(del laberinto al treinta)


lunes, 18 de septiembre de 2017

Presentación de "La odisea de los rabadíes"

Por ahora sólo se puede adquirir en LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS donde además podréis tomaros uno de los escogidos vinos y en LIBRERÍA LUQUE. Aparte de en AMAZON.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Carta abierta al afectado por mi crítica de hace dos dias

EN RELACIÓN CON MI ARTÍCULO ANTERIOR Y SU REPERCUSIÓN EN EL MURO DE FACEBOOK DEL AFECTADO.

Estimado ex-amigo de Facebook:

Digo lo de ex-amigo porque usted mismo lo ha decidido, a pesar de que en el texto que acompaña a su enlace dice suponer, sin motivos, que por mi parte yo ya no lo soy. Para seguidamente bloquearme. Imagino que con el piadoso fin de evitarle a mi cuerpo el terrible escozor que produce el ser despellejado por una nutrida cohorte de sus fans. Como yo no dejé de ser su amigo de Facebook intenté entrar a defenderme y a darle a usted la oportunidad de hacerlo. De la cohorte de fans, por lo que he visto cuando alguien no ha sido tan piadoso y me ha procurado una captura de pantalla y dado el nivel dialéctico que esas criaturas, no esperaba nada e igual debería usted elegirla con un poquito más de nivel argumentativo. Pero de usted ya veo que tampoco por lo que dice que no piensa perder ni un minuto defendiéndose de las insidias de su HATER favorito. Que no es otro que yo mismo. La señora que le tendió la trampa en la que cayó como un pardillo también se despacha llamándome “el notas”, acusándome de esconderme tras un seudónimo y de haber ofendido a límite del delito a sus amigos los pedorros juntaletras de La COZ, ese infecto panfleto ultraderechista financiado por el cabildo y por el PP y que por lo que veo, han acabado dándole a ella misma la patá, probablemente por no ser suficientemente ultrafacha. Igual esa señora no sabe dos cosas: una que la Asociación de la Prensa de esta ciudad me concedió el honor hace un tiempo de montar una reunión extraordinaria para estudiar la posibilidad de denunciarme por supuestos insultos a algunos de sus miembros sin que finalmente encontrasen materia con que hacerlo porque la materia del delito no eran sino meras definiciones de los ofendidos. La otra es que con mi seudónimo escribo y publico libros en los que aparece mi foto, los presento públicamente y doy charlas y asisto a coloquios en lugares igualmente públicos. Por otro lado, los chicos del Acorazado ABC, ese diario que felicitaba en portada a Hitler por su cumple, no tuvieron absolutamente ningún problema para enviarme un burro fax en el que constaba mi nombre y mis apellidos que contenía una nada velada amenaza mediante mostración de la colmillada de sus dobermans leguleyos, por haberme chirreado merecidamente del más halitósico de sus plumillas.

Por si fuera poco uno de los de su cla, un tipo del que no debería fiarse usted ni un pelo, se lo digo de corazón, y no sólo mirándole a la cara, sino porque es un malsín nato, un acusica, un chivato de bellota de la peor calaña adicto a la delación, un sujeto que hubiera hecho carrera como ayudante de Lucero el Tenebroso o de don Bruno, que supongo que no tengo que explicarle quienes fueron, se los ha proporcionado muy diligentemente para que usted no tenga que molestarse.

Por cierto, me ha encantado eso de que ya le han contado mi triste historia y que le ha dado muchísima pena. Se lo agradezco de corazón. Muy necesitado de ella estaba.

Bueno, vamos a lo que vamos. Yerran los de su cla proclamando que intento desprestigiar su labor y su profesionalidad. No es que me disloquen las actividades con las que se gana la vida, pero las respeto profundamente. Y para mí el ganarse el pan honradamente es algo sagrado. Usted sabe que yo sé que los hay peores en su mismo gremio. Y no tengo que recordarle que la única vez que escribió en mi muro tras pedirme ser aceptado en él fue cuando me metí con su rival en el negocio, el que busca y vende fantasmagorías en la facultad de Letras, y usted se aprestó a dejar bien clarito que lo suyo era, dónde va a parar, mucho más serio.

Le repito que no es eso. La divulgación de la historia, aunque sea mediante leyendas, entre el pueblo sencillo es labor meritoria y una bonita forma de ganarse el sustento. Solo que debería limitarse a eso y no meterse en guerras, que, aunque lo salpiquen como a todos, en realidad no son suyas, o al menos no deberían serlo. Imagino que sabe de qué le hablo ¿no? Imagino que el mando enemigo no le exige para dejarle usar sus dependencias una fidelidad por escrito y a tamaño de titular de que sigue su bandera ¿verdad? Porque no creo sinceramente que dedicándose a la divulgación histórica, y muy bien por lo que dicen, no haya tenido la precaución de buscar información fidedigna entre los expertos investigadores acreditados sobre las materias que luego verterá sobre sus clientes. O en entrevistas. Pero incluso eso no tendría importancia, porque los detalles tampoco es que le interesen demasiado a la gente sencilla. Pero, ahora, si lo que se dedica a emitir es información tóxica de la que emiten las fuentes tóxicas del enemigo perfectamente elaborada con gases venenosos para crear confusión y conseguir beneficios materiales que no tienen nada que ver con las disciplinas humanísticas, entonces, qué quiere que le diga: se convierte en un soldado enemigo.

Le repito, como le dije ayer, que está muy feo soltar alegremente y con la contundencia de un enorme titular coronando su propia foto (ya la he quitado, no se preocupe) mentiras tan gordísimas elaboradas por los curas con fines de rapiña. La gente sencilla es muy crédula y se lo traga todo, sobre todo si quien lo dice tiene un cierto prestigio como profesional de la divulgación. Y usted sabe que lo que dijo ES MENTIRA. Lo del mihrab y lo de la falta de convivencia, dicho así sin referencias, aisladamente, sin contexto alguno. Que esas afirmaciones han sido elaboradas por don Manuel para denigrar a los constructores andalusíes, musulmanes, de la Mezquita y para agitar el cieno de la islamofobia histórica y para intoxicar la convivencia actual, porque no pueden soportar que el estudio objetivo de la historia demuestre que la Iglesia fue siempre mil veces más intolerante y enemiga de la diversidad que aquellos que consiguieron por dos siglos gobernar una sociedad plural inscrita en los parámetros de su época. Y que seguiría siéndolo si la sociedad civil no le hubiera limado buena parte de sus garras y colmillos. Con todas esas mentiras buscan fabricar argumentaciones-misiles de crucero para dinamitar el estudio objetivo de aquel periodo y la esencia genética del monumento del que ilegítimamente se han apropiado. Y son ellos los que politizan el debate, porque afirman sin usar pruebas, sólo con muletillas y etiquetas que funcionan como los eslóganes publicitarios, por percepción subliminal.

Y si no lo sabe, muy mal, porque está en los libros que usted debería haber manejadopara contrastar la información antes de soltarlo tan alegremente. Y si no tiene tiempo de buscarlos dígamelo que, como usted mismo dijo, tengo mucho tiempo libre y por ahora estoy de vacaciones de creación, y yo le confecciono un resumen. Sin compromiso.

sábado, 2 de septiembre de 2017

OBJETIVO: ECHAR MIERDA SOBRE AL ANDALUS

Los moros eran unos intolerantes y además incapaces de crear arte alguno

Para acceder al contenido de la entrevista objeto de esta crítica picar en la imagen.

&&&&

Es desolador asistir a la imparable extensión intoxicadora del discurso nacionalcatólico emitido por el cabildo catedralicio cordobés y por las fuerzas de la reacción historiográfica nacionalista española con el fin de neutralizar el estudio objetivo y normalizado del pasado andalusí de esta ciudad como capital del estado omeya medieval y sus logros políticos, culturales y sociales. Pero sobre todo el del monumento emblema de ese estado: La Mezquita.

No les faltan motivos para ser combativos: la racionalidad democrática de la parte más independiente de sus habitantes se resiste tenazmente a dejarse arrabatar y manipular el más preciado de sus símbolos. Tras la batalla jurídica viene, pues, la simbólica. Nada mejor que contaminar todos los discursos cuyos emisores dependan de una manera u otra de la dadivosidad de ese cabildo. Que son muchos: mutada la mafia episcobancaria de la que tantos estómagos agradecidos dependían, ahora le toca al sector periodístico, turístico y divulgativo mostrarse agradecido, plegándose al discurso intoxicador de la mafia purpurada o morir en el intento de ser rigurosos, objetivos y ofrecer un producto con sello de calidad disciplinar. Porque para eso son los putos amos del cotarro como proporcionadores de empleos a cambio de fidelidad perruna.

A ello responde esa monótona y reaccionaria, por mucho que esa mona maniática se vista con la seda posmoderna, cantinela que entona la falsedad de la convivencia de las tres religiones en el seno de la cultura clásica andalusí y de paso pisotea el mito de la tolerancia de los omeyas. Sin venir a cuento la mayoría de las veces y con el único fin de crear opinión. Como he dedicado un tercio de mi libro CATEDRAL antes muerta que MEZQUITA a desmontar uno a uno los insidiosos argumentos nacionalcatólicos sobre el tema y las descacharrantes ucronías en las que se basan sin ofrecer correlato probatorio alguno, no voy a extenderme aquí. Sólo anotar que sí, que la omeya no fue una democracia idílica, sino un estado autoritario medieval como todos los de la época que persiguió sin piedad la disidencia, tanto dentro de la religión islámica como de la cristiana, en el caso de jariyíes o masarritas (musulmanes) o de los terroristas suicidas cristianos que intentaban dinamitar una paz social que, para el momento histórico y en relación a los reinos que lo rodeaban, se presentaba como rigurosamente avanzada.

Poner como ejemplo de esa carencia de tolerancia el que los distintos colectivos confesionales vivían en barrios separados es una insidia fruto sólo de siseñorismo o de un desconocimiento absoluto de las sociedades de la época y si eso, también de las actuales, donde las poblaciones, de grado o fuerza, tienden a agruparse en barrios étnicamente homogéneos.

Y en cuando a lo de la convivencia o no convivencia (concepto actual, pero legítimamente instrumental y que González Alcantud sustituye muy agudamente por el de convivialidad) hay que ponerlo siempre en relación con algo, con situaciones pasadas y futuras, pero sobre todo con otras entidades estatales coetáneas. Pero podría recordarse, solo por ponernos al mismo nivel de cutrez argumentativa, que en la corte de Al-Hakam I el visir era el conde de los cristianos y su ayuda de cámara se llamaba Jacinto y que en la de Abd al-Rahman II tenemos constancia (porque lo cuentan los propios cristianos) de que existían muchos funcionarios que lo eran sin que su credo les impidiera ejercer altas funciones oficiales. Tenían que pagar un impuesto, eso sí, pero teniendo en cuenta que el estado visigodo, cogobernado por la propia Iglesia, estaba en 711 empleado en la organización de una solución final para los judíos, supongo que puede defenderse sin rubor que es mejor un estado discriminante que no otro exterminante, como mismamente el de los Reyes Católicos de Castilla y de Aragón. Donde si debía haber mucha convivencia era en los reinos hispanos cristianos norteños del siglo X. Dónde va a parar.

El mito de la convivencia de Al Andalus surge sólo como necesidad de buscar un paradigma que contraponer al de la infinita crueldad e índole genocida y uniformadora de la España unificada bajo el báculo de la Iglesia Católica. Y eso es lo que no pueden soportar los curas y ese es el alcaloide que obligan a colocar en el incensario a su monaguillato de periodistas, divulgadores y guías turísticos. Para que las comparaciones bajo notario no puedan ser posibles. Echando mierda sobre Al Andalus sólo buscan esmerilan sus propios crímenes. Como la pasión hermana de echar mierda sobre la República busca esmerilar el genocidio franquista del que la Iglesia fue cómplice.

La segunda perla de la entrevista es esa afirmación rotunda (para explicar lo de las tres culturas) de que LA PARADOJA ES QUE EL MIHRAB DE LA MEZQUITA LO CONSTRUYERON LOS CRISTIANOS. Esa afirmación que, obviamente, como iba buscando la entrevistadora cobrante, además del que le acoge la entrevista, de un medio nacionalcatólico que se mantiene con la pasta del cabildo y del PP, terminó de titular, puede considerarse fruto de un siseñorismo en supuesto grado elevado tanto como de niputaideísmo en grado supino. Aparte de que igual el entrevistado pasa a la historia como descubridor de una crónica andalusí en la que se dice que los bizantinos mandaron arquitectos a Al Andalus para construir el mihrab, porque obviamente los moros que gobernaron Córdoba eran unos beduinazos salidos del desierto con sus tiendas, como defiende el hechicero Nieto Cumplido, y tuvieron que copiar y dejarse hacer todo. O como dijera ese pozo de sabiduría que es nuestro ínclito obispo Demetrio, la Mezquita es arte cristiano y los moros sólo pusieron el dinero.

La profesora Calvo Capilla que ha estudiado con profusión los programas arquitectónicos, decorativos e iconográficos de la Mezquita de Córdoba dedica varias páginas (87-108) de su voluminoso libro Las mezquitas de Al Andalus a demostrar que toda la ampliación de Alhakam II constituye la cumbre evolutiva de un estilo arquitectónico completamente propio del estado omeya cordobés que comenzó con la construcción de la primera mezquita y continuó en Madinat Al-Zahara, en el que se entrecruzan sincréticamente todos las corrientes artísticas del Mediterráneo, desde las bizantinas, herederas del mundo grecorromano, hasta los programas constructivos de la nueva espiritualidad islámica surgidos en la Siria del siglo VII y los abasíes posteriores. Y que las suras del Corán que los cubren forman, cuidadosamente elegidas, parte de un minucioso plan de afirmación de poder filosófico, religioso y jurídico estrictamente omeya andalusí. Y que el hecho de solicitar/aceptar colaboración en la obra a/de Bizancio no consintió más que en un juego diplomático que beneficiaba a ambos estados por igual. Al omeya le sirve como signo de poderío económico y de paso para emular la decoración de la Mezquita de Damasco, la de los antepasados de sus gobernantes, mientras que al bizantino le coloca en un privilegiado estatus de oferente de regalos de alto valor suntuario.

Por su parte, Alberto Montejo ha, así mismo, demostrado que el programa decorativo floral, tanto de los relieves de Medina Azahara como de los mosaicos del mihrab responden a un elaboradísimo plan iconográfico de representación del poder que atiende a las necesidades de afianzamiento local de la dinastía omeya y que, por lo tanto, no fueron concepción de ningún genio cristiano venido de fuera, sino de los artistas andalusíes al servicio de la corte omeya.

No hay ningún texto de la cronística andalusí que diga, como afirma el entrevistado, que el emperador bizantino enviara arquitectos. Sólo Ibn Idhari, el cronista maghrebí del siglo XIV, que utilizaba textos anteriores, hace referencia al envío de un maestro artesano experto musivario acompañado de una cantidad elevada de teselas ya confeccionadas y al que se le asignaron varios artesanos andalusíes para que le ayudaran en la tarea de armar las figuraciones que le fueran indicadas por los diseñadores omeyas.

Pero nada de eso importa. La periodista necesitaba un titular nacionalcatólico, una etiqueta que vender al cabildo y nuestro divulgador, que confiesa por lo demás no ser experto en historia de la ciudad, se lo ha proporcionado gustosamente. Para qué estudiar antes de divulgar si para la cultura mugrienta que se consume en esta ciudad sobran y bastan los eslóganes publicitarios al servicio del poder que otorga posibilidades de poder pagar las letras del piso o los colegios de los niños. Y que son los que nutren esa gelatina infame que conforma el pensamiento salmorejistaní, ese que tiene su templo y se emite con sobrada autosuficiencia acodado en la barra del Carrasquín.

Otro día, si eso, comento el delicado detalle de primar el turismo de australopitecos despedidores de soltería porque deja migajas eurísticas en la ciudad sobre el de las excursiones del Inserso de abuelos sin posibles que vienen a disfrutar de las florecicas y las maceticas de nuestros patios con las habas contadas de sus pensiones.

jueves, 10 de agosto de 2017

EL SÍNDROME DE ABUNDIO


Sobre la construcción en Córdoba de un aparcamiento encima del destruido yacimiento arqueológico de Saqunda.

Hace tiempo que no escucho chistes de Abundio. Y no sé si los más jóvenes del lugar saben de qué estoy hablando. Se trata de uno de esos héroes de chiste al que como a Jaimito o al Bizco Pardal se le adjudican hilarantes hechos o dichos. A Abundio se lo utilizaba para marcar comparativamente el nivel de tontura de cualquier persona. Así se decía: eres más tonto que Abundio, que vendió el coche pa comprar la gasolina.

Pues esta ciudad nuestra lleva muchos años mereciendo ser comparada con el pobre Abundio. Tanto que podrían cambiar perfectamente su nombre por ABUNDIA. No hace falta que recuerde el asunto del Palacio del Sur o la metástasis parcelista para corroborarlo. Pero es en el asunto de la gestión de su petróleo donde Córdoba ha alcanzado los niveles de estupidez más abundianos. El petróleo de Córdoba, mientras no se inventen otras fuentes de ingresos más estables, es el patrimonio histórico artístico de la ciudad, en el que se incluyen de una manera casi imprescindible los restos arqueológicos. Ya he dedicado muchas páginas en mis libros y en los posts de este blog a denunciar la mayor destrucción de patrimonio arqueológico que ha ocurrido en el mundo en menor tiempo, un record que daba hasta ahora la medida de la calidad de la abundia de la ciudad y meto a todo el mundo, gobernantes y gobernados, repartiéndosela igualitariamente.

Ya sé que en estos extraños días en que hemos heredado en este país la mayor parte del flujo turístico que antes recogía la orilla sur y oriental del Mediterráneo por obra y gracia de Osama bin Laden, a quien este gobierno debería ir pensando conceder la medalla de Isabel la Católica a título póstumo por su contribución a la subida del PIB nacional, hablar de aumentar el turismo es muy peligroso. Y yo soy uno de esos que la caverna (en la que últimamente se ha metido buena parte del PSOE) llama turistófobos. O sea, uno de esos antisistema que sólo piden por favor la racionalización de una monstruosa industria turística (internacional, o sea que no paga impuestos) que abriga la intención de expulsarnos de los lugares donde hemos vivido toda nuestra vida para hacer negocio con los turistas como ya ha ocurrido en otras ciudades. Así que mi argumento siempre fue que el mantenimiento de la mayor cantidad de restos arqueológicos posibles, su correcta puesta en valor y su conversión en materia cultural no entra tanto en los terrenos del fomento del turismo, como en el del deber de mantener para las generaciones actuales los restos interpretados de nuestro pasado, pero sobre todo conservarlas para las futuras. Es curioso que tanta gente levante su voz contra la construcción de un bloque de apartamentos en una playa con el argumento de que atenta contra el patrimonio ecológico común y comprenda la misma destrucción en un yacimiento arqueológico que forma parte de patrimonio cultural común. Cuando una playa siempre puede volver a ser rescatada pero un yacimiento arqueológico destruido se pierde para siempre, escamoteado definitivamente para que lo disfruten las generaciones siguientes.

Pero ese argumento mío, es eso, sólo mío. En cambio el argumento de que hay que traer turistas como sea a la ciudad hasta que reventemos es el generalizado entre nuestras autoridades ultraliberales y miembros de la mafia hostelera hasta hoy en que parece que nuevos vientos más racionales han entrado en el Ayuntamiento. Vientos que rápidamente han sido tildados por los cavernícolas como sirocos.

Y ahí es donde entra el Síndrome de Abundio. En el hecho de que los que llevamos desde hace dos años horrorizados por cómo se ha destruido completamente el yacimiento del arrabal Saqunda, el primer barrio histórico de la ciudad del que tenemos noticia en las fuentes escritas, arrasado violentamente en el siglo IX tras la primera revuelta de carácter social de la que tenemos constancia en los anales de esta ciudad y que provocó un exilio que fue el primer exilio político documentado en la historia de los pueblos ibéricos, que tan pródigos serían posteriormente en provocarlos, nos acabemos enterando de que el motivo de su destrucción ha sido la creación de un enorme aparcamiento en superficie para que los turistas que vienen a disfrutar de nuestro patrimonio cultural, principalmente el histórico-artístico, o sea el arqueológico, lo tengan facilito para hacerlo, pero sobre todo para llenar los bares y hoteles del casco antiguo. Ya he contado en este mismo blog la anterior abundiada municipal de cómo hace dos años se cepillaron otra parte del yacimiento -original, con cimientos del siglo IX- para crear una plataforma donde colocar una plaza de toros portátil que acogería falsas carreras de falsos aurigas con motivo de la celebración de un falso mercado romano.

A la carcunda columnaria del Acorazado también le ha hecho mucha gracia el asunto, pero claro a ellos el patrimonio arqueológico les importa lo mismo que las lágrimas de los hijos de los fusilados por su viejo protector el general Franco que quieren sacarlos de la cunetas y colocarlos en un lugar digno. Así que no hablan del yacimiento sino del fracaso de los gobiernos de izmierdas de los 00 que no fueron capaces de levantar priápicas estructuras para poner a esta ciudad en el mapa de las ciudades con absurdidades que ponen en los mapas.

Y aluego está el hermano de la zapatitesca marquesa de Lo Público No Es De Nadie, el infumable novelista egabrense, exnacionalista andaluz y ahora aguerrido miembro de las falanges del nacional-fartusquismo español, español, español, José Calvo Poyato que, dando una muestra más de su acreditada patosidad para situar los escenarios de sus novelas y sus artículos, soltó recientemente desde su privilegiado púlpito del perifascista medio abecedario que ese aparcamiento de superficie permitirá a los residentes de San Agustín y Santa Marina tener donde dejar el coche, lo que aliviará las dificultades que hoy encuentran para ello, dadas las crecientes peatonalizaciones y semipeatonalizaciones en aquella zona de la ciudad. Lo descacharrante del razonamiento de zarigüeya del atufado intelestuar egabrense no está tanto en que ni siquiera miente, considerándose a sí mismo historiador, el yacimiento arqueológico que se ha destruido, ni en el pellizquito de monja que lanza contra la humanización racional del hábitat urbano mediante la peatonalización, sino en lo de confundir el norte y el sur, la cara y el culo. Para los que no sean de Córdoba: los populosos barrios de San Agustín y Santa Marina ni están peatonalizadas ni se encuentran cerca del futuro aparcamiento, sino talmente como Legazpi de Cuatro Caminos en el plano de Madrid. O sea, en la remota otra puntísima de la ciudad. Lo dicho: niputaideísmo ilustrado en estado puro.

sábado, 24 de junio de 2017

Humor iconoplasta cordobés

SUPERSTICIONES HUMOR

HOY...

El gran Blasete Muuu, el mejor humorista del ramo iconoplasta al oeste del Pedroches, nos brinda hoy otro de sus desternillantes monólogos desde su habitual púlpito estilita de LA COZ. En esta ocasión nos sorprende con la descacharrante broma de hacernos creer que este fin de semana de finales de junio, con la que está cayendo de caló, la metástasis narcocofrade alcanzará la cifra de ¡¡¡9 procesiones 9!!! en distintos puntos de la ciudad. Una verdadera BACANAL ICONOPLASTA para la que colapsarían 80 calles/plazas/avenidas 80 y para cuyo normal desarrollo el Excelentísimo Ayuntamiento de izquierdas se vería obligado apoquinar unas decenas de miles de euros del erario público para garantizar el normal desarrollo de esa superfiestaza privada.

Para dar realismo y desencadenar más risa en el respetable desgrana prolijamente cada una de las calles que serán ocupadas por las ordenadas filas iconoplastas mecidas por los sincopados ritmos de la siniestra música militar que nació para acompañar a las ejecuciones de la Inquisición. Del pavor a la risa, ese es el secreto de su éxito. Y a fe mía que lo consigue. Sufriré de agujetas en mi pobre diafragma por varios días.

El monólogo está salpicado de verdaderas perlas humorísticas, como la de llamar a estas procesiones octavas como haciéndonos creer que a lo largo de la temporada nos han dado la plasta icónica siete veces más cada una de ellas.

Pero donde descuella -¿o descolla?- su ingenio gracioso es en el arte nominativo. Ahí es nada la imaginación que hay que gastar para inventar nombres para las cofradías tan descacharrantes como Protohermandad de la Quinta Angustia o Protohermandad del Traslado al Sepulcro. Si su humor no fuera tan fino podría incluso haberle dado una vuelta de tuerca más y haberlas nominado como Proctohermandades.

Menos mal que se trata sólo de un monólogo de humor y que hoy 23 de junio de 2035 se cumplen los cinco años de la última manifestación iconoplasta que hubo en la ciudad, aquellas siniestras bacanales supersticiosas que afortunadamente desaparecieron por muerte natural. Pero está bien convertir las pesadillas en humor. Eso ayuda a sobrellevar el trauma de los 600 años de iconoplastismo anteriores acumulados.

LA TRISTE REALIDAD: Seguimos en 2017 y no es un sueño, aunque sí una pesadilla:

jueves, 15 de junio de 2017

Los cojones de la Yihad Iconoplasta Cordobesa

La última vez que en la Muy Leal, Muy Piadosa, Muy Levítica Ciudad de Córdoba la racionalidad democrática puso en su sitio a la Dictadura Iconoplasta fue cuando Maese Anguita esculpió en aquel bronce mediático aquello de que el obispo no lo era suyo pero él si era alcalde de él. Desde entonces las dosis de clericalcofradeína supositorial que han visitado los rectos procederes de sus edilicias señorías de todos los partidos municipales que en la ciudad han sido y a quien Dios guarde muchos años han sido frecuentes, profundas y de efectivo valor terapéutico.

Me apuesto las cervezas de todo este verano a que esta nueva dosis supositorial de cofradeína envaselinada que los representantes de la Yihad Narcocofrade acaban de poner en la mesa de los concejales del ramo con el mensaje de que el ayuntamiento, los representantes del pueblo soberano, y todas las asociaciones de vecinos o comerciantes, la democracia y la puta que la parió son una verdadera mierda ante el derecho divino de los iconoplastas a tomar las calles cuándo, cómo y dónde les salga de los cojones, acabará, como siempre, en el interior del recto proceder de sus excelencias municipales. Amén.

Evacuado mediáticamente por el incensado ojete de Blasete El Chupacirios en LA COZ, el medio clericalppero por tontonomasia de la ciudad de Córdoba.

martes, 6 de junio de 2017

La odisea de los rabadíes de Saqunda

Los que habéis seguido durante años este blog imagino que habréis notado (echar de menos igual es un supositorio excesivo por mi parte) que lo he tenido muy abandonado. Los amigos con blog habrán notado, por su parte, que tampoco he participado como solía en los debates que se suscitaban en los suyos a menudo. No me olvido de nadie ni mejtoy quitando, mejtoy quitando. La única causa de esa relativa ausencia, porque de vez en cuando me he desentumecido con algún arrebato, ha sido que he estado criando un gorrión en casa. Un gorrión gordo, aunque no sé si lustroso, que eso lo tendrán que decir los que se decidan a verlo piar, que me ha mantenido sentado en el duro banco de una galera libresca por dos años, alimentándolo con pienso de datos, ideas, esfuerzo y cariño. En ellos, además, acompañaba yo mismo al gorrión en el proceso de encebamiento. Espero tener todo el verano para lijarme las rebabas cárnicas sobrantes.

Al gorrión le he puesto de nombre LA ODISEA DE LOS RABADÍES y de apellidos El primer exilio hispano. Un ensayo en el que he tratado de recoger lo más ajustado a las fuentes posible, la secuencia completa de la historia de los arrabaleros (rabadíes) de Saqunda, su levantamiento contra el emir, la represión consiguiente y las distintas etapas de su exilio, Toledo, Fez, Alejandría y Creta. La primera revuelta popular urbana contra un poder estatal establecido inserta en la lucha de clases y el primer exilio por causas políticas de la península Ibérica de que tenemos noticia histórica por fuentes escritas.

Para presentarlo en sociedad en una bonita jaula he contado con los mismos problemas que con mis dos gorriones anteriores. Ningún jaulista profesional me ha querido hacer el encargo. Ninguna de las editoriales locales y nacionales han considerado a mis gorriones dignos de que entren en sus jaulas. Así que me he visto obligado, y me he resistido, claro que sí, a enjaularlos en AMAZON. Yo mismo diseño la jaula hasta el menor detalle y ellos me la construyen y la ponen a la venta en su pajarería. Ya sé… Lo sé perfectamente. Pero para alguien que está convencido de que el FIN DE LOS TIEMPOS ESTÁ CERCA y que calza ya una edad que aconseja no esperar demasiado, no me ha quedado otra opción. Descartando otras enjauladoras de autoedición por muchas razones cuya exposición os ahorro.

Es una verdadera pena que el flechazo con un probable degustador de mi trabajo no ocurra en el ámbito natural donde ocurren esos milagros: el vientre propicio de una librería, mediante roce táctil y visual. Pero las cosas son como son y salen como salen.

Los que estéis interesados tanto en este último gorrión como en mis dos anteriores los podéis adquirir en la tienda de AMAZON. En cuatro días si no hay finde por medio los tendréis en casa y en mano.

Por último, contaros que me han asaltado con la sorpresa de que me andan organizando una presentación del libro en un sitio marco incomparable y emblemático de la muerte. Pero eso es un medio secreto que desvelaré, sin finalmente se confirma, más adelante. Sería una cosa bastante raruna: presentación de un libro que no puede venderse en el lugar del acto. Tal como están las cosas puede que sea el futuro, triste futuro y sobre todo corto, muy corto. Así que ¡confesad y arrepentíos, pecadores…!