(del laberinto al treinta)


viernes, 22 de abril de 2005

Médicos apóstoles y santos doctores

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El flamante presidente de la Organización Médica Colegial española ya se ha dejado caer. El hasta ahora presidente del Colegio de Médicos de Sevilla, en su propia toma de posesión, como una advertencia o como una admonición, se ha declarado católico practicante. Su extravagante sentido de la decencia le ha obligado a declararse unido umbilicalmente a las fuentes nutricias ideológicas de la Conferencia Episcopal, obediente a sus directrices y encadenado a su doctrina. Pues eso y no otra cosa es lo que significa ser practicante de la religión católica. Y si es así me temo que su validez como garante de la ecuanimidad necesaria para presidir un organismo como ese deja mucho que desear. Porque en una profesión en la que muchas de las actuaciones de sus miembros pueden ser objeto de consideraciones morales de interpretación múltiple, el que su presidente se confiese descaradamente parcial ideológicamente es una falta de respeto y por supuesto una absoluta barbaridad democrática. El principio de atención a criterios de racionalidad, aconfesionalidad y respeto a todas las creencias religiosas ajenas (fundamentalmente a las de los que no gozamos de ninguna, sin duda los más necesitados) que deben presidir todas las actuaciones de una entidad de carácter científico y de control de las actuaciones sanitarias y éticas de sus colegiados, que, no hay que olvidarlo, lo son obligatoriamente, queda de este modo en entredicho. El que la actual Junta Directiva haya sido elegida por mayoría de los facultativos (que votan) del estado no autoriza a su cabecilla a semejante provocación.

Qué pasará cuando tenga que definirse en su cargo sobre el preservativo como método profiláctico contra el sida. O el derecho al aborto que defendemos muchos otros que no comulgamos con las ideas católicas. O el derecho a una muerte digna. ¿Seguirá los dictámenes de la OMS o los de sus purpurados patronos?

No conozco muchos otros presidentes de Colegios de Médicos, pero si todos son como éste o como el de Córdoba sin ir más lejos, cuyos dislates sí tengo oportunidad de seguir de vez en cuando en la prensa local, vamos apañados.

La Junta Directiva del Colegio de Médicos de Córdoba, con su presidente don Jesús Aguirre a la cabeza, decidió hace cuatro años, para inaugurar su mandato, nombrar Colegiado de Honor al arcángel Rafael para premiar sus actuaciones (sic) en pro de la salud de los cordobeses. Cuando Baroja (1) enumeraba las contradicciones propias de la ciudad de Córdoba (La Caridad en El Potro, La Verdad en el Campo y la Salud en el Cementerio) (2) seguro que no imaginaba que 100 años después podría añadirse otro más: la Ciencia en la Sacristía. El arcángel Rafael es el custodio de la ciudad y su prestigio milagrero entre los creyentes supera con creces al de los propios patronos, dos oscuros mártires romanos, a quienes ni siquiera se conoce a niveles populares. Desde luego, el presidente se apresuró a presentarlo como un hecho campechano, simpático e inocente, aunque, eso sí, no se privó de salpimentarlo con extravagantes y posiblemente desatinados llamamientos a coyundar impúdicamente magia y medicina moderna. Pero los que estamos mínimamente avisados de cuál es la sustancia del caldo del cocimiento en esta ciudad (bueno, en casi todas en este país) no lo consideramos ni tan simpático ni tan inocente. Como nos gusta buscar siempre tres pies al gato no pudimos menos que contemplarlo como toda una declaración en regla de confesionalidad, católica por supuesto, a la que retrecheramente se había lanzado la Junta del Ilustrísimo Colegio. Una flagrante regresión al espíritu de otros tiempos (¿recuerdas?: vírgenes alcaldesas y generalas, santos defensores de la mitad de la patria...). O como dijo en su momento mi amigo Juan Sepelio: si los tontos volaran el cielo se oscurecería en un santiamén y nos invadirían las tinieblas.

Pero yo empiezo a dudar de si no habrá una consigna secreta del Vaticano para que un cuerpo de élite de médicos militantes católicos acapare estos codiciados puestos para poder ejercer el apostolado entre la supuestamente descreída grey galena.



(2) Este dicho que recoge Baroja en su novela hace referencia a tres lugares de Córdoba cuyos nombres o ubicaciones se prestan a equívoco: el hospital de la Caridad (actual Museo de Bellas Artes) se encontraba en la cervantina plaza del Potro, llamada así por contar con una fuente en cuyo pináculo cabriolea aún un pequeño caballito. El juego de palabras está en la referencia al potro de torturas que usaba antiguamente (por fortuna) la Santa Inquisición. El barrio que se encuentra pasando el puente romano se llama El Campo de la Verdad por una batalla que en ese lugar se lidió en la Edad Media. Y al antiguo Cementerio de la ciudad se le conoce como Cementerio de la Salud por estar paradójicamente bajo la advocación de Nuestra Señora de la Salud.(VOLVER)

miércoles, 20 de abril de 2005

Calamaro, las brujas y la estafa de la Comunión Cristiana

Ninguna sociedad podrá decir que admite totalmente la libertad de conciencia mientras no permita la libre modificación de la misma por parte de sus usuarios y propietarios mediante la utilización de cualquiera de los medios que la naturaleza pone a su disposición.

Juan Sepelio





Por si a alguien le parecieron exageradas mis precauciones manifestadas en una anotación anterior por distanciarme suficientemente de la apología de las drogas, recojo la noticia de que ha sido absuelto definitivamente el cantante argentino Andrés Calamaro, que desde el año 94 arrastraba una acusación judicial por apología del consumo de drogas. En un concierto multitudinario en Buenos Aires, en pleno hervor musical, se dirigió al público con la siguiente monstruosidad: Estoy tan a gusto que me fumaría ahora un porrito. Desde entonces, los aguerridos cazabrujas contemporáneos han perseguido sin desmayo castigar tamaña agresión criminal. Un juez demasiado blando parece haber frenado por ahora sus inquisitoriales pretensiones.

Los orígenes de la actual versión de la caza de brujas (1), la cruzada contra las drogas, está perfectamente estudiada. Entre otros, Antonio Escohotado la ha rastreado en su monumental Historia de las Drogas (2) ubicándolos en la adquisición de peso político pesado por parte de los movimientos fundamentalistas cristianos de principios del siglo XX en los EE.UU. Aunque desde entonces nunca dejaron de pesar en la política interior y exterior del Imperio, la influencia de estos pertinaces irracionalistas ha fluctuado de unas legislaturas a otras y sus aguerridas imposiciones al resto de los mortales, tanto conciudadanos directos suyos como habitantes de las colonias, han envenenado la convivencia de la humanidad por oleadas más o menos cíclicas. La última la estamos sufriendo en la actualidad. No hacen falta más explicaciones.

Pero la inquina contra las diversas formas de modificación de la conciencia y de ebriedad, con la excepción de la inducida por el alcohol (y no siempre) proviene directamente de los orígenes mismos del cristianismo, de la raíz misma de donde surge el misterio esencial que vende la religión nazarena, que no podía consentir una competencia a su monopolio de provisión de acceso a las mercancías místicas.

Hasta entonces, cuando aún existía un mercado libre de credos, la mayoría de las experiencias místicas que prometían las diferentes religiones pasaban por diversas formas de comunión fundadas en la administración ritual de algún tipo de enteógeno de origen químico. El secreto de su composición y dosificación pertenecía a una casta sacerdotal que controlaba estrictamente todo el proceso. Es decir, se prometía a los fieles el acceso a una potente experiencia psíquica de carácter místico y la promesa se cumplía cuando interaccionaban en el cuerpo de los comulgantes su propia predisposición devocional y el alcaloide de la droga que les era suministrada. Desde luego, el sistema era de una limpieza comercial impecable. Los clientes-fieles adquirían sus necesarias dosis de misticismo y los sacerdotes eran convenientemente remunerados por sus servicios. Los Misterios de Eleusis (3), constituyen uno de los fenómenos mejor estudiados y responden exactamente a este cuadro.

La originalidad del cristianismo (4) radicó en que alteró una de las partes del contrato, eliminando el elemento enteógeno de origen químico y dejando sólo a las potencias psicológicas del individuo la responsabilidad de la producción de la experiencia mística. Y no sólo eso. Como dice el propio Escohotado, cambió la oferta de transubstanciación física actual por otra de transmigración aplazada al final de los tiempos (5). Más difícil todavía. Una verdadera estafa. O sea, el precio es el mismo, pero además el flipe lo tiene que poner el cliente. Y la recompensa, en el otro mundo. Desde luego eso no se podía haber impuesto en un mercado libre de religiones, lo que justificará finalmente, aquello que distingue al cristianismo de todas las grandes religiones conocidas: ser la única fe que no vaciló en imponerse por el terror, la única en la que el asentimiento interno contó menos que el externo. (6)

Y por supuesto para ello tenía que eliminar cualquier competencia vehicular, o sea la prohibición de los verdaderos agentes psicotrópicos capaces de alterar la conciencia y conducir al éxtasis místico ritualizado.

En religiones que se quieren ante todo universales y ortodoxas la desilusión queda de sobra compensada por progresos decisivos de control. El milagro sigue vigente, y es comer al dios, pero en vez de caer en trance lo exigible es querer creer. Aunque los sentidos no hayan notado diferencia alguna antes y después de comulgar, a la voluntad del fiel se encomienda la consumación del milagro. He aquí un hallazgo sin duda genial, capaz de perpetuar indefinidamente la pura liturgia, siempre que se borre cualquier punto de comparación. Sin esto segundo es absolutamente inviable lo primero y desde el mismo instante en que se consolida el formalismo del rito eucarístico todas las comuniones no basadas sobre un esfuerzo de autosugestión son estigmatizadas como tratos con potencias satánicas.(7)

Tal vez por ello fue perseguida durante dos siglos por tráfico ilegal de salvación.




NOTAS

(1) Las brujas eran fundamentalmente consumidoras de drogas. El aquelarre no era sino una especie de botellón de amanitas varias y beleños de cosecha. La tradicional escoba sobre la que se las representó desde la Edad Media no es sino un palo untado con sustancias alucinógenas sobre el que cabalgaban rozando las mucosas vaginales y absorviendo de esta manera los alcaloides. Los vuelos sobre la tal escoba son fácilmente imaginables. (VOLVER)


(2) Antonio Escohotado: Historia de las drogas, tomo 1º, Alianza Editorial, Madrid, 1989. (VOLVER)


(3) La comunión de los misterios de Eleusis estaba compuesta casi con toda seguridad por una bebida que incluía cornezuelo de centeno (de donde la espiga que porta Ceres), el hongo a partir del cual se sintetizó 3.000 años después con sofisticados medios químicos la diletamida del ácido lisérgico, más conocida como LSD. (VOLVER)


(4) Incluso en los primeros tiempos del cristianismo la comunión se realizaba, tras 8 días de obligatorio ayuno, consumiendo ritualmente un trozo de pan y un vaso de vino. El vino se convertía en el estómago completamente vacío en un potente alucinógeno. Esta forma de comunión, aunque fue radicalmente eliminada de la liturgia cristiana desde tiempos muy tempranos, se ha mantenido entre ciertas minorías coptas. Hasta no hace mucho los fieles católicos debían de guardar un ayuno simbólico antes de comulgar de al menos 12 horas, forma fósil y ritual de aquel otro primitivo. En cuanto al vino, la Iglesia Católica no ha permitido a los fieles la comunión bajo las dos especies hasta hace apenas unas décadas. (VOLVER)


(5) Escohotado, pg. 234. (VOLVER)

(6) Escohotado, pg. 236. (VOLVER)

(7) Escohotado, pg. 234. (VOLVER)

martes, 19 de abril de 2005

Languaje sublime

Me he regalado un reproductor de MP3. No sólo para joder a la SGAE, sino también para escuchar arias de Haendel mientras camino a paso rápido por el circuito urbano ribereño del Guadalquivir, más conocido como la Avenida del Colesterol, con el fin de hacer el mínimo ejercicio indispensable para evitar la oxidación de mis articulaciones.
Lo primero, dada mi condición de neófito en semejante artilugio, ha sido leer el manual de instrucciones que incluye la coqueta caja de plástico en que me fue entregado, para comenzar lo más rápidamente posible a llenarle la panza con toda la música que pudiera caberle. Se trata de un pequeño librito con las instrucciones en seis idiomas: english, deutsch, francais, espanol, italiano y danish. Al principio, tras encontrar el concreto apartado en español y leer las dos primeras páginas, pensé que me había equivocado. Porque el lenguaje allí impreso no acababa de sonarme. Pero luego de un par de atentas lecturas comprendí que se trataba de un nuevo y precioso estilo técnico-futurista, probablemente en periodo de prueba para su posterior implantación definitiva, especialmente diseñado para intentar espiritualizar, poetizándolo, el lenguaje de las nuevas tecnologías, elevando así la calidad estética y moral de los consumidores. Suena tal que así:























Una vez saboreado el ritmo y la coloratura expresiva del texto, tuve que bajar un peldaño al nivel práctico comprensivo para poder empezar a usar el aparato. No fue difícil. Una vez captado el alma del lenguaje, el texto comenzó a hablarme directamente, como si una iluminación sobrenatural hubiese bajado sobre mí para insuflarme la capacidad divina de la exégesis:
























Después ya todo lo demás fue pan comido. Sólo tuve que enchufar el aparatito al ordenador y recitar fervorosamente varias veces el texto siguiente como si de un mantra se tratase:
























Y esperar a que ocurriera el milagro.
La experiencia resultó tan... tan... tan gratificante que estoy pensando probar con el danés.

RATZINGER Z

Otra vez será, señores teólogos progresistas...

En fin, que si no fuera porque a causa de esta elección morirán de sida miles de creyentes del Tercer Mundo que siguen la consigna de que Dios prohíbe el preservativo, diría como el Pez: enhorabuena, católicos, tenéis lo que os mereceis y más.
Comentarios
Ahora si que ya nadie te salvará de las llamas del infierno. Del infierno de los gays y las lesbianas, de las abortistas, de los que se masturban, de los que se masturban con la mano izquierda, de los que se masturban con la mano izquierda, de los que se masturban con las dos manos, de los que usan preservativo y de los que no lo usan , de los que utilizan otros medios anticonceptivos , asesinos de espermatozoides, y de los que no los utilizan, de los pederastas, de los pederastas que tocan, de los que miran, y de los de Internet, de los que desean a la mujer del prójimo, de las que desean al hombre de la prójima, de los que tienen malas tentaciones.... ¡Benedicto te vigila, réprobo!
lorensito — 19-04-2005 23:50:09
¿No teméis, los que tanto os reís, ni por un momento, que tal vez tengan razón los integristas de la tierra?. Musulmanes o cristianos, da igual, parecen tan seguros de lo que dicen, se aferran tanto a sus ideas y nos miran con tanto desprecio, ¿nunca dudáis? Tal vez el nuevo Papa sea motivo de risa para los no-católicos, pero qué pasa con todos los que esperaban la llegada de un Papa aperturista, “tenéis lo que os merecéis” dice Pez ¿sí? ¿merecemos eso? ¿por qué? solo porque él no piense igual ya nos merecemos lo peor posible , ¿tendremos que decidir entre aceptar finalmente que los integristas tienen razón y cambiar de vida o perjurar definitivamente de nuestra religión con lo que eso supone de doloroso para los que las cosas no son “o blanco o negro”?. ¡Uy qué risa!, a mí no me hace ninguna gracia.
P — 20-04-2005 11:13:40
Sí, lo que os merecéis, por sentaros a que decidan acerca de vuestra vida íntima y pública, y, una vez que os disgusta el resultado, lamentaros con el mismo llanto lánguido e inmóvil que os han enseñado.
CardenalaInPectore — 20-04-2005 14:34:46
En realidad, lo que pienso es que cuanto más fascistoide sea el Santo Padre, mejor, otra cosa sería un espejismo, una serpiente que surge de implacable de arena cálida y amable. Al diablo, mejor verlo de frente.
CardenalaInPectore — 20-04-2005 14:37:24
Por si alguno de los interasados aún no lo ha hechohttp://cincominutos.com/apostasia/
P — 22-04-2005 00:14:24
A CardenalaInPectore: ¿Al diablo? ¿dices al diablo? Entonces existe el diablo ¿no?, pero si existe el diablo existe Dios ¿verdad? Ahora falta saber qué es lo que opina Dios y cuales son las reglas del juego: si le importa o no el largo de la falda, las tendencias sexuales, las infidelidades, el control de la natalidad, la asistencia a misa, etc, o si solo lo de “amarás al prójimo como a ti mismo” o si nada en absoluto.
P — 26-04-2005 11:04:44
Si no fuera porque es palabra de uso contaminante y contaminado, y porque no sé cómo se escribe, diría: ¡DEMAGOGIA!¿¿¿Cuándo seremos capaces las personas de hacernos cargo de esa ya gastada trascedencia que no es otra cosa que nosotros mismos???
CardenalaInPectore — 26-04-2005 18:26:52
P: el problema de los creyentes como pareces ser tú no es tanto que necesitéis creer en Dios (o en el diablo) como que necesitéis que os lo administren esos siniestros ventrilocuos (progresistas o carcundosos, lo mismo da que da lo mismo) y que además os (nos) jodan la vida con reglas estúpidas y a veces, criminales. ¿De veras, además de creer en Dios, creéis que a ellos los nombra Él mismo? A ver quién los ha elegido.Vuestro problema es, además de no ser capaces de vivir sin reglas irracionales y supersticiosas, lo queréis "pret a porter".
harazem — 26-04-2005 21:19:02
BUENO YO CTEO EN EL DIABLOLA BIBLIBANO HAY QUE HACERTLE CASOQUE TAL SI YO TE DIGO QUE LA ESTUVE LEYENDOY HAY UNA PARTEQUE DICE QUE JESUS CRTEO A UN ARBOL QUE SE PODIA VER POR TODA LA GENTE DEL MUNDO,ESTO IMPLICA UNA TIERRA PLANA,YO FUMO PORRO Y TOMO COCAINA DE VES EN CUANDO ME LA INYECTO TAMBIEN,ME GUSTAN LAS PUTAS,SOY VICIOSO JUGADOR Y MUJERIEGO,MI UNICO PROBLEMA ES MI TRABAJO QUE NO ME DEJA EN PAZ,BRINDO AL PADRE AL HIJO Y AL ESPIRITU SANTO!!!!!!!( SE CONVIERTIERON EN DEMONIO LOS ANGELES QUE NADIE QUIZO)
ARGENTINA — 12-06-2005 11:09:21
Tambien maldice estimado amigo manuel? usted se cree mejor que el papa...? o que alguien? .... o que cualquiera? quien se cree para levantar semejante palabra si sentir temor de su propia interioridad?... no siente temor de Manuel???.... pues... DEBERÍA!!!No juzgo el contenido de su ideología... solo disiento con el hecho de creerse con el derecho de colgarse en este espacio... que si bien es parte suya... es mas bien publico... sin un poquititititito de respeto... por aquellos que entienden mucho... por aquellos que entienden poco... y por aquellos a quienes el entendimiento les fue negado y solo saben sentir como pueden... o como ancestralmente aprendieron... le estoy planteando simplemente un poco de tolerancia cultural!Stella
stella — 12-06-2005 21:26:40