(del laberinto al treinta)


lunes, 6 de julio de 2015

La jauría cristofacha

En Córdoba pa no ser menos que los de la capitarrr de Ejpaña, también hemos tenido estos días nuestro Caso Zapata particular: el linchamiento mediático en prensa cristofacha y en las redes sociales donde gruñen los orcos nacionalcatólicos de un cargo municipal por un quítame de allá unos tuits o, en nuestro caso, un cuadro de la pared. Pero nosotros más. Porque si en Madrid fue un concejal el linchado en Córdoba ha sido la propia alcaldesa.

En el fondo lo que están tratando de hacer las hordas reaccionarias es buscar una grietita por pequeña que sea en la que quepa el filo de un cincel y a martillazos difamatorios, injuriosos o embusteros tratar de derribar sin concurso de las urnas los gobiernos de mayoría progresista en aquellos lugares o instituciones de los que han sido desalojados por aquellas.

Al grano. La alcaldesa de Córdoba, una histórica del aparato del PSOE local, pero que está demostrando un exquisito olfato político positivo como para adaptarse a los nuevos tiempos y sobre todo está mostrando una voluntad de diálogo con los socios de gobierno o de apoyo que las urnas le han hecho compartir y de diplomacia de la buena a prueba de gremlins ultracentristas, comenzó dando los primeros pasos por la senda de la dignidad y de los gestos esperanzadores. Aparte de anunciar la puesta orden en temas tan apestosos como los negocios ladrillistas-futboleros en que se hallaba incursa la corporación ultraliberal anterior, dirigió esos primeros pasos al homenaje al último alcalde republicano, fusilado por los antepasados ideológicos de quienes la precedieron en el gobierno municipal y anunció el cumplimiento de la Constitución eliminado los símbolos confesionales, exclusivamente católicos, del ámbito físico de la Casa de Todos los Cordobeses. Hay que advertir que los anteriores dominadores del edificio, politoxicofrades y ultracatólicos en su mayoría, lo habían dejado en tal estado de profusión idolátrica que ni el escaparate de La Clámide Púrpura de la calle San Pablo, oiga.

Bien, pues en esas estábamos cuando, tras anunciar la alcaldesa que siguiendo el mandamiento constitucional, se procedería a la retirada de la pasmosa cantidad de símbolos religiosos católicos que luce el consistorio, empezando por un valioso crucifijo de marfil que sería enviado al museo para su exhibición en lugar adecuado, la muy despierta célula de agitación del yihadismo nacionalcatólico cordobés ha encontrado la ocasión propiciatoria, el equivalente a los tuits de Zapata de sus hermanos de fascio madrileños, un cuadro del Arcángel Rafael que luce desde hace cientos de años en las paredes consistoriales, para meter el cincel y liarse a machotazos.

Esa siempredespierta célula cristofascista cordobesa (¡centinela alerta... alerta está!) tiene su sede en la sentina del acorazado/diario monárquico católico AWC y su jefe de escuadra es un individuo siniestro, esquinado, melifluamente fofiblando, por nombre de guerra Merienda Cofrade, especialista en maniobras de intoxicación informativa masiva, que no tardó en ver la oportunidad de ganar puntos ante sus empleadores, montando una operación, la Operación Rafalete, dirigida a disturbar las primeras semanas de gobierno municipal progresista.

Lo primero fue lanzar el bulo desde las páginas del diario cristofacha de que en el lote de eliminación de símbolos religiosos de las dependencias municipales iba incluido un cuadro al óleo del pintor local del siglo XVII Antonio del Castillo, situado en el Salón de Plenos, que representa al genio alado que porta un pez de la tradición judeocristiana, considerado por los católicos como de existencia real y custodio mediante sus poderes mágicos de la ciudad. Ello sabiendo que tal genio alado ha acabado convirtiéndose por la fuerza de los siglos y del roce en un símbolo de la ciudad para creyentes y no creyentes, a la manera en que lo es el oso agarrado a un madroño para los madrileños. Animales simbólicos ambos son: uno mitológico y el otro natural. Y que nadie en su sano juicio con dos deos de frente política se atrevería a exigir su retirada. Pero la jodida insidia estaba servida. Pero eso resultaba insuficiente para una intoxicación completa en los tiempos del dominio informativo de las redes sociales. El siguiente paso para crear una alarma social, pero sobre todo para alimentar las fauces de la jauría cristofacha de Internet y aprovechar su poder multiplicatorio, fue crear un grupo de facebook con título NO ME TOQUES A SAN RAFAEL, en el que se daba por sentado como principio fundacional que la alcaldesa había dicho que se llevaría palante el cuadro del genio alado. El resultado estaba garantizado toda vez que se trataba de un experimento ya ensayado con éxito. Cuando por fin emergió en esta narcotizada ciudad la polémica masiva –muchos llevábamos denunciándolo desde hacía años sin el menor eco- por la inmatriculación fraudulenta de la Mezquita de Córdoba y la manipulación torticera de su caudal simbólico, histórico y artístico por parte de la Iglesia Católica, la misma célula dirigida por el mismo malbicho creó un grupo de Facebook (Keep Calm y dejen la Mezquita Catedral de Córdoba en Paz) que se publicitó ampliamente mediante financiación del acorazado AWC. Aún siguen agitando las aguas del reaccionarismo y reactivando día a día el odio a la normalidad aconfesional de un estado moderno. Vistos los antecedentes, el efecto convocador de las redes cristofachas y narcocatólicas se encargó del resto. En menos de diez horas el portal NO ME TOQUES A SAN RAFAEL tenía más de 15.000 seguidores, entre simples curiosos, adictos al morbo y horda carroñera orcofascista propiamente dicha. Su poder corrosivo es tal que al final han obligado a la alcaldesa a dar explicaciones de hechos y dichos que nunca habían tenido existencia real. Con la exquisitez diplomática de que ha hecho gala hasta ahora ha cumplimentado los expedientes de dudosas dudas que los cristofachas le han, usando medios ajenos al normal desenvolvimiento de la democracia, escupido. Y ha negado contundentemente que en el lote de cumplimiento constitucional de eliminación de la simbología partidista confesional católica que atenta contra los derechos de los miles de cordobeses que la consideramos una agresión ideológica y política intolerable, se incluya el cuadro del animal mitológico alado que ha acabado convertido por la fuerza de la costumbre y la tradición en uno de los símbolos identitarios de la ciudad.

Pero lo que resulta terriblemente inquietante no es que un medio de esencia franquista como el acorazado AWC, representante de la reacción perifascista en estado puro, haya montado este intento de golpe de estado informativo. No. Lo realmente inquietante es la reacción/postura del resto de los medios de información locales. Salvando el arrojo -inédito en el resto de los medios locales- del redactor de la noticia del diario digital Cordópolis, que ha osado hablar de cumplimiento de la Constitución respecto a la aconfesionalidad del Estado y su aplicación en las instituciones, los otros dos medios, la Hojilla Parroquial (de nombre oficial Diario CÓRDOBA) y el Día del grupo Joly (supuestamente socialpollas) han orientado sus culos directamente entregaítos a las informaciones de sus colegas cristofachas, dando por válidas las mentiras difundidas por el comando nacionalcatólico awcedario, su supuesta competencia, hablando de reculamiento de la alcaldesa donde sólo ha habido por su parte denuncia de manipulación informativa.

Especialmente revelador de la calaña de la chusma con orla de Facultad de Periodismo que desinforma en esta ciudad ha sido el artículo dedicado al tema por una plumilla del Día de Córdoba con el sintomático título de Ambrosio cede ante el Custodio en el que da por sentada, sin aportar ni una sola prueba, la veracidad de las intoxicaciones de sus colegas awcedarios. No es extraño en alguien que viendo cómo la prensa de papel local se irá muy pronto directamente a la mierda para alivio e higiene del aire de la ciudad sólo ve su futuro haciendo guiñitos a los medios nacionales más importantes para que aprecien su voluntad de emular a grandes de la comunicación como Federico, Antonio Burgos, Carlos Herrera, la Schlichting o Isabel Sansebastián.

domingo, 5 de julio de 2015

La Yihad Narcocatólica Cordobesa

El Magno Despropósito que se montó el otro día en Córdoba cuando se hicieron desfilar por la ciudad 25 imágenes de distintos avatares de la diosa madre de los católicos traídas de distintos puntos de la provincia durante doce horas (de 5 de la tarde a 5 de la mañana) provocando un enorme caos y conculcando agresivamente los derechos al descanso y al libre tránsito a miles de ciudadanos que incluso vieron sus propias calles cortadas al tránsito peatonal, no tiene en el fondo mucho que ver, desde el punto de vista de las intenciones de los organizadores, con el cristianismo, la fe, el arte, el turismo o el derecho a manifestación de determinados grupos confesionales, sino con el uso ilegítimo que hace una organización política que no entra directamente en el juego democrático del espacio público para hacer propaganda ideológica y defender sus intereses. Sin decirlo.

La Iglesia Católica es una organización política que mantiene presupuestos ideológicos que están directamente enfrentados con los de una buena parte de la población, incluso de la que dice incluirse en su seno, en materias fundamentalmente de índole social que atañen al ejercicio de ciertas libertades públicas que aquella pretende cercenar. Normalmente se sirve de partidos ideológicamente afines para lograr que el estado declare delitos o no considere legales lo que ella condena en sus estatutos internos como pecados, lo que supone atentar claramente contra los derechos civiles de muchos ciudadanos (ya nadie se acuerda de la guerra de la Iglesia contra el derecho al divorcio civil y sólo hace 30 años). Aparte de ese método usa el derecho consagrado de manifestación religiosa torticeramente para convertirlo en manifestaciones de fuerza política cuando las urnas no favorecen a sus brazos políticos.

Aparte de las 150 procesiones menores anuales que ocupan varias horas las calles del casco antiguo y barrios periféricos todos los fines de semana, fuera de la temporada santa, y que han acabado convertidas en tradición en sólo 20 años porque antes no existían, tanto la Magna del sábado, como el Vía Crucis de hace dos años responden al intento de mostración de fuerza del cabildo cordobés que se encuentra incurso en un proceso de deslegitimación social por lo que la mayoría de la población considera la usurpación de la propiedad y del bagaje simbólico de la Mezquita de Córdoba por parte de sus seculares usuarios. La celebración del 775 aniversario de su consagración como templo católico podía haber cursado con actos culturales, de carácter histórico y literario, ciclos de conferencias, simposiums, etc… Pero evidentemente todo eso pondría en solfa muchos de los presupuestos ilegítimos de la usurpación tanto de la propiedad como del símbolo del monumento que la Iglesia defiende unilateralmente. Por eso lo celebró con un vergonzoso y manipulador espectáculo multimedia de índole catequética que ha sido rechazado de plano por todos los especialistas de historia del arte y de gestión de monumentos del mundo. Con el empeño de llevar la carrera oficial de la Semana Santa al peligroso entorno de la Mezquita con el absurdo (y se ha revelado que imposible) empeño de que todos los pasos ocupen el interior de la Mezquita como uno más de los apropiamientos de todos sus espacios por el catolicismo yihadista. Y por último organizando dos pantagruélicos banquetes cofrades en dos años que hemos pagado entre todos los cordobeses (no es cierto que haya habido beneficios para la ciudad si se descuenta el desembolso público) en los que se ha puesto patas arriba la ciudad sólo para que unos miles de católicos aficionados a ellos se atiborren de los productos que consumen. Y por supuesto para que la Iglesia Católica haga una enorme demostración de fuerza para tratar de mostrarles a los políticos y a la sociedad toda cuáles son sus poderes y cómo tiene un ejército propio de cofrades a su estricto servicio para cuando sea necesario. Porque las cofradías, a pesar de lo que han defendido (no creo que ya muchos sigan haciéndolo) ciertos sociólogos y antropólogos están férreamente dominadas por la Iglesia y no son estructuras asociacionistas populares. Sino el brazo armado en la calle de la Iglesia. Una organización que por ejemplo debería haber sido condenada ya desde hace años en cualquier tribunal internacional de los Derechos Humanos por practicar la discriminación radical laboral de la mitad exacta de la población mundial: las mujeres.

ADDENDUM:

Una vez celebrada la descerebrada bacanal de adictos al virginismo narcocatólico la prensa cordobesa, en lugar de hacer un ejercicio de interpretación de lo que había ocurrido, de sus causas y de sus efectos, positivos y negativos, se deslizó melifluamente por la untada pendiente de las loas mermeládicas, las alabanzas almibaradas y los ditirambos merengosos. Los paganos comercios e instituciones que les permiten disfrutar de sus juguetitos electrónicos de última generación mandan. ¡Y cómo! El aparato desplegado por Los Cuatro Jinetes de Lapocachicha, guardianes de la inviolabilidad del desierto informativo cordobés, AWC, Hojilla Parroquial, El Día y Cordópolis, ha colmado de felicidad a quienes les pagan como anunciantes.

Veamos:

CÓRDOBA: Caluroso y cálido apoteosis mariano

EL DÍA : Cuando Córdoba hierve de fe

CORDÓPOLIS: La “Regina Mater” inunda Córdoba de fervor

AWC: Monumental “Regina Mater

Ni un solo artículo, ni un editorial, ni una sombra de crítica al enorme despropósito de esta manifestación de superstición e imposición de valores nacionalcatólicos franquistas que saca a Córdoba del siglo XXI y la traslada directamente a los años cuarenta del XX. No sea que quien les paga se moleste y deje de pagarles. Ni siquiera una duda ¿Alguien imagina a un médico que mate a sus pacientes, a un arquitecto constructor de edificios sin cimientos…? El equivalente normalmente aceptado es que los periodistas desinformen conscientemente… Sin que a nadie le parezca indecente. Ni siquiera a los propios periodistas. El periodismo no es que esté muerto, que murió plácidamente hace tiempo, es que ha sido resucitado mediante conjuros de magia negra, usando rectángulos de papel timbrado, y convertido en un zombi al servicio de los poderes que les ordenan lo que tienen que informar…

Uno de ellos además, la Hojilla Parroquial, en un ejercicio de minucioso enmierdamiento de hasta el más pequeño de los principios deontológicos de la profesión periodística exigibles, publicó unos días después un estudio, confeccionado bajo los más acreditados sistemas de manipulación informativa de datos, en el que cifraba unos beneficios para la ciudad delirantes según unas medias de tebeo: dos millones y medio de euros. Por supuesto sin descontarle los monstruosos gastos que el estado y el ayuntamiento tuvieron que desembolsar para garantizar la seguridad y la limpieza.

Hoy además, en el mismo medio de desinformación masivo, la Hojilla Parroquial, se recoge la respuesta del capo del narcocofradierismo cordobés a las fundadas protestas de los propietarios de negocios afectados por la batucada narcocofrade por el corte de calles y la obligatoriedad de cerrar hasta veinte de ellos, con tal exceso de celo que hasta una farmacia ha denunciado que sus clientes llegaban a ella acompañados por la policía con el fin de comprobar que efectivamente iban a donde decían ir.

El vitriólico Capo dei Narcofradismo acusa a los hosteleros de Córdoba de ABUSADORES, de robar a la clientela los días de procesión, de cobrar el doble por la cerveza esos días. Yo que los hosteleros lo declaraba PERSONA NON GRATA en sus locales y que sólo pudiera tomarse las cañas en una de esas covacha que todo el año apestan a incienso y donde se expende y se consume cofradeína sin cortar delante de los niños.

martes, 30 de junio de 2015

La Loyola o el jesuitenkapitalismus

La Universidad Loyola de Córdoba es una entidad privada perteneciente a la Iglesia Católica a través de una de sus filiales, la Compañía de Jesús, los jesuitas. Dedicada especialmente a la formación de economistas. De economistas ultraliberales al servicio del capitalismo salvaje, of course. Si alguien tiene alguna duda de la calaña moral e intelectual de la formación que pueden estar recibiendo los estudiantes en ese lugar sólo tiene que leer el análisis que del problema griego hace hoy su rector en la Hojilla Parroquial. La idea fuerza de ese análisis es que el problema griego –y ya de paso el nuestro mismo o el del resto de los PIGS- consiste en que viviendo como vivimos en un sistema –el poscapitalismo- que funciona como un mecanismo económico interrelacional bien engrasado hay pueblos cigarras y pueblos hormigas. Gente del sur manirrota y gente del norte laboriosa y productiva, presentando el asunto como una historia entre unos ciudadanos buenos y responsables que prestan dinero a otros malos e irresponsables que lo malgastan y además se niegan a devolverlo. De la intrínseca perversidad de un sistema que consagra la desigualdad entre zonas como forma principal de obtención de beneficios para las élites económicas; de la obligatoria desindustrialización del sur impuesta por las élites del norte para su conversión en campos de inversión estrictamente financieros y de paso eliminar la competencia. De la granujada de obligar a todos los griegos, financiando un elenco de políticos corruptos y unos medios de comunicación intoxicadores para ponerlos a su estricto servicio, a comprar compulsivamente armamento perfectamente inútil fabricado en Alemania y en Francia precisamente con los mismos préstamos que se les estaban dando (1); de la demostrada complicidad del propio capital financiero con las élites políticas griegas en el maquillaje de cuentas, del que toda la UE estaba al tanto, para que el país pudiera convertirse en deudor y en fuente de extracción infinita de beneficios... NADA, ABSOLUTAMENTE NADA. Ni siquiera absolutamente nada del hecho de que sea legítima o ilegítima esa deuda la realidad es que si Grecia vuelve a hacer por enésima vez sacrificios para devolverla -inútilmente, porque es profundamente insolvente- el hambre y el frío morderá cruelmente a amplias capas de población. Ésto último, de un evangélico que te mueres...

Bueno, en el fondo estos católicos modernos no hacen más que aplicar la vieja teoría del Dios Infinitamente Justo, tan justo que consagró también el libre albedrío de sus creados para cumplir o no sus mandamientos, ayudar o no a su Plan Universal, hacer el bien o hacer el mal y por tanto para merecer premio o castigo. Dios Capital es Bueno y Justo. Los explotados, hombres y pueblos, tienen la libertad de cumplir sus mandamientos y si sirven a sus fines y a su orden cósmico, recibirán bienes suficientes para sobrevivir y si no serán arrojados a pozos de miseria, hambre, devastación, guerras o enfermedades sin medios de cura. Curiosamente y en ambos casos sin tocar jamás el orden social y económico divinamente establecido que consagra la desigualdad como lubricante del sistema sancionado por Dios, el de los Ejércitos, militares o financieros.

(1) Discurso de Cohn Bendit en el Parlamento Europeo en 2010: en ese año Francia vendió a Grecia seis fragatas por 2.500 millones de euros, helicópteros por 400 millones, un indeterminado número (10, 20, 30, 40?) de aviones de caza Rafale por 100 millones cada uno. Alemania vendió también ese mismo año seis submarinos por 1000 millones... A PARTIR DEL MINUTO 4'20.

viernes, 26 de junio de 2015

Nacionalcaspolicismo


He recibido esta mañana ese aviso en mi casa. Superado el primer acceso de patidifusidad aguda seguido de explosión colérica en la que han quedado imaginariamente en lamentable estado de suciedad y mal olor todas las representaciones de los ídolos de seres mitológicos que adoran los católicos, representen a machos, hembras o bichos epicenos, me he calmado y me he vuelto a autodotar de unas justas dosis de raciocinio estándar y he sacado las siguientes conclusiones posibilistas:

A) Se trata de una broma de un gracioso virulentamente anticlerical que pretende sacarnos de nuestras casillas a los vecinos no comulgantes del barrio y acicatar nuestro amasado aborrecimiento de los capillitas.

B) Se trata de un permiso de la anterior corporación formada por la mayor concentración de nacionalcatólicos y tragacirios que jamás tuviera mando en plaza al oeste del Pedroches, no revocada por la nueva por desconocimiento o por error.

C) Se trata de un permiso emitido por la nueva corporación, cuyos responsables, militantes de partidos que dicen defender la racionalidad democrática, no ven problema en proseguir la política nacionalcatólica de sus precedentes consintiendo que el membrete municipal se sitúe al mismo nivel que el que representa sólo a la confederación local de narcocofrades y conceder a sus engominados miembros la potestad no sólo de cortar el tráfico de vehículos por la ciudad sino incluso de impedir el libre tránsito de ciudadanos a pie por sus calles y exigir, asimilándolos a agentes de la autoridad pública, a los ciudadanos que se identifiquen como vecinos de una determinada zona. En caso de que la correcta sea la posibilidad A, no tiene ni puta gracia. En caso de que sea la B, ya les vale a los nuevos habérsela dejado meter floja por los viejos capillitas. Si la que es correcta es la C paso a incorporar a los dichos representantes políticos de todos los cordobeses y cordobesas al mismo imaginario lamentable estado de suciedad y mal olor en el que dejé a los ídolos católicos en el arranque precedente de santa y justa cólera indignada.

Por otra parte, independientemente del ataque frontal que las cada vez más vivas fuerzas oscuras y siniestras del nacionalcatolicismo representado por los núcleos duros de las cofradías y el obispado a la racionalidad democrática y al estado de derecho y de la privatización de las vías públicas para el negocio de venta de entradas, la irresponsabilidad de las autoridades encargadas de velar por la seguridad de los ciudadanos está siendo absolutamente delirante y supina. El orgiástico botellón supersticioso dará comienzo la tarde de un sábado de verano en Córdoba en el que se esperan alcanzar los 42º a la sombra con contundente aviso de ALERTA NARANJA. Los palcos con asientos de plástico colocados a pleno sol que acogerán los delicados traseros de una multitud de ciudadanos descatalogados del racionalismo de avanzada edad serán sin duda una ocasión propiciatoria de alguna o bastantes desgracias de las que esperamos que los responsables den cumplida cuenta posteriormente. Las avalanchas de gentío en perfecto estado de estupidez que no haya comprado derecho a silla se prevén, como en la ocasión del anterior botellón Vía Crucis, inevitables. Esperemos que ninguna criatura acabe cayendo al río o despanzurrada en una estampida.

¡¡¡QUE DIOS LOS COJA CONFESADOS!!!

Por si no eres de Córdoba y no sabes de que coño va esta mierda AQUÍ puedes informarte. Aunque si lo que quieres es flipar en colores con el cocimiento supersticioso en que va a sumergirse la ciudad AQUÍ. Y si quieres firmar en CHANGE ORG para solicitar la inmediata expulsión de la ciudad de Córdoba del siglo XXI también podrás hacerlo.

domingo, 14 de junio de 2015

Las estupendas tartufadas del PSOE

Desde Atenas, con amor

El PSOE que surgió del contubernio de Suresnes fue siempre el más interesado en esconder la Memoria Histórica del Genocidio. Su indisimulado ahínco estuvo siempre en que no se le relacionara con el PSOE histórico, a pesar de que echara mano en su momento a aquello de los 100 años publicitariamente, en el sentido en que lo suelen hacer las marcas de coches centenarias. Desanclaje de su pasado socialista y desvinculación umbilical con la II República, mediante su apoyo entusiasta e indispensable a la II Restauración Borbónica, nada reprochable si lo consideramos una firma empresarial política que se embarcó tras esa refundación en un consciente proceso estratégico de renovación empresarial, doctrinal y formal, con el fin de convertirse en la franquicia del social-liberalismo europeo (con más liberalismo que de lo otro), un espacio virgen que los auténticos liberales perdieron claramente por acostarse con fascistas irredentos.

Por eso el emotivo acto de entrega de unas flores en el nicho del que fuera último alcalde democráticamente elegido y vilmente asesinado después de la llegada de la democracia municipal a la ciudad, que no fue precisamente en el 79 como afirma torticeramente la agencia del PP, EFE, sino sólo su manipulada restauración, por parte de la nueva alcaldesa pesoeísta de Córdoba, sus concejales y la compañía de altos cargos del partido y los periodistas que dieran fe, no tiene nada que ver con un homenaje a las víctimas del nacionalcatolicismo.

Se trató pura y llanamente de un acto autocelebratorio de reconquista. Lo que homenajeaban no era especialmente a una víctima del terror nacionalcatólico por muy socialista que fuera, ni la restauración de una legitimidad destrozada en las tapias de los cementerios, sino el hecho de recuperar una plaza para la empresa perdida supuestamente -porque ya son otra cosa- 79 años antes. La prueba es que en todos los años que han estado en el ayuntamiento, gozando de concejalías, jamás se les ocurrió promover la colocación aunque fuera de una plaquita en Capitulares que recordara al alcalde que, además de ser asesinado por sus ideas, trató de enmendar la ruina municipal tras el paso previo al 31 de varios caciques Cruz Conde, como puso de manifiesto el profesor García Parody en el libro que le dedicó. Tampoco lo hicieron los de Izquierda Unida para vergüenza eterna suya.

Si de verdad quieren homenajear a Sánchez Badajoz, no sólo por su condición de socialista sino como víctima del Genocidio podrían hacerlo con pasmosa facilidad mediante un verdadero acto de justicia histórica de carácter simbólico: promover una moción para el cambio de nombre de la calle que aún lleva el de su verdugo por el suyo. La memoria del cacique José Cruz Conde, responsable como organizador y garante del éxito del golpe de estado devenido genocidio en la ciudad de Córdoba, sigue siendo permanente e increíblemente exaltada manteniendo su nombre en la más importante calle de esta ciudad desde prácticamente el mismo día del crimen, mientras la del alcalde demócrata de militancia socialista asesinado por sus esbirros nacionalcatólicos sólo consiguió una modesta calle de un barrio periférico después de la II Restauración Borbónica. Bueno, y el ramito de rosas de los que usurpan y utilizan su legado moral.

Sólo hay que ver los enterramientos de ambos personajes situados a escasos metros uno de otro, un impactante mausoleo el cacique nacionalcatólico en el corazón del cementerio de la Salud, un humildísimo nicho apenas visible en una de las calles el asesinado alcalde demócrata. Todo un símbolo de lo que ha significado realmente la Transición/Transacción en esta ciudad, en este país.

Me dicen que la exalcaldiosa tránsfuga Aguilar asistió al acto. Su incombustible desfachatez no tiene límites. Después de una porretada de años con vara y trono en la ciudad no tuvo la santa vergüenza de colocar al menos un poquito de placa en la entrada del Ayuntamiento que recordara al último alcalde de Córdoba de la República fusilado por serlo. Aunque eso sí, no tuvo ningún empacho en homenajear a los cómplices de su asesinato, la desvergüenza de dedicar calle a un obispo fascista que bendecía los fusilamientos y el viscoso cuajo de ensalzar públicamente y negro sobre blanco al cacique falangista que presidió ilegítimamente el consistorio municipal durante el sangriento franquismo. No es casualidad que sus despojos morales hayan sido recogidos amorosamente por el PSOE.

Sea como sea, le deseo una productiva legislatura a la nueva alcaldesa, que sea sensitiva y mire la tendencia general de los nuevos tiempos. Le será de provecho.

miércoles, 27 de mayo de 2015

La apulgarada casta intelectual cordobesa

Hace tiempo que decidí no meterme con él, con el pobre abuelo historiador y además llevo un tiempo con el blog abandonado porque estoy en otras cosas, no sé si de más sustento, pero sí más absorbentes. Pero hace unos días me tocó mis santas gónadas cuando se dejó caer con un artículo en la Hojilla Parroquial a cuenta del tema del robo de la Mezquita de Córdoba por el cabildo en el que excreta mu mala baba y escupe los tópicos más dañinos, a fuer de estúpidos, sobre los que defendemos la vuelta a la propiedad pública del monumento, que él proyectó sobre el miembro de la Plataforma, Rafael Mir Jordano, que unos días antes había escrito otro contundente artículo en el mismo medio sobre el tema y en el que ponía las cosas bastante en su sitio. No fue el menor el de acusarnos de estar tramando entregar  el monumento a los musulmanes cuya religión se caracteriza por no respetar nada ni a nadie  y de ofender a los católicos sin considerar lo que ellos nos ofenden a nosotros con mucha más frecuencia y desde luego no van a ser los católicos los que den lecciones de histórico respeto a nada ni a nadie. Lo peor es que su pretensión declarada es sancionar intelectualmente la privatización definitiva del monumento, hacerlo de exclusiva propiedad de la empresa privada con ánimo de lucro en la que él consume sus productos espirituales. Y eso ya convierte el asunto en una guerra y si él es un soldado de las tropas nacionalcatólicas yo lo soy de las de racionalidad democrática. Y si él dispara desde su privilegiado puesto de artillero de puente del diario de más tirada local yo lo haré desde mi humilde patera con las armas que crea oportunas.

Se trata de Serafín Linares Roldán, al que la Cordobapedia considera historiador, así con todas las letras. El hombre, católico empedernido, lleva una sección de semblanzas históricas de personajes ilustres locales viradas sistemáticamente al sepia nacional-católico-franquista, en una revista local, Aires de Córdoba, de reparto gratuito.

Así que  como arma de guerra, me he decidido a sacar una información que guardo desde hace tiempo y que no había utilizado piadosamente nunca dada la avanzada edad del jicho, la penica que me daba y mi falta de necesidad de hacerlo. Pero ya digo que me ha tocado el gonadario y de verdad de verdad que estoy muy harto de soportar que la infumable tribu de apulgarados erudos fachas de esta ciudad tengan a su disposición los más altos púlpitos mediáticos locales para lanzar sus barbaridades al viento impunemente y encima se consideren acreedores de respeto intelectual.

La medida, no ya del nivel de historiador sino incluso de la solvencia intelectual y moral de este señor la da el que en un artículo que publicó hace tres años en la citada revista utilizase de una manera completamente seria, casi literal y piratesca, ya que no cita la fuente, una información de carácter histórico que encontró en mi blog y que no consistía más que en una divertida broma, una gamberrada de divulgación histórica que me permití para divertirme y divertir a los amigos que leen las cosas que publico y que él dio por acreditada información académica sin más investigaciones.

Efectivamente en un post de ficción histórica que publiqué hace años (I y II) inventé la historia de que el ensangrentado estuche fálico que se rebanó de un tajo Ambrosio de Morales con el afilado borde de un baúl en un ataque de arrepentimiento, tal vez por considerar haber ofendido a Dios habiendo estado jugueteando con él solo o en compañía de algún otro fraile del convento donde profesaba, había sido recogido por su vecino de celda, conservado en sal y cuidadosamente guardado hasta el día de la inhumación del humanista cordobés y padre de la arqueología española en que metido en un cofrecillo y acompañado de un texto explicativo, se introdujo con él en la caja mortuoria. Y que en el siglo XIX cuando se procedía al traslado de los restos antes del derribo de la iglesia donde se conservaban se halló el cofrecillo con los restos de las virilidades separadas del humanista arqueólogo. Y que no considerando el obispo oportuno reintroducírselo en la nueva caja, se perdió el rastro de esas inquietantes reliquias con lo que animaba a que se buscaran entre las conservadas en las sacristías de las parroquias cercanas para que si se encontrasen se les pudiese venerar convenientemente en la Academia de Bellas Caspas y Nobles Tretas de Córdoba.

El buen señor no sólo se tragó el sapo enterito que se encontró en mi blog sino que se lo llevó limpiamente y por todo el morro usándolo posteriormente para darse pisto de historiador entre sus seguidores y no tuvo empacho en ponerlo negro sobre blanco para toda la eternidad.

Y este penoso señor es el que se permite dar clases de historia y moral desde su púlpito mediático local e insultar nuestra inteligencia y faltarnos al respeto a los que clamamos contra el latrocinio eclesial, acusándonos de defensores del yihadismo islámico y de ofender a los católicos cuando nos carcajeamos legítimamente por el hecho de que el único título de propiedad que puede presentar la Iglesia para reclamar la propiedad de la Mezquita de Córdoba es un yuyu de carácter mágico-supersticioso oficiado por un obispo en el siglo XIII.

Pero el nivel general del debate en las páginas del principal medio local, la Hojilla Parroquial, también conocida como Diario CÓRDOBA, es el mismo, tanto entre defensores como entre detractores del derecho de la Iglesia a apropiarse de la Mezquita. Es un debate rancio entre rancios, entre anticlericales sobrevenidos a la vejez y nacionalcatólicos pata negra. Y en el que lo que prima es esa figura de la lógica tan cordobesa del niputaideísmo, el arte de hablar de cualquier cosa sin tener ni puta idea. Y así se pueden leer perlas tan magníficas por lo que tienen de aroma de alcanfor como la que nos proporcionaba no hace mucho el chichinabesco erudo local Solano Márquez afirmando sin que se le empañaran las gafotas de rubor que Franco quiso dar la Mezquita de Córdoba a los moros que le ayudaron a ganar la guerra. El que este señor tenga cierto prestigio como historiador  en la ciudad lo dice todo del nivel de la misma y del prestigio con que cuenta en medios locales el niputaideísmo. O lo que soltaba el otro día un sedicente doctor en Historia escamoteando un texto histórico sobre el pleito entre los cabildos municipal y episcopal por la pretensión de este último de destruir el corazón de la Mezquita, como acabaron haciendo,  (la  exigencia de respeto a la integridad del monumento por causa de su propio valor histórico artístico que exponía el cabildo municipal de la ciudad) para ofrecer sólo la según él oculta intención del cabildo municipal de perder derechos de enterramiento). Es probable que tenga razón pero desde luego es un grave desaliño intelectual y una estafa historiográfica ofrecer un juicio de intenciones en lugar de un documento.

En el otro bando pudimos leer recientemente a Carmelo Casaño dar como prueba de que la propiedad del monumento fue siempre del estado el hecho de que en las falsificaciones de la epigrafía árabe llevada a cabo por Velázquez Bosco apareciera la palabra Allah en lugar de Dios y que el cabildo tuvo que aceptarlo por fuerza, sin preocuparse de averiguar que esa palabra Allah en árabe significa precisamente Dios y es la usada mismamente por los cristianos araboparlantes.

Estos son los mimbres con que se teje la dialéctica sobre el tema de la Mezquita de Córdoba en la propia Córdoba. Los mimbres del niputaideísmo.

Y así podríamos seguir varias horas hurgando en las tripas de la hemeroteca de la Hojilla buscando y encontrando la más variada muestra del columnismo niputaideísta al oeste del Pedroches.

Mientras tanto los departamentos del ramo (Historia, Arte y Arqueología) de la UCO (siempre pía, devota de Frascuelo y de María) guardando un atronador silencio y sobre todo guardando los conocimientos arqueológicos, históricos y artísticos que atesora y que podrían perfectamente poner a disposición de la sociedad que, no se olvide, paga los sueldos a sus ilustres miembros, para ayudar a colocar el debate necesario en unos términos lo más ajustados a disciplina académica posibles. Bueno, no, algún miembro de esa casta suele asomar el morrito por las páginas de la Hojilla o de otros medios, eso sí, siempre con el papelito de fumar en modo sujeción.

Menos mal que el debate jurídico está siendo mantenido con mano de hierro y en términos absolutamente profesionales por un profesor de la Facultad de Derecho que se está dejando el pellejo en el empeño de rescatar para la propiedad pública todos y cada uno de los espacios y edificios que la Iglesia Católica le ha arrebatado con la entusiasta ayuda de los políticos herederos del nacionalcatolicismo y la desidia y cobardía de los que traicionaron los principios cimentadores de la ideología que dicen sustentar.

martes, 14 de abril de 2015

La cuestión de las estatuas (ensayo cómico taurino filantrópico)

En los últimos tiempos he tenido muy abandonado el blog –y de paso las visitas a los de los amigos que frecuento-. La causa ha sido el haberme metido de lleno en un par de proyectos de investigación y escritura que tenía en mente desde hace tiempo. Uno de ellos ya lo he acabado felizmente. O sea que por fin terminé mi librito, o más bien ensayuelo cómico taurino filantrópico, sobre la estatuaria cordobesa. Alguno de los dos o tres cercanos que lo han ido leyendo a cachos me recomiendan que lo publique en papel, pero eso es un lío para mí. Y de todas formas yo si hago estas cosas no es por afán de notoriedad o quedar “empapelado”, sino de disfrutar en el proceso, entreteneros a vosotros y si algún facha pica molestarlo lo más posible.

Creo que se me ha quedado curiosito, además de exhaustivo. Lo mejor, sin duda, el estudio del principio de los intentos de ereccionar estatua a Lagartijo y las descacharrantes reacciones que en la ciudad provocó, y que vienen a pelo y deseo que sirvan de contribución a la magna exposición que sobre el matarife fino en el Museo de los Horrores Taurinos se viene celebrando.

Si alguien está interesado en su lectura lo pongo a su disposición gratuita y graciosamente en dos formatos: en página web con todo el aparato fotográfico correspondiente o en archivo .epub para e-reader, con sólo las imágenes de los recortes de prensa histórica.

Hala, que lo disfrutéis u os ponga del hígado, según ca cual y sus cacualadas…

MODELO WEB

MODELO EBOOK