(del laberinto al treinta)


jueves, 8 de abril de 2010

La Mezquita y el barril de gasolina


El racismo y la xenofobia son herederos directos de la etapa tribalista de los humanos y responde tanto a factores de competencia por los recursos como a factores de dominación de unos humanos sobre otros. Se defiende el territorio y se usa a extranjeros, a los que se deshumaniza, como esclavos. Pero como tantos sentimientos e instituciones humanas que nacieron nítidos y simples la propia dinámica cultural los complejiza. Así en las sociedades actuales los mismos conceptos se solapan bajo múltiples capas de la pintura de la civilización. La Ilustración venció conceptualmente mediante complicados artificios culturales a las sociedades cerradas y castizas anteriores pero desde luego no solucionó totalmente el problema de la adaptación de las mentalidades de las masas a la asunción de la igualdad de todos los humanos. Es por eso que a nada que se den unas mínimas condiciones críticas y aparezcan los necesarios portadores de mecha y candela junto al polvorín del miedo y la inseguridad los incendios puntuales están asegurados. No siempre esos incendios puntuales pasan a mayores y se convierten en Holocaustos. Pero peligro siempre hay.


En Córdoba, ciudad que publicitariamente se vende como de la Tolerancia, de las Tres Culturas, de la Alianza de las Civilizaciones, y otras formas del necesario, pero totalmente artificial, voluntarismo racionalista, no íbamos a estar sólo por eso inmunizados. La publicidad es una cosa, la materia prima, otra.


Y está siendo precisamente la joya de la corona de esa publicidad de la Tolerancia y la Alianza, la Mezquita la que está sirviendo de mecha del barril de gasolina sobre el que está asentada la ciudad. Y hay manos concretas, con nombres y apellidos que están interesados en que explote. Y son todos blancos.


Vaya por delante que a quien esto escribe todas las religiones les parecen formas arcaicas y peligrosas de interpretar la realidad, que si bien pueden servir para calmar los nervios interiores de sus consumidores, suelen enervar con exagerada frecuencia los exteriores, sobre todo porque sus administradores son profesionales y maestros en la manipulación de las conciencias en defensa de la exclusividad de la franquicia de la supuesta divinidad que representan. Pero desde luego las condiciones legales para su práctica deben ser las mismas para todos. En esta ciudad de mayoría católica más o menos practicante, existen varios miles de ciudadanos que practican otra religión, de la que podemos pensar y decir los ateos y los creyentes de la competencia lo que queramos, pero que tienen el mismo derecho que los católicos a celebrar sus yuyus. La inmensa mayoría de ellos son inmigrantes de variada generación, normalmente portadores de un color de piel ligeramente (salvo los subsaharianos, claro) más oscuro que la de los locales. Practican los ritos de su religión en una minúscula mezquita de los Jardines de Colón. Están pensando conseguir un espacio mayor, aunque por los problemas que están teniendo sus correligionarios en otras localidades, Sevilla sin ir mas lejos, no se han atrevido a solicitarlo. Que yo sepa esa nutrida comunidad jamás de los jamases ha creado un problema en esta ciudad. Jamás. Se limitan a trabajar, comer, divertirse, reproducirse y rezar, los que son practicantes, como el resto de los ciudadanos. Si traen costumbres que atentan contra la legislación española tienen que adaptarla. Y de hecho, que se sepa, lo hacen sin problemas. La Mezquita de Córdoba para el común de esos musulmanes puede ser un símbolo de lo que correligionarios suyos hicieron hace mil años en estas tierras, hoy de María Santísima, pero desde luego me gustaría que alguien pudiera demostrar que ha escuchado a alguno de ellos reinvindicar un espacio en su interior para el rezo islámico, y mucho menos la exigencia de compartir su propiedad. Para ellos NO ES UNA MEZQUITA. Entre otras entre otras cosas porque su suelo está empedrado de tumbas, y a los musulmanes les da mucho asco postrarse para rezar directamente sobre la putrefacción de un semejante y más si ese semejante es un cura. Tal vez sea un prejuicio tonto, pero para eso son creyentes para creer en tonterías, tan respetables como las de las demás religiones.


En tiempos del Caudillo a los dignatarios petroárabes se les permitía rezar puntualmente, probablemente ocultándoles el macabro hecho de los enterramientos y como medio para ordeñarles unos milloncejos. Y, que yo sepa, del asunto de poder rezar por el rito musulmán bajo los arcos de la Mezquita, visión sublime de un poeta emir, nunca más se supo. Hasta que españoles conversos (hay gente pa tó), a quienes los musulmanes de pata negra (con perdón) miraron siempre raro y tal vez por ello, lo convirtieron en valla publicitaria de sus aspiraciones a contar en el negocio de las prebendas, el reconocimiento y las desorbitadas subvenciones que ya trinca el Negocio Religioso por Antonomasia de la competencia. Pero desde luego, son pocos y mal avenidos y su importancia, nula realmente, ha sido magnificada oportunamente por la Iglesia Católica como ejemplo de la maldad del competidor entre su rebaño que le ha salido. Para ésta, los musulmanes fetén son una cosa de escasa preocupación, pero los conversos son más peligrosos. Pueden dar ideas a sus fieles si se mosquean por las barbaridades que aquella comete con verdadera fruición y en lugar de liberarse higiéniamente de los sectarismos, se deciden sólo a cambiar uno por otro. En eso funcionan como las empresas de telefonía.


El hecho clave fue la inclusión, por sus contactos clave, de esos minoritarísimos muladíes en Foros Internacionales Interreligiosos celebrados en Córdoba donde consiguieron meter la cuña del rezo compartido en la Mezquita, seguido de la performance del rezo en la calle junto a sus muros del máximo representantes de una de esas asociaciones, con fines claramente publicitarios. Tras el consiguiente revuelo de campanas y el aprovechamiento del hecho que hicieron los dueños del edificio y la jauría de columnistas de la prensa cutrefacta cordobesa y nacional para volver a señalar el peligro de la morisma, el asunto se volvió a olvidar.


Hasta que, oh, casualidad, el flamante obispo de la ciudad en su toma de posesión de hace apenas un mes, antes incluso de ni siquiera decir buenos días, ni que seáis buenos ni que creáis en Dios, arremete sin venir a cuento contra la pretensión de esos minoritarísimos, pero bien situados publicitariamente, muladíes. ¿Qué mueve al obispo a rescatar en primera plana un asunto menor y sin la menor importancia? Su rentabilidad. Cortina de humo contra la imparable, arrolladora constancia del demostrado proceder delictivo de las jerarquías católicas en el tema de la pederastia, empezando por su Director General y por supuesto, el aprovechamiento de la crisis económica que siempre causa inseguridad intelectual e insensibilidad moral para fomentar y dirigir hacia la competencia los probables brotes de racismo que suelen surgir en ella.


Pero además para esa jugada han contado con la inestimable ayuda de la Divina Providencia que les ha brindado un sorprendente apoyo logístico en forma de una panda de cretinos organizados en asociación de musulmanes austriacos, que probablemente alertados de las palabras de obispo y de la pretensión de los muladíes cordobeses por las redes sociales de Internet decidieron en su visita al monumento provocar organizando un rezo. La misma Divina Providencia proveyó además que ocurriera en Miércoles Santo. Guardia de seguridad y policía nacional se emplearon a placer con los capullos. Lo demás es bien conocido por la versión hiperinflada de la prensa ávida de carnaza y con la ayuda del ejemplar de juez que les tocó tras el altercado hablando de rezos y alfanjes de pelar fruta de destrucción masiva, entrada en sigilosos comandos por varias puertas (sólo se entra por una) y walkistalquis que resultaron audioguías. La jauría cristofacha de la prensa local, con especial fiereza la del Acorazado ABC se han lanzado a degüello directamente a la yugular de los lectores inyectándoles islamofobia, racismo y xenofobia de primera calidad.


Y ya lo han conseguido. Una población agobiada por la crisis y con la xenofobia a flor de piel ha asistido galvanizada al relato novelesco del asalto de los émulos de Tariq a su monumento más querido, aunque no más conocido, claro, dado que el impresionante número de cordobeses que no lo han pisado jamás. Dependientas de panadería que jamás leyeron un libro hablan de las intolerancias del Islam como Antonios Burgos con mandil, kiosqueros que arremeten contra la tolerancia del gobierno con los extranjeros, taxistas que arreglan el problema de la inmigración con una facilidad pasmosa... Azuzados por columnistas y locutores sin escrúpulos. Gente normalmente doméstica, pero que azuzados convenientemente se vuelven jauría. Y hasta las jaurías de caniches matan. Sarajevo, El Ejido, Martos...


Yo no soy partidario de rezo compartido alguno. Es más soy partidario de que no haya rezo alguno. La Mezquita, el espacio que rodea a la catedral okupa tiene que convertirse en un museo como el que concibió Atatürk, un dictador pero con actuaciones racionales sublimes, para Agya Sofia, cuyo nombre cristiano por cierto los turcos siguen conservando sin problemas. Desacralizado. Y la catedral puede seguir sirvendo para el culto católico. Sólo por respeto a la singularidad artística, arqueológica e histórica del monumento y las millones de personas a las que les importa un comino su invisible sacralidad y que la visitan cada año. E incluso para su correcta explotación turística. Seguro que Nuestra Señora de las Pernotasiones lo aprueba.


Como decía el otro día Marti Julbe en un acertado comentario, el puntero con el que los norteamericanos aprenden geografía lo marcan las guerras que su gobierno organiza o en las que se mete sin que lo llamen. Lo que van a conseguir estos irresponsables es que en algunos sitios se aprenda geografía a costa nuestra. Al Qaeda está a la que cae y lleva su guerra de bombas y de símbolos allí donde se le llama o donde tiene mercado y movidas absurdas como esta sólo pueden hacerles señales de humo. Un conflicto inexistente, absolutamente imaginario, que sólo responde a los intereses de una minúscula tribu y a los de los brujos de la gran nación apache católica que puede colocarnos con la ayuda inestimable de los voceros mediáticos en el blanco del terrorismo islamista.

martes, 6 de abril de 2010

Luis Vives: los límites del estoicismo

¿Dónde se encuentra el límite de una actitud estóica ante la adversidad y otra cínica, cobarde o peor aún, vil? ¿Qué pensar de alguien a quien una panda de malnacidos le achicharran en una pira al padre, la abuela, dos tías y un primo y profanan la tumba de la madre por el repugnante método de sacar sus huesos de la tumba y quemarlos en otra pira, sólo porque no les gustaba la forma de su nariz y no sólo no da muestras de rencor contra ellos sino que les dedica libros y les mendiga beneficios administrativos? Yo sinceramente no lo sé. Llevo un par de días acojonado con la historia, que he conocido escuchando una magnífica conferencia del profesor García Cárcel dictada en la Fundación March acerca del humanista del siglo XVI Juan Vives en un ciclo de marzo 2007 sobre españoles eminentes. Ya sabéis de mi particular uso del aparatillo ese que llaman MP3.

Yo no sabía, ni sé, mucho de Juan Vives. Pero lo tenía (y lo tengo aún) entronizado en mi altarcito de santos civiles particular, por su aportación teórica a la Justicia Universal. Sabía de él que escribió un tratado sobre la pobreza De Subventione Pauperum en la que se acercaba con muchos siglos de adelanto a conceptos de justicia social que hoy son comúnmente aceptados, y especialmente su renuncia a considerar justicia a la caridad. Su idea fundamental era la necesidad de la creación de un sistema de servicios sociales que procurase un reparto más justo de la riqueza. Pero lo que he escuchado de él de boca del profesor García Cárcel me ha helado la sangre en las venas.

De siempre se había sospechado de su condición de descendiente de conversos judíos. Es más, leo en un pequeño opúsculo que encontré en la Red escrito por Francisco Calero y titulado "Traiciones" a Juan Vives que en un intento de disipar esas sospechas el editor de las obras completas de Vives en el XVIII, Gregorio Mayans, se inventará una genealogía para él haciendo incluso correr por sus venas sangre noble. Lo apuntaron primero someramente Amador de los Ríos y después y más contundentemente Américo Castro, siendo ambos desautorizados por la corriente menendezpelayiana del pensamiento español de una forma categórica, incluso agresiva. El ultracatólico Bonilla San Martín, autor de una monumental monografía sobre el pensador valenciano afirma textualmente en ella: ignoramos qué fundamento tendría el Sr Amador de los Ríos para formular tan estupendas afirmaciones, que diputamos por fantásticas.

A Américo Castro le tocará la refutación de Lorenzo River, editor del Vives Completo en 1947 al que duele ver mancillado con esa mancha ancestral el más cristiano de los epígonos de Renacimiento... el ferviente y aguerrido apologeta de la fe cristiana, victorioso debelador de musulmanes y judíos.

En pleno franquismo algunos desaforados botafumeiros fascistas llegaron a comparar la pluma de Vives con la espada de Franco.

De él sólo se sabía que su familia lo envió por causas desconocidas a París apenas cumplidos los 17 años a estudiar humanidades, siendo como era ya alumno brillante de la floreciente Universidad de Valencia. Y que nunca volvió a España. Pero en 1964 y sorpresivamente un par de investigadores publican las actas del proceso inquisitorial a Blanquina March, madre del humanista muerta de peste en 1508, que había sido unos años absuelta de la acusación de judaizante en varios procesos consecutivos en los que fueron condenados y quemados varios de sus hermanos, y vuelta a juzgar, condenada y relajada en efigie, es decir, desenterrados sus huesos y quemados en 1529. Los autores así mismo prometían publicar en breve las actas de la condena a su marido y padre de Juan Vives, llevado a la hoguera en 1526 tras permanecer 703 días en las cárceles de la Inquisición. Pero no sólo no lo cumplieron, sino que dichas actas desaparecieron del archivo donde se custodiaba y nunca más aparecieron.

Posteriores investigadores, entre ellos el propio García Cárcel de cuya conferencia he sacado toda esta historia, desmadejaron la genealogía completa de Vives hasta tres generaciones antes, cuando sus cuatro abuelos fueron obligados a convertirse al catolicismo. Desde entonces los procesos inquisitoriales que padeció la familia los fueron diezmando con espeluznante frecuencia. Primos, tíos, sus padres... Se sabe que sus hermanas tuvieron que litigar fuertemente para conseguir recomprar la casa familiar confiscada por la Inquisición, causa última por la que se profanó la tumba materna, ya que sin condena no podía ejecutarse una confiscación de bienes que revertiría en la Iglesia.

Ahora se sabe que el padre de Luis Vives lo sacó muy joven de España para salvarlo de las garras de la peor banda de malnacidos que gobernó nunca y por un par de siglos un país europeo antes del nazismo y el nacionalcatolicismo franquista. Y que el humanista que asombraría a Europa con su pluma, discípulo y amigo de Erasmo y Tomás Moro no volvería nunca a su país natal por miedo real a ser asesinado él mismo por un estado con una organización criminal enquistada en su engranaje (1). Desde su refugio europeo Luis Vives fue conociendo los frecuentes asesinatos de muchos de sus familiares, con el colofón atroz del de su propio padre y la profanación de la tumba de su madre. Con una frialdad y una prudencia en la manifestación del dolor y en la expresión del horror lógico y la denuncia de la terrible injusticia dolosa que se abatía sobre su familia tan medidos que nunca pudo adivinarse la tragedia que supuestamente tendría que estar viviendo a través de sus escritos o de sus actuaciones. De hecho se le sabe dueño de tal templanza, tal espíritu estoico ante aquellas atroces desgracias vitales que de lo que se tiene noticia es de su vida de mendicante de favores y de adulador sin tino a los responsables de todos esos crímenes que debían desgarrar su corazón. Así, prueba de esa acerada templanza fue que dedicara su obra De pacificatione al Inquisidor Manrique, responsable máximo del reciente achicharramiento en vivo de su padre y futuro profanador de la tumba de su madre. Así mismo, como prueba máxima de que el negro rencor no iba a dominar su vida dedicó otro libro al príncipe Felipe, futuro rey con el ordinal II, fue íntimo amigo de Catalina, la hija de los RR.CC. repudiada por Enrique VIII y fue tan fiel a la doctrina que sustentaba los crímenes que exterminaron a su familia que jamás tuvo problemas con la censura ni con la Inquisición, no ya como judaizante, sino como erasmista.

El profesor García Cárcel al que desborda la pasión por el personaje se esfuerza con ardor en su conferencia por salvarle la cara a toda costa, defendiéndolo de acusaciones ligeras de mal hijo, y se desvive por tratar de arrancar virutas de carnalidad doliente al gélido témpano de las evidencias, esforzándose en la artificiosa hermenéutica de ciertas expresiones transidas de supuestas claves secretas que permitieran humanizar al humanista español más famoso. Pero él mismo da algunas pistas cuando en medio de múltiples apelaciones al estoicismo vital del humanista que le conduce a no dejarse llevar por el rencor deja caer su lema favorito: oculum in metam (el ojo en los fines) de clara estirpe maquiavelica, aunque el profesor se esfuerza en desvincularlo del florentino afirmando que Vives al final siempre colocó los medios por encima de los fines.


Yo no lo sé. No soy un experto. Sólo un modesto aficionado a la fabulación con base en datos históricos. Y como tal me atrevo a reinterpretar un hecho que el profesor García Cárcel se permite legítimamente exponer como una piedra más en el camino del calvario del pobre Vives. Erasmo fue su maestro y amigo y se conserva una nutrida correspondencia entre ambos. Esa amistad y ese contacto se rompen claramente en un momento indeterminado, pero que es claramente posterior a la última gran tragedia que sufre la familia Vives en España. La causa de la ruptura no está clara ni demasiado explicitada en los textos, pero se conserva el uso de un enigmático adjetivo que el de Rotterdam lanza refiriéndose al valenciano: anfibio. El profesor García Cárcel lo interpreta como la cruel invectiva que el antisemita declarado como fue, aparte de un ególatra desmedido, Erasmo escupe como resumen de la decepción sufrida por su descubrimiento del origen judío de su discípulo. Yo por mi parte prefiero, y dada la imposibilidad actual de demostrar fehacientemente ninguna razón ni a favor ni en contra, pensar que la enigmática invectiva del padre del humanismo filosófico y político europeo responde más bien a la comparación de la impermeable y viscosa piel que lucen los animales que pertenecen a ese Orden del Reino Animal con la del alma del hombre que ante el cúmulo de desgracias que destrozan a su familia se enroca bajo ella para no enterarse de nada y sacar los máximos beneficios de esa impermeabilidad.

EPÍLOGO: Realmente he llegado a sentirme un poco extremista en mi juicio sobre Luis Vives mientras pensaba en él, desde hace unos días, y luego redactaba estas líneas. Pero hace un rato buscando cosas sobre el personaje en la Red encontré una referencia a una conferencia que el profesor García Escudero dio en un curso de verano de la UNED de Tenerife en la que he encontrado mucha solidaridad con mi punto de vista. En ella se puede leer que el catedrático destacó en la decisión del Santo Oficio (de reabrir el caso de la madre de Vives tantos años después de su muerte) su “capacidad para mantener vivo el espíritu de venganza”, pero subrayó también la actitud desentendida del humanista, que se había separado de su familia a los 16 años para residir en París y más tarde en Brujas. Escudero indicó que no existe ni un solo documento en el que Vives se refiera a la situación por la que estaba padeciendo su familia en manos de la Inquisición y calificó su actitud no sólo de “insolidaria”, sino también de “escandalosa”. Yo coincido plenamente con el ponente, salvo en el pequeño detalle de que más que de espíritu de venganza habría que hablar de espítitu de latrocinio, ya que la causa última de la reapertura del proceso a la madre de Vives fue claramente el robo de sus bienes. La Iglesia asesina y además ladrona que siempre fue.

(1) Tanto Vives como Erasmo fueron invitados a residir como profesores en la Universidad de Alcalá. El primero nunca se definió claramente por las causas de su negativa, aunque hoy las tenemos claras: a pesar de su absoluta rendición a los asesinos de su familia, nunca se fió de ellos. Erasmo en cambio sí que lo declaró de una forma meridiana, directa y esclarecedora: Non placet Hispania (¿España? Ni por el forro).

domingo, 4 de abril de 2010

La Yihad Poética

cosmopoetica

Entre la supuesta yihad de la morisma y la real yihad episcoparda existe en esta ciudad un espacio de serenidad blanca que merece también su YIHAD, valga el oxímoron. Realmente no me importaría saber que los orodentados pregoneros cofrades abarrotan salas e iglesias si tuviera constancia de que lo hacen también otros eventos. Concretamente que los eventos de COSMOPOÉTICA llenan salas y aulas y calles. Y que la prensa local se hará eco de ellos con siquiera una tercera parte de la minuciosidad con que lo ha hecho con las cofradías de penitentes. Que hay sitio pa tol mundo. No voy a hacer un panegírico de Cosmopoética aquí, ni voy a hacer comparaciones con las celebradas otros años, pero estas cofradías de poetas y artistas llenarán la ciudad de otro aire y se merecerían una atención ciudadana mínima, por cambiar más que nada, por higiénica deshollinación mental. Por eso os invito a que los que venís a esta taberna lo hagáis y evangelicéis a otros.

Lo primero es hacerse con la revista gratuita, el COSMOPERIÓDICO 7, que está estratégicamente repartida por establecimientos y centros públicos de la ciudad. Luego dedicarle un rato a hojearla subrayando los eventos que cada uno considere más atractivos. No es mala idea leer los poemas de cada uno de los poetas que colaboran y que se despliegan en la sección Biopoética. Seguro que algo encontráis que os diga algo. Hay cine en la Filmoteca, intervenciones callejeras, paseos en bici con poetas, conferencias... En fin que quien no encuentre algo interesante es porque hace un esfuerzo en negativo, una yihad esaboría.


Yo que suelo ser muy crítico con las instituciones municipales no tengo menos que descubrirme ante el esfuerzo que hacen cada año por mantener este festival y por dotarlo de contenidos interesantes y que sirven de contrapeso a las manifestaciones tradicionalistas que la Iglesia Católica, con dos mil años de experiencia vendiendo quincalla espiritual, nos obliga a consumir cada año a todos. No sé nada de presupuestos. Sólo de contenidos. Y los tengo delante, con sólo abrir la revista. Y hay otra cosa. Si gana las elecciones el Partido Privatizador se termina. Fijo. Y se sustituye por un magno festival de coros rosieros. Fueron ellos quienes se cargaron en el Cuatrenio Negro el precioso Otras Músicas del Festival de la Guitarra con el argumento de que era música de moros y de salvajes.

Me gustaría poder autocomisionarme como cronista de los eventos, pero me es imposible por estrictas razones laborales, dado que la inmensa mayoría de los actos me pillan en horario de curro. Pero si alguien se anima y lo hace en cualquier sitio seremos muchos los agradecidos. Ya de entrada me perdí uno de los que más me hubieran interesado. El concierto de música clásica hindustani que según me cuentan consiguió abarrotar la Sala de Orive. En pleno San Miércoles, mientras afuera tronaba la música militar. Y yo currando.

Pero lo que digo lo dice infinitamente mejor Roberto Juarroz:


Hay ángulos del mundo
o menos, sólo vértices,
una carta que inaugura una estrella,
un brote en un tronco decididamente seco,
un pájaro inverosímil
en la aguja inverosímil de un ciprés
recolectando o asociando
las tardes perdidas en la tarde,
el rostro por fin suyo de una mujer dormida,
una música que convierte todo ruido en pillaje,
la palabra que concentra en sí misma sus ecos
y demuestra que ninguna resonancia es necesaria,
que prueban que el paraíso es uno terreno repartido,
una flor o un dios diseminado
como una siembra impostergable
entre las multiformes aleaciones
del pensar y las cosas.


Y no es preciso sumar nunca esos ángulos,
ni tampoco abrirlos o cerrarlos
o armar otra figura
para adormecerse adentro,
sino aprender a leer las formas sueltas,
como quien al leer un solo párrafo
lee ya todo el libro.
Quizá todos los libros.


Basta un ángulo de cualquier paraíso,
un ángulo o un vértice,
aun de los paraísos repartidos,
perdidos, mutilados,
para aplacar los triunfos prepotentes,
los triunfos mal entrazados y viscosos,
de la muerte y los múltiples infiernos.

jueves, 1 de abril de 2010

Terapias cofrades de vanguardia en el “Reina Sofía”

milagroUCI


La revolución terapéutica de tecnología punta cofrade ha llegado a nuestro principal Hospital a cuenta del milagro del Rescatado del que se ha hecho eco toda la prensa local, parte de la nacional y alguna internacional. Aunque pocos médicos han dudado, dado el elevado grado de meapilismo del gremio, de la verdad de lo narrado por la enfermera médium, la mayoría se han sentido molestos por haberles sido escamoteado, a ellos y a sus herramientas terapéuticas, todo el mérito de la curación. E incluso ha habido algunos que han exigido a la Dirección del Hospital la emisión de una nota de disculpa y repulsa por el hecho de que una enfermera en horario de servicio practique la competencia desleal de la medicina científica mediante el uso de la curandería estampitera y reclame el mérito para sus yuyus esotéricos la curación de una paciente. Así mismo han reclamado a la Dirección del Hospital que se desmarque públicamente de dichos métodos considerados por algunos profesionales, miembros de la escasa cofradía de los descreídos, poco acreditados médicamente, inferiores incluso a la budistada de las agujitas chinas o a las mentecatadas homeopolléticas. Afortunadamente ha prevalecido sobre estas infundadas exigencias el buen criterio de la Dirección del Hospital que visto además abrírsele una puerta para solucionar la grave crisis de financiación que sufre la sanidad pública.


Lo cierto es que las autoridades sanitarias, en vista de la efectividad y de los positivos resultados de los métodos descubiertos por la piadosa enfermera de regalar estampitas de imágenes cofrades a los familiares y pacientes y salir descalza en procesión para lograr la intercesión milagrosa de los mismas, ha decidido echar toda la carne en el asador y fomentar esas terapias. Para ello ha encargado un estudio interdisciplinar de las más milagrosas imágenes que procesionan en la ciudad y varios estudios acerca de las propiedades curativas de cada uno de ellos, basados en la realización de pruebas y experimentos en los que se tratará de descubrir las especialidades de cada uno de ellos y su aplicación específica para las diversas patologías. El Rescatado, por ejemplo, tras la demostración práctica de la enfermera ha quedado acreditado como especialmente curativo en traumatismos craneoencefálicos.


Así mismo se impartirán cursos a las enfermeras de hospitalización sobre procesionismo devocional en sus dos vertientes de descalzo o calzado, sus ventajas y sus inconvenientes, relaciones con otras ciencias religiosas, de las que nuestra UCO es pionera, y las técnicas de transmutación de la fe cofrade en principios activos terapéuticos de aplicación práctica. Se ha podido comprobar por ejemplo en un urgente experimento realizado estos días aprovechando la salida de los pasos de Semana Santa que con sólo un tercio de recorrido descalzo de una enfermera en la procesión del la Virgen de la Leña se consigue la efectividad de tres dosis de amoxicilina ácido clavulónico en el tratamiento de neumonía de grado 3 a veinte pacientes de peso y edad medios. Eso sí, siempre que la enfermera la recorra con una intensidad de fervor de un 7’5 en la escala mística como mínimo.


Un problema inesperado ha surgido cuando, tras detectar el curso de los experimentos, la Asociación de hermandades y Cofradías han reclamado a la SGAE un estudio de los beneficios que le reportaría el uso de por parte de la Sanidad Pública de las imágenes, cuyo copyright poseen, a lo que se ha adelantado la gerencia del hospital encargando otro estudio sobre la viabilidad de recetar estampas con el genérico milagroso del principio activo. Las cofradías han advertido de que no habrá milagro si no se usa el genuino poder terapéutico de la piadosa marca registrada gestionada por ellas. Los frutos de los experimentos dilucidarán claramente estas y otras cuestiones de tipo técnico y estratégico.

El Ayuntamiento y la Asociación de Vendedores de Flamenquines y Salmorejo por su parte se han mostrado muy interesados en los resultados de los experimentos con las expectativas puestas en la futura promoción turística del nuevo producto sanitario en Fitur y otras ferias internacionales. Y por supuesto han organizado una novena y un quinario a Nuestra Señora de las Pernotasiones en señal de acción de gracias por no dejar nunca de mirar por esta siudá que tanto se lo merese.

martes, 23 de marzo de 2010

LA YIHAD CATÓLICA CONTRA INFIELES Y LAICISTAS

Una amiga mía que tiene bastante relación con musulmanes de Córdoba me escribe para preguntarme si yo sé a qué ha venido el que el nuevo obispo dedicara sus primeras palabras públicas al tema del rezo compartido con los musulmanes en la Mezquita de Córdoba. Me apunta cosas que yo ya sé. Por ejemplo que a los musulmanes cordobeses, los de pedigrí, la Mezquita se la refanfinfla como lugar de rezo, es más ni siquiera la consideran una mezquita usable. Ellos lo que quieren es una nueva, más grande, porque en la de Colón ya no caben, para celebrar más cómodamente sus yuyus. Los únicos que han reivindicado el rezo son los muladíes, los conversos, yo creo que más por razones de oportunidad publicitaria dada la histérica reacción que provoca en los curas, que por otra cosa y que son pocos y mal avenidos.

Por otra parte podría pensarse que es cosa de contrarrestar el engendro tema de la Alianza de Civilizaciones del mismo matiz publicitario que el anterior. Pero lo olvidado del asunto, la escasa agresividad de las propuestas y su diluido contenido no justifican la conversión en un asunto capital a tratar por un obispo en su tema de posesión.

Mi propia amiga me apunta que quizás se trate de machacar para que no se nos olvide el peligro de los moros, ya sabes –me dice-, lo de que quieren volver a tomar Al Andalus. Y yo creo que da en la diana. Competencia pura y dura por los mercados de la desesperanza. Las religiones, las fuerzas oscurantistas, en esta época de crisis en que los principios de la Ilustración, que revolucionaron la ética de la modernidad, se deslizan cuesta abajo en una imparable decadencia por la negativa a asumir sus presupuestos por parte de la ciudadanía, y que tanto se parece a la retratada en Ágora (la imparable decadencia del racionalismo democrático grecorromano), están al acecho y en pugna entre sí por pillar el mayor cacho del desmembramiento de la razón ilustrada democrática que preveen. Como ocurrió en el occidente del siglo IV. En los espacios políticos musulmanes comenzó ya hace tiempo: los avances racionalistas, a pesar de ocurrir frecuentemente en sangrientas dictaduras, que habían comenzado a fructificar desde la época de las descolonizaciones, han sido barridos por el viento del desierto de la reislamización más radical.

Le recuerdo por mi parte a mi amiga que el segundo punto de la soflama episcopal ha ido dirigida contra los no creyentes, agrupados oficialmente por el Vaticano bajo el estigma de partidarios del aborto. Así tenemos que lo que el obispo hizo el otro día desde su púlpito fue comenzar su mandato con un llamamiento a la YIHAD en su doble vertiente contra los infieles y contra los laicistas. Absolutamente coherente con las instrucciones que el Absolutista Mesiánico Ratzinger viene dando desde hace más de 30 años: primero moviendo la boca del Organista de Cracovia con su mano bajo sus faldones papales y luego la suya propia cuando consiguió autosucederse en el mando total. Y es que Benito XVI es un auténtico Mesías porque tiene claras las profecías, el conocimiento del porvenir. Y tiene prisa.

Lo ideal, si la racionalidad democrática pintara algo en la conformación de los espacios de convivencia actuales, respecto a la Mezquita y la Catedral Católica Okupa sería conseguir la disociación utilitaria de ambos edificios. La catedral sigue siendo usada por los católicos para sus yuyus en horarios estipulados, y la Mezquita se convierte en un Museo disociado a su vez de cualquier uso religioso, sea de la marca que sea. Pero para eso hace falta una buena expropiación. ¿Como la reforma agraria que se suponía que iban a hacer los socialistas andaluces para paliar la lacerante injusticia secular del campo andaluz?, me pregunta el cabrón corrosivo que llevo dentro. Exactamente igual que esa, le contesto.

viernes, 19 de marzo de 2010

Israel y Cuba: la hipocresía perpetua

Estos días estamos asistiendo a uno de los ejercicios de hipocresía colectiva dirigida más alucinantes desde que se dio el Nobel de la Paz al trío sanguinario de Camp Davis. Tras la muerte del disidente cubano Zapata ha surgido una tremenda urgencia por exigir a todo el mundo que haga públicos votos de condena, no tanto a las circunstancias de esa muerte, como al régimen cubano en su totalidad. Esa exigencia, si bien es general, se hace más apremiante en el caso de que el urgido sea alguien que se considera de izquierdas. Una especie de prueba del algodón del izquierdismo democrático. Una prueba intachable de que se pertenece a ese izquierdismo que ha ido desprendiéndose año tras año, como las serpientes de sus pieles, de todas y cada una de las reivindicaciones que un día fundaron sus ideologías justicieras y asumiendo las del enemigo capitalista. Bien, por mi parte ningún problema por hacerlo. Considero al actual régimen cubano un artefacto de sometimiento putrefacto que sobrevive sobre el cadáver de un sueño político que todos los que tuvimos fe en la posibilidad de una verdadera justicia universal, y tras la brutal pesadilla de los crímenes estalinistas de los socialismos reales del Este y del Oeste, y por sus especiales características, arropamos. Y que en vista de que por su propia incapacidad para administrar los logros sociales de la revolución en un ámbito de libertad de expresión aliada con la inestimable ayuda del feroz acoso exterior, lo mejor que puede hacer es disolverse mediante el ácido de unas elecciones más o menos libres como los que celebran ritualmente la mayoría de los demás países para guardar las apariencias. Y abrir la puerta al neoliberalismo salvaje para que los llene de móviles con que ayudarlos a olvidar el hambre que han pasado y convierta la entrepierna de sus mujeres en alcancías gestionadas por los invasores demócratas de Miami. Al fin y al cabo es lo que parece que le gusta a todo el mundo.

Pero es precisamente en esa urgencia de condena aislada de cualquier otra consideración la que es altamente sospechosa. Sobre todo porque dirige el foco únicamente a un punto concreto y deja de iluminar otras posibles condenas bastante más necesarias. Son muchas, dirigibles perfectamente a casos notabilísimos y cercanísimos. Se me ocurre a bote pronto la destrucción de un país como Irak y su secuela de más de un millón de muertos, aparte de los cientos de miles de niños muertos previamente por el bloqueo a que se le sometió, por parte de una coalición de países con regímenes democrático – parlamentarios, la existencia de campos de concentración mantenidos por Estados Unidos y aceptados por sus aliados occidentales, donde torturan a varios cientos de secuestrados, es decir, de detenidos ilegalmente, la situación de la mujer y de los trabajadores mantenidos en estado de esclavitud en Arabia Saudí, el carácter de narcoestado de Colombia y otros muchos.

Pero el caso más claro, más meridianamente comparable es el de Israel, no sólo por las similitudes de tamaño y población con la isla del Caribe, sino por la absoluta hipocresía con que el mundo erigido en condenador de regímenes condenables trata a uno y otro. En Cuba la situación es la de una dictadura que mantiene en un estado de represión continua a la disidencia, con presos políticos y últimamente responsable indirecto por la muerte de un disidente en huelga de hambre y que trata de controlar férreamente los cauces de expresión de sus ciudadanos. Israel es un estado racista que mantiene en su propio territorio a una población de otra etnia en estado de apartheid, exactamente igual que el que mantuvo Sudáfrica, sin acceso a muchos de los beneficios sociales de los que gozan los ciudadanos judíos. Pero sobre todo es un estado que mantiene ocupados unos territorios ilegalmente, como denuncia con alucinante inoperatividad expresamente la propia ONU y que lleva construyendo ilegal e indesmayablemente desde hace años en ellos miles de viviendas para colonos que hayan demostrado su militancia sionista, previa expulsión de la población autóctona palestina, destrucción de sus viviendas, arrasamiento de sus campos de cultivo, robo de sus reservas de agua, y a la vista de la resistencia que aquella le opone, asesinatos selectivos de sus dirigentes, e indiscriminados del resto de la población, mujeres, ancianos, niños y hombre en edad de combatir, en acciones más o menos dispersas a lo largo de cada año o con ataques directos con fósforo blanco, misiles y bombas de racimo puntualmente.

Es la diferencia de actitud de la Comunidad Internacional, especialmente de los estado “morales” democráticos occidentales la que marca la hipocresía. Para Cuba la condena unánime y sin fisuras, ayer mismo de la UE. Para Israel consentimiento y comprensión, o como mucho reñimientos de terciopelo. Para Cuba un criminal bloqueo que mataría de hambre a cientos de miles de sus habitantes, como ocurrió en Irak, si el propio estado dictatorial, pero equitativo, no luchara continuamente para repartir la escasez. Para Israel ayuda norteamericana sin medida (28,9 billones de dólares en los últimos 10 años) parte de la cual usa para seguir armándose para cometer más crímenes contra población indefensa. Quien no condene a Cuba es un izquierdista alucinado que añora el estalinismo, quien condene a Israel es un antisionista que lleva por sus venas sangre inquisitorial o nazi.

Así, que mientras un montón de malnacidos con océanos de sangre inocente sobre sus conciencias sigan con sus reputaciones intactas pisando las moquetas de los organismos oficiales y apareciendo en los medios como como estadistas respetables en lugar de como miserables asesinos, este humilde bloguero desde su perdido rinconcito perdido en la galaxia de la red no piensa condenar a los huevones hermanos Castro codo con codo con tanto hipócrita hijo de mala madre.

Bienvenido Señor Inquisidor

Hay mucha gente que opina que a los no creyentes no deberían importarnos los temas internos de la Iglesia. En principio estaría de acuerdo si se cumpliera la premisa de que la Iglesia no se metiera en los temas internos de la sociedad pretendiendo hacer convertir en delito actitudes, hechos y negocios que sólo para sus fieles son pecado y no se diera la extraña circunstancia que el estado supuestamente aconfesional la financia abundantemente. Si pago por ver una peli tengo derecho a criticarla. Si tenemos en cuenta además que con esa financiación pública va a una empresa de productos espirituales cuyos estatutos atentan directamente contra varios de los principios de nuestra Constitución y de la Declaración de los Derechos Humanos, pues qué queréis que os diga. Yo me siento en absoluto derecho a decir lo que opino de esa peli de terror que nos está proyectando perpetuamente el Concordato Iglesia-Estado de 1953 en el cine público y que, repito, tenemos que pagar todos por verla. Además de que el carácter eminentemente eclesial de la prensa cordobesa la impele a regalarnos semanal y minuciosamente con todas y cada una de las perlas cultivadas que los monseñores expelen por sus boquitas de expeler perlas cultivadas. Más vale estar preparados.

Digo esto para ahorrarme contestar cuando me comenten que a mí qué me importa el obispo que imponen o dejan de imponer antidemocráticamente al rebaño de los creyentes.

Dicho lo dicho paso a hablaros del nuevo obispo que se nos viene encima, aprovechando que pasado mañana se celebrará en la Mezquita (antes mezquita) de Córdoba su presentación en sociedad y que he pasado un buen rato recordando gozosamente las divertidas fazañas de sus dos predecesores.

A mí la verdad es que don Javier me caía bien, como ya tuve oportunidad de publicar con motivo de su exhibición al escarnio público sentado en un triste banquillo para acusados seculares. No sólo porque, en su tenaz lucha contra La Carne, el Mundo y el Demonio perdiera la guerra contra el Maligno (transmutado para la ocasión de Cura Banquero) en esta diócesis en el que fue conocido como Duelo a Muerte en la Alta Sierra (Morena), sino porque, como yo, era, y es, un radikal, en el sentido etimológico del término. La pena es que sus mejores fazañas las ejecutara ya en la sede granadina a la que fue ascendido mediante patada cular por aquel tema. Su denodada lucha contra los hipócritas jesuitas (valga la redundancia), contra el tráfico ilegal y la trata de monjas, contra los seminaristas internautas pajilleros (en su cruzada contra la Carne), contra los curas desobedientes, así lo demuestran. Pero sobre todo yo hubiera besado con fruición el asiento en el que asentase su poderoso asentador de por vida si hubiera alcanzado la gracia del Espíritu Santo de salir victorioso en su duelo contra el Mundo, concretamente contra el Mundo de las Cofradías y Hermandades cordobesas, a las que amargó las torrijas cuando prohibió saludablemente el nacimiento de otras nuevas (entre otras la legalizada por su sucesor, la Universitaria del Cristo de Mel Gibson) y poniendo firmes a la existentes. Pero aparte de eso don Javier ya tenía ganada mi simpatía sólo por el odio africano que le profesó siempre, por motivos obvios, el que fuera turiferario de cabecera de su enemigo mortal Castillejo, el adorador noctívago Primo Jurado, alias Pemancito de la Campiña. Y es que hay odios que dignifican al odiado. En fin, un kiko radikal, sin dobleces, que dice lo que piensa sin pensarlo.

El melifluo Monse Asenjo en cambio siempre me pareció un personaje bastante líquido, escurridizo, maniobrero, un tipo peligroso tras la carita boquitapiñonada que lleva por máscara. Sus fazañas, de todas formas en esta diócesis fueron sonadas: la conversión de la alcaldiosa comunista en una excomunista cofrade convicta y confesa es probablemente el mérito mayor por el que ha sido ascendido a la sede hispalense y está siendo estudiado ya como milagro contable en su currículum. Mucho más que su éxito como brujo hacedor de lluvia por su buena mano con Manitú o que su acerada condena de la inteligencia como método de conocimiento. Pero la mejor para mí fue aquella divertida gamberrada que nos regaló cuando propinó a los padres que no elegían la asignatura de doctrina católica para sus hijos la acusación de conducirlos por el camino de la delincuencia.

Así que se suponía que el viniente lo tenía crudo para superar el nivelazo de los anteriores. Pero el Espíritu Santo es sabio y no iba rebajarnos así, de golpe, las dosis de jodeína a las que desde hace años nos ha acostumbrado.

Don Demetrio es para empezar Doctor en Teología Dogmática (venga, ¡palmitas!). Es segundo miembro de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, alias Inquisición (¡saltitos de alegría!) y tercero, sus últimas actuaciones han ido encaminadas a mandar libros al Index Librorum Prohibitorum (¡revolcaos, malditos!).

¿Alguien pensaba que eso era cosa del pasado? ¡Quiá! Un cura escribe un libro sobre la vida de Cristo, la Inquisición lo vigila, y si al inquisidor no le gusta.... ¡zas! ¡el cura a la hoguera mediática católica y el libro al Index! Acaba de ocurrir con el libro del padre Lagola. De todas formas parece que los métodos de los inquisidores han cambiado algo últimamente. Debe ser por influencia de los chistes de Gila. ¿Recordáis aquel del inspector de policía que cazó a Jack el Destripador mediante el método indirecto de soltarle cada vez que se lo encontraba: ¡Aquí alguien ha matado a alguien…! ¡Aquí alguien es un asesinoooo…! Pues igual: nuestro inquisidor en una inocente pastoral suelta como quien no quiere la cosa: aquí alguien ha escrito un libro heréticooooo. Y tras varias veces va la Inquisición al final y lo condena. Lo mejor de todo ha sido poder gozar de la oportunidad de volver a escuchar acusaciones de rancia raíz inquisitorial, con olor a chamusquina de hoguera de verdad. Monse Demetrio habla de incursión en la herejía y de ¡¡¡arrianismo!!” Vox inquisitoris ¡¡¡Qué viene el arrianismooooo!!! Gilipollesco parece ¿qué no? Sin embargo algunos mu largos han intentado ver intenciones muy pero que muy sibilinas en esas acusaciones del obispo de Tarazona al pobre cura vasco literato. Porque, a ver amiguitos: ¿quién fue el obispo que acabó con el arrianismo en el mundo cepillándose a un buen puñado de obispos herejes? Sacto: Osio. Y de dónde fue obispo Osio? Sacto: de Córdoba. ¿Pues entonces...? Sacto. La cosa se complica si tenemos en cuenta que las últimas teorías sobre la islamización de Andalucía en el siglo VIII que retoman al olvidado Olagüe apuntan a que el islam andalusí se extendió a partir de una modificación genética del arrianismo. Sacto: ¡Qué buenas migas va a hacer don Demetrio con el canónigo roedor de archivos, don Manuel Nieto Cumplido!

En cuanto al temor de las cofradías a que le salga otro don Javier y su zurriaga anticofrade es absolutamente infundado. Como buen Inquisidor, a Monse Deme si hay algo que le ponga de verdad es un buen Auto de Fe. ¿Y qué otra cosa son las procesiones de Semana Santa sino Autos de Fe fosilizados y ritualizados por la tradición de intolerancia religiosa del catolicismo contrareformista español?

Yo creo que podemos estar tranquilos los consumidores de episcopalina sin cortar y que Monse Deme va a proporcionarnos muy sabrosos momentos de descojono. Con ese curriculum vitae no nos puede fallar. Sólo con leer lo que dice de él alguien de su gremio, un cura párroco vizcaíno nos podemos tranquilizar al respecto. Dice el buen cura que la condena del libro por el inquisidor Monse Deme raya el oscurantismo inquisitorial y supone la vuelta al pasado. Una lumbrera también este tipo, un verdadero lince.

miércoles, 17 de marzo de 2010

El cáncer cofrade invade el Hospital Infantil de Córdoba

¿Qué pasaría si un día apareciera la noticia en la prensa local de que a unos catequistas islámicos se les concede permiso para que adoctrinen sobre las ventajas del Ramadán, una vistosa fiesta musulmana, a los niños ingresados en nuestro hospital, debilitados por la enfermedad y sin posibilidades de huir? Probablemente el escándalo sería mayúsculo. Pues eso exactamente es lo que está ocurriendo en la Unidad Infantil del Hospital Reina Sofía de Córdoba. Sólo hay que cambiar el calificativo a los catequistas, de islámicos a católicos y el nombre de la fiesta: del Ramadán a la Semana Santa. Con el permiso de las autoridades sanitarias, miembros catequistas de las cofradías visitan a los niños los fines de semana, les explican la doctrina que vende su empresa y los invitan a apuntarse en ellas.

Las autoridades supuestamente socialistas del Hospital Público Reina Sofía de Córdoba no parecen entender que las hermandades y cofradías son departamentos dependientes y perfectamente controlados por la Iglesia Católica, una multinacional de venta de productos religiosos que se caracteriza por su absolutismo político y laboral, que discrimina positivamente a la mitad de la población, impidiendo estatutariamente la promoción de las mujeres a los puestos de relevancia de la empresa. Algo que atenta contra la Constitución Española y contra la Declaración de los Derechos Humanos. Toda persona es libre de afiliarse a la secta, club, confesión religiosa o peña que más le plazca, por muy atroces que sean sus estatutos, pero la publicidad de las mismas en instituciones de titularidad pública está expresamente prohibida. Y es publicidad de una empresa de estatutos intolerables lo que están permitiendo que se haga entre los niños enfermos del hospital. Si no lo saben es porque no se paran a pensar, porque no piensan, o porque no tienen vergüenza.

A lo único a que están obligados esas autoridades es a permitir la entrada a profesionales del ramos religioso sin discriminación para ninguna de las confesiones para el confortamiento espiritual individualizado de los pacientes que lo soliciten expresamente, pero nunca jamás a prestarles las dependencias del Hospital para hacer proselitismo, adoctrinamiento ni catequesis y mucho menos dirigidas a niños indefensos por su edad y más aún por las especiales circunstancias de desvalimiento en que los colocan sus propias enfermedades.

lunes, 8 de marzo de 2010

Empresarios vandaluces

CERCA DE LAGARTIJO


Cada vez que escucho que una gran empresa privada con ánimo estricto de lucro se monta una fundación con el fin declarado de fomentar la cultura pública se me descompone el vientre. Normalmente cuando su nombre aparece patrocinando eventos más o menos culturales el concepto es incluido entre los gastos de publicidad. Pero a veces la agencia de publicidad se la montan ellos solitos y le dan el nombre de Fundación. Bajo el supuesto altruista fomento de las artes y la cultura que sólo esconde más ánimo de lucro y casi siempre carta libre para destrozar la cultura no tangible y la tangible, esas Fundaciones que llevan el nombre de la empresa son alabadas hasta el asco por periodistas, estilitas columnarios y políticos. Las Fundaciones tienen para todos. Son Fundaciones Vandaluzas que fomentan el arte y la cultura del vandalucismo: la depredación del bien común. Las dedicadas al negocio del ladrillo se suelen llevar la palma.


El Casa de la Cerca de Lagartijo es un bien protegido, uno de esos bienes protegidos por orden de algún político con sentido común de los que puede llegar a haber de vez en cuando en el Ayuntamiento. Situado en un cerro a la salida de Córdoba al borde de la carretera de Madrid durante más de 100 años ha formado parte del patrimonio visual y sentimental de los cordobeses y del patrimonio paisajístico de la ciudad. Salir de Córdoba por esa vía significaba contemplar siempre recortada contra la sierra la figura de la gran casona-cortijo andaluz rodeado por una cerca de piedra que le daba un aire a la vez señorial y a la vez manejable, doméstico. Esa imagen la tienen impresa en su mente varias generaciones de cordobeses y es tan protegible como la propia imagen de la ciudad desde la Calahorra. Así que cualquiera que atentara contra ese patrimonio paisajístico, visual y sentimental de la ciudad y, sobre todo, de sus habitantes, merecería juicio sumarísimo con colofón insalvable de cárcel.


El caso es que una de empresas dotada de la consiguiente fundación altruista para fomentar la cultura y las artes del vandalucismo y que compró hace años los terrenos aledaños y los propios del cortijo para construir una de la sienes de urbanizaciones adocenadas de la era del ladrillo, decidió en su momento cargarse ese patrimonio de raíz porque estorbaba sus planes culturales y artísticos vandaluces que había diseñado para ellos. Pero la cosa no era tan fácil, porque el cortijo había sido previsoramente declarado de protección especial. Así que, con la inestimable ayuda de la desidia del gabinete municipal, que miraría pertinentemente para otro lado, decidió abandonarlo a su suerte con el inconfesado pero rentable fin de que se arruinara él solito. Una vez declarado en ruina e irrecuperable para la rehabilitación se derribaría y un bonito centro comercial ocuparía su lugar en el emblemático cerro. Y lo que era un proyecto inconfesable de los empresarios altruistas y mecenas de las artes y la cultura YA ES UNA REALIDAD. El arruinamiento del bien protegido les ha salido además barato. Sólo tuvieron que eliminar cualquier tipo de vigilancia y colocar un imaginario cartel en rumano que dijera: Edificio de Libre Saqueo.


Dentro de un par de años ya nadie recordará lo que pasó: que una empresa con ánimo de lucro, aunque protectora de las artes y las letras consiguió limpiamente cumplir con su obligación instintiva de depredación y esquilmación del patrimonio público con el exclusivo fin de beneficiarse económica y privadamente del mismo y que un gabinete municipal de izquierdas con la boca llena de Capitalidad Cultural lo permitió. Y lo peor es que a cambio de nada. Porque cada vez ese hace más la luz sobre la sospecha de que nuestros políticos municipales no es que sean corruptos sino que son sencillamente unos cretinos.


Si al final le conceden a esta ciudad la Capitalidad Cultural 2016 se cometerá una de las mayores injusticias de los últimos tiempos después de la concesión del premio Nobel de la Paz a Obama, el presidente del estado que ha promovido y promueve más guerras en el mundo inmediatamente después de Roma y del Imperio Español.

martes, 2 de marzo de 2010

Conferencias de la Asociación al-Qibla

La Asociación al-Qibla ha comenzado su andadura. Se presentan en su PÁGINA WEB recién inaugurada como


Una Asociación de ciudadanos que buscarán defender, difundir y promover el conocimiento de la Historia, la Cultura y el Patrimonio de Córdoba. Una de las principales funciones de la Asociación será velar por el cumplimiento de la legalidad vigente en materia de Patrimonio, para evitar que se siga destruyendo uno de los principales recursos económicos de la ciudad y la provincia. Si quieres denunciar algún caso de expolio y destrucción, puedes contactar con nosotros en el correo electrónico de este blog.


Para comenzar fuerte han organizado un ciclo de conferencias en colaboración con el Ateneo de Córdoba y la Fundación Bodegas Campos cuyo cartel cuelgo aquí por su extraordinario interés para todos los interesados en la Historia y el Patrimonio de nuestra ciudad.


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lunes, 1 de marzo de 2010

Las inquietudes de un general naci español

Sólo podía publicarse en ABC, claro, un artículo como el que, bajo el sintomático título de INQUIETUDES, perpetra hoy un hijo de... Muñoz Grandes, el general nazi español que mandó la División Azul, y actual teniente general en la reserva del Ejército español él mismo, en el que realiza un minucioso ejercicio de apología del golpismo militar contra la democracia y del nacionalcatolicismo, la ideología hermana del nazionalsocialismo que lo sustentó en la Revolución Fascista española, responsable de ingentes crímenes de guerra, de genocidio programado y otros miles crímenes contra la humanidad, destructor de un estado parlamentario europeo por la fuerza de las armas y responsable de mantener en la más absoluta de las miserias económicas, sociales y morales a dos tercios de la población española durante varias décadas.

Espero que el Ministerio de Defensa y el de Justicia consideren sus palabras como apología del terrorismo y le apliquen las mismas leyes y la misma condición delictiva que a los miembros del abertzalismo vasco que ensalzan el terrorismo de ETA.

Pero lo que a mí me provoca más inquietud es la duda de a cuánto asciende de verdad ese gran parte de la familia militar que según ese hijo de Muñoz Grandes comparte con él esas mismas inquietudes. Y sobre todo qué tiene que ver la aparición hoy de ese infecto panfleto exaltador del crimen contra la humanidad con el sacarinado publireportaje que nos endiñó ayer mismo el Colorín de El País sobre los actuales generales españoles con la descarada finalidad de que aprendamos de una vez a quererlos.

jueves, 11 de febrero de 2010

Buscando a El Bellotero en Creta (II)

Invasión de Creta por los árabes. Códice Skylitzes de Madrid


Conquista de Creta por los árabes. Códice Skylitzes Matritensis



(IR A LA PRIMERA PARTE)



Las circunstancias de la invasión, lugar de desembarco, etapas de la conquista, fundación de centros urbanos y grado de dependencia el imperio abbasí permanecen bastante oscuras. Los escasos datos de que disponen los historiadores proceden de fuentes indirectas, fundamentalmente bizantinas y árabes egipcias muy posteriores. Como ya dije antes el profesor de la Universidad de Creta T. E. Detorakis, en su History of Crete (2) dedica diez páginas a esta etapa. El profesor comienza incurriendo en lamentables errores de bulto cuando analiza la situación de Al Andalus a principios del siglo IX confundiéndola presumiblemente con la de los reinos de taifas más de dos siglos posterior, hablando de que entonces existían varios estados musulmanes en pugna entre sí (3). Así mismo considera al líder de los invasores de árabes de Creta, al que no llama al Ballutí como las fuentes andalusíes, sino sólo por su nombre, Abu Hafs, confusamente como líder, cabecilla de Córdoba. Más tarde, citando al cronista Baladuri que escribió a finales de ese mismo siglo, lo llama el El Andalusí, añadiendo que después sería conocido también como El Cretense. Las fuentes griegas lo llaman Apohapsis.


Por lo demás el profesor Detorakis me proporcionó abundante información, probablemente la más completa que se tenía cuando se escribió el libro. En primer lugar explica la facilidad de la conquista de toda una isla en manos del Imperio Bizantino por una banda de aventureros por el delicado momento en que pasaba la sede constantinopolitana tras la revuelta de Tomás el Eslavo (821), aunque no la conecta, como parece que es la opinión más generalizada, con la de Sicilia ocurrida por las mismas fechas. O sea un asalto generalizado del enemigo islámico contra Bizancio en varios frentes. Así mismo son interesantes las cuestiones que plantea acerca de la conquista en sí, la destrucción de las principales ciudades, para evitar retaguardias indeseables, las relaciones establecidas con los nativos y la elección de un lugar como centro de asentamiento principal. Las circunstancias de la fundación de su capital también presentan dudas, ya que no se sabe si eligieron un centro previamente habitado o no. El caso es que está fuera de toda duda que ese lugar comenzó a cobrar la importancia histórica a partir de que los cordobeses lo fortificaran fuertemente y construyeran un puerto. El propio proceso de su fortificación fue el que proporcionó el nombre a la ciudad Rabdh al Khandaq (que se traduce sistemática y tal vez erróneamente como Fortaleza del Foso), por el que, erizado de estacas, rodeaba a la linea de muralla defensiva. Este nombre se helenizó en Chandax y latinizado en Candia fue por el único que se conoció no ya a la ciudad sino a toda la isla hasta que a principios del siglo XX, tras la Enosis con Grecia, se rebautizara como Haraklion (4). El nombre árabe me suscita algunas dudas, toda vez que normalmente el término RABDH se traduce como Castillo o Fortaleza. Yo nunca lo encontré utilizado con ese significado, sino siempre como arrabal, palabra castellana que procede además de ella. Así que no sé por qué no podemos pensar que en realidad a lo que hace referencia a es al Arrabal de Saqunda (Rabdh as-Saqunda), de donde procedían todos los invasores. De hecho el emir que los expulsó de él pasó a ser conocido en las crónicas posteriores como Alhakam al-Rabadhí, el del Arrabal. Es probable entonces que el nombre que los exiliados cordobeses le pusieron a la ciudad que fundaron fuera un homenaje a su perdida patria: El Arrabal del Foso. Por la misma razón que se le llamó Nueva York a la ciudad fundada por colonos ingleses en la bahía de Hudson, o Nueva Granada a tantas ciudades hispanoamericanas.


Tampoco se sabe si el castillo construido posteriormente por los venecianos y que cierra el puerto lo fue sobre otro anterior de origen árabe, pero las posibilidades son altas, ya que ese puerto fue prácticamente el único motor de la economía arabocretense durante toda la dominación y lo hacían imprescindible para su defensa.


Resulta apasionante, y terrorífica, la trayectoria de esta banda de aventureros de un arrojo sin límites. Después de casi cargarse el incipiente estado andalusi, de apoderarse de una ciudad de la enjundia de Alejandría, de conquistar toda una isla y fundar un emirato de la nada, continuaron por siglo y medio dando que hablar en todo el mundo conocido cometiendo impunemente toda clase de barbaridades y tropelías en el Mare Nostrum. Lo que se llamaría hoy día unos tipos de cuidado. De la misma raza de los que siglos después se emplearían a fondo en América en lo mismo.



castillo heraclion
Puerto de Heraklion. Al fondo la fortaleza veneciana


Hoy no queda nada que recuerde la presencia de aquellos cordobeses en la ciudad y mucho menos en el resto de la isla, ya que parece que esta capital y su hinterland constituyeron sus únicas zonas de asentamiento permanente. Las murallas fueron derribadas y rehechas por los bizantinos tras la reconquista y posteriormente derribadas de nuevo por los venecianos que ampliaron la cerca y la ciudad, construyendo las poderosas murallas que aún hoy la rodean. Pero la cicatriz del perímetro original de la ciudad árabe persiste en las calles Handakos y Dedalou, que se juntan en la plaza Liontaria, donde luce la preciosa fuente veneciana que debe ocupar el lugar de la antigua puerta de la muralla árabe y la calle principal de la ciudad, la que baja desde ella hasta el puerto siguió siendo la misma bajo el dominio bizantino, veneciano, turco y hasta ahora mismo, rebautizada como 25 de Agosto. Tampoco sabemos nada de las relaciones establecidas con los nativos y si hubo conversiones al islam entre ellos. Obligatorias no debieron ser, como apunta el profesor Detorakis, toda vez que los no musulmanes estaban obligados a pagar un impuesto, el kharadj, del que no parece que estuvieran dispuestos a renunciar los invasores. Por lo demás no sabemos nada del tipo de lengua que hablaban, si, como parece que ocurría en Córdoba, usaban normalmente un dialecto del hispanorromano como lengua común y el árabe como lengua oficial y de prestigio. Tampoco se sabe nada de las actividades, fuera de las derivadas de la industria corsaria a que se dedicaron. Sí parece que debieron dedicarse en cierta medida a la agricultura, bien directamente o bien usando mano de obra nativa, porque algunos cultivos pasan por haber sido introducidos en la isla por ellos: la caña de azúcar, que ya había sido implantada con éxito en las costas sur de Al Andalus, el algodón y la morera. Y sobre todo al olivo, tan abundante en la isla, donde se supone que surgió la industria del aceite por primera vez en el mundo hacia el sexto milenio. Proviniendo de otro lugar aceitero sería extraño que no hubieran aprovechado esa capacidad.


MONEDAS CORDOBESAS CRETENSES

MoMonedas árabes de Heraklion


ceramica


Cerámica arabe encontrada en las excavaciones. Museo Históríco de Heraklion


En cuanto a los restos arqueológicos guardados en los museos de la ciudad, supuso una tremenda decepción comprobar que la amenaza que pendía sobre mí de que el Museo Arqueológico permaneciera aún cerrado (indefinidamente por obras) y que había ya encontrado en la red, se cumplía. Afortunadamente han habilitado en una pequeña ala del museo dos salas donde se exhiben una treintena de las mejores piezas de la cultura minoica. Pero supongo que entre las 15.000 que tiene en sus fondos algo habrá de la época de los cordobeses. Las monedas que muestro en la foto, por ejemplo, las entresaqué de una guía especializada en arte cretense. Pero una grata sorpresa supuso para mí descubrir el pequeño pero precioso Museo Histórico de Heraklion, aunque lo único que se muestra en sus vitrinas de la época de la ocupación árabe es una pequeña colección de monedas acuñadas en la isla por la dinastía andalusí y algunos trozos de cerámica de clara estirpe abbasí. Estas monedas y las que se guardan en los fondos del Arqueológico han servido para establecer con algunas lagunas la secuencia de los emires que gobernaron la isla. Una información que no he conseguido lamentablemente. Un par de gráficos muy trabajados expuestos en una de sus salas explican muy bien la evolución del perímetro urbano y una reconstrucción ideal de las murallas árabes.


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Evolución de la cerca de Heraklion. Arriba la ciudad árabe. Abajo la ampliación veneciana


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Plaza y fuente veneciana de Los Leones, ocupando el lugar de la puerta de la muralla árabe


Un dato interesante que apunta el profesor Detorakis (2) es la refutación de la historiografía actual de la, tenida hasta ahora por cierta, leyenda de que los árabes destruyeron junto con la ciudad romana de Gortys (Gortyna) el monasterio de San Tito, el discípulo de Pablo de Tarso que fue obispo de la ciudad, edificado por Justiniano y situado a la entrada de la misma y que hoy se sabe que su ruina la provocó un terremoto. Las ruinas de Gortys se encuentran diseminadas en medio de un mar de enormes olivos, no sé si milenarios, pero centenarios desde luego y sobre todo su odeón proporciona una idea de la monumentalidad que alcanzó. Subido sobre el cerrete que domina el conjunto, a dos pasos de las célebres leyes grabadas en bustrofedón (s. V adC) en sus paredes, traté de imaginarme a aquellos paisanos nuestros armados de feroces herramientas destructoras. Desde allí se imponía una visita a su salida natural al mar, la playa de Matala, posible punto de desembarco definitivo de los saqundinos de al Ballutí donde pude comprobar que hoy es la principal atracción de un hermoso balneario veraniego que cuenta con numerosas tumbas romanas excavadas dramáticamente en el acantilado y que sirven desde hace años de refugio a varias colonias de hippies.


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Ruinas de Gortina, la capital bizantina destruida por los invasores


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Monasterio de Agios Titos en Gortina, obra de Justiniano, que fue respetado por los árabes


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Playa de Matala



Pero de lo que más datos nos provee el libro del profesor es de la serie de correrías y de asaltos a las islas vecinas y al continente que llevaron a cabo los corsarios cordobeses y que recogen las crónicas bizantinas, unas veces por ellos mismos y otras al mando del famoso León de Trípoli, con quien participaron en el terrible saqueo de Tesalónica en 904. Existen crónicas de los sucesivos saqueos de Lesbos, el golfo de Corinto, las costas del Adriático y así hasta completar casi la totalidad de los dominios bizantinos. Este periodo de dominio del Mediterráneo oriental por el estado corsario cordobés será el que lleve a Henry Pirenne a su clásica teoría, hoy muy contestada, de que la Edad Media comenzó realmente con la cerrazón del Mare Nostrum a la navegación cristiana.


Un tema muy confuso es el del grado de independencia del emirato arabocretense respecto al poder central abbasí. A mí se me ocurre como modelo para entender su esencia la Malta de los siglos XVI y XVII, pequeña isla-estado independiente comisionado por las potencias occidentales para dedicarse al corso contra los turcos.


Del mismo modo encontré abundantes noticias en el libro del profesor Detorakis acerca de los numerosos e infructuosos intentos que la armada imperial llevó a cabo para recuperar la isla, que terminaron frecuentemente en sonados descalabros, hasta que fue definitivamente reconquistada por el general Nicéforo Focas, comisionado directamente por el emperador al mando de la mayor flota jamás armada por el estado bizantino, tras un año de asedio a la capital (960-61). Una leyenda habla de que la conquista fue posible por la utilización de una sucia treta por parte del estratega, cuando tras solicitar permiso a los árabes para criar caballos en la isla y serle concedida por aquellos desembarcó tropas camufladas entre los cuidadores equinos. No hace falta decir que se trata de eso, de una leyenda y que los hechos fueron mucho más sangrienta. Tras la toma de Rabdh al-Khandaq fueron capturados todos los habitantes que sobrevivieron y vendidos como esclavos. Los principales, incluido el último emir Abd al Aziz al-Qurtubi, el Cordobés, al que las crónicas griegas llaman Kurupen, y su hijo Numan fueron llevados a la corte para ser mostrados como trofeo en la procesión triunfal que el general victorioso se organizó en Constantinopla. Otro hijo del emir, Anemas, abrazó la fe cristiana y fue un fiel servidor del emperador hasta el final de sus días ya que murió años después en una batalla contra los rusos.


Como siempre ocurre en estos casos, lo primero que Niceforo Focas hizo en la ciudad conquistada fue construir un templo. Y la tendencia general suele ser aprovechar templos previos que habían consagrado los conquistados a sus cultos o al menos sus solares. Así que me puse a buscar en el plano actual de la ciudad una iglesia bizantina inmediatamente posterior a la reconquista. Tras desechar varias posibilidades llegué a la conclusión de que es muy probable que el estrategos construyera la iglesia de San Titos (Agios Titos) sobre la mezquita principal de la ciudad árabe, ya despoblada totalmente de musulmanes. De hecho, a mi regreso, con una simple prueba usando los sofisticados medios sobre cartografía digital que nos proporciona hoy la red pude comprobar que la direccionalidad axial de la actual iglesia ortodoxa, y que también llegó a ser usada como mezquita por los turcos hasta su salida, está aproximadamente enfocada hacia La Meca. La original cayó destruida por el terremoto de 1856 y fue reconstruida ya con un claro estilo otomano para que siguiera sirviendo para el culto islámico. Los otros dos templos candidatos, Agios Markos y Agios Petros no pasaron la prueba. La primera pasa por fundación veneciana, sin conocimiento de que se construyera sobre una iglesia ortodoxa bizantina anterior. La otra, las ruinas del monasterio de Agios Petros, no he conseguido averiguar la fecha de su fundación, pero su dirección axial está muy alejada de la canónica islámica.


Niceforos Focas llegaría a ser Emperador tras la muerte de Romanos dos años más tarde y curiosamente sería el que proporcionara a Alhakam II los artesanos y los materiales para la decoración del mihrab de la Mezquita de Córdoba.


vista de heraklio


Situación de alguns iglesias que podrían haber ocupado solares de mezquitas árabes






  • (3) The history of Arab rule in Crete begins in far off Spain, where there was a multitude of small Arab states in the early ninth century. Internal crisis between the Moslem rulers of Andalusia forced the leader of Cordoba, Abu Hafs, to abandon his city and look for a new home elsewhere with his people. It is not known exactly how many people left with Abu Hafs. Greek sources mention forty ships, while the Arab historian Himrayi says that the crews and civilians amounted to 10,000. (pg. 120).

  • (4) En la entrada de la Wikipedia para Heraklion aparece la peregrina teoría de que la palabra Candia provendría de la latina candida, dado durante el medievo inicialmente por los marinos y comerciantes italianos, ya que en la isla de Creta los árabes hicieron los primeros cultivos de caña de azúcar dentro del territorio europeo, azúcar que por su blancura era llamada "cándida"; de este modo, por metonimia se llamó "Cándida" o "Cándia" a toda la isla de Creta; nombre que en español moderno se denomina Candía.



miércoles, 10 de febrero de 2010

Buscando a El Bellotero en Creta (I)

DELFINES



En el centro de la placeta que se abre frente al puerto antiguo de Heraklion, la capital de Creta, hay una pequeña glorieta que a duras penas se consigue atravesar por el intenso tráfico al que está perennemente sometida y que luce una graciosa escultura de tres delfines saltando sobre una ola. Más allá cerrando el puerto, recortada contra el horizonte, la mole de la fortaleza veneciana. Todo eso lo contemplo desde el ventanal que se abre frente a la mesa de la taberna donde saboreo unos chupitos del raki local, un plato de gajos de fruta fresca, una delicia repostera local y unas bolas de jeringo con helado, todo ello invitación de la casa y sólo por el esfuerzo de pedir la cuenta, tras haber disfrutado de un grandioso almuerzo pescador regado de un fresquísimo blanco moskofileros del Peloponeso ligeramente aromatizado de rosas. Por algo la taberna se llama Ligo Krasí, Ligo Thalassos (un poco de vino, un poco de mar). Por el precio de un par de medias raciones cordobesas mondas y lirondas. Dejo constancia fotográfica del portento, como prueba incontestable y por si sirviera de ejemplo edificante para algún restaurador de esta ciudad, la racanería de cuyo gremio de hostelería le ha granjeado el título de ciudad más virulentamente sintapista del hemisferio norte.




ligokrasi



He venido a Creta a buscar las huellas del puñado de cordobeses que en el siglo IX la conquistaron y fundaron un emirato independiente que funcionó como factoría corsaria y mercado de esclavos durante un siglo. Ahora que por fin se ha demostrado que la clase empresarial cordobesa tiene menos arrojo que el chucho Scoby Doo y el mismo espíritu que la hiena Tristón, podría servirles de modelo el ejemplo de ese puñado de paisanos que unos siglos atrás le echaron un par a la vida, hicieron de la desgracia necesidad y de la necesidad virtud, le pegaron un bocado al imperio más poderoso del mundo y montaron el negocio más rentable de aquellos tiempos. Bueno, y de estos también. Que no sea muy decente es otro asunto. Y no es por darles ideas, no sea que por pura comodidad... Que lo único que tienen en común con aquellos es lo de piratas y sus tendencias esclavizadoras.



Y ahí enfrente tengo la primera, la más visible, de esas escasísimas huellas que quedan de su paso por aquí. Porque es más que probable, aunque no ha sido comprobado, que la sólida fortaleza veneciana actual se construyera sobre los cimientos de una anterior construida por aquellos andalusíes para defender el puerto que habría de ser el centro de su poderío.



¿Where are you from? nos preguntó el camarero un momento antes de traernos la sorprendente propina gastronómica mientras recogía los platos repletos de raspas. We are spanish. ¿Madrid, Barcelona? No, we came from... Cordóba, le solté titubeante, sacando mi mejor acento obamaniano. Por un momento dudé si decirle la verdad o mentir bellacamente. Un par de días antes había recorrido infructuosamente las librerías de Atenas buscando literatura en inglés sobre la etapa histórica que me interesaba. La mañana anterior hice lo propio en las de Heraklio. Y finalmente por la tarde encontré en la tienda del Museo Histórico de la ciudad un ejemplar de la History of Crete del profesor Detorakis (2) que dedicaba nada menos que 10 páginas al asunto. Por la noche, ya en el hotel, conseguí desbrozar el monte del inglés del texto con mi muy mellada hacha traductora y leerlo. Las barbaridades que se le achacan a nuestros paisanos en el siglo y medio que dominaron la isla fueron las que me hicieron dudar a la hora de pronunciar ante el camarero el nombre de la ciudad de procedencia de aquellos bárbaros. Los rencores enquistados en las almas nacionales son inexcrutables y más en el alma griega que sigue montando su nacionalismo europeo y ortodoxo, más que en las glorias de Pericles y su época, por oposición al turco musulmán. De todas formas casi sabía que no había nada de qué preocuparse toda vez que había comprobado el día anterior en las dos librerías que visité preguntando sobre poblicaciones de la etapa de la conquista árabe de Creta que los empleados no es que no supieran que fueron cordobeses los invasores (alguno me lo negó rotundamente diciendo que eran libios), sino que la palabra Córdoba les remitía única y exclusivamente a una cierta cápsula de transporte unifamiliar motorizada dotada de bomba de inyección selectiva, creo que en las cuatro ruedas.



La historia empezó justo enfrente de la recién construida en ese momento Mezquita de Córdoba, tan recién construida que el alminar debía aún de andar con algún andamio para los remates finales. Exactamente en el arrabal de Saqunda de Córdoba, el floreciente barrio artesano crecido al otro lado del puente que cruza el Guadalquivir desde la Gran Mezquita, en el interior del acusado meandro con que el río abraza a la ciudad, a lo largo de la segunda mitad del siglo VIII y que acogerá el aluvión de inmigrantes del campo circundante atraídos por el imán de la riqueza y la estabilidad asociados ya a la ciudad desde que el primer omeya, Abderramán I, la conquistara y se asentara en la que ya era capital del nuevo estado, Al Andalus.



Cuanto fijó el primer omeya lo consolidó el segundo, Hisham, fundamentalmente con la profundización en la incipiente islamización mediante la adopción del malikismo, recién parido por el mediní Malik ibn Anas en la lejana Arabia, y disidente del derecho oficial abbasí, como columna vertebral jurídica del nuevo estado, y quedó expuesto al peligro de la desintegración en tiempos de Alhakam I. El esquema que sirvió a Ibn Jaldún para enunciar su teoría acerca del ciclo vital de los imperios. Según González Ferrín (1), en su atrevida teoría sobre la naturaleza del estado andalusi, es en este momento cuando pudiera hablarse de "conquista", cuando realmente se comienzan a islamizar las estructuras de poder emiral, el árabe se convierte en lengua de civilización y se crean las bases para la diferenciación social y económica que sustentaría las estructuras políticas de Al Andalus. Las revueltas del arrabal de Saqunda (805 y 818), como la de Toledo (797), que tuvo que sofocar el tercer omeya se inscriben en ese proceso y aunque las dudas acerca de la idiosincrasia de los saqundinos ha creado muchas controversias entre los historiadores la versión más aceptada es que fueron esencialmente muladíes (cosa que niega Maribel Fierro aunque coincide en el espíritu puramente socioeconómico de la revuelta, pg. 213), de nativos que se enfrentaron a una aristocracia baladí, falsa, como defiende Ferrín, o de origen realmente oriental, cada vez más ávida, capitaneados por alfaquíes que reclamaban la exención de impuestos a los musulmanes. Lucha, pues, de clases pura y dura. Y la represión de la última (818) brutal, definitiva. Aparte de las innumerables crucifixiones (las fuentes hablan de 300) y el arrasamiento total del arrabal, cuyo solar nunca, ni siquiera en la actualidad, volvió a habitarse, se calcula que un cuarto de la población cordobesa fue expulsada de las fronteras de Al Andalus.

saqunda

Silueteado en amarillo las zonas del arrabal de Saqunda que han sido excavadas


Así que tenemos en el 818 a 20.000 familias cordobesas saqundinas saliendo del país. La mayoría acudieron a la llamada de Idris, el personaje mito especular de Abderramán I en el Maghreb, vástago último como el omeya de una estirpe masacrada y engendrador de dinastía reinante en tierras lejanas, que acababa de fundar Fez, donde crearon un populoso y próspero arrabal que aún hoy es conocido como el de los Andaluces. Hay un dato sospechoso en todo esto. El historiador y geógrafo Al Bakri, que escribe a lo largo del siglo XI desde Al Andalus sin haber visitado nunca los lugares de África, Europa y Asia que describe, dice que una de las puertas de la muralla de la primera medina de Fez (la andalusi) era llamada Bab al-Kanisa (Puerta de la Iglesia), lo que podría apuntar al hecho de que algunos de los exiliados del arrabal de Saqunda que fundaron Fez fueran cristianos y así como probablemente algunos del resto, los que se embarcaron en Pechina (hay quien sitúa ese embarco en Cartagena) y se dirigieron a Alejandría. Las causas de esta elección se desconocen, pero sí se tienen noticias de que en la ciudad mediterránea formaron una floreciente comunidad que muy pronto, aprovechando una coyuntural confusión reinante en la ciudad acabó dominándola política y militarmente. Los datos de estos hechos son muy confusos y se deben fundamentalmente a al-Nuwairi historiador egipcio del siglo XIV. Alertado el califa Al-Ma’mun acució al gobernador de Egipto, ‘Abd Allah ibn Tahir a que la reconquistase, cosa que finalmente hizo. Nuwairi habla de 15.000 cordobeses que fueron obligados a embarcar con la prohibición de desembarcar en ningún puerto bajo dominio abbasí. La historiografía actual se inclina a considerar que fueron direccionados expresamente a Creta por las autoridades abbasíes tras varias incursiones previas, en línea con el avance occidental sobre Sicilia.

El caso es que aprovechando la debilidad coyuntural del imperio bizantino se hicieron, parece que fácilmente, con ella. Su lider se llamaba Abu Hafs al-Ballutí, originario de Fahs al Ballut, el Llano de las Bellotas, el actual Valle de los Pedroches. Era el año 827. Se sabe que habían efectuado previos desembarcos de reconocimiento en distintos puntos de la costa sur, pero el definitivo debió hacerse en el golfo de Mesara, probablemente en la playa de Matala, salida natural de la importante ciudad romana de Gortys (Gortina), capital, antaño romana y en ese momento bizantina, de la isla. Tras destruir todas los baluartes que encontraron a su paso para impedir una posible defensa, incluida la propia Gortina, pasaron a la costa norte donde fundaron una ciudad portuaria perfectamente amurallada y rodeada de un foso, que le daría nombre: Rabdh al-Khandaq, La Fortaleza del Foso, según la traducción más común. Con ese nombre, italianizado en Candia, sería conocida hasta principios del siglo XX en que tras la Enosis con Grecia se cambiaría por Heraklion.

El Ballutí, el Bellotero, fundó un emirato independiente hereditario y desarrolló desde ese puerto una industria corsaria y de tráfico de esclavos que asoló el Mediterráneo oriental durante casi un siglo y medio. Exactamente hasta el año 961 en que el general bizantino Niceforo Focas al servicio del emperador Romanos consiguió recuperarla.

La conquista de Creta supuso un tremendo varapalo para Bizancio, que consideró siempre su reconquista una prioridad absoluta. González Ferrín (1) nos suscita la duda de que la embajada que envió el emperador Teófilo a Abderraman II en 840 pudiera haber sido una velada manera de preguntar al emir cordobés si la conquista de Creta por andalusíes era la toma de Creta por Al Andalus.



  • (1) Emilio González Ferrín: Historia General de Al-Andalus. Almuzara 2007

  • (2) T. E. Detorakis, History of Crete (Heraclion,1994), que busqué infructuosamente en Atenas y en las principales librerías de Heraklio y que al final encontré en la tienda del Museo Histórico.


CONTINUARÁ...