que esta última es una verdad meramente estadística y no absoluta, constituye una suerte de hipótesis de trabajo acerca de la forma en que lo hechos se desarrollan uno a partir de otro, en tanto que la sincronicidad considera que la coincidencia de los hechos en el espacio y en el tiempo significa algo más que un mero azar, vale decir, una peculiar interdependencia de hechos objetivos, tanto entre sí, como entre ellos y los estados subjetivos (psíquicos) del observador o los observadores.La antigua mentalidad china contempla el cosmos de un modo comparable al del físico moderno, quien no puede negar que su modelo del mundo es una estructura decididamente psicofísica. El hecho microfísico incluye al observador exactamente como la realidad subyacente del “Yi Ching” comprende las condiciones subjetivas, es decir psíquicas, de la totalidad de la situación del momento. Exactamente como la causalidad describe la secuencia de los hechos, para la mentalidad china la sincronicidad trata de la coincidencia de los hechos. El punto de vista causal nos relata una dramática historia sobre la manera en que D llegó a la existencia: se originó en C, que existía antes que D, y C a su vez tuvo un padre, B, etc. Por su parte, el punto de vista sincronístico trata de producir una representación igualmente significativa de la coincidencia. ¿Cómo es que A', B', C', D', etc., aparecen todos en el mismo momento y en el mismo lugar? Ello ocurre antes que nada porque los hechos físicos A' y B' son de la misma índole que los hechos psíquicos C' y D', y además porque todos son exponentes de una única e idéntica situación momentánea. Se da por supuesto que la situación constituye una figura legible o comprensible…”Imagino que tu teoría sobre la chiripa habrá sido ampliada con estas reflexiones.Por cierto, cuesta un güevo cargar tu bitácora en el Explorer.Saludos y bienvenido al Lado Oscuro de la Fuerza.C.Z. (Cato Zulú)
    C.Z. (Cato Zulú) — 23-06-2005 01:30:24
    Mi querido y farragoso amigo Cato Zulú:De todo lo que me arroja violentamente a la cara lo único que de verdad me hiere es su lamentable manía de no terminar los periodos gramaticales, su imperdonable tendencia a dejar las oraciones principales absolutamente huérfanas de sentido, fagocitado por la voracidad de sus complicadísimas subordinadas. Es lo que tiene el barroco, que no se deja utilizar fácilmente por todo el mundo. De todas formas ciertos vicios de estilo suelen solucionarse aclarando previamente las ideas que se quieren exponer o bien adquiriendo la sencilla costumbre de releer lo escrito.En cuanto a lo demás, me temo que vierte usted demasiada agua, y no siempre limpia, en la olla de ese cocido. Y me asombra descubrir la inutilidad de tantísimas horas de amena conversación que hemos compartido usted y yo a la sombra del baniano de una buena amistad. Porque me asombran sobremanera algunas de las afirmaciones gratuitas que hace y que por supuesto deberían provenir de la propia información que sobre mis gustos y sobre mi forma de ver la vida yo mismo le he debido proporcionar. ¿Yo le dije alguna vez que no me gustara el blues o que no lo degustara con harta frecuencia? Es imposible que yo dijera tal cosa. Creo que a usted debió cegarlo el hecho de que no consiguiera hacerme apreciar como usted cree que se merece al tipo ese de las falsas gorras marineras y rubicunda faz irlandesa que responde al nombre de Van Morrison. Siempre preferí desde luego el blues que prefiero y ello no tiene que ver con la pureza que usa contra mí como arma arrojadiza, sino con empatías inefables. Tengo que informarle, entrañable amigo, que cuando a usted todavía le introducían en la boquita las papillas maternales mediante el socorrido truco del avioncito, yo andaba, espinilloso y peludo, buscando viejos discos de vinilo de John Lee Hooker en las desaparecidas dependencias de lo que fueron las Galerías Preciados. Y que mientras usted consumía esa bazofia innombrable que fueron las canciones de los Payasos de la Tele yo me arañaba el alma con las desgarradoras tragedias musicales contenidas en las voces de Robert Johnson, Muddy Waters, B.B. King, etc., de la mítica colección Etiqueta Negra que conseguía encontrar en los desabastecidos estantes de la época y que mi exiguo presupuesto me permitía. No es vanidad: es simplemente historia.En cuanto a la muy voluntarista opinión de que “el blues es africano de pleno derecho”, me temo que no deja de ser más que eso, una opinión voluntarista. El blues, querido amigo, nació en Norteamérica, entre la comunidad negra que sufrió un brutal y muy efectivo preceso de aculturación, como demuestra el hecho de que ni una sola palabra de las lenguas africanas que hablaban sus ancestros haya pasado al vocabulario “negro” actual. Es probable que en el origen de los ritmos de la música negra, soul, gospell y blues se puedan rastrear ritmos ancestrales africanos, pero todo lo demás no es más que la versión esclava de la cultura blanca que se les impuso. Se les obligó a olvidar su lengua y a aprender no sólo una nueva, sino a rezar y a cantar en ella. Tuvieron que aprender a cantar salmos y otras canciones religiosas y folklóricas, que ellos versionaron para adaptarlas a su trabajo y a la manifestación de su dolor colectivo hasta crear un nuevo estilo musical de esplendoroso futuro y felices ramificaciones.Y no, no soy muy aficionado a la música de raíces africana. A pesar de sus encomiables esfuerzos. Es una tara que arrastro, lo reconozco: no me pellizca. Puedo escucharla sin prestarle demasiada atención, como música ambiente, lo que para mi colmillo retorcido, ya es bastante. Pero no consigo que me diga nada. En cambio sí me pellizca la música árabe, ese taraab, al que usted, extrañamente, dada su condición de arabista, es manifiestamente desafecto. Por eso me ha llegado la música de Zanzíbar, porque no deja de ser una forma evolucionada de la música clásica y folklórica del mundo árabe. O sea la que a mí me gusta. Y le apuntaré un dato curioso: la mejor música de raíces africana que se está vendiendo en el mundo procede de países de marcada influencia árabe, catequizados por apóstoles musulmanes llevados por las caravanas esclavistas y comerciantes desde hace un par de siglos. Es sólo un dato, no una teoría. Y si escuchara atentamente lo que dicen esos músicos en sus declaraciones comprobaría que todos coinciden en afirmar que fueron consumidores compulsivos de música norteamericana, fundamentalmente blues y rhythm and blues, en los garitos alternativos de Dakar o Timbuctú. Que fueran capaces de crear la música que hoy componen a partir de esos elementos habla claramente de su genio, aunque sea un genio que yo no consigo apreciar en su justo calibre.En cuanto al disco que me recomienda (el Talking Timbuctú de Ali Farka Touré y Ry Cooder) y que ya conocía, gracias a usted (aunque no soy quien le chorizara su ejemplar), he de reconocerlo, he de decirle que me gusta, que probablemente sea lo único de música africana que sigo escuchando, a pesar de que poseo bastantes cosas más. Pero considero que no deja de ser un mano a mano entre dos grandes músicos que deciden hacer fusión de sus respectivos estilos y que consiguen crear hermosas composiciones, pero desde luego lamento que usted lo utilice para fundamentar sus peregrinas teorías sobre la pertenencia del blues a la tradición musical africana. Hay que ser un poquito más serio, mi querido amigo.Mañana le contestaré a sus impertinentes aunque divertidísimas elucubraciones sobre mi paso a la “Fuerza Oscura”, o como demonios se llame esa estupidez de tebeo que los gringos han conseguido que se catalogue en todo el mundo como cultura popular. Y de su peligrosa neoafición a las chinerías mistizoides. Ah, y debería leer algunas cosas sobre el tal Jung.Un abrazoPD: ¿Por cierto, eso de Cato Zulú tiene algo que ver con los zulúes esos cuyas canciones tanto le gustan?
    harazem — 26-06-2005 13:35:23
    Mi querido Harazem, ha sido un placer el poder aguijonearle; suele así sacar lo mejor de sí mismo, ese sarcasmo que a veces, como es el caso, le traiciona. Pero, como usted bien ha entendido en el fondo, mi única intención ha sido la confrontación dialéctica. Confrontación en la que no trato de convencerle de nada, si no más bien de hacerle ver algunas de sus contradicciones. No debe preocuparse por tenerlas, mi querido amigo. No es algo que entre en conflicto con el racionalismo moderno. Más bien es cosa muy sana el tenerlas. “Quien no se contradice por lo menos tres veces al día -decía Voltaire-, o es un idiota o es que no habla nunca”. La única cuestión aquí es saber reconocer dichas contradicciones cuando aparecen, algo que no todo el mundo está dispuesto o sabe hacer, como es su casoReconozco haber usado un estilo voluntariamente oscuro -más que barroco- y algo mordaz en mi soflama, debe ser cosa del Lado Oscuro que se me va pegando. Sin embargo las erratas y/o errores de puntuación que ahora veo no fueron, evidentemente, nada deliberados. No se me altere amigo Harazem por lo del blues, pero hasta ahora no me constaba esa desconocida afición suya por el blues con solera. De haberlo sabido, hace años que le hubiese pasado algún disco de nuestro apreciado John Lee Hooker. Por ejemplo el “Don’t Look Back”, de 1997, cuya producción es de su viejo amigo Van Morrison -tan denostado por usted. Debe saber que pocos o ningún viejo bluesman ha podido retirarse montado en el dólar. Hasta el gran B.B. King aún tiene que seguir a su edad dando más de 300 actuaciones al año. Bien es verdad que el crapulilla de King tiene que mantener varias pensiones de exmujeres y pagar un montón de deudas por sus “pequeños vicios”. Como le decía, Van Morrison -del que nunca con usted he hecho proselitismo- ha echado una mano en la producción de algunos trabajos de Hooker, y también se ha marcado algunas canciones con él y con King (“Deuces Wild”) para darles cierta vidilla y compradores. Las colaboraciones han sido mutuas. Respecto a lo de “las falsas gorras de marinero” de Van The Man -como así es conocido por sus numerosos fans entre los que me encuentro- no sé muy bien a que se refiere, supongo que querrá decir “los sombreros negros y gafas oscuras” con los que suele ocultar su rostro. Si usted se fija en las portadas de los discos de Hooker “Don’t look back”, “Chill Out”, “The Healer”, “House at the Blues”…, comprobará que también él siempre se oculta tras un sombrero negro y unas gafas oscuras. Quizás sea simple estética o parte de la simbología del blues. En cualquier caso, esto es una cuestión baladí por la que no debería inquietarse, ni mucho menos sacar su bilis. Tratar de denostar a un artista de la talla de Van con alusiones tan frívolas me parece una puerilidad por su parte. Tal tipo de desacreditaciones, y no el hecho en sí de que no le guste Van, cosa por otra parte muy respetable, hacen que desmerezca en mucho su valía de gran musicólogo en que le tenía. Como ya le dije, su arrebato y atufo le traicionan. Un consejo: no debe dejarse arrastrar al tuntún por unas simples provocaciones; uno suele bajar la guardia y cometer imprudencias. Resulta extraño, maestro, verle caer en estas trampas. Quizás sea cosa de la edad y la merma de reflejos.De haber conocido su atracción por el blues y por Robert Johnson, ¡cómo podría habérseme olvidado grabarle uno de mis discos predilectos, el “Hot Foot Powder” de Peter Green & Splinter Group, interpretando 13 magníficos temas de Robert Johnson! Es algo que no puedo explicarme. Pero claro, esto podría tener su explicación si como usted dice, nuestras conversaciones eran “a la sombra del baniano”, árbol notable por sus raíces adventicias aéreas o zancos, que sostienen los extremos de las ramas y aseguran su nutrición. Me imagino lo incomodo que ambos debíamos estar bajo tal árbol, donde sus raíces impiden el mero hecho de sentarse en sus cercanías. Es normal que en esas condiciones nuestra memoria falle.Otra cuestión, amigo Harazem: no se haga el listo, usted sabe perfectamente que mi intención al decir que el origen del blues es africano no es otra que señalar que si el origen de aquellos esclavos hubiese sido el Norte de la India, por ejemplo, y no el Oeste de África, el blues hubiese sido otra cosa totalmente distinta. Es algo indiscutible, amigo. Por otra parte, decir que el blues, actualmente, también es africano con pleno derecho, es algo que responde a mi concepción del hecho humano y cultural. La música, la literatura, la ciencia, al igual que cualquier otra actividad cultural humana está sujeta a influencias y mestizajes. Si existe una civilización que progresa es porque ha sabido aprender del legado cultural anterior y aportar lo propio (recuerde: “lo único inmutable es la mutación”). Ilustrativas son al respecto las declaraciones de Jimmy Cliff (El País, Babelia, sábado 25 de junio de 2005): “Difundí el reggae por África y ahora aprendo del maravilloso reggae africano”. Más claro agua mi querido amigo.Como ve, no sólo la música norteamericana llega a África y es reelaborada. Tampoco la música jamaicana es la única excepción. La música cubana también ha sido muy popular en el Oeste africano desde antes de los años 50 (¡el milagro de las ondas hertzianas!). Tenemos, por ejemplo, el caso de Cheikh Lô, cuya influencia cubana es patente y que siempre ha reconocido. Incluso en uno de sus discos ha colaborado el legendario flautista cubano Richard Egües. Es mucho lo que se podría decir, musicalmente hablando, de África, incluso de la música norteafricana árabe y beréber, nunca denostada por mí, amigo Harazem. Lo que pasa es que a ese respecto yo tengo, a parte de los gustos clásicos (como Dahmane Elharrachi, por ejemplo), otros más “modernos” (Rachid Taha, Khaled, el raï…). Gustos que a usted, que si ya andaba “espinilloso y peludo” cuando yo estaba en pleno destete, ahora que debe estar en pleno período pitopáusico y con el depósito de testosterona medio vacío, no me extraña que le parezcan veleidades de rebelde juventud.Una aclaración: el término “Lado Oscuro de la Fuerza” lo he usado sólo como metáfora. Que una persona use, por ejemplo, la expresión metafórica “Sodoma y Gomorra” no tiene porque indicar que esa persona comulgue con la religión judía o con la cristiana, ni tan siquiera que haya leído la Biblia. Supongo, Harazem, que usted no vive en una burbuja antiséptica aislado de todo lo que no le gusta.Respecto a mi afición a la cultura china le diré que no es nueva, como de hecho ya usted sabía, y también que el uso por su parte de esos descalificativos (“chinerías”), propios de una visión demasiado etnocéntrica del mundo y la cultura, no hacen más que restarle prez. Quiero pensar que esto ha sido un desliz producto de su arrebato, pues me gustaría seguir teniéndole por la persona tan culta e ilustrada que normalmente demuestra que es. Debería seguir el ejemplo de su amado Voltaire, cuya atracción por la cultura oriental ha quedado constatada en alguna de sus obras de teatro como “Zaïre” o “Alzire”, en las que mostraba una visión bastante alejada de los estereotipos de la época, así podría quitarse de una vez esas anteojeras que le impiden observar el mundo desde puntos de vista diversos.En relación a Jung, ni he leído -excepto dicho prólogo- ni tengo por que leer nada de él, y no me parece muy loable la manera que ha tenido de evadir el envite dialéctico que a través del prólogo de Jung le hice. Querido amigo, no se trata de Jung, sino del prólogo. Se trataba de que explicase su opinión sobre la relación entre su muy mentada “serendipity” y el “principio de sincronicidad” esgrimido por Jung en dicho prólogo; y de cómo eso entra en contradicción con los principios de un estricto racionalista cartesiano. Pero no se preocupe, contradicciones, como ya le he dicho, tenemos todos. Lo importante es saber reconocerlas amigo.Por último, aunque es verdad que en otros tiempos aprecié con gran deleite la música zulú, o más bien mestizaje zulú, el nombre de Cato Zulú no está relacionado con la música, aunque sí con los zulúes. Pero eso, eso es otra historia.Un abrazo y que la Fuerza le acompañe.
    C.Z. — 27-06-2005 16:38:54
    Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. Augusto Monterroso
    bit ramone — 29-06-2005 19:42:25
    “ALÍ FARKA TOURÉ Y LOS BLUES DEL DESIERTO”Éste es el título de un interesante y esclarecedor artículo de Juan Ignacio Cortés publicado en la revista electrónica “Mundo Negro” (nº 493, febrero 2005) y cuyo enlace es:http://www.combonianos.com/mn/febrero/ventana.htm Sin ánimo de polemizar nuevamente y tan sólo deseando abrir una ventana a los curiosos de esta música africana transcribo a continuación algunos párrafos de dicho artículo:“Alí Farka Touré es el máximo exponente de esta música intensa, hipnótica y repetitiva. Una música que habla de vida dura, de soledad ante la inmensidad del desierto y de cierta idea de austeridad y pureza.Una música que, para simplificar y entendernos, periodistas musicales y publicistas de discográficas denominan blues africano, blues maliano, blues mandinga o blues del desierto. Alí Farka Touré no está de acuerdo. "Hay quien lo llama blues africano, pero es la música de mi pueblo".Touré ha tocado con famosos bluesmen estadounidenses como Taj Mahal y John Lee Hooker. Pero siempre bajo sus propias condiciones. "Yo no toco con ellos para aprender. Yo escribo canciones y ellos las tocan. Si pueden, bien. Si no, yo les enseño y pueden acompañarme". Para Alí Farka Touré, la cosa está clara: "Yo tengo la raíz y el tronco; ellos, las ramas y las hojas".Convencido de su propuesta musical, los trabajos de Touré no dejan resquicio al mestizaje. Para él, sería una traición. En este sentido, ha comentado alguna vez que, por ejemplo, Salif Keita ha dejado de hacer música africana. Touré y Keita son dos caras de una moneda en más de un sentido. Keita se instaló en París a mediados de los ochenta. Alí Farka nunca ha abandonado su pequeña villa de campesinos.Alí Farka no es el único artista maliano que ha sido comparado con los bluesmen norteamericanos. Su protegido Afel Bocoum, también de Niafunké, ha desarrollado un estilo similar al de su maestro. Algo más sutil, tal vez. El medio de expresión preferido de Bocoum es la guitarra acústica, y sus interpretaciones tienen un aire más delicado.Procedente también de las tierras al límite entre el desierto y el Sahel, de la ciudad de Gao, el guitarrista Babah Salah ha dado muestras de gran clase. Más joven que los dos citados, Babah no tiene problemas a la hora de adoptar criterios estéticos más occidentales. Más alejados de las arenas saharianas, guitarristas como Adama Yalomba, Boubacar Traoré y Lobi Traoré han desarrollado también estilos musicales cuya sonoridad se aproxima mucho a lo que conocemos como blues.”Un abrazo
    Cato Zulú — 04-07-2005 10:12:18