Café
La próxima vez el tarro tendrá en letras bien grandes; "SAL"; para evitar estos accidentes matinales. Laura.
laura — 26-05-2005 10:20:56
(del laberinto al treinta)
a las
1:50 a. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: CÓRDOBA
a las
1:27 a. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: LETRAS
a las
10:40 a. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: CÓRDOBA
La Sacra Alianza entre nuestro Verdadero Prelado Monseñor Castillejo, abad de Cajasur y nuestra Siempre Complaciente Alcaldesa Doña Rosa Aguilar amenaza la estética urbana de nuevo.
Y esta vez tiene que ver con el más citado y autoarrogado falsamente personaje de ¿nuestra? historia. Lucio Anneo Séneca. La noticia saltó hace unos días desde la prensa local:

La primera cosa que se ha oído en las calles de la ciudad es un aliviado: ¡por fin! La gente de la calle parecía estar esperando que nuestros máximos gestores culturales se decidieran por fin a subsanar la injusticia histórica que suponía que tal obra de arte no hubiera nunca lucido en el lugar para el que supuestamente fue diseñado: la calle. De nuevo nuestros gestores dan al pueblo lo que el pueblo quiere: jolgorio y aparadores. Desde luego no seré yo quien niegue la belleza del monumento. Se trata de un precioso conjunto escultórico que se inscribe en el estilo ecléctico-aparatoso de escultura monumental glorificadora que representó el poder burgués ascendente desde mediados del XIX a casi mediados del XX. En este caso además se aleja un tanto de los cánones político-militaristas al uso, para buscar una estética más sensible. Me parece especialmente conseguida la representación del movimiento interno de los personajes en un momento de intimidad entre maestro y discípulo, convincente el uno, hosco el otro, de una gran fuerza expresiva. Modelado por el escultor zamorano Eduardo Barrón (autor también del Viriato de Zamora) en 1904, en escayola policromada, posible molde de vaciado para una posterior erección en bronce, que nunca llegó a producirse, consiguió la Medalla de Oro de la Exposición Nacional de ese mismo año.
No conozco demasiado bien las vicisitudes de la escultura desde su llegada a Córdoba, fecha que desconozco así mismo, ni sus causas. Tal vez tuviera relación con la conmemoración pocos años antes (1896) del decimonoveno centenario del filósofo estoico romano. Yo la recuerdo, polvorienta, a la entrada de la provisional sede del Ayuntamiento de la calle Carreteras, adonde a veces, al salir de la Academia Espinar, sita en la misma calle, donde estudié el bachillerato, entraba a admirarla, un poco a escondidas de mis compañeros. Al final fue colocada en el vestíbulo principal del nuevo Consistorio de la calle Capitulares, donde hoy puede ser admirado por todo aquel que vaya a la Casa Común a arreglar papeles, junto al lienzo de muro romano que sostenía el templo principal de la ciudad.
Ahora nos enteramos de que el monumento no es propiedad del Ayuntamiento, sino que se trata de una cesión del Museo del Prado que parece haberse puesto ya serio en sus reclamaciones de devolución.
A mí, modestamente, lo que me parece es que el monumento está muy bien donde está. Que lo que debían hacer nuestros gestores culturales, el contubernio banquero-municipal, es hacer una copia EXACTA del mismo en escayola o en cualquier otro material que imite a la perfección su textura, devolviéndole de paso la policromía del original. Y colocarle un buen pedestal, en el mismo vestíbulo en el que se encuentra, para que supere un tanto las sillas, las mesas y los ordenadores de los conserjes, que ahora le hacen un poco de competencia. Pero dejarlo donde la azarosa vida municipal acabó por colocarlo, alegrando la vista de los pacientes demandantes de certificados y los solicitantes de empleo. Y por supuesto ofertarlo también como un hito más en la visita cultural a nuestra ciudad. A ver si eso contribuye también a que pernocten de una vez en ella los anhelados y escurridizos turistas. Hacer una copia en bronce y colocarla de aparador en una plaza o calle (¡cielo santo!: ¿en cuál? ¿En la plaza de la Corredera, en la de la Compañía, en la acera de la calle Nueva?), es un acto en sí mismo de estilo "remordimiento" al que tanto han sido dados nuestros gestores en los últimos años. Porque sería una falsificación pura y dura, un intento infructuoso de trasplante de un espíritu, una estética y una ética de una época concreta a otra un siglo posterior. Las obras de arte que hayan de colocarse en los lugares públicos de las ciudades han de responder al espíritu de la época que las erige, sin que eso signifique que no haya que guardar las debidas medidas de respeto al entorno arquitectónico y urbanístico de cada lugar concreto. Pero evitando los pastiches, las falsificaciones, la lamida almibarada del kitsch. Y por supuesto no ceder ante las presiones de los jurásicos conservadores de ambientes urbanos, partidarios de la fosilización acelerada de la ciudad histórica. Si por ellos fuera nuestras calles y plazas sólo serían iluminadas por las augustas farolas decimonónicas, estilo Imperio.
Además, que bastante tiene el pobre Séneca con haber sido
inmortalizado ya una vez, en la puerta de Almodóvar, togado, con cara de, según unas opiniones, Francisco Franco, Caudillo de España o abúlico funcionario jubilado de la Administración Pública, según otras, en broncíneo bulto costeado por la esplendidez castiza de un arrojado torero tremendista (1) y con haber dado nombre a la seca forma cordobesa de la mala follá : el senequismo.
a las
1:02 a. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: CÓRDOBA, ESTATUARIA
El presidente de Afganistan, Hamid Karzai, considera que el problema más grave que tiene actualmente Afganistán es la droga.
a las
10:48 p. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: MONDO CANE

El proyecto, que está previsto que empiece a ser una realidad antes de que acabe el año, tiene un presupuesto cercano a los 1,3 millones de euros
&
Nueva iniciativa para terminar de convertir esta ciudad en el enorme
PARQUE TEMÁTICO
FOLKLÓRICO-MORUNO-HIPERHORTERA
que el mundo necesita
a las
10:27 a. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: CÓRDOBA

a las
10:39 p. m.
0
comentarios
a las
2:25 p. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: LETRAS
Recién leído en la edición de Andalucía de El País. Luis Manuel Ruiz: La conciencia:
La conciencia es un objeto muy curioso que aparece investido siempre de las mismas propiedades: uno suele decir se me ha ocurrido, he pensado que, he sentido ahora mismo, pero la conciencia no tiene lugar en primera persona, ella opina desde fuera. Es más, la conciencia posee una voz propia que conseguiremos percibir si guardamos silencio y nos quedamos a solas, un tono inconfundible que reverbera en la oquedad de nuestra alma y que no podemos traspapelar con nosotros mismos, no señor. Ya Sócrates tendía a esta mixtificación al asegurar que un demonio vivía acampado en el interior de su cráneo y que le susurraba lo que debía y no debía hacer: una criatura ajena a él mismo, venida de fuera para parasitar su razón, extranjera a su persona, gustos y costumbres, otra.............................................................................He oído al obispo de No-sé-dónde afirmar que "la conciencia correctamente orientada" es el valor supremo y que no debe existir ley que la extravíe. La trampa resulta visible como un amanecer: quién orienta esa conciencia y sirviéndose de qué, cuál es la dirección que marcan las señales de tráfico para considerar que hemos elegido la más correcta en la bifurcación. Se nos ha acostumbrado a creer que la conciencia moral consiste en un reducto apartado de nuestras ideas y hábitos, que existe conservada en una vitrina donde no la ensucian el polvo, el paso de los años ni los dedos de las personas que la manipulan. Me sorprende que todavía la gente se espante de que los jóvenes nazis masacraran alegremente a niños judíos sin que la conciencia les pegara puñetazos en las sienes: y es que su conciencia estaba hecha de esvásticas, de puñales, de Sigfrido y de botas claveteadas. Cuando estos señores pontifican (madre, qué verbo) a los cuatro vientos y anuncian que su conciencia les impide conceder matrimonio a descarríos de la naturaleza, no están diciendo sino que se lo impide su educación en colegio de pago, sus sesiones de catecismo, las misas interminables a que mamá les obligaba a asistir, los amiguitos de barrio bien con que los sábados acudían a la disco y el máster en la universidad más integrista del Oeste americano. Un consejo: si quieres verte la conciencia, búscate una foto de la primera comunión.
a las
1:49 p. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: LETRAS
Discutimos mi amigo Juan Sepelio y yo de animales. En el ambiente de una tarde deliciosamente primaveral a las orillas del Betis diversos paseantes cumplen con sus obligaciones de dueños caninos. Mi amigo arruga la nariz ante el espectáculo y murmura que considera una asquerosidad incalificable recoger con la mano las mierdas de los perros del suelo. Que por mucho que se quiera a un perro, y las causas por las que la gente quiere tanto a los perros han sido objeto de otras discusiones, ese hecho es abominable. Yo le digo que en la India la gente recoge las mierdas de las vacas con la mano, las amasa, las coloca en una pared para secarlas al sol y las usa como combustible. El me dice que ese es un
argumento frívolo y cruel. Le doy la razón y lo retiro. Pero continúa con que si a él le pusieran en la disyuntiva de tener que recoger de la acera con su propia mano, aunque sea provista de una finísima capa de plástico, la mierda de un supuesto perro suyo o no tener perro, que desde luego lo tendría perfectamente claro, y no sólo porque a él los perros no le hagan maldita la gracia. Trato de rebatirlo diciéndole que yo, en cambio, lo considero un encomiable acto de amor, uno de los mayores que se pueden hacer en las circunstancias actuales. Precisamente porque es asqueroso. El que personas perfectamente escrupulosas que vomitarían si se encontrasen un pelo de un semejante en la sopa servida en un restaurante sean capaces de recoger del suelo prácticamente con la mano las heces cremosas y aún calientes recién salidas de las entrañas de sus perros es, por eso mismo, un acto inconmensurable de amor, difícilmente superable. Hay quien no lo haría ni por sus propios hijos. Porque no existe un acto parecido en todo el Reino Animal de una especie para con otra. Bueno, de una parte perfectamente alimentada de una especie para con otra parte de otra especie aún mejor alimentada.
Juan Sepelio se pone entonces serio y me contesta que a riesgo de ser malsanamente malinterpretado considera mucho más amoroso lo que él se ve obligado a hacer de vez en cuando para calmar los terribles furores uterinos de la gata con la que convive
cuando le vienen el celo. Dada la alarmante y sorprendente escasez actual de gatos en un barrio, el suyo, en cuyas azoteas siempre hubo sobreabundancia, no tiene más remedio que hacer el papel de montaraz macho saciador de los ardores hembriles de su gata. Para justificar aún más su acto me la describe maullando insoportablemente por los pasillos, arrastrándose durante días, presa de la desesperación, por el suelo frente a él, con las patas delanteras muy bajas y las traseras en posición inequívocamente oferente, con su sexualidad como bandera y el rabo como el palo de una escoba. Se agencia entonces uno de esos bastoncillos para las orejas, lo empapa de aceite de embadurnar bebés, agarra al animal del cuello con su mano izquierda tal como hacen los machos con los dientes y ejecuta finamente la faena hasta que la gata se revuelve bufando enloquecida de placer y se descoyunta revolcándose panza arriba sobre el suelo. Y que eso la deja calmada y consolada durante un buen rato.
No se me ocurrió decirle nada, claro, ante un tema tan sumamente delicado. Lo que sí olvidé preguntarle fue que, dado que nunca tuvo niños, para qué diantres tiene un bote de aceite de embadurnar bebés tan a mano.
a las
1:37 a. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: LETRAS
Doña Montserrat Penyafruguell i Taularodona, primera mujer catalana que se ha decidido a ejercer el nuevo derecho que contempla el Estatut:
a las
1:02 a. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: LETRAS
Pues eso, que he recibido tres chiripas. Una noche de hace un mes decidí llevarme para leer a la cama alguno de los ejemplares de la primorosa colección de 30 tomos de cuentos fantásticos recopilados, prologados y a veces incluso traducidos por Borges que la editorial Siruela publicó, bajo el nombre de La Biblioteca de Babel durante tres años (desde finales del 83 a finales del 86) y que yo coleccioné amorosamente. Después del espartano rigor de las lecturas políticas de mis años universitarios, aquellos textos fantásticos supusieron un redescubrimiento de la literatura como fuente de placer emocional, intelectual y físico que había llenado mi alta infancia y mi primera juventud. Y además administrado en esas dosis pequeñas, pero deliciosas que son los cuentos fantásticos de grandes maestros. El sello Borges es la garantía. Sigo echando mano a ellos muchas noches de desasosiego. Pues bien, el ejemplar que cogí fue el de H.G. Wells La puerta en el muro. Justo al día siguiente Lukas, en su blog El perro cansado hacía un comentario a una nueva edición de esos cuentos traducidas por Javier Cercas. Ni que decir tiene que lo leí de punta a rabo de nuevo, aunque a mí, a diferencia de Lukas, me sigue espeluznando más el relato de las andanzas del montañero Núñez en el terrible País de los Ciegos andino que el de La puerta en el Muro.
La segunda chiripa es idéntica a la anterior. Una vez leídos los cuentos de Wells (esta edición trae cinco) repetí la operación de buscar otro libro de la misma colección. Y elegí justo el que salió al día siguiente comentado en el blog de Robertokles Canzoniere: El diablo enamorado de Cazotte, en traducción también de Luis Alberto de Cuenca, pero con prólogo de Borges, como todos los demás y que he vuelto a disfrutar con la misma intensidad que hace años. CALLE DE LAS SIERPES
A D. Ramón Gómez de la Serna
Una corriente de brazos y de espaldas
nos encauza
y nos hace desembocar
bajo los abanicos,
las pipas,
los anteojos enormes
colgados en medio de la calle;
únicos testimonios de una raza
desaparecida de gigantes.
Sentados al borde de las sillas,
cual si fueran a dar un brinco
y ponerse a bailar,
los parroquianos de los cafés
aplauden la actividad del camarero,
mientras los limpiabotas les lustran los zapatos
hasta que pueda leerse
el anuncio de la corrida del domingo.
Con sus caras de mascarón de proa,
el habano hace las veces de bauprés,
los hacendados penetran
en los despachos de bebidas,
a muletear los argumentos
como si entraran a matar;
y acodados en los mostradores,
que simulan barreras,
brindan a la concurrencia
el miura disecado
que asoma la cabeza en la pared.
Ceñidos en sus capas, como toreros,
los curas entran en las peluquerías
a afeitarse en cuatrocientos espejos a la vez
y cuando salen a la calle
ya tienen una barba de tres días.
En los invernáculos
edificados por los círculos,
la pereza se da como en ninguna parte
y los socios la ingieren
con churros o con horchata,
para encallar en los sillones
sus abulias y sus laxitudes de fantoches.
Cada doscientos cuarenta y siete hombres,
trescientos doce curas
y doscientos noventa y tres soldados,
pasa una mujer.
A medida que nos aproximamos
las piedras se van dando mejor.
a las
1:15 a. m.
1 comentarios
CATEGORÍAS: LETRAS
a las
8:14 p. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: LETRAS
a las
10:28 a. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: CÓRDOBA
El flamante presidente de la Organización Médica Colegial española ya se ha dejado caer. El hasta ahora presidente del Colegio de Médicos de Sevilla, en su propia toma de posesión, como una advertencia o como una admonición, se ha declarado católico practicante. Su extravagante sentido de la decencia le ha obligado a declararse unido umbilicalmente a las fuentes nutricias ideológicas de la Conferencia Episcopal, obediente a sus directrices y encadenado a su doctrina. Pues eso y no otra cosa es lo que significa ser practicante de la religión católica. Y si es así me temo que su validez como garante de la ecuanimidad necesaria para presidir un organismo como ese deja mucho que desear. Porque en una profesión en la que muchas de las actuaciones de sus miembros pueden ser objeto de consideraciones morales de interpretación múltiple, el que su presidente se confiese descaradamente parcial ideológicamente es una falta de respeto y por supuesto una absoluta barbaridad democrática. El principio de atención a criterios de racionalidad, aconfesionalidad y respeto a todas las creencias religiosas ajenas (fundamentalmente a las de los que no gozamos de ninguna, sin duda los más necesitados) que deben presidir todas las actuaciones de una entidad de carácter científico y de control de las actuaciones sanitarias y éticas de sus colegiados, que, no hay que olvidarlo, lo son obligatoriamente, queda de este modo en entredicho. El que la actual Junta Directiva haya sido elegida por mayoría de los facultativos (que votan) del estado no autoriza a su cabecilla a semejante provocación.
Qué pasará cuando tenga que definirse en su cargo sobre el preservativo como método profiláctico contra el sida. O el derecho al aborto que defendemos muchos otros que no comulgamos con las ideas católicas. O el derecho a una muerte digna. ¿Seguirá los dictámenes de la OMS o los de sus purpurados patronos?
No conozco muchos otros presidentes de Colegios de Médicos, pero si todos son como éste o como el de Córdoba sin ir más lejos, cuyos dislates sí tengo oportunidad de seguir de vez en cuando en la prensa local, vamos apañados.
La Junta Directiva del Colegio de Médicos de Córdoba, con su presidente don Jesús Aguirre a la cabeza, decidió hace cuatro años, para inaugurar su mandato y que acabábamos de entrar en el siglo XXI, nombrar Colegiado de Honor al arcángel Rafael para premiar sus actuaciones (sic) en pro de la salud de los cordobeses.
Cuando Baroja (1) enumeraba las contradicciones propias de la ciudad de Córdoba (La Caridad en El Potro, La Verdad en el Campo y la Salud en el Cementerio) (2) seguro que no imaginaba que 100 años después podría añadirse otro más: la Ciencia en la Sacristía. El arcángel Rafael es el custodio de la ciudad y su prestigio milagrero entre los creyentes supera con creces al de los propios patronos, dos oscuros mártires romanos, a quienes ni siquiera se conoce a niveles populares. Desde luego, el presidente se apresuró a presentarlo como un hecho campechano, simpático e inocente, aunque, eso sí, no se privó de salpimentarlo con extravagantes y posiblemente desatinados llamamientos a coyundar impúdicamente magia y medicina moderna. Pero los que estamos mínimamente avisados de cuál es la sustancia del caldo del cocimiento en esta ciudad (bueno, en casi todas en este país) no lo consideramos ni tan simpático ni tan inocente. Como nos gusta buscar siempre tres pies al gato no pudimos menos que contemplarlo como toda una declaración en regla de confesionalidad, católica por supuesto, a la que retrecheramente se había lanzado la Junta del Ilustrísimo Colegio. Una flagrante regresión al espíritu de otros tiempos (¿recuerdas?: vírgenes alcaldesas y generalas, santos defensores de la mitad de la patria...). O como dijo en su momento mi amigo Juan Sepelio: si los tontos volaran el cielo se oscurecería en un santiamén y nos invadirían las tinieblas.
Pero yo empiezo a dudar de si no habrá una consigna secreta del Vaticano para que un cuerpo de élite de médicos militantes católicos acapare estos codiciados puestos para poder ejercer el apostolado entre la supuestamente descreída grey galena.
a las
11:42 a. m.
0
comentarios
Ninguna sociedad podrá decir que admite totalmente la libertad de conciencia mientras no permita la libre modificación de la misma por parte de sus usuarios y propietarios mediante la utilización de cualquiera de los medios que la naturaleza pone a su disposición. Juan Sepelio
Por si a alguien le parecieron exageradas mis precauciones manifestadas en una anotación anterior por distanciarme suficientemente de la apología de las drogas, recojo la noticia de que ha sido absuelto definitivamente el cantante argentino Andrés Calamaro, que desde el año 94 arrastraba una acusación judicial por apología del consumo de drogas. En un concierto multitudinario en Buenos Aires, en pleno hervor musical, se dirigió al público con la siguiente monstruosidad: Estoy tan a gusto que me fumaría ahora un porrito. Desde entonces, los aguerridos cazabrujas contemporáneos han perseguido sin desmayo castigar tamaña agresión criminal. Un juez demasiado blando parece haber frenado por ahora sus inquisitoriales pretensiones.
Los orígenes de la actual versión de la caza de brujas (1), la cruzada contra las drogas, está perfectamente estudiada. Entre otros, Antonio Escohotado la ha rastreado en su monumental Historia de las Drogas (2) ubicándolos en la adquisición de peso político pesado por parte de los movimientos fundamentalistas cristianos de principios del siglo XX en los EE.UU. Aunque desde entonces nunca dejaron de pesar en la política interior y exterior del Imperio, la influencia de estos pertinaces irracionalistas ha fluctuado de unas legislaturas a otras y sus aguerridas imposiciones al resto de los mortales, tanto conciudadanos directos suyos como habitantes de las colonias, han envenenado la convivencia de la humanidad por oleadas más o menos cíclicas. La última la estamos sufriendo en la actualidad. No hacen falta más explicaciones.
Pero la inquina contra las diversas formas de modificación de la conciencia y de ebriedad, con la excepción de la inducida por el alcohol (y no siempre) proviene directamente de los orígenes mismos del cristianismo, de la raíz misma de donde surge el misterio esencial que vende la religión nazarena, que no podía consentir una competencia a su monopolio de provisión de acceso a las mercancías místicas.
Hasta entonces, cuando aún existía un mercado libre de credos, la mayoría de las experiencias místicas que prometían las diferentes religiones pasaban por diversas formas de comunión fundadas en la administración ritual de algún tipo de enteógeno de origen químico. El secreto de su composición y dosificación pertenecía a una casta sacerdotal que controlaba estrictamente todo el proceso. Es decir, se prometía a los fieles el acceso a una potente experiencia psíquica de carácter místico y la promesa se cumplía cuando interaccionaban en el cuerpo de los comulgantes su propia predisposición devocional y el alcaloide de la droga que les era suministrada. Desde luego, el sistema era de una limpieza comercial impecable. Los clientes-fieles adquirían sus necesarias dosis de misticismo y los sacerdotes eran convenientemente remunerados por sus servicios. Los Misterios de Eleusis (3), constituyen uno de los fenómenos mejor estudiados y responden exactamente a este cuadro.
La originalidad del cristianismo (4) radicó en que alteró una de las partes del contrato, eliminando el elemento enteógeno de origen químico y dejando sólo a las potencias psicológicas del individuo la responsabilidad de la producción de la experiencia mística. Y no sólo eso. Como dice el propio Escohotado, cambió la oferta de transubstanciación física actual por otra de transmigración aplazada al final de los tiempos (5). Más difícil todavía. Una verdadera estafa. O sea, el precio es el mismo, pero además el flipe lo tiene que poner el cliente. Y la recompensa, en el otro mundo. Desde luego eso no se podía haber impuesto en un mercado libre de religiones, lo que justificará finalmente, aquello que distingue al cristianismo de todas las grandes religiones conocidas: ser la única fe que no vaciló en imponerse por el terror, la única en la que el asentimiento interno contó menos que el externo. (6)
Y por supuesto para ello tenía que eliminar cualquier competencia vehicular, o sea la prohibición de los verdaderos agentes psicotrópicos capaces de alterar la conciencia y conducir al éxtasis místico ritualizado.
En religiones que se quieren ante todo universales y ortodoxas la desilusión queda de sobra compensada por progresos decisivos de control. El milagro sigue vigente, y es comer al dios, pero en vez de caer en trance lo exigible es querer creer. Aunque los sentidos no hayan notado diferencia alguna antes y después de comulgar, a la voluntad del fiel se encomienda la consumación del milagro. He aquí un hallazgo sin duda genial, capaz de perpetuar indefinidamente la pura liturgia, siempre que se borre cualquier punto de comparación. Sin esto segundo es absolutamente inviable lo primero y desde el mismo instante en que se consolida el formalismo del rito eucarístico todas las comuniones no basadas sobre un esfuerzo de autosugestión son estigmatizadas como tratos con potencias satánicas.(7)
Tal vez por ello fue perseguida durante dos siglos por tráfico ilegal de salvación.
(1) Las brujas eran fundamentalmente consumidoras de drogas. El aquelarre no era sino una especie de botellón de amanitas varias y beleños de cosecha. La tradicional escoba sobre la que se las representó desde la Edad Media no es sino un palo untado con sustancias alucinógenas sobre el que cabalgaban rozando las mucosas vaginales y absorviendo de esta manera los alcaloides. Los vuelos sobre la tal escoba son fácilmente imaginables. (VOLVER)
(2) Antonio Escohotado: Historia de las drogas, tomo 1º, Alianza Editorial, Madrid, 1989. (VOLVER)
(3) La comunión de los misterios de Eleusis estaba compuesta casi con toda seguridad por una bebida que incluía cornezuelo de centeno (de donde la espiga que porta Ceres), el hongo a partir del cual se sintetizó 3.000 años después con sofisticados medios químicos la diletamida del ácido lisérgico, más conocida como LSD. (VOLVER)
(4) Incluso en los primeros tiempos del cristianismo la comunión se realizaba, tras 8 días de obligatorio ayuno, consumiendo ritualmente un trozo de pan y un vaso de vino. El vino se convertía en el estómago completamente vacío en un potente alucinógeno. Esta forma de comunión, aunque fue radicalmente eliminada de la liturgia cristiana desde tiempos muy tempranos, se ha mantenido entre ciertas minorías coptas. Hasta no hace mucho los fieles católicos debían de guardar un ayuno simbólico antes de comulgar de al menos 12 horas, forma fósil y ritual de aquel otro primitivo. En cuanto al vino, la Iglesia Católica no ha permitido a los fieles la comunión bajo las dos especies hasta hace apenas unas décadas. (VOLVER)
a las
10:22 a. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: CURAS



a las
12:22 p. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: LETRAS
Otra vez será, señores teólogos progresistas...
a las
10:44 a. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: CURAS
Ya había oído hablar del programa, pero como no sigo muy de cerca los asuntos de la tele no le había prestado suficiente atención. Unos amigos de Pamplona me han puesto al día e incluso me han prometido mandarme un DVD. Se trata de la serie que lleva un tiempo emitiendo ETB (Euskal Telebista), la TV autonómica de las ex-provincias vascongadas y sólo sé que se titula VAYA SEMANITA y que está teniendo un éxito enorme en las comunidades donde puede verse. Me cuentan estos amigos que en la serie se tratan con gracia inteligente los asuntos de la correosa política vasca y se parodian sin misericordia los pilares de lo que se ha dado en llamar hecho diferencial vasco, tanto el oficial, fabricado desde el poder con fines de autoperpetuación, como el popular, que no se sabe muy bien si procede de la metabolización del oficial o de la propia idiosincrasia paleoeuskalduna. En lo que todo el mundo coincide es en que, dado el grado de crispación que suele provocar cualquier cosa que pueda interpretarse como política en esa comunidad norteña, y el fundamentalismo cultural nacionalista, lo admirable es que no pase nada. No sé exactamente cuantas cosas incluye por vaciado ese nada, pero creo que puedo hacerme una idea. En resumen, que parece que hay alguien en el País Vasco que es capaz de reírse de la forma de ser de sus paisanos, de sus manías y tradiciones, de todo ese entramado de raíces idiosincráticas que se suponen clavadas en la tierra nutriente del alma del pueblo y que se consideran inmutables, inviolables y sagradas, aunque muchas de ellas sólo tengan dos días y otras sean de una calidad moral más que dudosa. Y eso en una comunidad donde el humor no parece formar parte de esos mismos entramados. Donde lo que ellos mismos venden como sello de carácter es la seriedad y es objetivamente proverbial la nula afición a las pamplinas de sus aborígenes.
Por el contrario, aquí, en Andalucía, no puede decirse que el humor no esté representado en nuestros idiosincráticos cromosomas. Sino todo lo contrario. El humor andaluz, el oficial, es un humor con denominación de origen, como el jabugo o el aceite de Baena, con su sello debidamente homologado. Y además lo exportamos alegremente. Y además es imitado por los humoristas de otros lugares que lo usan como seguro de triunfo. No es de extrañar. Se trata de un seguro de triunfo que recompensa a quien pulsa los más bajos resortes de los pueblos adocenados. Porque si la zafiedad es el propio asiento, el chascarrillo, la pamplina, la cuchufleta y el escarnio de los defectos o las tendencias de los demás son las cuatro patas del banco de nuestro humor, del oficial y del pseudopopular, que en ningún sitio como aquí están tan fundidos, en su esencia y en su presencia. Para llenar su parrilla de graciosos infumables nuestra inefable cadena autonómica Canal Sur no ha necesitado nunca buscar fuera, en una comunidad que es la primera exportadora de chistosos de todo el hemisferio norte. Sublimes artistas especializados en mariquitas, monjas violadas, gangosos, tontos del pueblo, etc... Que ha dado glorias del humor hinteligente de la talla de Los Morancos, Paz Padilla (1), Paco Gandía(2) o Chiquito de la Calzada. Que tiene letristas de sevillanas capaces de componer joyas humorísticas como la letra de la Macarena de Los del Río (3) , esos mostros. Que cuenta incluso con verdaderos maestros del camuflaje artístico, como ese siniestro Jesús Quintero que ha sido capaz de vender lo mismo que los otros pero cubierto de una pátina de falsa sutilidad.
Así que quien quiera en esta tierra emular al programa vasco tiene que empezar por parodiar con mucho humor inteligente el humor hinteligente andaluz. Ese es el reto. Destapar con gracia verdadera la verdadera naturaleza de la grasia andalusa que se nos vende como tal. La zafiedad, casposidad, crueldad, e indignidad de una manera de hacer reír que ponen en cuestión las mismas bases morales y culturales que deben sustentar a cualquier sociedad adulta y formada.
Después de eso debería tocarle el turno a los demás elementos del hecho diferencial andaluz: el rocierismo, el papanatismo cofrade, la arabesca erudición pregonera, la metástasis folklórica sevillanista y otras piedras del camino que conducen a esta tierra hacia el incierto futuro del siglo XXI. Sin complejos.
¿Fundamentalismo cultural en el País Vasco? Se trata de un reto utópico, pero me gustaría ver qué pasaría aquí con un programa como VAYA SEMANITA. Estoy convencido de que en esta tierra sería mucho más difícil mantener un saludable nivel autoparódico público que en cualquier otro lugar. Porque bajo la máscara risueña de los chistes, la alegría de las sevillanas, la supuesta tolerancia fruto del tan manido crisol de razas, se esconde la mueca intransigente y fiera del fundamentalismo andaluz, un fundamentalismo anclado en falsas tradiciones y en presupuestos antimodernos y antiilustrados, absolutamente decidido a no perder ni un ápice de su preminencia social y por supuesto a no convertirse en objeto de risas. Las risas son patrimonio suyo. Como administrador exclusivo de la grasia y del salero anatematiza con una mirada helada a quien sea capaz de reírse en serio de lo que él considera sagrado. Y tienen al poder de su parte. El eterno gobierno del PSOE es el mejor valedor de la cascarria andalucista que el fundamentalismo pudiera haber soñado nunca.
Paz Padilla comenzó su meteórica carrera en un programa de chistes matutino de Tele 5 del que no recuerdo (ni quiero) el nombre. Sus chistes se caracterizaban por abundar en relatos de violaciones, especialmente de monjas, que con su gracejo gaditano hacían mucha risa. Una risa que te cagas. Alguien debió explicarle que debía refinarse un poco para ampliar horizontes. (VOLVER)
De Paco Gandía tengo que decir que, aunque mi apreciación de su humor se fue diluyendo con el paso de los años, siendo como es de los más digeribles del panorama, en mi juventud nos hizo a mis hermanos y a mí llorar literalmente de risa durante horas y días enteros mientras escuchábamos ritualmente la cinta que incluía el celebérrimo NIÑO DE LOS GARBANZOS , que reproducíamos sin parar en el viejo casette ceutero de nuestro padre. (VOLVER)
(3) La famosísima Macarena incluía, además de las sutiles alabanzas a la belleza de la tal mozuela, la siguiente estrofa: Macarena tiene un novio que se llama, / que se llama de apellido Vitorino, / y en la jura de bandera del muchacho / se la dio con dos amigos. / Ahuuuuuuuuuuuuú. Aclarando para quien no lo sepa que el nombre de Vitorino hace referencia a una ganadería famosa por la bravura de sus toros, con lo que el chiste, aunque un poco trasnochado, incluso para la época, por las referencias a la jura de bandera, entra de lleno en esa especialidad tan carpetóvetónica del escarnio al cornudo, de tan feliz raigambre en esta tierra. A mi me dio mucha risa cuando hace unos años una asociación de mujeres de un importante pueblo castellano obligó al concejal de festejos de su ayuntamiento a cancelar una actuación de los risueños cantantes sevillanos por considerar que muchas de sus letras atentaban contra la dignidad de la mujer. (VOLVER)
Comentarios
Bueno, será por lo surrealista o porque lo veo desde fuera de Andalucía, pero me gusta Chiquito de la Calzada. Eso sí, los chistes son pésimos.¡Ja!
Portnoy — 20-04-2005 01:53:53
Ay, lo que me ha costado colocar al bueno de Chiquito en la lista. Lo suyo es haberlo sustituido, por ejemplo, por Pepe da Rosa. Pero tenía que ponerlo. Por una cuestión de ritmo y por mor de mi verdad. El supuesto surrealismo de Chiquito que tanto dices apreciar, amigo Portnoy, tiene una índole dolorosa que el sentido de la piedad me impide definir. Va mi respeto por su persona por delante de todo.
Chiquito, tiene, además, un sino muy andaluz. Mediano cantaor de flamenco y chistoso infatigable, su profesión durante años fue bufón de señoritos, contratado por adinerados sinvergüezas para juergas puntuales o romerías de variable duración, en las que templó y depuró su estilo que hoy celebra todo un país sin otra cosa mejor de la que reirse.
harazem — 21-04-2005 02:01:47
a las
10:37 p. m.
0
comentarios
CATEGORÍAS: ESTULTARIO
En este espacio de expresión personal se practica el saludable ejercicio del ANTICLERICALISMO
La chusma política ha preferido halagar las formas más bajas de narcisismo en vez de la conciencia adulta de ciudadanía porque la demagogia es más rentable a corto plazo que la racionalidad. La educación, en vez de a alentar el desarrollo de las mejores capacidades de cada persona, ha consistido en boberío pedagógico mezclado con adoctrinamiento identitario.
Antonio Muñoz Molina
Los gobernantes han ido imponiendo la idea, quizá inconsciente, de que lo público depende del Estado como si fuera una institución de beneficencia para el que no pueda pagarse otra cosa. Lo demás es obvio: líderes partidarios del liderazgo, mercaderes partidarios del mercado, negociantes partidarios del negocio. En la economía del máximo beneficio privado a la mayor velocidad es imposible pararse a pensar en la lentitud del conocimiento, ni en el proyecto de una verdadera enseñanza pública sostenida por todos los ciudadanos. Es difícil mejorar la escuela sin tocar el estado general de las cosas.
Justo Navarro (Arriba y Abajo)
Agrega este sitio a tu lector de RSS favorito