(del laberinto al treinta)


martes, 1 de julio de 2008

FÚTBOL Y BANDERAS

Mi (creo que) contertulio de la CALLEJA Porca Miseria me recrimina (rebaja a la categoría de infantil) en un comentario a mi escueto post de ayer con toda la razón del mundo el que llame con evidente intención denigratoria trapo a la rojigualda cuando coloco otro trapo con evidente intención reivindicativa. Más que un santo. Trapos son las dos. Aunque también símbolos. Pero desde mi punto de vista, que es el que predomina en esta, por ello mismo, aburrida bitácora hay una pequeña diferencia. La republicana es el símbolo perdedor de una oportunidad histórica en la que las fuerzas ilustradas de este país intentaron su regeneración social, política y ética desde los presupuestos de la racionalidad y la igualdad utilizando la herramienta del sistema democrático burgués. Tal vez no lo hubieran conseguido evolutivamente pero eso no le quita su fuerza simbólica de utopía generosa. Ya sabemos como terminó la cosa: la reacción, bajo el simbolismo de la rojigualda la asesinó sin piedad, con premeditación, alevosía y el agravante de encarnizamiento.

Probablemente las nuevas generaciones no tengan esa visión del símbolo, sobre todo porque ya se ha encargado el sistema educativo de evitarlo, pero yo, que tengo la suficiente edad, pertenezco a la descatalogada especie de los que no olvidamos los orígenes de las cosas ni los barros que trajeron estos lodos. Radicales, que viene de raíz. La restauración de la democracia burguesa tras cuarenta años de sangrienta dictadura se hizo sin limpiar previamente el solar, con todos los asesinos y sus cómplices perfectamente intactos en sus lugares de privilegio sentados sobre los cadáveres de mi gente. Y las fuerzas de la izquierda colaboraron a ello, al principio tal vez como único camino para la normalización, pero después, instalados en el poder, con un entusiasmo ciertamente ominoso. Hoy en día no son sino los mamporreros del gran capital triunfante, los eficacísimos capataces que han desmantelado uno a uno todos los derechos sindicales ganados a golpe de huelga y lucha durante tantos años, que han vendido fraudulentamente las empresas públicas (de todos), los responsables de la creación de un sistema dual de enseñanza subvencionado la privada en manos de los curas y descapitalizando la pública, de permitir que los Señores del Ladrillo encementen las costas españolas para su estricto beneficio, sumándose a las leyes racistas que les imponen sus colegas perifascistas europeos. Todo al servicio de una mayor capacidad explotadora del gran capital. Se han derechizado tanto que la derecha europeísta española se ha quedado sin espacio y ha tenido que reafirmar su diferencia echando mano al nacionalismo rancio españolista. Aunque ahora andan reclamando, vanamente, su sitio. Ya ni el catolicismo pueden reinvindicar, infectados como están los cuadros del PSOE de católicos hasta las glándulas linfáticas.

La rojigualda se convirtió así también en el símbolo de la traición de los socialistas españoles. Bueno, de los socialistas no, pobres socialistas auténticos: de los responsables del PSOE. De su proceso de renuncia sistemática a todos y cada uno de los presupuestos de la izquierda. Si alguien no es capaz ya de distinguir esos presupuestos de su palabrería programática sólo tiene que leerse el breve pero ilustrador Derecha e izquierda de Norberto Bobbio. El algodón no engaña. Y para muchos de nosotros la rojigualda tiene las mismas connotaciones que la esvástica para los alemanes. ¿Desageraos? Montañas de muertos nos impiden otra visión.

¿Que qué tiene que ver con el fútbol? Bueno, para conseguir la domesticación de los individuos, para evitar que se conviertan en ciudadanos responsables y lo hagan en manadas de primates vociferantes, con la fuerza encauzada hacia causas inofensivas para el poder, hace falta fomentar el circo. Machacar día y noche, mantener la atención ubicuamente a costa de cualquier otra posibilidad alimenticia espiritual o de asunción de responsabilidad frente la realidad circundante. Lo inventaron los romanos y siempre ha funcionado. Panem et circenses. Junto con el miedo no ha habido otro instrumento mejor de dominación a escala ciudadana. Cagados de miedo o entretenidos. O ambas cosas a la vez. Divertirse hasta morir, el imprescindible ensayo de Postman lo explica meridianamente en el caso de la televisión. Pero el fútbol es más iluminador. Más cretinizante, por su triste monotonía, por su incapacidad de generar discursos fértiles, por su asombrosa esterilidad intelectual.

Por eso asocio el facherío, la bandera y el fútbol. Las democracias burguesas occidentales han conseguido fácilmente mediante el dominio absoluto de los medios de comunicación lo que el fascismo fue incapaz de mantener más allá de unas décadas mediante el dominio absoluto de la fuerza bruta: la domesticación completa de los pueblos. Su sumisión a los dictados de la hidra imperial de varias cabezas, financieras e industriales. El fascismo de siniestra sonrisa de la propaganda total y sus lacayos nacionales. En España además sin siquiera periodo de adaptación. Sólo el supositorio de la Transición. Suave, suave, a base de engaños de los íncubos falsos socialistas, televisión y fútbol, muchos partidos de fútbol.

¿Cómo coño si no iban a conseguir que esa caterva de mafiosos Señores del Ladrillo que pagan a los políticos sus campañas estafaran sistemáticamente a todo un estado cobrando una mierda de pisitos a precio de palacete durante tantos años sin que nadie rechistara?

Si pudo decirse alguna vez que el fútbol fue un noble deporte, en el mismo sentido que se dice que el caballo es un noble bruto, hoy en día el fútbol profesional, espectáculo de masas no es más que un gran basural, que fomenta los más bajos instintos agresivos, destructivos, el odio al vecino, el olor del establo frente a la conciencia individual, el falso patriotismo de las banderas y los cláxones, lo más bestia del ser humano.


viernes, 27 de junio de 2008

CÓRDOBA, CIUDAD LIBRE DE FÚTBOL

Los escasísismos aunque fieles lectores de este blog saben de mi enfermiza fobia por el fútbol. Así que se pueden imaginar qué día llevo. En este momento (12 de la noche) sufro el ataque sonoro de cientos de australopitecos adictos a la automutilación intelectual que llevan un par de horas pasando continuamente bajo mi balcón gastando miserablemente gasolina para hacer sonar los cláxones de sus coches por toda la ciudad, agitando por la ventanillas el simbolismo apolillado del trapo rojigualda. Y me imagino que en la plaza de las Tendillas habrán hollado de nuevo con sus sucios pies la estatua casi centenaria, símbolo de la urbanidad. Barbarie al asalto de la urbanidad. Nada nuevo, pero nada más peligroso.

Pero aparte de la fobia, incurable por otra parte, sigo con una creciente preocupación, que tiene que ver con el propósito de este blog inscrito en su propio título, las crecientes victorias del equipo de patadistas iletrados millonarios que supuestamente representa al estado español en el asnal negocio ese de dar coces en un campo de hierba, principal sustancia estupefaciente y alimento espiritual de mis contemporáneos. Ateo sin fisuras como soy y, por tanto sin posibilidad de solicitar gracias conscientes a cualquiera de los seres imaginarios que pueblan sorprendentemente aún las mentes de la inmensa mayoría de mis coetáneos, tengo que aferrarme al poder del deseo, a la conjura de las puras fuerzas desiderativas para solicitar con todas mis ganas que


EL EQUIPO DE LA SELECCIÓN ESPAÑOLA PIERDA EL PRÓXIMO PARTIDO


y nos libremos de la desgracia de convertirnos en campeones de cualquiera que sea la copa que se juegue. La salud mental del país lo agradecerá, aunque no tanto los banqueros, políticos y empresarios, cuya riqueza y poder es inversamente proporcional al grado de estupidización social de un país.

Pero mi mayor interés personal es el horror de tener que asistir a la entronización como héroe nacional de un homínido atascado en un grado inferior de la evolución cuyo mayor aportación al pensamiento humanista occidental son las frases: negro de mierda y flores a mí, que no me cabe por el culo un pelo de gamba, cuando despreció miserablemente las que le obrecían amablemente los representantes de un municipio extranjero. Me refiero al entrenador Luis Aragonés, cuyo éxito le permitiría insultarnos tal vez también con su apestoso pensamiento sobre las mujeres, una vez conocido el que excreta sin mucho esfuerzo contra los humanos de otra raza y los de opciones sexuales alejadas (o no) de la suya. Ya se sabe: dime de que presumes... Aún estoy esperando la reacción de condena de cualquiera de los intelectuales también adictos al alcaloide de las pantorrillas peloteras.

Y ya calentito, acicatado de la bilis y de mala hostia por la agresión de los australopitecos aullantes y abanderados y ya puestos a pedir y a ofrecer, ofrecería a las autoridades de esta ciudad, atascada en las ideas para facilitar la consecución de la capitalidad cultural en una fecha aún lejana, que se plantearan un reto sorprendente, por racional y por desquiciado, pero que podría llamar la atención del mundo ilustrado. La declaración de

El eslogan se completaría con la organización de una serie de campañas de desintoxicación de la ciudadanía del veneno obnubilador del fútbol, una droga poderosa más peligrosa que cualquier otra, que fomenta la competitividad estéril y la vaciedad moral, el odio cerril al vecino, que propone como modelos para la infancia y la juventud personajes que se jactan de no haber leído jamás un libro, cuando no de más que dudosa catadura moral, la cultura del éxito sin esfuerzo, que jibariza las infinitas posibilidades de expresión del ser humano y una amplia oferta de cursos de readaptación para los más enganchados a alimentos espirituales más saludables y nutritivos. Al estilo de las organizadas contra el tabaco, el alcohol y las drogas.

Todo ello en el marco de la coyuntura de que el equipo de la ciudad, el Córdoba Club de Fútbol viene vegetando en los últimos años en categorías ínfimas y el entusiasmo de los aficionados se debe más a un voluntarismo de origen estrictamente vicioso, adictivo, que a reales merecimientos del mismo. Y de la feliz coincidencia de que a pesar de haber conseguido ascender a una cierta posición salvadora, la forza del destino ha venido a soplar con sus carrillos de angelote cachondo sobre la razón estética y moral haciendo que


A) Una reclamación, con más que fundadas probabilidades de prosperar, de un equipo rival en una misteriosa cláusula de régimen interno de al traste esperanzadoramente con las expectativas de ascenso.


B) El enjuiciamiento y probable condena por asociación mafiosa para encementar el litoral andaluz del propietario absoluto de club, uno de los más emblemáticos y ricos próceres (¿por qué me cambiará el corrector por poceros?) de la ciudad provoque una quiebra financiera del equipo y un más que seguro nuevo descenso a la categoría inferior por falta de pago de las nóminas de la plantilla.


Así que a la ocasión la pintan calva. En caso de permanencia es probable que el club se autodisuelva y el dinero que se salve de la quema pueda usarse para fines más nobles. Es algo que desde aquí deseamos ardientemente ¡Que gozada el ver el estadio que pagamos todos los ciudadanos convertido en un centro cultural multiusos (conciertos, talleres, etc), sede de la Orquesta Ciudad de Córdoba a la que el Ayuntamiento pretende disolver por falta de local y de interés, libre del aguardentoso aliento de los hinchas futboleros, del salvaje griterío de los aulladores humanoides voluntariamente descerebrados! Qué alivio la eliminación natural de los más simiescos entusiasmos callejeros propios de atrasadas sociedades tribales, el perder de vista la sonrisita estúpida y el tonillo infantiloide de tantos telepollas que se comen una desproporcionada porción del pastel informativo de este país o la eliminación de las sobredosis de euforizantes artificiales que los aficionados al patadesco espectáculo suelen derrochar en las victorias de sus iletrados ídolos, en perjuicio del interés por otras causas más racionales y humanísticas. Y last but not least la liberación del delicado alma de nuestra alcaldiosa, Rosa Aguilar, de las garras de la hipocresía por su autoimpuesta obligación de asistir y ofrecer una panoplia de patéticas muecas de falso entusiasmo a unos espectáculos que, como muchos de los lectores de este blog saben porque la conocen desde chica, desprecia íntimamente.

jueves, 26 de junio de 2008

Córdoba y Praga: escultura humorística

Si hay algo que escasea en el mundo de la escultura pública es el humor. Por eso es una suerte que en Córdoba hayamos contado en los últimos años con unos artistas y unas autoridades que aunaron en los últimos años voluntades y talento para llenar la ciudad con la frescura de unas esculturas en las que la ironía, la parodia, el humor y cierta dosis de sana irreverencia son los protagonistas.

Las aguadoras de la plaza de Colón, esa maravilla de estudio kitsch folklofeminista en las que unas figuras de maniquíes de escaparate posan en posturas deliciosamente retro ejerciendo las labores propias de las mujeres liberadas cordobesas. La ripiosa, apolillada loa poética ¡¡¡a la inmarcesible belleza de la mujer cordobesa!!! a su espalda, obra de un prejurásico erudo local, ponen la guinda cultureta.





El descacharrante y truculento aparador dedicado a Juan de Mesa en el lateral de la iglesia de San Pedro, obra cuya pomposidad dramático-cofrade homenajea irreverentemente la ya afortunadamente extinta pasión por las procesiones gore que recorrían la ciudad cuando los dinosaurios de la superstición y la idolatría dominaban la Tierra.





El homenaje, en el arco de las Caballerizas Reales, al paleocordobés, especie semiextinta de cordobita de sombrero d’alancha, alcanforada capa de vampiro, mano en pecho y mirada perdida en el laberinto de la belleza y el embrujo de la tieeeeerra de Juuuulio Romerooooo, pleno de ironía y cachondeíto fino.





El graciosísimos monumento al abuelo de los helados en la plaza del ZOCO, socarrona representación de un jubilado cordobés adicto a las calorías que proporcionan los helados, para el que posó el ciudadano Matías Prats, elegido por su típico bigotillo falangista y porque se pasó toda su vida vida lamiendo uno frente a toda España.





Por ello el encontrar una ciudad hermana de Córdoba en ese gusto por la grasia estatuaria me ha llenado de gozo. Efectivamente en mi reciente viaje a Praga descubrí que en la ciudad de la cerveza y los codillos de brontosaurio existían también una serie de esculturas diseminadas por toda la ciudad de índole irónica o sarcástica pero decididamente irreverentes. Su autor es el escultor checo David Cerny que asombró a la ciudad en 1991 pintando clandestinamente de rosa un enorme tanque soviético (símbolo de la liberación de la ciudad por los rusos de las garras del capitalismo en 1968) colocado en una gran plaza de Praga.

Cerny se caracteriza, al contrario de los escultores cordobesas, más dados a la ironía fina, por su virulenta irreverencia, tal vez por el carácter más recio de los norteños. Entre todas, mi favorita es la réplica a la escultura del rey Vaclav, padre de la patria checa, representado heroicamente en el corazón de la ciudad montando brioso corcel en pose de dirigir los destinos de la nación checa. A menos de 200 mts., bajo una cúpula de la galería comercial Lucerna, Cerny representó al rey montando sobre el vientre de un caballo muerto. A ver quién tiene aquí cojones de hacerlo con el Gran Capitán.





Otra irreverencia de Cerny la supone el conjunto situado frente al museo de Kafka que representa dos figuras de bronce orinando a través de unas pollas articuladas de respetable tamaño que reparten sus chorros encima de una representación del mapa de la República Checa. En España lo linchan, fijo.


Colgando de una sola mano de un palo que sale de un alto alero de la calle Husova se puede contemplar la figura de un hombre en el vacío. Hay quien asegura que se parece mucho a Freud.



La torre de la Televisión Checa fue adornada por Cerny por unos gigantescos bebés gateantes que suben por sus paredes. Una imagen realmente inquietante.



Al otro lado del río Moldava, en un centro de arte abierto en un barrio popular, la Galería FUTURA, puede contemplarse otra de sus obras: una serie de figuras de más de 5 metros, en posición de culo en pompa, en cuyo agujero (del culo) puede meterse la cabeza subiendo una sencilla escalera de mano.



(FOTO DE LA PÁGINA DEL AUTOR)


Cerny forzó demasiado la flexibilidad de sus paisanos con el proyecto de una enorme figura de un hombre masturbándose que habría de ser colocada en el tejado del Teatro Nacional. Declaró que representaba la tendencia onanista del pueblo checo. Si hasta entonces había sido aceptado con franca benevolencia, con este proyecto consiguió que se acabara la diversión y Praga le mostró su mueca menos amigable.

Existen otras esculturas en las calles de Praga, pero su interés es mas limitado. Me gustó especialmente la que conmemora el segundo centenario del estreno de la ópera Don Giovanni de Mozart en la puerta del teatro Nostic.



Junto a la pastelosa y megakitsch Sinagoga Española, construida en un candoroso estilo imitación de la Alhambra, se ha colocado el surealista monumento a Kafka, en el que el escritor es conducido a hombros por su propio traje vacío. Fotogénico a tope, es una de las imágenes más fotografiadas de Praga.




ÍNDICE DEL VIAJE

PRAGA (de cervezas y defenestraciones)
PRAGA (de más cervezas, hipos y brontosaurios)
PRAGA (del turismo artesanal e industrial)
Catolicismo "gore" en Praga
Niño Jesús de Praga: la Barbie antecessor
Córdoba y Praga: escultura humorística

domingo, 22 de junio de 2008

Mi "Noche Blanca" es más grande que la tuya o "La Tomatina Flamenca"

Si usted es aficionado al flamenco y no vive en Córdoba, todavía está a tiempo de acercarse esta noche a la ciudad califal. Así animaba irresponsablemente Manuel Planelles ayer en El País a los forasteros a venir a la Noche Blanca del Flamenco organizada por el Ayuntamiento de Córdoba. Yo cambiaría la segunda parte de la condicional con un mejor se queda en su casa y se lo pasa en ella como un califa.

La NOCHE BLANCA DEL FLAMENCO es un enorme despropósito que amenaza con convertirse en una tradición y cuyo único fin es que Córdoba suene en los telediarios, en la prensa y en la radio por unos días como una ciudad guay, en la que el que vaya se puede pasar toda una noche de puta madre juergueando por la ciudad. El flamenco, a raíz de cómo se lo trató en los espectáculos importa una mierda. El público que quiere realmente asistir a las actuaciones importa otra mierda más. No es que el flamenco deba ser tratado con respeto reverencial como cabría esperar por los infectos latiguillos que los voceros del evento han evacuado ante el primer micrófono que se les puso delante (1), es que es mentira que sea una noche de flamenco, sino una noche de guiness record y de superbotellón legal. O sea, se trata de reunir el mayor número de gente callejeando por el casco antiguo con la excusa de que se han habilitado unos escenarios donde actúan artistas más o menos flamencos en determinados lugares. El que la burrada de actuaciones haga imposible acudir cómodamente a más de una de ellas, el que los escenarios se monten en lugares que serán más emblemáticos y más marcos incomparables que el copón bendito, pero que no permiten disfrutar con las mínimas condiciones de comodidad de casi ninguno de ellos, el que el caramelo de la gratuidad haga que miles de personas a las que se les refanfinfla el flamenco acudan, como acuden a la feria o a las procesiones o al rally de Sierra Morena.

A los políticos que sufrimos no les interesa la cultura en sí misma, sino el número de festejantes que son capaces de reunir en la calle para vender el número dividido por el coste total del evento como una inversión que ponga el nombre de la ciudad en boca de los medios. Por eso igual les hubiera dado montar una festolina con concursos de comedores de huevos duros o de enhebradores de agujas con Parkinson. El espíritu de esta nueva fiesta es el mismo que el de la tomatina de Albuñol: hacer famosa a la ciudad con una burrada mu grande. En este caso batir todos los records de irracionalidad cutural ofertando en una sola noche 55 actividades con casi 600 artistas involucrados.

Yo decidí sumarme a la fiesta para aprovechar de alguna manera mi parte correspondiente como contribuyente del medio millón de euros que ha costado el asunto. Como me olía que las actuaciones estrella estarían hasta las trancas, decidí acudir a una de las menores, la más intimista y minoritaria: la actuación en el Botánico de una serie de músicos de la órbita del jazz, principalmente la cantante y guitarrista cordobesa Susana Raya, a la que nunca había tenido la oportunidad de escuchar. Por las informaciones que he recopilado parece que fue la actuación más agradable de todas las de la noche. Un centenar de personas, bajo los árboles del Botánico escuchando poemas musicados en suave ritmo de jazz. Me hubiera gustado también volver a escuchar a Fosforito y Luis de Córdoba, tras años alejado voluntariamente del flamenco llamado purista. Y por supuesto estrenar el recién abierto después de tantos inexplicables años Teatro de la Axerquía en el que tantos buenos ratos pasé en mi juventud, pero el cuerpo no me lo pidió.

Al Botánico llegaban algunos amigos que me hablaban de la locura de la actuación de las Tendillas (Manolo Sanlúcar, Poveda e Israel), hasta las trancas de gente y de las altísimas cotas de incomodidad del improvisado recinto. Antes de que terminara la actuación de Susana regresé al casco histórico por la Ribera. Pasé de vuelta por la puerta del Alcázar de los RR.CC. donde la vista de una carreta de esas que sólo le farta hablá y varios caballistas disfrazados de señoritos me hizo recordar que celebraban una fiesta rociera. Mama, yu-yu. En el Arco del Triunfo una gran tela emitía imágenes musicadas de trajes de flamenca. Al otro lado del río, sobre la Calahorra se proyectaban imágenes lisérgicas. La diseñadora de trajes de flamenca Juana Martín preparaba un desfile de modelos, por el que no me interesé nada. De largo pues. La siguiente parada fue en el Patio de los Naranjos de la Mezquita (antes mezquita), donde El Pele y el Chaparro montaban un sarao pseudoreligioso flamenco con el nombre de La Palabra de Dios a un Gitano. Alguien conectado con la orquesta de cámara que los acompañaba me comentó que los curas obligaron a santificar esa actuación para poder utilizar el recinto propiedad de la Iglesia. De todas formas me fue imposible acceder. El patio estaba absolutamente colmado de gente. Ni un alfiler cabía. Masas ingentes de noctívagos bajaban de las Tendillas y se encontraban con las taponadas entradas. Conforme me dirigía a la Corredera iba temiéndome lo peor. La calle de la Feria era una idem. Sienes y sienes de personas se dirigían a la Plaza Grande donde actuaba la estrella de la noche: ese clon inmoderado de Camarón que es El Cigala. Cuando alcancé la plaza desde la calle Pedro Muñoz me quedé horrorizado. Era la 1’15 de la noche y una masa compacta de gente rodeaba el escenario ¿20.000? ¿30.000? ¿50.000? Intentar alcanzar un ángulo desde el que se divisara aunque fuera esquinadamente el escenario se revelaba una tarea imposible. Conseguir una cerveza en alguno de los mostradores un afán titánico. Unos minutos después comenzó a sonar algo parecido a una guitarra por la megafonía. El fragor de la gente era ensordecedor. Llamé con el móvil a un amigo con el que había quedado allí y me comentó a duras penas que había quedado atrapado a la altura del Patric y que no podía ni moverse, que empezaba a agobiarse y que me olvidara de que nos viéramos. También me encontré a una amiga que venía de la actuación de Chambao y contaba que no había conseguido ni ver el escenario, que lo habían colocado demasiado cerca del Hotel Mohoso y que la masa de gente se compactó ante él enseguida, que estuvo un rato tumbada sobre el césped recibiendo ocasionales ráfagas de musiquilla hasta que decidió moverse.

En fin, que sólo encontré gente que se movía de un lado a otro absolutamente frustrada por la imposibilidad de disfrutar de ninguna de las actuaciones. Eso sí, esta mañana la prensa local se deshacía en elogios, destacando Alfredo Asensi en el Día con la siguiente perla latiguillera: Córdoba refuerza su idilio con el flamenco en una noche mágica. Decenas de miles de personas salen a la calle para reivindicar las esencias de un arte con vocación universal. Ya te digo...

Medio millón de euros que hubieran podido utilizarse en organizar una semana de actuaciones espaciadas en el Teatro de la Ajerquía, con un precio simbólico para evitar el gañotismo y con actos paralelos a lo largo del día. O bien para crear las adecuadas condiciones para la enseñanza, difusión y conservación del flamenco. Pero eso no da dividendos políticos. Eso no vende imagen, ni abre telediarios, ni contribuye a que suene Córdoba y Nuestra Señora de las Pernotasiones en la asquerosa feria de las Capitalidades Culturales.

Probablemente dentro de muy pocos años este fin de semana será un ocasión de oro para que los cordobeses nos vayamos a la playa huyendo de la toma de la ciudad por hordas de visitantes con ganas de cachondeo. Por el turismo de noches de juerga. Los mismos que acuden indiscriminadamente a los carnavales de Cádiz o al botellón de las Cruces de Granada. Que llenarán las calles de mierda, meados y vomiteras borrachuzas y no dejarán dormir a nadie. Todo en nombre de la Capitalidad Cultural esa de los cojones.


(1) Entre las infectos latiguillos que evacuaron ayer políticos y responsables de evento entrevistados por CANAL SUR RADIO pude escuchar perlas como estas: El flamenco es la expresión genuina del pueblo andaluz. El flamenco es la quintaesencia de la expresión artística andaluza. El flamenco es el último reducto de la cultura autóctona andaluza.



ADDENDUM (23/06/08)

Acabo de oir por la radio que Granada prepara la mayor exposición sobre la Antártida que se haya organizado nunca en Europa. No que sea la más completa, la más minuciosa, la más didáctica. No, la MAYOR. Eso es lo único que interesa del mensaje. Y por tanto, lo que se resalta en primer lugar. De la sociedad del espectáculo de Debord estamos pasando a la sociedad del guiness record actual. ¿Hasta dónde llegará el cretinismo contemporáneo?

viernes, 20 de junio de 2008

Ya en verano (2008)

Esta noche comienza el verano. ¡Uf la que nos espera! Como todos los años, por otra parte. Y para celebrarlo, sin acritud, entre los primeros sudores, os ofrezco esta canción veraniega , todo un clásico. De cuando las canciones del verano daban gusto... Pensé colgar la original de Mungo Jerry, con la que un cura sensible a las peticiones de sus pupilos nos despertaba muchas mañanas en la Universidad Laboral en el curso 1971-72. El insensible lo hacía con el gato triste y azul de Gobegto Caglos o, cuando se levantaba con la almorrana de punta, gregoriano. Pero al final me he decidido con esta versión con aires de reggae, veteado de ragamuffin que anda desde hace tiempo danzando por mi mp3.



OBAMA: SÍ, PODEMOS (INCENDIAR DEFINITIVAMENTE ORIENTE MEDIO)


Que existe un plan perfectamente diseñado para organizar un gran incendio en Oriente Medio no es algo que sólo lo mantengamos unos cuantos delirantes izquierdistas europeos. Hoy en El País, Norman Birnbaum, el pensador judío norteamericano, lo analiza meridianamente en un artículo titulado Obama, en el foso de los leones.

La ya clásica alianza entre el poderosísimo Comité de Asuntos Públicos Americano-Israelí, esqueleto fundamental del nada fantasmagórico lobby israelí, los fundamentalistas protestantes cristianos y la gran industria armamentística han puesto a Obama en su sitio.

Habiendo fundado su campaña en una vaga, pero creíble, promesa de hacer virar la tradicional y agresiva política exterior norteamericana, terminar con la guerra de Irak y no volver a embarcarse en aventuras bélicas, el negro con alma blanca, ha tenido que recular espectacularmente. Cuando le llegó la prueba de fuego de tener que presentarse en la cueva del monstruo de las tres cabezas tiró las armas que había tan valientemente blandido ante la gente de la calle en los mítines, se bajó los pantalones y mostrando su negro culo a sus ceñudos anfitriones pidió ponerse él mismo el vaselinado supositorio, poderoso concentrado de medidas incendiarias para mantener el rescoldo de la guerra y el odio en Oriente Medio a la espera de la hora propicia en que decidan encender la gran hoguera anunciada. Fue entonces cuando se produjo la transmutación: convertido en un muñeco parlante teledirigido por la Norteamérica de siempre anunció:




  • Que declaraba a Jerusalén capital indivisible de Israel.

  • Que eximía a Israel de cualquier responsabilidad por la opresión y el caos en los territorios palestinos.

  • Que el ataque preventivo contra Irán es más que una opción.


La guerra total en Oriente Medio, pues, sin exclusión del uso de las armas nucleares por parte de Israel, se convierte así, de la noche a la mañana, en la opción más probable, la solución final al problema árabe-iraní y al acceso a las fuentes más importantes de crudo. Para cualquier presidente futuro, el blanco o el negro. El darwinismo entronizado como política internacional. Aunque en este caso la selección de las especies no dependerá de la sabia naturaleza, sino de la naturaleza estúpida del ser humano. Y desde luego las consecuencias serán catastróficas para toda la humanidad. No hará falta esperar a la aceleración del cambio climático o a la extinción del petróleo para asistir a la GRAN CATÁSTROFE.

Que miedo dan estos Tío Tom con poder: Condoleeza, Colin Power, Obama...

Europa mientras tanto se entretiene con el fútbol, la basura pseudocultural y la elección de peligrosos criminales disfrazados de payasos como dirigentes políticos. Incapaz no ya de dar respuesta a la estupidez y a la crueldad de los intereses israeloyanquis, sino siquiera de parar la deriva hacia el fascismo que comienza a asomar las orejillas de lobo por encima de las impolutas camisas de sus políticos.

jueves, 19 de junio de 2008

CAMPOFRÍO: LA ESTUPIDEZ EN LONCHAS

Una empresa que cuenta con un gabinete de filtro publicitario formado por una panda de imbéciles que acepta un anuncio imbécil creado por un publicista imbécil que no son capaces entre todos de prever las consecuencias de esa imbecilidad encadenada, se merece un BOICOT en toda regla sólo por eso.



Vegetarianos y no vegetarianos contra la IMBECILIDAD



CAMPOFRÍO, EMPRESA IMBÉCIL




A TODO GRACIOSILLO LE LLEGA SU SAN MARTÍN

lunes, 16 de junio de 2008

LA COFRADOSTERONA

Nuestro viejo amigo Luis Miranda, el cofrade rencoroso, vuelve desde las páginas del monárquico-católico diario ABC que le acogen como el colchón acoge a la chinche, a picar en el culo de la razón con sus razonamientos (es un decir) de inequívoca raíz reaccionaria. Esta vez dedica sus pestíferas andanadas, a cuenta de las tonterías recientemente emitidas por una ministra, contra la ONG Lobby Europeo de Mujeres con evidente intención de molestarnos a todos los racionalistas de esta ciudad. Y como siempre lo hace con munición averiada. Incide para ello en sólo dos cosas: la falsedad de que tal ONG única y exclusivamente se dedica a solicitar cambios en el diccionario y en la gramática y en que recibe cuantiosas subvenciones públicas y apoyos morales institucionales para ello. No voy a recordar al señor Miranda la cantidad de otras actividades en que se emplea tal ONG ni la opinión personal que me merecen sus anecdóticas insistencias en el cambio del lenguaje, sólo que debería mirar en casa propia y hacia las asociaciones expresamente fundadas para la extensión de la superstición y la idolatría llamadas Hermandades y Cofradías, de las que él es entusiasta propagador y cuyas macabras performances callejeras reciben infinitamente más subvenciones y atenciones institucionales que la pequeña ONG femenina. Subvenciones que no sólo deberían ser retiradas por pura alineación con la supuesta aconfesionalidad del estado, sino sobre todo por ir dirigidas a asociaciones de marcado carácter antidemocrático y machorrista, cuyas actividades están sistemáticamente marcadas por la cofradosterona, la hormona testicular del cofrade almizclero.

Quien quiera comprobar el talante de nuestro cerífago amigo puede contrastar su aguerrido artículo contra las feministas con otro anterior en el que comentaba con un tacto exquisito el divertidísimo culebrón con que nos ha regalado recientemente el Hermano Mayor de la Cofradía de los Dolores, Manuel Herreros, viejo conocido también de este blog por haber negado, incluso contra la opinión del propio Obispado, el derecho de las mujeres a ejercer de costaleras en sus procesiones para evitarse él mismo a sí mismo mismamente la calenturienta tentación de imaginar las desaforadas orgías a que se lanzarían con los machos bajo las andas. Porque a nuestro buen don Manuel las orgías que le gustan son otras: montar procesiones etílicas tras llenarse los depósitos con un buen rebujito sin plomo, erigirse él mismo en crucificado y ser conducido a paso lento por sus costaleros (todos machos-machos) por el clásico empedrado de la plaza de Capuchinos. Puro Kempis. No contaba con dos cosas el buen imitador de Cristo. Una que los minúsculos objetivos de los móviles son los infinitos ojos del omnisciente Dios de la suprema indiscreción que es el YOUTUBE. Y dos que quien habría de juzgarlo una vez en el candelabro sería el dueño del negocio: el Obispado, que siempre se ha caracterizado por poseer el mismo sentido del humor de quien caga higochumbos.

Y a estos tipos también se les subvenciona. Y mucho.



BIBLIOGRAFÍA

Mi amigo LAMALGAMA, a pesar de su juventud, se ha mostrado como un avezado etólogo social, especializado en la rama de las especies casposo-cofrades de esta ciudad. Y nos ha dejado en su página UN BRILLANTÍSIMO ESTUDIO que pasará sin duda a los anales de los estudios folklofrikistas cordobesas.

SOY CORDOBÉS (versión lisérgica)

El orgullo de ser cordobés no es un gusano que corroa únicamente las entendederas de los aborígenes que habitan en la orillita del Guardaquiví, sino que debe ser algo mucho más universal, una especie de virus cordubensis que afecta a todos los habitantes de las Córdobas del mundo, presentes, pasadas y futuras. Porque como seguro que sabéis, vaporosos lectores, los cordobeses como tales no estamos solos en la galaxia sino que contamos con muchos hermanos de otras latitudes, pertenecientes a diferentes culturas, pero que participamos todos en ese amor desaforado metafórico y tropista por nuestra Córdoba, sultana y mora, pero también judía, pero también romana, pero también de la calle Ceuta.. Por eso es seguro que tanto en el pasado como en el presente, tanto en el hemisferio norte como en el sur, han existido infinitas variantes del Soy Cooordobés, de la tieeerra de Juuuuuulio Romero, quintaesenciada manifestación poético-canora de nuestro acendrado amor por nuestra tierra. Seguro que la Corduba de Séneca y en la Qortoba de Almansoh existieron canciones equivalentes y antepasados de los de Sierra Morena. En latín y en árabe, claro. Con toga y con turbante. Pero haberlas seguro que húbolas. ¿Cómo sonarían? Ay, dolor, imposible saberlo hasta que los taiwaneses no inventen la máquina del tiempo a pilas.

Así pues y mientras tanto tenemos que conformarnos con lo que tenemos y lo que tenemos son otras versiones del Soy Cordobés y de Los de Sierra Morena actuales pero de otras latitudes.

La versión que os ofrezco con todo cariño es doblemente interesante porque habla casualmente además de la pureza de las tradiciones, amenazadas recientemente también allá por las modas foráneas y el consumo ligh. Porque vamos a ver, qué es eso de bautizar nuestros sagrados caldos con burbujosas bebidas edulcoradas sino un crimen de lesa cordobesía. ¿Desde cuando aguar el vino es de personas decentes? ¿Qué atentado contra la tradición barrachuza cordobesa es esa del luciferino invento del rebujito?. En otros sitios, lo tienen claro. La lucha ha comenzado. Este estribillo se convertirá sin duda en el próximo himno del MOVIMIENTO CORDOBESISTA ANTIREBUJITO del mayo florido del año que viene.



Soy cordobés, me gusta el vino y la joda
y lo bebo sin soda
porque así pega más, pega más, pega más.



Escuchad, escuchad, criaturas:


SOY CORDOBÉS

sábado, 14 de junio de 2008

viernes, 13 de junio de 2008

CONCURSO DE PUEBLOS TONTOS


Picado por el reto de averiguar si realmente es Morón de la Frontera ( provincia de Sevilla) el pueblo más tonto de España me empleo con el Google y a golpe de teléfono en la búsqueda datos con que engordar el tonto informe con que tontamente me entretengo en esta tonta mañana de semiresaca. El hecho de la estupidez que husmeo y con la que estúpidamente pierdo el tiempo radica en la misma sustancia inefable de la que participan fenómenos paranormales del calibre de los arrestos a objetos inanimados (escobas, fusiles, cacerolas, piscinas) con que la hinteligencia militar tensa sistemáticamente los límites del cretinismo de la especie medianamente soportables. Y hete aquí que la peliagudeza del tema se afila aún más al descubrir que la gama de matices que surge a la hora de conceder méritos o menoscabarlos en el afán de elegir el mayor grado de excelsitud cretina de nuestras municipalidades son muchos y diversos. ¿El tamaño sí importa? Pues entonces le gana con creces VALENCIA, que ostenta la suprema gilipollez de contar como alcadesa honorífica a su virgen patrona en su avatar de Mare de Deu dels Desamparats desde los ominosos 50 sin que ningún preboste municipal de la Transición haya recalificado racional y constitucionalmente tal atentado contra el principio básico de aconfesionalidad del estado. Le sigue en estupidez por mor del tamaño CUENCA, cuya Virgen de la Luz también cuenta con bastón de mando alcaldioso, con concesión en fecha desconocida.

Si la estupidez del fenómeno lo medimos por el color político del excretador de la idea, hay que decir que al entusiasmo en la pertinacia en el cretinismo supersticioso que muestran sistemáticamente los ediles del PP, lógicos herederos del alcanforado nazionalcatolicismo franquista, no tienen nada que envidiarle los del PSOE, un partido que si bien admite irresponsablemente en sus filas católicos más o menos practicantes, debería cuidar la simbología con el fin de no mancillar la memoria de sus muertos, ni la vergüenza de sus vivos y sobre todo la esencia de sus principios. Sin datos para calibrar otras comunidades, excepto el del irisado exalcalde sedicente socialista de La Coruña (sic) premiado por sus pías virtudes apostólicas con la gloria de representarnos bajo los efluvios testiculares de Benedicto XVI, alias el Pastor Alemán, es en Andalucía donde la sección nacionalcatólica y cofrademeapilas del PSOE cuenta con un elenco más bizarro. Así, después de cotejar algunas lisérgicas actuaciones cretino-supersticiosas de ediles socialistas andaluces el jurado reunido en el marco incomparable de un poster de la Virgen del Rocío ha dictaminado que THE WINNER IS...


¡¡¡EL ALCALDE DE CÁRTAMA!!!


El socialista José Garrido Mancera que con discreción y a salvo de las traicioneras cámaras del YOUTUBE, perdisión del de Morón, no se limitó a declarar a la Virgen de los Remedios (caseros) Alcaldesa Honoraria del pueblo sino que la declaró también Perpetua, como las condenas. A perpetuidad gozarán los cartameños o cartamenses o cartamalagurritanos con la gloria de ser uno de los pueblos más tontos de España, con opción a participar en el concurso convocado por el Guiness Record para dictaminar el pueblo con el alcalde más capullo de la provincia de Málaga, o de España, o del mundo, o de la galaxia sideral. Con dos cojones, el 13 de abril de 2007, la víspera del 76º aniversario de la proclamación de la II República. Los hay con un ojo...

En posiciones muy cercanas, casi oliendo el culo al anterior se sitúan el alcalde de Coín, a cuyas fazañas dediqué una entrada propia, el de Toledo, y mi favorito el que fuera de Ayamonte en 2006, que rebañó 452.000 euros del presupuesto municipal para erigir un monumento de mármol y 10 mts. de altura a la patrona de la localidad, la Virgen de las Angustias y que incluso, mereció un artículo de Felipe Benítez Reyes en El País. La actual corporación tampoco es que se ande con chiquitas: va a paralizar todo el pueblo por la visita de otro avatar del ser mitológico al que se adjudica la maternidad de la divinidad intermedia del panteón católico y que veneran los vecinos portugueses.

Tras el elenco superstar se alinean otros aspirantes menores al título, cuyo rastreo en el vientre de la red debo a mi amiga y vecina P.:

ALCALÁ DE GUADAIRA, del PSOE ¡¡¡en 2002!!!(Sevilla)
CORELLA (Navarra)
FUENTEOVEJUNA (Córdoba)
ALCAUDETE (Jaén)
BURJASOT (Valencia)

Y tantos otros... De hecho he encontrado varios comentarios en foros donde se afirma que el número aproximado de localidades estúpidas que cuentan con alcaldesas honorarias más o menos perpetuas sólo en Andalucía supera la mareante cifra de 70. Y es que la enternecedora estupidez católica, apostólica y humana es alta, larga, ancha, profunda e inesfrunchable, como inesfrunchables son los caminos de nuestro Padre Selestial. Amén.

Mi amiga y vecina P. me comunica que ha descubierto que algunas vírgenes han sido nombradas alcaldesas en varias localidades lo que probablemente infrinja la ley de incompatibilidades. A ver, si van a conseguir estos capullos que acaben multando a la pobre virgen...

Este estudio es manifiestamente revisable, así que si alguien tiene datos fidedignos acerca de la estupidez estructural de su pueblo y no le duelen prendas lanzarlo a los cuatro vientos no tiene más que mandármelos.



ADDENDUM Me informan de una manera informal que en la provincia de Córdoba hay al menos dos pueblos que participan de esa forma tan encantadora de tontería. Castro del Río cuya patrona, la Virgen de la Salud es alcaldesa por expreso nombramiento de un alcalde socialista desde hace unos años y Lucena, sin más datos. Dado que Lucena es un feudo tradicional del PP, la miga puede explicar el pan más fácilmente.

miércoles, 11 de junio de 2008

EL CÉNIT DEL PETRÓLEO

Esta noche a partir de las 9’39 en el patio la Casa de la Juventud de Córdoba (Avda. Campo Madre de Dios, s/n) se emitirá el interesantísimo documental "The End Of Suburbia" en el ciclo que viene organizando el Grupo de Medio Ambiente del Consejo de la Juventud y seguiremos con el interesante coloquio que se planteó en la última ocasión, ya que este documental vuelve a tratar el mismo tema, el del cenit del petróleo, relacionándolo con el modelo urbano de la ciudad difusa, construida a base de urbanizaciones residenciales a las afueras de las ciudades, lo que en EE.UU. llaman "suburbs".



Imprescindible asistencia a los interesados y a los foreros de la Calleja


¡¡¡COMO EN EL CINE DE VERANO!!!

¿Es Morón el pueblo más tonto de España?

Es peliagudo el asunto de la responsabilidad de la gilipollez de todo un colectivo, un pueblo, una ciudad, una nación o incluso un continente. Cuando un político hace el gilipollas en nombre de sus votantes, ¿son responsables esos votantes que lo colocaron en el lugar exacto desde donde desarrollar sus tendencias naturales gilipollas? ¿Son así mismo gilipollas todos aquellos que aplauden sus gilipolleces aunque sean mayoría? Porque todo Morón conocía las gilipolleces de su alcalde previas a su elección al púlpito consistorial desde donde podía muy bien continuar su carrera de gilipollas y podía prever que tarde o temprano acabaría dando una sonada campanada y colocando a la UNESCO en el brete de tener que declarar al pueblo de Morón Patrimonio Asnal de la Humanidad.

De una de ellas quedó constancia en este espeluznante reportaje que recoge el límite de hasta dónde puede llegar er pundonó ilipoya dun andalú echao palante. Don Manuel Morilla, alcalde del PP en funciones de Morón mientras toma posesión de la vara la Señora María Auxiliadora cuando tenga un rato libre, entre procesión y procesión en un berrinche tras ser despedido como mozo de espadas de Jesulín (eze mohtro) se tira al ruedo como un maletilla quinceañero para demostrar que tienes más güebos que el niño filólogo de Ubrique. Cojo pero con más cojone que el caballo del Cid. Con los mismos cojone con los que nombró alcaldesa de Morón de la Frontera, provincia de Sevilla, en pleno siglo XXI, a un ser mitológico que sólo existe en la delirante mente de los católicos.

Aunque en Córdoba haríamos muy mal reírnos de la semejante hazaña. No hace tanto, el representante de todos los médicos de esta ciudad, el presidente del Sacro y Pío Colegio de Médicos nombró al arcángel Rafael, colegiado de honor, por sus acreditadas capacidades terapéuticas.

Y es que esta Andalucía nuestra ¡eh pero que mu grande, virgen zanta!

lunes, 9 de junio de 2008

Niño Jesús de Praga: la Barbie antecessor

Mientras fuera de mi casa las señales del próximo apocalipsis se suceden: largas colas en las gasolineras, saqueo de los estantes de los supermercados por parte de ancianos aterrorizados, emisoras de radio que llaman a la calma, pájaros que atacan a los viandantes en plena calle, yo sigo aquí en mi zaquizamí semiaéreo hilando pacientemente subordinadas con que contaros más cosas de mi viaje a Praga.

Hoy relataré la alegría que me produjo el descubrimiento de que un símbolo de la modernidad extendido por el mundo entero tiene su origen en algo relacionado con nuestra tierra. Esas cosas me llenan de orgullo patrio porque bien que nos humillan las naciones poderosas con sus simbologías sin reconocer la deuda que tienen con España.

El más venerado de los iconos católicos de Praga es una imagen de bulto redondo de un Niño Jesús, obra en cera del siglo XVI ejecutada en un taller español que fue llevado a la capital de Bohemia y tras varias vicisitudes acabó en la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria en Malá Strana al cuidado de las hermanas carmelitas. Aparte de sus portentosas virtudes milagrosas, la mayor particularidad de la imagen es que es vestida a lo largo del año con más de 70 vestiditos especialmente diseñados para él y que las monjitas le van colocando y quitando según las festividades religiosas.

Por otra parte, en el castillo de Praga existe un Museo de los Juguetes con una sala que acoge la mayor y más espeluznante colección de muñecas Barbie del mundo. Leo en un folleto que la inventora de la muñeca Ruth Handler la diseñó con la particularidad de que pudiera vestirse con muchos vestiditos expresamente diseñados para ella. Así mismo dice que la idea se le ocurrió en un viaje que hizo por Centroeuropa en los años 50. Evidentemente no habría mucho donde elegir como fuente de inspiración si se elimina la posibilidad de que visitara al Niño de Praga. Así que lo que tenemos que pensar es que fue una idea de unas monjitas para vestir a un Niño Jesús español el que inspiró a la señora Handler para diseñar la muñeca más famosa y vendida del mundo. ¡Y que rabien las envidiosas!



ÍNDICE DEL VIAJE

PRAGA (de cervezas y defenestraciones)
PRAGA (de más cervezas, hipos y brontosaurios)
PRAGA (del turismo artesanal e industrial)
Catolicismo "gore" en Praga
Niño Jesús de Praga: la Barbie antecessor
Córdoba y Praga: escultura humorística




COMENTARIOS:

Como mi gestor de comentarios lleva unos días fallando más que las previsiones económicas del gobierno, las subo al cuerpo principal del post por el interés de los que, amablemente, estáis dejando.


lamalgama dijo...
Jajajajajaja, te propongo sacar en procesión una muñeca Barbie, con sus respectivos pasos de Ken, nuestro señor Ken en su redención al yate, el del Ken en la esnifación de cocaína y posterior ascensión a los cielos. De seguro que los yonquís cofradiers semanasanteros de Córdoba lo acogerían de buen grado, todo sea por alargar la fiesta, en el nombre de Ken, de la Barbie nuestra y de la Gran Matel, amén.

11:40 PM
harazem dijo...
Yo a estas alturas, amigo lamalgama aún no he conseguido ni siquiera arañar la superficie del insondable alma cofrade. Unas frikadas les parecen de perlas y otras obras de Satanás. Mira lo que le ha pasado al pobre jefe de centuria cofrade machista-leninista de los Dolores, Manuel Herreros, pillado infraganti en una orgía de Imitación a Cristo por el ojo indiscreto de un móvil y expandido al entero mundo por Youtube. La Inquisición Episcopal lo ha llamado a capítulo y está a punto de ser crucificado de verdad por nuestro Savonarola local.

Hace unos años en el Hospital Reina Sofía de Córdoba en una de las plantas de hospitalización, el personal montó, como todas las demás, un belén en Navidades. Para superar al cúmulo de horrores que se colocaban normalmente en ellos decidieron representar a la Virgen mediante una Barbie y a San José con un Ken. No recuerdo si el niño era un famóbil o no, pero también iba en ese estilo. El caso es que la mayoría de la gente se lo tomó con una normalidad absoluta, pero un grupo pequeño pero aguerrido de fundamentalistas católicos montaron tal pollo que las autoridades del hospital se cagaron y exigieron su retirada.

9:18 AM
Elvira, el Cisne Negro dijo...
Cuanto más cosas conozco de los católicos menos los entiendo. Son tan contradictorios...

Me gusta la recopilación de anécdotas que estás contando de Praga. Fui hace tiempo y la verdad es que es una ciudad que sorprende por todas las curiosidades que se encuentran.

En cuanto a la pequeña narración que has dejado sobre el hospital, la verdad es que me has dejado a cuadros. ¿Aún la gente protesta por cosas como esa? Si yo creo que alguna vez todos hemos montado un belén friki... personalmente, yo monté uno a mis 11 años con muñecos de los Kinder, y el niño Jesús era un loro bebé, los reyes magos vampiros, los pastores pingüinos...
No entiendo cómo se pueden escandalizar por algo tan inocente.
Luego a todos nos sorprende que los musulmanes nos amenacen cuando se dibujan caricaturas de Mahoma cuando nosotros somos los primeros en dar muestras de fanatismo.
Es la caspa, como dices en otras entradas tuyas, que se les acumula en la cabeza y les impide pensar.

Un placer leerte como siempre.

P.D.; Soy la antigua Kitiara, me hice un blog finalmente.

9:50 AM
lamalgama dijo...
Querido Harazem, para entender el alma del buen cofradier necesitas hacer un ejercicio empático que te lleve a descubrir lo más jondo de tu admirado folkofrikismo cordobés. El buen cofradier puede dividirse en dos subcategorías:

- El Patillita: montonero y prepotente, se toma el mundo semanasantero como el mayor bien preciado de que la Humanidad Cordobesa dispone. Competitivo como el que más no deja de entender su desfile del orgullo católico como una competición extrema al más puro estilo Gladiadores Americanos. La Hermandad no existe ni debe existir, sólo una absurda carrera por ser el más guapo y herboso (en términos cofradiers evidentemente). De perfil político generalmente franquista y sin puta idea de nada. Aspecto físico fácilmente reconocible, patillas de una prolongación extrema (a mayor longitud mayor rango en el Concilio Cofrade Municipal se ostenta) y caracolillos en el cogote, capaces como pocos de limitar el natural rizo empastosado de su cabellera hasta este rincón de su cabeza. Por lo general suelen ir en manada, como los leones del Serengueti, pero sin su capacidad devoradora, si alguna vez te los encuentras por la calle no temas, rocía un poco de incienso por el suelo y quedarán reducidos a meros gatillos castrados. Suelen tener una ideología conservadora para con el bien semanasantero, pero no hacen ascos, de hecho fomentan el avance de las tendencias cofradiers, intentando en los últimos años fusionar el arte de Agata Ruíz de la Prada con sus originales vestimentas. Aunque cerrados de mollera serían los primeros en fomentar procesiones navideñas donde sacar a dar bandazos todos los pasajes del nacimiento de su divino redentor, incluyendo el caganet, por lo que incluso con el tiempo aceptarían el kit completo de complementos de la Barbie para lucir a sus vírgenes y sanguinolentos crucificados. Como todos en este mundo glorifican a su particular líder, que en Córdoba según parece tiene nombre y apellidos y por el cuál se pelean por cumplir ferviertemente las órdenes entre sobacos sudados y pichas a proa y popa.

- El Sevillano: suele ser el jefe de los anteriores, aunque reniega de ellos. Suele cagarse en los muertos de los sevillanos por su chovinismo del mismo modo en que los llega a idolatrar. Conservador como pocos, violento si le tocas su santísimo, lo más sagrao para ellos. Matarían moros y rumanos si les dejasen, bueno y a ateos y gentes de mal pensar. Controlan el cotarro folklórico aunque tienen que tragar semén para tratar con la curia católica de sus templos de sabiduría religiosa, a los que no soportan pero lavan la bola hasta sacar brillo. Pueden dividirse estos a su vez en dos grupos, o bien el alegre y simpático borrachín con el que te irías de cañas sin dudar, o bien en el de perfil tardofranquista, esto es cabrón y cobarde a partes iguales. Se aferran a la tradición por ley divina, hasta que la ley divina sea cambiada por la legión de fieles seguidores que le acompañan en sus ritos militares de cada año, por lo que si sus subalternos deciden sacar a la Barbie en santa procesión, y coronarla beatífica y pontifícamente estos callarán como putas y se sumarán a los fastos ceremoniales.

Hay muchas más especies en el amplio espectro cofradie, pero estos dos grupos son los más entreñables y destacables, el resto se caracterizan por su sumisión a la fiesta como desahogo de la rutina, nada del otro mundo.

10:52 AM

viernes, 6 de junio de 2008

Mis gatos y música andalusi

En vista del inesperado clamor popular pidiéndome imágenes de mis gatos, lo que me lleva a pensar que cuento con lectores que aparte de fantasmafóricos, son poseedores de una mediana memoria histórica, esta mañana puse firmes a los dos y les exigí compostura para ser fotografiados. No se portaron demasiado bien, pero al final conseguí robarles un par de instantáneas. Sandalia, la vieja eternamente malhumorada y el descerebrado Asi Disi (sigue tan asimétrico-disimétrico como siempre). Llevan una vida bastante absurda. La gata es vieja y no está para los continuos juegos a que la somete el postadolescente gato. Y para lo único que le podría servir, pues no le sirve, porque aunque ella sigue sufriendo los mismos desaforados celos, el buen mozo está descojonado, pero no de risa, sino en el mismo sentido en que lo están los bueyes. Así que a veces se producen unos desencuentros que dan dolor. La gata, que es una madura de muy buen ver se revuelca insinuante, adoptando inequívocas posturas que el gato, dada su terrible mutilación es incapaz de interpretar y se limita a morderla donde pilla para desesperación de la pobre que no acaba nunca de pillar cacho.





Y como llega ya el verano y mis neuronas comienzan ya a sufrir los rigores de este terrible clima cordobés, como todos los años para compensar mi bajón de berrinches, bilis y chistecillos mala follá, os regalaré el oído con musiquillas variadas. Para comenzar la temporada os invito a escuchar esta versión de la que pasa por ser la melodía andalusi más popular, el qoddam de la nuba Al Maya, más conocida por Shamsu-l-'ashi (el sol de la tarde). Se trata la la última versión que he conseguido, una versión muy sosa, pero interesante de todas formas del trabajo recién aparecido de L'ham del foc, en colaboración con el grupo de música medieval Estampie): Al Andaluz Project (L`Ham de Foc & Deus et Diabolus)

Para acceder al reproductor:

PULSAR AQUÍ

jueves, 5 de junio de 2008

martes, 3 de junio de 2008

Catolicismo "gore" en Praga


No sé cuántas cosas agradecen realmente los checos de su larga estadía en un régimen comunista formal, pero yo creo que hay dos positivas que deberían reconocerle. Una es la conservación del enorme casco antiguo de su capital, milagro que no ocurrió por pura sensibilidad histórico-artística, sino por la lógica de haber quedado fuera de la fiebre especulativa que destrozó la mayoría de los cascos históricos europeos en los 60 y 70. La otra es haber propiciado el nacimiento de al menos un par de generaciones de ciudadanos alejados de las garras de la superstición religiosa. Ambas además se complementan con la suerte o el acierto de haber gozado de una transición que les puso en manos de alguien como Vaclav Havel y no en las de alguien como Boris Yeltsin. Este último convocó en su ayuda a las fuerzas más reaccionarias, de la oposición: las sucias barbas y las mugrientas sotanas de los popes, que reclamaron pronto su papel de instancias morales de la sociedad rusa. Sus símbolos, los añejos iconos que sólo dormían en los viejos baúles presoviéticos. Su agua de bautizar, el violento vodka de la irracionalidad. En Checoslovaquia se convocó desde el primer momento a la razón y la cultura. Havel decubrió años después de la liberación que el calificativo de Terciopelo que se le dio a la Revolución no se debió a su carácter suave y muelle, sino que hacía referencia al grupo de rock Velvet Underground, cuyas prohibidas canciones se convirtieron en un símbolos de la libertad entre los intelectuales de los 70. Y para su bautizo no pudo ni debió utilizarse otra cosa que la rubia, alegre, espumosa cerveza checa.

El caso es que hoy la sociedad checa es probablemente la más libre del cáncer supersticioso del mundo. Si la falta de libertad y la terrible censura intelectual pudo pesar sobre el ánimo de los checos, desde luego el declive de la religión no parece que se sintiera como una pérdida. En una encuesta de febrero de 2007, Eurostat censaba un 59% de ateos, un 27,7% de católicos y algo más de un 1% de protestantes.

Y ello a pesar de que la simbología católica es una de las más profusas que me he encontrado en mis viajes por lo todo lo largo y ancho de este mundo. El Imperio Austrohúngaro que dominó por siglos Praga propició un enorme despliegue iconográfico en la ciudad coincidiendo con los más retorcidos abusos del barroco.. Rara es la esquina que no cuenta con una escultura o un cuadro, plaza que no cuente con algún monumento glorificador de misterios trinitarios, iglesia cuyo interior no haya sido minuciosamente recubierto de volutas y angelotes. Ya sé que en España no nos andamos con chiquitas, pero realmente impresiona encontrárselo en la racional Praga. El puente Carlos es una especie de muestrario de las más gore, escatológicas y fantasmagóricas representaciones que poblaron las pesadillas de los artistas católicos barrocos aliñadas con una ya casi consustancial y gruesa capa de roña negra, perfecta alegoría actual de la roña moral del catolicismo. Insensatamente, desde el punto de vista iconográfico, aunque razonablemente desde el expositivo, han comenzado a escamondarlas meticulosamente empezando por un extremo del puente para no disturbar la tradicional tendencia al embotellamiento de los turistas, una de las razones por las que visitan la ciudad.



Una de las guerras que ha ganado el estado checo a la Iglesia Católica, una vez que le devolvió sus propiedades, ha sido la de impedirle cobrar a los visitantes por acceder a los monumentos de interés histórico artístico en sus manos. Efectivamente no hay más que contemplar las enormes colas que diariamente forman un multirracial cinturón de coloridos turistas alrededor de la catedral del castillo para acceder gratuitamente a su interior, para imaginarse el caudal de dinero que pierde la entidad vaticana por tal concepto. También he de decir que las distintas administraciones públicas se pasan siete pueblos a la hora de cobrar por algunos de sus servicios culturales. Han pasado de la absoluta gratuidad de los tiempos del régimen comunista a cobrar por todo. Incluso doble. Y no sólo en ofertas de cara al turismo. Es lo que me ocurrió cuando intenté entrar en un exposición de pintura que se celebraba en las dependencias del Ayuntamiento de la Ciudad Nueva (Nove Mesto). Había que pagar por subir a la torre, en cuya mediada altura se desplegaba una aburrida exposición fotográfica. En el patio se anunciaban otra dos exposiciones de pintura que tenían mejor pinta. Dos salas separadas por un tabique. Doble pago. (1)

A pesar de que los templos de los países mediterráneos católicos están llenos de auténticas guarrerías putrefactas que se ofrecen como reliquias a los fieles y por ello ya tendría que estar curado de espanto me dejó patidifuso una que se exhibía en una iglesia de Praga, la de Santiago, a escasos metros de la calle Celetná. Justo nada más entrar en la barroquísima iglesia, bajo un arco a la derecha se halla colgada de una cadena un trozo de cuerpo humano en secular estado de putrefacción. Se trata de un antebrazo y su correspondiente mano que pertenecieron a un ladrón que trató de robar las joyas de la Virgen. El hecho ocurrió en 1400 y según se puede leer en la propia iglesia fue la misma la Virgen la que agarró al ladrón con tanta fuerza por el brazo que hubo que llamar a un carnicero para que se lo cortase. Inmediatamente fue expuesto en la iglesia como escarmiento.



En otra iglesia, la de san Jíljí, en la calle Husova, me encontré con la sorpresa de mi santo favorito, San Martín de Porres, en una escultura arrebatadoramente kitsch donada por el embajador de Perú en la República Checa. Pero para kitsch, kitsch de verdad el mundo que rodea al más conocido de los símbolos católicos de Praga: el Niño Jesús. Pero eso lo dejo para una siguiente entrada.





(1) Los particulares también han mejorado lo suyo en el arte de sacar los cuartos al prójimo. Aparte de recordar permanentemente la obligación de dejar propina, nos encontramos con la inaudita sorpresa de que en el hotel, el Jerome Amarilis de la calle Stepanska, donde nos alojábamos nos cobraron por el servicio de guardamaletas por un par de horas mientras hacíamos tiempo para ir al aeropuerto. Jamás en ningún lugar del mundo habíamos visto un gesto más miserable viniendo además de un establecimiento en el que habíamos pasado una semana a precios descolocados para el servicio prestado. Dos días nos encontramos a las 4 de la tarde con las habitaciones sin hacer, debido al inhumano régimen de explotación en que mantenían a dos chicas a lo largo de toda la jornada con un ritmo demencial. Aparte de obligarlas a trabajar disfrazadas de criadas de comedia con olor a naftalina.


ÍNDICE DEL VIAJE

PRAGA (de cervezas y defenestraciones)
PRAGA (de más cervezas, hipos y brontosaurios)
PRAGA (del turismo artesanal e industrial)
Catolicismo "gore" en Praga
Niño Jesús de Praga: la Barbie antecessor
Córdoba y Praga: escultura humorística

sábado, 31 de mayo de 2008

PRAGA (del turismo artesanal e industrial)


A mí siempre me quedó muy grande el calificativo de viajeros que muchos aficionados al desplazamiento a tierras lejanas por su propia se conceden a sí mismos. Para justificarlo echan mano a múltiples triquiñuelas que les diferencien nítidamente de los adocenados turistas de manada. Que si la libertad, que si la longitud del periplo, que si la diferente mirada sobre las tierras y las gentes visitadas. Me parece una actitud extremadamente presuntuosa. El hecho de querer diferenciarse drásticamente de aquellos les lleva a faltar al respeto a la memoria y la imagen de los verdaderos viajeros del pasado (Burton, Ali Bey, Livington, Ibn Batuta) o del presente si los hay, cosa que yo dudo como puse de manifiesto en un antiguo artículo. Yo prefiero para mí la más modesta denominación de turista artesano frente a la de turistas industriales. Porque el concepto de turismo se impone claramente al de viaje como lo único posible hoy día dadas las circunstancias en que nos desenvolvemos. Aunque cada cual puede consolarse como quiera. Para los nativos visitados desde luego la diferencia se diluye en la realidad de la invasión y del negocio que suponemos para ellos.

Javier Echeverría en su hiriente libro Telépolis considera que el turismo, como las demás formas de ocio contemporáneo, no es más que una forma de explotación a que somete a sus súbditos el entramado empresarial que domina el mundo y que sostiene el nuevo modo de producción capitalista (modo de producción telepolista). En él se ha conseguido convertir el ocio de los ciudadanos en producción de beneficios, eliminando su posibilidad de discernir entre merecido descanso y diversión rentable para el capital, encauzando sus posibilidades de asueto sólo hacia aquellos canales capaces de generar beneficios a quien ya los consigue sobradamente a su costa en el tiempo de trabajo, disuadiéndolos contundentemente de perder el tiempo libre. ¿Desagerao? Léase el libro completo.



Praga es uno de esos lugares que han sido elegidos por el nuevo sistema de producción como emblemáticos, según la denominación más cara a las agencias creadoras de opinión de Telépolis, de las posibilidades, aún en pañales, de convertir, mediante la conveniente adaptación, espacios urbanos o paisajes naturales en espacios equivalentes a los grandes malls, templos de consumo en los que rentabilizar el ocio de los súbditos, en los que la oferta se diversificaría en productos debidamente etiquetados agrupados en espirituales o estéticos histórico-artísticos, experiencias místico-religiosas, tradiciones supuestamente ancestrales recicladas y reelaboradas o diversión estandarizada. La conversión de la realidad objetiva en simulacro para evitar riesgos de aventuras tal como los productos alimenticios de los supermercados llevan su etiqueta con fechas de caducidad y demás garantías sanitarias corona el proceso. Lo que llamé en cierta ocasión La kitschificación.



Y en Praga se ve que se han empleado a fondo. La conversión en un parque temático de su perímetro hace que a los nativos les sea imposible usar su propia ciudad. El caso de Córdoba no es comparable, porque el espacio ocupado por el parque es aún muy pequeño. Pero en Praga todo el casco antiguo está prácticamente invadido por las masas de fieles consumidores de turismo homologado. Todas las tiendas están dedicadas a extraer la plusvalía de los bolsillos de los visitantes-trabajadores mediante la oferta exclusiva del producto-souvenir. Todos los restaurantes están diseñados para uso de los hambrientos teleturistas. El famoso puente, parcialmente en restauración, es un hervidero continuo en el que es imposible conseguir una perspectiva medianamente consumible de su supuesta belleza. Incluso a las 7 de la mañana la panorámica es la de un par de centenares de listillos, intercambiando torvas miradas, defraudados en su pretensión de conseguir una foto del puente vacío. Las interminables filas de japoneses que siguen a un paraguas o a un Micky Mouse pinchado en un palo se suceden sin solución de continuidad por las callejas de Mala Strana, mientras por Stare Mesto un ruido ensordecedor salido de miles de gargantas admiradas de tanta belleza (sobre todo de las indescriptibles cristalerías de Bohemia de los escaparates) te producen la misma sublime sensación de un viaje por los pasillos del metro en hora punta. Por el caminillo acordonado que han tenido que habilitar entre las tumbas del cementerio judío para que los visitantes no las destrocen, sólo es posible andar a paso de explicación de guía ajeno a riesgo de parecer maleducado si te abres paso entre el gentío que dispara a tontas y a locas sus cámaras o sus móviles. Pero el espectáculo más emblemático es sin duda el del ritual del reloj astronómico cada hora en punto. Cientos de expectantes adoradores de ritos universales se apiñan bajo el famoso reloj aguardando con sus cámaras en ristre el momento mágico para inmortalizarlo. No se trata de verlo, sino de fotografiarlo. Como dura unos segundos el ritual se contempla a través de una pequeña mirilla o de la pantallita de cristal líquido de la digital so pena de no conseguir inmortalizarlo adecuadamente.



Otra sección del parque temático praguense está dedicada a cubrir las necesidades de las delicadas sensibilidades de los miles de gallardos y rubicundos jóvenes de extracción mayormente inglesa que por precios irrisorios vuelan los fines de semana desde sus mugrientos cubiles a disfrutar de uno de los mejores hooliganódromos del mundo: la plaza de Wenceslao (Vaklavsky Namesti), que parece haber sido diseñada con forma de hipódromo ex profeso para celebrar tanto sus descelebradas despedidas de solteros como sus victorias futbolísticas. Allí tienen toda la cerveza que necesitan, varios puestos callejeros donde surtirse de una enorme variedad de enormes salchichas y una policía entrenada para ser perfectamente comprensiva con los simpáticos excesos de la británica muchachada, que en chanclas, pantaloncillos y correctamente descamisados muestran a los viandantes las altas virtudes civilizatorias del mundo anglosajón mediante la emisión continua de un variado muestrario de berridos polifónicos y eructos de diferente longitud de onda.


Afortunadamente la ciudad invadida es sólo una parte de la total y nada más salirse uno del parque puede encontrarse la adaptación de la canción de los Pata Negra: Praga tiene dos partes, dos partes diferentes/ una para los turistas / y otra donde viven las gentes. Lugares donde camuflarse entre los nativos, tomar cervezas, comer y comprender que en todas partes cuecen habas y que la mayoría de la gente es amable y comprensiva con quien se comporta adecuadamente y visita la ciudad sin hacerse notar demasiado. Pero es que incluso en el mismo meollo donde los turistas se apiñan como ganado existen pequeños oasis donde resisten algunos locales que se niegan a abandonar sus lugares de reunión tradicionales. Me imagino que sufrirán las presiones del comercio y de la restauración adocenados, pero ahí siguen. En una calleja que sale de Husova, Řetêzová entre la plaza del Ayuntamiento y el puente Carlos resisten dos locales, uno frente a otro que frecuentamos varias veces y en los que siempre fuimos los únicos turistas. Un café histórico, el Montmartre, frecuentado por Kafka y Rilke y en el que se reunía la Praga Golfa prebélica y en el que tomar un vaso vino en unas sillas viejísimas, rodeado de fotos de escritores huyendo del bullicio cercano te transporta a otra época. Justo enfrente la Literarni Kavarna, un lugar frecuentado por jóvenes con pinta de intelectuales, en la que las cervezas y las tapas completan el atractivo del local. Y el más milagroso, U zlatého tygra, una de las más antiguas cervecerías de Praga, situada en plena Husova, a la que según leí llevaban a las manadas de turistas porque en ella estuvo el presidente Clinton, pero a la que las tres noches que intentamos acomodarnos en una de las pequeñas sillas de la mesa corrida la encontramos completamente abarrotada de nativos sin un sitio libre.

Pero la pregunta que nos asaltó continuamente a lo largo de toda la semana fue: si la ciudad está así de abarrotada en mayo, a principio de la temporada alta, ¿cómo estará en agosto?

ÍNDICE DEL VIAJE

PRAGA (de cervezas y defenestraciones)
PRAGA (de más cervezas, hipos y brontosaurios)
PRAGA (del turismo artesanal e industrial)
Catolicismo "gore" en Praga
Niño Jesús de Praga: la Barbie antecessor
Córdoba y Praga: escultura humorística