(del laberinto al treinta)


martes, 30 de junio de 2015

La Loyola o el jesuitenkapitalismus

La Universidad Loyola de Córdoba es una entidad privada perteneciente a la Iglesia Católica a través de una de sus filiales, la Compañía de Jesús, los jesuitas. Dedicada especialmente a la formación de economistas. De economistas ultraliberales al servicio del capitalismo salvaje, of course. Si alguien tiene alguna duda de la calaña moral e intelectual de la formación que pueden estar recibiendo los estudiantes en ese lugar sólo tiene que leer el análisis que del problema griego hace hoy su rector en la Hojilla Parroquial. La idea fuerza de ese análisis es que el problema griego –y ya de paso el nuestro mismo o el del resto de los PIGS- consiste en que viviendo como vivimos en un sistema –el poscapitalismo- que funciona como un mecanismo económico interrelacional bien engrasado hay pueblos cigarras y pueblos hormigas. Gente del sur manirrota y gente del norte laboriosa y productiva, presentando el asunto como una historia entre unos ciudadanos buenos y responsables que prestan dinero a otros malos e irresponsables que lo malgastan y además se niegan a devolverlo. De la intrínseca perversidad de un sistema que consagra la desigualdad entre zonas como forma principal de obtención de beneficios para las élites económicas; de la obligatoria desindustrialización del sur impuesta por las élites del norte para su conversión en campos de inversión estrictamente financieros y de paso eliminar la competencia. De la granujada de obligar a todos los griegos, financiando un elenco de políticos corruptos y unos medios de comunicación intoxicadores para ponerlos a su estricto servicio, a comprar compulsivamente armamento perfectamente inútil fabricado en Alemania y en Francia precisamente con los mismos préstamos que se les estaban dando (1); de la demostrada complicidad del propio capital financiero con las élites políticas griegas en el maquillaje de cuentas, del que toda la UE estaba al tanto, para que el país pudiera convertirse en deudor y en fuente de extracción infinita de beneficios... NADA, ABSOLUTAMENTE NADA. Ni siquiera absolutamente nada del hecho de que sea legítima o ilegítima esa deuda la realidad es que si Grecia vuelve a hacer por enésima vez sacrificios para devolverla -inútilmente, porque es profundamente insolvente- el hambre y el frío morderá cruelmente a amplias capas de población. Ésto último, de un evangélico que te mueres...

Bueno, en el fondo estos católicos modernos no hacen más que aplicar la vieja teoría del Dios Infinitamente Justo, tan justo que consagró también el libre albedrío de sus creados para cumplir o no sus mandamientos, ayudar o no a su Plan Universal, hacer el bien o hacer el mal y por tanto para merecer premio o castigo. Dios Capital es Bueno y Justo. Los explotados, hombres y pueblos, tienen la libertad de cumplir sus mandamientos y si sirven a sus fines y a su orden cósmico, recibirán bienes suficientes para sobrevivir y si no serán arrojados a pozos de miseria, hambre, devastación, guerras o enfermedades sin medios de cura. Curiosamente y en ambos casos sin tocar jamás el orden social y económico divinamente establecido que consagra la desigualdad como lubricante del sistema sancionado por Dios, el de los Ejércitos, militares o financieros.

(1) Discurso de Cohn Bendit en el Parlamento Europeo en 2010: en ese año Francia vendió a Grecia seis fragatas por 2.500 millones de euros, helicópteros por 400 millones, un indeterminado número (10, 20, 30, 40?) de aviones de caza Rafale por 100 millones cada uno. Alemania vendió también ese mismo año seis submarinos por 1000 millones... A PARTIR DEL MINUTO 4'20.

viernes, 26 de junio de 2015

Nacionalcaspolicismo


He recibido esta mañana ese aviso en mi casa. Superado el primer acceso de patidifusidad aguda seguido de explosión colérica en la que han quedado imaginariamente en lamentable estado de suciedad y mal olor todas las representaciones de los ídolos de seres mitológicos que adoran los católicos, representen a machos, hembras o bichos epicenos, me he calmado y me he vuelto a autodotar de unas justas dosis de raciocinio estándar y he sacado las siguientes conclusiones posibilistas:

A) Se trata de una broma de un gracioso virulentamente anticlerical que pretende sacarnos de nuestras casillas a los vecinos no comulgantes del barrio y acicatar nuestro amasado aborrecimiento de los capillitas.

B) Se trata de un permiso de la anterior corporación formada por la mayor concentración de nacionalcatólicos y tragacirios que jamás tuviera mando en plaza al oeste del Pedroches, no revocada por la nueva por desconocimiento o por error.

C) Se trata de un permiso emitido por la nueva corporación, cuyos responsables, militantes de partidos que dicen defender la racionalidad democrática, no ven problema en proseguir la política nacionalcatólica de sus precedentes consintiendo que el membrete municipal se sitúe al mismo nivel que el que representa sólo a la confederación local de narcocofrades y conceder a sus engominados miembros la potestad no sólo de cortar el tráfico de vehículos por la ciudad sino incluso de impedir el libre tránsito de ciudadanos a pie por sus calles y exigir, asimilándolos a agentes de la autoridad pública, a los ciudadanos que se identifiquen como vecinos de una determinada zona. En caso de que la correcta sea la posibilidad A, no tiene ni puta gracia. En caso de que sea la B, ya les vale a los nuevos habérsela dejado meter floja por los viejos capillitas. Si la que es correcta es la C paso a incorporar a los dichos representantes políticos de todos los cordobeses y cordobesas al mismo imaginario lamentable estado de suciedad y mal olor en el que dejé a los ídolos católicos en el arranque precedente de santa y justa cólera indignada.

Por otra parte, independientemente del ataque frontal que las cada vez más vivas fuerzas oscuras y siniestras del nacionalcatolicismo representado por los núcleos duros de las cofradías y el obispado a la racionalidad democrática y al estado de derecho y de la privatización de las vías públicas para el negocio de venta de entradas, la irresponsabilidad de las autoridades encargadas de velar por la seguridad de los ciudadanos está siendo absolutamente delirante y supina. El orgiástico botellón supersticioso dará comienzo la tarde de un sábado de verano en Córdoba en el que se esperan alcanzar los 42º a la sombra con contundente aviso de ALERTA NARANJA. Los palcos con asientos de plástico colocados a pleno sol que acogerán los delicados traseros de una multitud de ciudadanos descatalogados del racionalismo de avanzada edad serán sin duda una ocasión propiciatoria de alguna o bastantes desgracias de las que esperamos que los responsables den cumplida cuenta posteriormente. Las avalanchas de gentío en perfecto estado de estupidez que no haya comprado derecho a silla se prevén, como en la ocasión del anterior botellón Vía Crucis, inevitables. Esperemos que ninguna criatura acabe cayendo al río o despanzurrada en una estampida.

¡¡¡QUE DIOS LOS COJA CONFESADOS!!!

Por si no eres de Córdoba y no sabes de que coño va esta mierda AQUÍ puedes informarte. Aunque si lo que quieres es flipar en colores con el cocimiento supersticioso en que va a sumergirse la ciudad AQUÍ. Y si quieres firmar en CHANGE ORG para solicitar la inmediata expulsión de la ciudad de Córdoba del siglo XXI también podrás hacerlo.

domingo, 14 de junio de 2015

Las estupendas tartufadas del PSOE

Desde Atenas, con amor

El PSOE que surgió del contubernio de Suresnes fue siempre el más interesado en esconder la Memoria Histórica del Genocidio. Su indisimulado ahínco estuvo siempre en que no se le relacionara con el PSOE histórico, a pesar de que echara mano en su momento a aquello de los 100 años publicitariamente, en el sentido en que lo suelen hacer las marcas de coches centenarias. Desanclaje de su pasado socialista y desvinculación umbilical con la II República, mediante su apoyo entusiasta e indispensable a la II Restauración Borbónica, nada reprochable si lo consideramos una firma empresarial política que se embarcó tras esa refundación en un consciente proceso estratégico de renovación empresarial, doctrinal y formal, con el fin de convertirse en la franquicia del social-liberalismo europeo (con más liberalismo que de lo otro), un espacio virgen que los auténticos liberales perdieron claramente por acostarse con fascistas irredentos.

Por eso el emotivo acto de entrega de unas flores en el nicho del que fuera último alcalde democráticamente elegido y vilmente asesinado después de la llegada de la democracia municipal a la ciudad, que no fue precisamente en el 79 como afirma torticeramente la agencia del PP, EFE, sino sólo su manipulada restauración, por parte de la nueva alcaldesa pesoeísta de Córdoba, sus concejales y la compañía de altos cargos del partido y los periodistas que dieran fe, no tiene nada que ver con un homenaje a las víctimas del nacionalcatolicismo.

Se trató pura y llanamente de un acto autocelebratorio de reconquista. Lo que homenajeaban no era especialmente a una víctima del terror nacionalcatólico por muy socialista que fuera, ni la restauración de una legitimidad destrozada en las tapias de los cementerios, sino el hecho de recuperar una plaza para la empresa perdida supuestamente -porque ya son otra cosa- 79 años antes. La prueba es que en todos los años que han estado en el ayuntamiento, gozando de concejalías, jamás se les ocurrió promover la colocación aunque fuera de una plaquita en Capitulares que recordara al alcalde que, además de ser asesinado por sus ideas, trató de enmendar la ruina municipal tras el paso previo al 31 de varios caciques Cruz Conde, como puso de manifiesto el profesor García Parody en el libro que le dedicó. Tampoco lo hicieron los de Izquierda Unida para vergüenza eterna suya.

Si de verdad quieren homenajear a Sánchez Badajoz, no sólo por su condición de socialista sino como víctima del Genocidio podrían hacerlo con pasmosa facilidad mediante un verdadero acto de justicia histórica de carácter simbólico: promover una moción para el cambio de nombre de la calle que aún lleva el de su verdugo por el suyo. La memoria del cacique José Cruz Conde, responsable como organizador y garante del éxito del golpe de estado devenido genocidio en la ciudad de Córdoba, sigue siendo permanente e increíblemente exaltada manteniendo su nombre en la más importante calle de esta ciudad desde prácticamente el mismo día del crimen, mientras la del alcalde demócrata de militancia socialista asesinado por sus esbirros nacionalcatólicos sólo consiguió una modesta calle de un barrio periférico después de la II Restauración Borbónica. Bueno, y el ramito de rosas de los que usurpan y utilizan su legado moral.

Sólo hay que ver los enterramientos de ambos personajes situados a escasos metros uno de otro, un impactante mausoleo el cacique nacionalcatólico en el corazón del cementerio de la Salud, un humildísimo nicho apenas visible en una de las calles el asesinado alcalde demócrata. Todo un símbolo de lo que ha significado realmente la Transición/Transacción en esta ciudad, en este país.

Me dicen que la exalcaldiosa tránsfuga Aguilar asistió al acto. Su incombustible desfachatez no tiene límites. Después de una porretada de años con vara y trono en la ciudad no tuvo la santa vergüenza de colocar al menos un poquito de placa en la entrada del Ayuntamiento que recordara al último alcalde de Córdoba de la República fusilado por serlo. Aunque eso sí, no tuvo ningún empacho en homenajear a los cómplices de su asesinato, la desvergüenza de dedicar calle a un obispo fascista que bendecía los fusilamientos y el viscoso cuajo de ensalzar públicamente y negro sobre blanco al cacique falangista que presidió ilegítimamente el consistorio municipal durante el sangriento franquismo. No es casualidad que sus despojos morales hayan sido recogidos amorosamente por el PSOE.

Sea como sea, le deseo una productiva legislatura a la nueva alcaldesa, que sea sensitiva y mire la tendencia general de los nuevos tiempos. Le será de provecho.

miércoles, 27 de mayo de 2015

La apulgarada casta intelectual cordobesa

Hace tiempo que decidí no meterme con él, con el pobre abuelo historiador y además llevo un tiempo con el blog abandonado porque estoy en otras cosas, no sé si de más sustento, pero sí más absorbentes. Pero hace unos días me tocó mis santas gónadas cuando se dejó caer con un artículo en la Hojilla Parroquial a cuenta del tema del robo de la Mezquita de Córdoba por el cabildo en el que excreta mu mala baba y escupe los tópicos más dañinos, a fuer de estúpidos, sobre los que defendemos la vuelta a la propiedad pública del monumento, que él proyectó sobre el miembro de la Plataforma, Rafael Mir Jordano, que unos días antes había escrito otro contundente artículo en el mismo medio sobre el tema y en el que ponía las cosas bastante en su sitio. No fue el menor el de acusarnos de estar tramando entregar  el monumento a los musulmanes cuya religión se caracteriza por no respetar nada ni a nadie  y de ofender a los católicos sin considerar lo que ellos nos ofenden a nosotros con mucha más frecuencia y desde luego no van a ser los católicos los que den lecciones de histórico respeto a nada ni a nadie. Lo peor es que su pretensión declarada es sancionar intelectualmente la privatización definitiva del monumento, hacerlo de exclusiva propiedad de la empresa privada con ánimo de lucro en la que él consume sus productos espirituales. Y eso ya convierte el asunto en una guerra y si él es un soldado de las tropas nacionalcatólicas yo lo soy de las de racionalidad democrática. Y si él dispara desde su privilegiado puesto de artillero de puente del diario de más tirada local yo lo haré desde mi humilde patera con las armas que crea oportunas.

Se trata de Serafín Linares Roldán, al que la Cordobapedia considera historiador, así con todas las letras. El hombre, católico empedernido, lleva una sección de semblanzas históricas de personajes ilustres locales viradas sistemáticamente al sepia nacional-católico-franquista, en una revista local, Aires de Córdoba, de reparto gratuito.

Así que  como arma de guerra, me he decidido a sacar una información que guardo desde hace tiempo y que no había utilizado piadosamente nunca dada la avanzada edad del jicho, la penica que me daba y mi falta de necesidad de hacerlo. Pero ya digo que me ha tocado el gonadario y de verdad de verdad que estoy muy harto de soportar que la infumable tribu de apulgarados erudos fachas de esta ciudad tengan a su disposición los más altos púlpitos mediáticos locales para lanzar sus barbaridades al viento impunemente y encima se consideren acreedores de respeto intelectual.

La medida, no ya del nivel de historiador sino incluso de la solvencia intelectual y moral de este señor la da el que en un artículo que publicó hace tres años en la citada revista utilizase de una manera completamente seria, casi literal y piratesca, ya que no cita la fuente, una información de carácter histórico que encontró en mi blog y que no consistía más que en una divertida broma, una gamberrada de divulgación histórica que me permití para divertirme y divertir a los amigos que leen las cosas que publico y que él dio por acreditada información académica sin más investigaciones.

Efectivamente en un post de ficción histórica que publiqué hace años (I y II) inventé la historia de que el ensangrentado estuche fálico que se rebanó de un tajo Ambrosio de Morales con el afilado borde de un baúl en un ataque de arrepentimiento, tal vez por considerar haber ofendido a Dios habiendo estado jugueteando con él solo o en compañía de algún otro fraile del convento donde profesaba, había sido recogido por su vecino de celda, conservado en sal y cuidadosamente guardado hasta el día de la inhumación del humanista cordobés y padre de la arqueología española en que metido en un cofrecillo y acompañado de un texto explicativo, se introdujo con él en la caja mortuoria. Y que en el siglo XIX cuando se procedía al traslado de los restos antes del derribo de la iglesia donde se conservaban se halló el cofrecillo con los restos de las virilidades separadas del humanista arqueólogo. Y que no considerando el obispo oportuno reintroducírselo en la nueva caja, se perdió el rastro de esas inquietantes reliquias con lo que animaba a que se buscaran entre las conservadas en las sacristías de las parroquias cercanas para que si se encontrasen se les pudiese venerar convenientemente en la Academia de Bellas Caspas y Nobles Tretas de Córdoba.

El buen señor no sólo se tragó el sapo enterito que se encontró en mi blog sino que se lo llevó limpiamente y por todo el morro usándolo posteriormente para darse pisto de historiador entre sus seguidores y no tuvo empacho en ponerlo negro sobre blanco para toda la eternidad.

Y este penoso señor es el que se permite dar clases de historia y moral desde su púlpito mediático local e insultar nuestra inteligencia y faltarnos al respeto a los que clamamos contra el latrocinio eclesial, acusándonos de defensores del yihadismo islámico y de ofender a los católicos cuando nos carcajeamos legítimamente por el hecho de que el único título de propiedad que puede presentar la Iglesia para reclamar la propiedad de la Mezquita de Córdoba es un yuyu de carácter mágico-supersticioso oficiado por un obispo en el siglo XIII.

Pero el nivel general del debate en las páginas del principal medio local, la Hojilla Parroquial, también conocida como Diario CÓRDOBA, es el mismo, tanto entre defensores como entre detractores del derecho de la Iglesia a apropiarse de la Mezquita. Es un debate rancio entre rancios, entre anticlericales sobrevenidos a la vejez y nacionalcatólicos pata negra. Y en el que lo que prima es esa figura de la lógica tan cordobesa del niputaideísmo, el arte de hablar de cualquier cosa sin tener ni puta idea. Y así se pueden leer perlas tan magníficas por lo que tienen de aroma de alcanfor como la que nos proporcionaba no hace mucho el chichinabesco erudo local Solano Márquez afirmando sin que se le empañaran las gafotas de rubor que Franco quiso dar la Mezquita de Córdoba a los moros que le ayudaron a ganar la guerra. El que este señor tenga cierto prestigio como historiador  en la ciudad lo dice todo del nivel de la misma y del prestigio con que cuenta en medios locales el niputaideísmo. O lo que soltaba el otro día un sedicente doctor en Historia escamoteando un texto histórico sobre el pleito entre los cabildos municipal y episcopal por la pretensión de este último de destruir el corazón de la Mezquita, como acabaron haciendo,  (la  exigencia de respeto a la integridad del monumento por causa de su propio valor histórico artístico que exponía el cabildo municipal de la ciudad) para ofrecer sólo la según él oculta intención del cabildo municipal de perder derechos de enterramiento). Es probable que tenga razón pero desde luego es un grave desaliño intelectual y una estafa historiográfica ofrecer un juicio de intenciones en lugar de un documento.

En el otro bando pudimos leer recientemente a Carmelo Casaño dar como prueba de que la propiedad del monumento fue siempre del estado el hecho de que en las falsificaciones de la epigrafía árabe llevada a cabo por Velázquez Bosco apareciera la palabra Allah en lugar de Dios y que el cabildo tuvo que aceptarlo por fuerza, sin preocuparse de averiguar que esa palabra Allah en árabe significa precisamente Dios y es la usada mismamente por los cristianos araboparlantes.

Estos son los mimbres con que se teje la dialéctica sobre el tema de la Mezquita de Córdoba en la propia Córdoba. Los mimbres del niputaideísmo.

Y así podríamos seguir varias horas hurgando en las tripas de la hemeroteca de la Hojilla buscando y encontrando la más variada muestra del columnismo niputaideísta al oeste del Pedroches.

Mientras tanto los departamentos del ramo (Historia, Arte y Arqueología) de la UCO (siempre pía, devota de Frascuelo y de María) guardando un atronador silencio y sobre todo guardando los conocimientos arqueológicos, históricos y artísticos que atesora y que podrían perfectamente poner a disposición de la sociedad que, no se olvide, paga los sueldos a sus ilustres miembros, para ayudar a colocar el debate necesario en unos términos lo más ajustados a disciplina académica posibles. Bueno, no, algún miembro de esa casta suele asomar el morrito por las páginas de la Hojilla o de otros medios, eso sí, siempre con el papelito de fumar en modo sujeción.

Menos mal que el debate jurídico está siendo mantenido con mano de hierro y en términos absolutamente profesionales por un profesor de la Facultad de Derecho que se está dejando el pellejo en el empeño de rescatar para la propiedad pública todos y cada uno de los espacios y edificios que la Iglesia Católica le ha arrebatado con la entusiasta ayuda de los políticos herederos del nacionalcatolicismo y la desidia y cobardía de los que traicionaron los principios cimentadores de la ideología que dicen sustentar.

martes, 14 de abril de 2015

La cuestión de las estatuas (ensayo cómico taurino filantrópico)

En los últimos tiempos he tenido muy abandonado el blog –y de paso las visitas a los de los amigos que frecuento-. La causa ha sido el haberme metido de lleno en un par de proyectos de investigación y escritura que tenía en mente desde hace tiempo. Uno de ellos ya lo he acabado felizmente. O sea que por fin terminé mi librito, o más bien ensayuelo cómico taurino filantrópico, sobre la estatuaria cordobesa. Alguno de los dos o tres cercanos que lo han ido leyendo a cachos me recomiendan que lo publique en papel, pero eso es un lío para mí. Y de todas formas yo si hago estas cosas no es por afán de notoriedad o quedar “empapelado”, sino de disfrutar en el proceso, entreteneros a vosotros y si algún facha pica molestarlo lo más posible.

Creo que se me ha quedado curiosito, además de exhaustivo. Lo mejor, sin duda, el estudio del principio de los intentos de ereccionar estatua a Lagartijo y las descacharrantes reacciones que en la ciudad provocó, y que vienen a pelo y deseo que sirvan de contribución a la magna exposición que sobre el matarife fino en el Museo de los Horrores Taurinos se viene celebrando.

Si alguien está interesado en su lectura lo pongo a su disposición gratuita y graciosamente en dos formatos: en página web con todo el aparato fotográfico correspondiente o en archivo .epub para e-reader, con sólo las imágenes de los recortes de prensa histórica.

Hala, que lo disfrutéis u os ponga del hígado, según ca cual y sus cacualadas…

MODELO WEB

MODELO EBOOK

miércoles, 4 de marzo de 2015

Narcocofrades en el Hospital Infantil

Hoy he vuelto a ver en el Hospital Reina Sofía de Córdoba anuncio de que una cofradía de tragacirios católicos tiene permiso de las desvergonzadas autoridades político-sanitarias socialpollas para infectar con sus virus supersticiosos las mentes debilitadas y el ánimo desvalido por la enfermedad de los niños ingresados en las dependencias del Materno-Infantil. Nada de extrañar viviendo de esa panda de estafadores ideológicos del Régimen Castizo que por ejemplo escamotearon la reforma agraria para la que fueron elegidos por los campesinos andaluces para conceder la Medalla de Oro de Andalucía a la Duquesa cortijera de Alba.

Lo peor no es la macabrada que supone que pueda darse perfectamente el caso de que se presenten ante los niños encadenados a un palo de gotero una panda de engominados de caracolillo traspescuecero y puedan decirles:

- Hola, queridos niños, ¿cóoooomo están ustedeeeee? Somos los chicos de la Agonía, la Sangre, la Expiración, El Sepulcro y el Santo Entierro que venimos a alegraros la tarde tocando para vosotros unas marchas procesionales tituladas "Amargura" y "El Mayor Dolor"...

No, lo peor es lo que conté hace ya cinco años cuando descubrí por primera vez que esos intoxicadores y corruptores de la infancia desvalida tenían acceso libre a los pobre niños enfermos:

EL CÁNCER COFRADE INVADE EL HOSPITAL INFANTIL DE CÓRDOBA

lunes, 23 de febrero de 2015

Córdoba decimonanista

Ni con todo el sulfuro de selenio del mundo podría eliminarse la caspa que cubre el pelazo moral de Andalucía.

Fuentes bien informadas infiltradas en el Antro Munisipal confirman que aquella terrible amenaza -más bien maldición babilónica- que nos lanzó Sandokán en su campaña electoral de sembrar la ciudad con las cincuenta y tantas estatuas de estilo remordimiento de cordobeses ilustres que el escultor vaticanista local Marco Augusto tiene listas en su estudio de Piedrasanta para ser convenientemente empedestaladas a una orden suya, puede haberse reactivado. Parece, pues, que vamos a asistir a la erección de nueva estatua en Córdoba y que ya está surgiendo a golpe de gubia y martillo del pedazo de bloque de blanquísimo mármol que el artista ha ido a mercar a la propia Carrara. Nada menos que dedicada a Claudio Marcelo, el general romano que la fundó. Como todo el mundo sabe es justo lo que Córdoba, patricia urbe histórica de capital importancia con más de cinco mil años de existencia pero que ni siquiera cuenta con un Museo de la Ciudad –como si tiene verbigracia la vecina Badajoz- o un plan de explotación de yacimientos arqueológicos que no pase por el arrasamiento puro y duro de los restos, necesita. Más que nada para seguir la tradición que cultivan secularmente sus autoridades –de todos los colores- de convertir su cultura y su historia en un catálogo de rancias actividades carpetovetónicas y siniestros españanegrismos u homenajes de esencia decimonónica a la apulgarada memoria de sus preclaros hijos y la de supuestos benefactores hace siglos difuntos. O sacrificar su dignidad al Moloch del turismo de masas. Córdoba como pastiche. Córdoba kitsch. Cordocaspa. Capital de reaccionarismo estético. Y también del ético. Onanismo decimonónico.

La estatua presidirá el trampantojo anastilósico del templo romano de la calle que lleva el nombre del homenajeado a la espalda del propio Antro Munisipal. Como todas las demás obras del autor esta escultura emitirá un discurso rabiosamente vanguardista que reside en nuestros días en una factura de acojonante realismo, tanto que seguro servirá de entretenimiento buscarle parecido con alguna gloria local actual. Aunque esperemos que no se parezca a ninguno de los lumbreras locales que la han encargado o al menos no al modelo de arcangélicas esculturas fuengirolinas por antonomasia: Sandokán. Por cierto que nuestro pirata malayo está loco de contento con la idea, porque se considera a sí mismo, mano a mano con los propios Papas, mecenas del artista, varias de cuyas obras se erigen imponentes en el Paseo de las Esfinges que da entrada al Palacio de la Chilindrina China, también conocido como Arenal 2000. Pesiosas. La erección se completará con un teatrillo que durará varios días en el que el autor dará los últimos martillazos en la propia ubicación in situ de la obra ante el curioso público que sin duda convocará esa genial idea de nuestro impagable concejal de Casco Antiguo, o más bien Jurásico. Sandokán por su parte ha propuesto que a ese san Claudio Parselo se lo nombre santo patrón de los colonos de chalete y piscina ilegales de la exvega cordobesa.

Pero si la amenaza de esa erección ya está prácticamente cumplida hay otra que pende sobre nuestras molidas paciencias como una faca de muelles de Damocles. Porque a quien Fray Jaén Paleocascorro, nuestro brillante politoxicofrade concejal de Asuntos Estatuarios y más aguerrido adalid del nacionalcatolicismo municipal rampante, tiene en la cabeza erigir estatua en Córdoba es a su ídolo espiritual e histórico y personaje de rabiosa actualidad: el Rey Fernando III El Santo. Se lo cuenta a todo el que entra en su despacho. Y la tiene tan en la cabeza que ya la ha diseñado y todo. A caballo y blandiendo temible espada matamoros. Lo que no sabemos es en qué privilegiado lugar de la ciudad el trigeminado (pertenece a tres cofradías) concejal la colocaría, pero mucho me temo que tiene el centro mismo de La Corredera en mente. Como purgativa corrección del desagradecimiento secular de los cordobeses que nunca decidieron homenajear como merece –lo que sí hicieron los sevillanos- a quien restituyera al catolicismo esencial español la ciudad que le arrebatara la pérfida morisma siglos antes. Lo cual no tendría más importancia si no fuera porque fue esa guerrera acción la que permitiría que 780 años después se celebraran en Córdoba cincuenta procesiones en la Gran Semana Gore, doscientas cincuenta extraordinarias a lo largo del año y las varias docenas de infantiles organizadas por los colegios públicos y privados de que disfrutaremos en nuestras calles en breve.

A ver, Fray Jaén, te voy a regalar una idea para inmortalizaros al alcalde y a ti si conseguís hacer ereccionar al Santo Rey. Al caballo real hacedle esculpir dos buenos cojones, más grandes aún que los que luce el del Espartero, y a vosotros que os inmortalice en bronce, cada uno debajo de uno de ellos en la famosa pose de Rómulo y Remo bajo la amamantadora loba del Capitolio de Roma, con las manitas tal cual y todo… ¿A qué mola? De nada, hombre.