(del laberinto al treinta)


domingo, 31 de diciembre de 2006

Mis gatos os felicitan

¿Os acordais del travieso Mocasín? ¿Y de la vieja y sufrida Sandalia?



Bueno, pues ambos os desean una buena entrada de año.

sábado, 30 de diciembre de 2006

Últimos berrinches del año

Este penúltimo día del año nos ha deparado dos noticias que apuntan patética y claramente a la desesperanza, por mucho que el mantra de los buenos deseos no deje de cumplir ritualmente con su incansable ritmillo.En el macrocosmos global el asesinato, verdadera vendetta mafiosa, ordenado por el clan Bush (él quiso matar a mi papá, gruñía lastimosamente el cerdito Jr.) del no menos criminal Sadam Hussein, ahorcado semiclandestinamente después de una farsa de juicio teledirigida por los Capos Yanquis que recibían así su premio por haber servido fielmente a los intereses de la gran industria petrolera y armamentística norteamericana y al lobby judío en la invasión de Irak y derrocamiento del dictador. Que les esté saliendo el tiro por la culata no habla más que de su beocia soberbia y delirante.En el microcosmos nacional actual la noticia del atentado de Barajas, supuestamente perpetrado por ETA. Aunque la responsabilidad recae exclusivamente sobre los hijosdeputa encapuchados del hacha y la víbora, alguna le salpica al ala más ultraderechista del PP, que se corresponde casualmente con su actual cúpula dirigente, que decidió desde el mismo día de su desalojo del poder utilizar cualquier arma por guarra que fuera para tratar de recuperarlo. Con la complicidad de la Conferencia Episcopal (COPE) y un repugnante vendedor de periódicos (el director de El Mundo). La crispación y la absoluta falta de colaboración con el gobierno en manos de un partido, el PSOE, que se asimila a la derecha civilizada que existe en el resto de Europa, le ha llevado a tratar de tensar la cuerda de las negociaciones con ETA hasta un punto insoportable, en una especie de pinza o pacto tácito entre cavernícolas que al final ha dado sus frutos. Ellos y ETA sí que se entienden bien, porque comparten el mismo talante basado en la inflexibilidad doctrinaria. Bombas y estricta lucha policial son sus armas de negociación.

Otras cosas guardaba para después de fin de año pero ya puesto en faena las excretaré hoy mismo para desahogarme un poco antes de que se unan las manecillas en oración del reloj marcando la primera hora del último día, en que intentaré relajarme un poco, no sea que el hígado se me reviente antes de las doce uvas.

Las declaraciones publicadas postmortem del presidente Gerald Ford me han dejado patidiphuso. Que parece que a los candidatos a presidente de los Estados Unidos se les exige desde siempre un punto de estupidez es algo que la experiencia parece confirmar. Y la lógica, claro, puesto que son sólo meros ejecutores de las órdenes de los lobbys que los colocan en el poder. Pero Ford no fue candidato y sin embargo cumple los requisitos de idiocia necesarios para ello.

Rumsfeld, Cheney y el presidente cometieron un gran error al justificar la guerra en Irak. Pusieron el énfasis en las armas de destrucción masiva. Nunca he dicho públicamente que cometieron un error, pero estaba totalmente convencido de que era un error la forma en la que ellos justificaron lo que iban a hacer. Puedo entender la teoría de querer liberar pueblos pero nunca apartándose de la obligación número uno, nuestro interés nacional. Y yo no creo que debamos ir con las penas del infierno por todo el globo liberando gente, a menos que esté directamente relacionado con nuestra propia seguridad nacional.

¿Se creería de verdad que la causa de la guerra de Irak fue la teoría de querer liberar pueblos?

Si es que con estos cabrones nunca se sabe: o son unos hipócritas o son unos gilipollas.

De nuevo en casita y por si había alguna duda de que el PP es un partido de ultraderecha formado por los hijos de los vencedores de la Guerra Civil, resentidos de que la Historia haya condenado moralmente a sus padres como hizo con otros criminales en todo el mundo, vuelven a dar la campanada impidiendo ayer (en Salamanca) en el pleno municipal, como solicitaba el grupo socialista, dejar sin efecto de forma simbólica el acta con la moción insultante y vejatoria que sirvió para arrojar al pensador (por Unamuno) del escaño para el que había sido elegido por los ciudadanos. (El País, 29/12/2006)

A mí Unamuno me pareció siempre un tipo esquinado y de mente seborreica que desaprovechó unas magníficas cualidades que le hubieran posibilitado convertirse en un gran literato para pasarse la vida refocilándose en una zahurda de grasientas dudas religiosas y existenciales. Pero era su vida. Con su pan se la comiera. Pero además fue un traidor a la razón y a la democracia, apoyando a los golpistas cuyo fracaso provocó la guerra civil, hasta que le tocaron un poco sus inciensados cojoncillos. Habían fusilado a sus amigos salmantinos Prieto Carrasco, Andrés y Manso, al alumno predilecto y rector de Granada Salvador Vila, en la cárcel estaban sus íntimos Filiberto Villalobos y el periodista José Sánchez Gómez, éste a la espera de ser fusilado, y en la mano tenía la carta con la amenaza de muerte al pastor protestante Atilano Coco. Ya le valía... ¿qué coño esperaba el impoluto rector de esos salvajes? Al final tuvo un rasgo de lucidez y de valentía y se enfrentó a ese saco de mierda bautizado que fue Millán Astray. Y lo destituyeron de rector y de concejal, cargos de los que debería haber dimitido él mismo por vergüenza.

Pero puede ser un acto simbólicamente válido el que se le restituya aquello a lo que nunca renunció y para lo que fue elegido democráticamente. Pero la carroña pepera no pasa ni una en lo tocante a defender la honra de sus criminales mayores.

Soledad Gallego-Díaz, tan lúcida como siempre, plantea en su artículo de ayer viernes en El País Preguntas que pueden marcar el siglo que la pregunta más importante que el mundo puede hacerse en el futuro más próximo es ¿Aceptará Estados Unidos, la mayor, y de momento, única, potencia del mundo, someterse a las reglas internacionales que ayudó a crear en los años cuarenta, y a la dinámica que esas reglas han provocado? ¿Se regirá la política por un entramado de tratados que garantice la existencia de un orden internacional? Y añade: En el fondo, es posible que la más auténtica alianza de civilizaciones fuera, sencillamente, la que se formara con la exigencia de respeto a esos tratados.

jueves, 28 de diciembre de 2006

El negocio chino de las adopciones

Leo en la prensa que el Gobierno chino va a endurecer los requisitos a los occidentales para la adopción de sus niñas orfelinatizadas. Nada de obesos, ni recién casados, ni prolíficos, ni maduros, ni homosexuales, ni... La imaginación china para las prohibiciones es sólo pareja a su capacidad para emitir estúpidos proverbios disfrazados de razón. Yo tengo para mí que sólo se trata de una maniobra especulativa para subir el precio del producto. A mayores dificultades para conseguirlo mayores cantidades que exigir.

La disparada demanda de productos chinos de bajo coste en occidente está volviendo más codiciosos aún si cabe a los gobernantes chinos empeñados en lanzar a toda máquina la industria nacional. La estrella es sin duda la cría de niñas para adopción en orfelinatos, un producto de lujo ofrecido a precios muy razonables para bolsillos occidentales. Un viejo proverbio confuciano enseña a hacer del pecado virtud. Así los gobernantes chinos, irresponsables responsables de la política de hijo único (varón) que llenó de niñas (las que sobrevivieron a los millones de infanticidios) los miserables hospicios del país han conseguido la reconversión del sector convirtiéndolo en una importante fuente de divisas al par que han llevado, previo pago, la felicidad a miles de familias occidentales estériles, conmovidas o caprichosas.

Se sabe que en las grandes ciudades chinas, donde están surgiendo pujantes clases medias enriquecidas e hiperconsumistas, hay muchas familias nacionales dispuestas a adoptar a sus propias compatriotas abandonadas. Pero el gobierno prefiere desde luego dedicarlas a la exportación por su mayor rentabilidad económica.

Las campañas publicitarias encubiertas que el gobierno chino lleva a cabo de vez en cuando en los medios occidentales se basan en la emisión de imágenes falsamente clandestinas de mugrientos orfelinatos donde se hacinan las niñas en condiciones insoportables con el fin de remover la piedad de la posible demanda. Mi impresión durante mi viaje a China de hace dos años es que el país goza de una envidiable prosperidad y que se genera dinero suficiente como para que los orfelinatos cuenten con instalaciones más que decentes. Si no ocurre así deberían ser denunciados en Tribunales Penales Internacionales. Por otra parte también hay dinero suficiente para dedicar a la incentivación de la adopción interna entre las capas menos favorecidas mediante la institución de ayudas económicas a las familias que así lo hicieran. El hecho de que esa política no se lleve a cabo no apunta sino al hecho de que se trata de un asunto de tráfico de seres humanos puro y duro. El precio impuesto por el gobierno chino por cada una de las niñas lo dice todo (3.000 $ según ANDENI, aparte gastos burocráticos). Con las nuevas trabas, el precio se disparará seguro. Tal vez la parte contratante pueda reclamar para sí la denominación de adoptadora en lugar de la de compradora, pero desde luego la parte emisora sólo puede reclamar para sí la de traficante de carne humana viva.



El ticket de entrada a la Ciudad Prohibida de Beijing muestra en su envés una foto del propio palacio y en su revés una imagen publicitaria que muestra a unas docenas de relamidos niños chinos urbanos de diseño (solo les falta ser rubios) brindando al aire con distintos productos NESTLE. Solo a una mente perversamente retorcida y demagógica como la mía se le puede ocurrir la idea de que tal vez les hagan brindar por el buen rumbo del negocio con que su gobierno se lucra vendiendo a sus compatriotas niñas campesinas inservibles a los corruptos capitalistas occidentales.

martes, 26 de diciembre de 2006

La guerra de los botones

Uno de los mayores inventos de la Humanidad después de la genial intuición de ponerle rabo a una cacerola y convertirla en un cazo es sin duda alguna el del EMULE. Con él, entre otras cosas, he conseguido acceder a numerosas obras (películas, discos) que guardaba en el recuerdo (físico y sentimental) y a los que no tenía acceso de otro modo. Nuestra Santa Madre SGAE me perdone.

Lo último que he bajado ha sido una película cuya memoria atesoraba desde pequeño y que no había vuelto a ver posteriormente: La guerra de los botones. Y ha coincidido casualmente con una relectura del prólogo de Homero, Ilíada, la magnífica versión que Alessandro Barico ha hecho de la obra madre de la literatura universal. Y ambas me han llevado de nuevo a reflexionar sobre la fascinación que la guerra ejerce sobre los seres humanos y en el papel que pudiera conservar la cruel actividad en el contexto de las ventajas evolutivas de la especie.


La guerra de los botones se me ha revelado al cabo de los años como una magnífica película que ha superado con su calidad la algodonosa consideración con que yacía en el fondo de mi desván sentimental de su pertenencia al género ternurista. No es sólo una película infantil que toca la fibra más sensible de los que nos criamos en medios ambientes semisalvajes y sin más juguetes que nosotros mismos y nuestros compañeros, sino también un inteligentísimo ejercicio de talento narrativo y un delicioso y delicado alegato contra la guerra, los nacionalismos y los odios irracionales entre pueblos que me ha reafirmado en mi idea de que el 99 % del cine infantil que se hace en el mundo no busca sino la cretinización consciente del ser humano aprovechando su estado larvario. Disney (un benéfico cortocircuito funda el bloque de hielo en que se conserva su maldito cuerpo) fue el más abyecto de los corruptores de la infancia, vía celuloide, pero no el único.



Del espesor mental de los censores españoles de principios de los 60 da cuenta el hecho de que la consideraran una película apta para la infancia y que se emitiera en las sesiones dominicales de los colegios de curas, donde yo la vi (1), a pesar de que cualquier mención a hecho religioso alguno brilla absolutamente por su ausencia. De todas formas, como la versión que he conseguido es bilingüe, pero no subtitulada, hay un par de trozos en el doblaje en español en que salta directamente la versión original. Señal de que fueron cortadas en su momento. Uno es el correspondiente a la constitución de los niños en una república y el debate acerca del significado del término igualdad inscrito en su lema. Si no hay igualdad no somos una república, dice uno de ellos, algo terriblemente subversivo en la España de entonces. El otro corte sucede cuando los niños celebran una fiesta en la que fuman, beben alcohol y se muestran revistas eróticas. Hoy día, imbuido el mundo occidental de una pacatería demencial de defensa de la infancia de esos temas, pero no de los de la violencia, también sería impensable una escena como esa.


La textura de las imágenes fijadas en un neorrealista blanco y negro sirve de perfecto soporte para la textura moral de su discurso, una incursión ilustrada, amable pero incisiva, en los absurdos comportamientos sociales de los seres humanos.

(1) Ví la película dos años seguidos. Debía yo tener 11 ó 12 años. Los curas salesianos contaban en su colegio con un cine en el que organizaban una proyección todos los domingos por la tarde para sus alumnos. Yo estudiaba en un colegio público pero tenía un amigo cuyo primo estudiaba allí que nos camuflaba en su clase y así podíamos acceder gratuitamente a ver la película. Formábamos ordenadamente en el patio y un siniestro cura ensotanado armado con una campanilla de bronce organizaba la entrada por filas en el cine. Aquella campanilla hizo sangrar más de una cabeza díscola o charlatana. La mía fue una de ellas. (VOLVER)

lunes, 25 de diciembre de 2006

Pecados reflexivos / pecados transitivos

Hace mu requetebién la Iglesia católica negándose a oficiar el funeral por el enfermo tetrapléjico italiano que solicitó la eutanasia. Hay que ser consecuentes o dicho en pópulo: o semos o no semos. Había expresado repetidamente y en público su deseo por acabar con su vida, algo que contradice la doctrina católica afirmó con dos purpurados cojones el portavoz del Vaticano. La vertiente REFLEXIVA del quinto mandamiento, no matarás. Pero como siempre nuestra Santa Madre Iglesia se queda corta, tonta de puro buena. Porque no debería ser tan blandengue y también negar el funeral católico a los trasgresores de la vertiente TRANSITIVA del mismo mandamiento. Especialmente a todos aquellos de sus fieles que lo hicieron en cantidades masivas, acompañándolo además con el aderezo de imaginativas torturas y tormentos. Pinochet, Videla o Franco, verbi gratia.

Y para llevar la consecuencia a su más alto grado y escarmentar a los listillos que profesan una religión católica prêt a porter, también debería negarle el funeral religioso a aquellos que hubieran confesado haber engañado a la naturaleza y a Dios Hacedor de Vida usando frecuentemente el preservativo, reflexiva o transitivamente. Y a los pajilleros, también en su doble vertiente reflexiva o transitiva. El sexto mandamiento también tiene derechos.

sábado, 23 de diciembre de 2006

El timo de la Memoria Histórica

En las últimas elecciones, lo confieso, voté socialista. Y probablemente las próximas vuelva también a hacerlo. Lo hago y lo hago cada vez con más asco y, desde luego, no convencido del todo de que haga bien. Pero la sola posibilidad de que las vuelva a ganar la carcunda clerical-gominosa, contaminada últimamente además por la sombra de la guerra ilegal y criminal en la que nos embarcó, y que gobernó el país durante 8 años me hace hacer de tripas corazón, taparme la nariz e introducir mi enmierdado voto en la urna.

Pero el rencor que he conseguido acumular desde el año 82 contra los socialistas no lo mitiga el hecho de que su alternativa hoy día sea un espanto perifascista y ultracatólico.
Los agravios que me ha infligido el PSOE a lo largo de su dilatado periodo de gobierno abarcan un amplio espectro que va desde la cobardía de no haber hecho nada por limar los dientes a la jauría eclesiástica cuando estaba en inmejorables condiciones de hacerlo, seguir financiándoles sus sectarias actividades con dinero público, no denunciar su obsceno coyundamiento con el régimen criminal anterior, no haber sacado adelante las leyes progresistas referentes al derecho al aborto, la eutanasia, la enseñanza igualitaria y pública, haber permitido que la corrupción campara por sus respetos en sus dominios, principalmente dentro de su propio cuerpo, hasta haber hecho uso del crimen de estado para fines que luego se revelaron estúpidos.
Pero sobre todas esas cosas lo que llevo peor es el nulo esfuerzo que hicieron siempre para rescatar cuando pudieron hacerlo para la causa de la libertad, la justicia y la razón el espíritu republicano que decían representar y que fue asesinado por los mayores de la derecha sociológica que representa el PP y escamoteado durante la Transición tal vez por necesidades coyunturales, pero desde luego de una manera vil y ofensiva para las víctimas del terror fascista impuesto por el régimen de Franco. Una vez pasado el peligro involucionista ya no había coartadas para no ejercer la justicia, para no llamar a las cosas y a los verdugos y a los saqueadores por su nombre, para seguir perpetuando los fusilamientos y los exilios esta vez de la memoria.
La derecha que enseguida se proclamó con pétrea faz demócrata de toda la vida si llegó a sufrir de remordimientos, remota posibilidad, se los curó en el confesionario en lugar de hacerlo en la esfera pública como exigía la higiene democrática. Ventajas de tener una religión tan comprensiva.
Por eso, la vergonzosa ley que acaban de sacar para tratar de cubrir el expediente de las demandas de justicia histórica que nos llevan debiendo desde hace 24 años, la ley de la Memoria Histórica, una Ley de Punto Final en toda regla, ha colmado todas mis expectativas negativas de que los socialistas puedan redimirse algún día, de que consigan salir de la desvergüenza, la cobardía y el entreguismo a los herederos de los criminales golpistas que asesinaron las esperanzas de España de convertirse en un país normal. Dos recientes textos de dos maestros del periodismo lo explican mucho mejor que lo estoy haciendo yo.
Copio una anotación del blog de Javier Ortiz y un trozo del artículo de Enrique Gil Calvo en El País de ayer titulado La memoria oculta.


Represaliado, sí, y a mucha honra

Dice el presidente del Gobierno, y su periódico de cámara se lo pone en grandes titulares, que la ley llamada «de la memoria histórica», que acaba de empezar su recorrido parlamentario, pretende «honrar a las víctimas de Franco».

Las víctimas de Franco no tenemos ninguna necesidad de que nadie nos honre. Estamos honradísimas de origen. Somos víctimas, sí señor, y a mucha honra. Para honrar a alguien se levanta un monumento, se erige una estatua o se coloca una placa en la esquina de una plaza. Las leyes no están para honrar, sino para regular derechos, marcar prohibiciones, establecer preceptos. Una ley cuyos efectos son –pretenden ser– «morales» no es una ley, sino un adorno.

Señor Rodríguez Zapatero: hágame un favor. Publique su leyecita en el Boletín Oficial del Estado, coja un ejemplar, arranque las páginas en las que salga impresa, haga un rollito con ellas... e introdúzcaselo por donde le quepa. Dará con ello plena satisfacción por lo menos a una víctima de Franco. A mí.

2006/12/16 Javier Ortiz (Apuntes del natural)

...Sin embargo, esto en la España actual es una utopía. Y no lo digo sólo porque Franco falleciese en la plenitud de su poder, abriendo un proceso de transición continuista que acabó por convalidar ex post la legitimidad sobrevenida de su ordenamiento jurídico, sino porque la derecha sociológica española, cómplice como fue de los crímenes de la dictadura franquista, jamás lo reconocerá en público así, y por tanto nunca podrá haber aquí verdadera reconciliación civil entre los herederos de víctimas y verdugos.

A su propia escala, el régimen de Franco fue tan criminal e injusto como el de Hitler en Alemania, o mejor dicho, como el de Petain en la Francia de Vichy, ya que no venció por sus propios medios sino con ayuda exterior. Como acaba de demostrar el historiador Götz Aly, el nazismo sobornó a los alemanes redistribuyendo entre ellos el botín de guerra (en cargos y bienes) expropiado a todos sus millones de víctimas. Y lo mismo hicieron Petain y Franco en Francia y España, consiguiendo así la aquiescencia y la colaboración de las clases medias y de la clase obrera superviviente.

No obstante, Hitler y Petain fueron derrotados por los aliados y tuvieron que abandonar el poder. En consecuencia, las memorias públicas de Alemania y Francia pasaron a estar presididas por la persecución de los verdugos, la condena de sus crímenes y la sacralización de sus víctimas. Pero en España no sucedió así. La dictadura criminal de Franco sobrevivió a la II Guerra Mundial, y aquí no hubo ningún vuelco de la memoria pública, que siguió dominada y controlada por los verdugos vencedores que excluían a sus víctimas vencidas con la complicidad de la clase media sobornada.

Aunque sí hubo un cambio de estilo muy significativo. A partir de 1945, la política de la memoria ejercida por el franquismo dio un giro hacia el encriptamiento, pasando a ocultar sus crímenes anteriores, de los que antes alardeaba con arrogancia, para encubrirlos en la clandestinidad. En privado, todo el mundo sabía quiénes eran los fusiladores y quiénes los beneficiarios del saqueo, que se habían lucrado con el botín de guerra en forma de bienes y cargos. Pero en público ya no se ostentaba ni se hacía alarde de ello. Al revés, se disimulaba para mantenerlo oculto, fingiendo una absoluta normalidad ciudadana. Así fue como durante treinta años se mantuvo en pie una comunidad incivil asentada sobre el crimen encubierto, el soborno cómplice y el cinismo político, que fingía no saber, pero lo sabía demasiado bien porque se beneficiaba de ello, que la paz de Franco era la paz del expolio, de los presidios y de los cementerios.

Ésa es la memoria oculta que habría que sacar a la luz, si queremos reconstruir nuestra memoria histórica para alcanzar la reconciliación civil. No tanto la memoria de las víctimas, ya bien conocida por las investigaciones históricas, como sobre todo la memoria de los verdugos y de sus cómplices encubridores, las clases medias y las derechas religiosas e institucionales que se lucraron colaborando con un régimen criminal. Ahora bien, lo malo es que esta memoria oculta de la derecha española es una memoria que se resiste a la confesión pública. Pues como se trata de una derecha católica, se cree absuelta con indulgencia tras su confesión privada. De ahí que no tenga necesidad de confesar en público su memoria culpable, y pueda desinteresarse de sus víctimas sin perder por ello su buena conciencia acomodaticia.

La memoria oculta
ENRIQUE GIL CALVO

El País 22/12/2006


Aunque sólo sea para darles un poco de porculo

FIRMA EN CONTRA DE LA LEY DE PUNTO FINAL ESPAÑOLA EN LA PÁGINA DE AMNISTÍA INTERNACIONAL

viernes, 22 de diciembre de 2006

CAJASUR sub Euruspiritu Sancto semper est

BANQUEROS CORDOBESES

Qué ciudad del orbe cristiano, y no cristiano, diría yo, puede jactarse de guardar los ahorros de sus ciudadanos en una caja de caudales vigilada directamente por Dios. Sólo Córdoba, la pía ciudad del Guadalquivir, cuenta entre sus bendiciones con ese privilegio, y con la prerrogativa especial de que los billetes salidos de sus cajeros automáticos conserven ese halo celestial de quien lo guarda, ese aroma parroquial, inciensado y cerúleo, de las manos de los curas.

Una impecable línea canónica argumental nos lleva a colegir que si la elección del Papa en el correspondiente Cónclave Vaticano se efectúa mediante una Inspiración Directa del Espíritu Santo, Secretario Perpetuo y Plenipotenciario del Superpresidente de la Empresa Católica, Dios Supremo Omnipotente, en el ánimo de los Cardenales Electores, la elección de los Obispos por parte de ese mismo Sumo Pontífice se efectúa por esa misma vía de Inspiración Espiritusantual. De manera que puede decirse que es el mismo Dedo de Dios el que, a manera de un rayo de luz que atravesara sin daño el cuerpo de los Purpurados intermediarios, señala en todo caso la idoneidad de cada cargo eclesiástico que en el mundo tiene asiento.

Así puede también colegirse que también el gobierno de la Caja de Ahorros CAJASUR, propiedad del Cabildo Catedralicio de la ciudad de Córdoba, participa sin lugar a dudas de dicha impecable línea canónica selectiva. Recientemente el prelado cordobés ha tenido que ejercer de cristalino intermediario y servir de Dedo Delegado para designar al nuevo Presidente de la Beatísima Institución Bancaria Cordobesa. Pero por si acaso y curándose en salud dada la importancia que para la economía de su Sede supone la dicha elección, nuestro mitrado pastor declaró a los medios de comunicación que había reforzado la inspiración del Alado Supersecretario Plenipotenciario consultando la decisión directamente con el propio Superpresidente, Dios Supremo Ominipotente, para que directamente le Soplara en la oreja el nombre del Servidor de la Causa de los Dineros Eclesiales que de los Ahorros de sus Fieles se alimentan.
De ello habrá que colegir subsecuentemente que la inversión de los tales Dineros en fines tan caritativos como financiar operaciones especuladoras con miras al encementamiento definitivo de los afortunadamente cada vez menos vacías riberas de nuestras costas o a la creación de miles de viviendas sociales adosadas en las, afortunadamente también, cada vez menos silvestres faldas de la sierra cordobesa, son directamente inspiradas por el mismo Hálito Celestial Euruspiritusantual que insufla Dios en su más querida Institución Terrena.

miércoles, 20 de diciembre de 2006

Antinavideños 2006

Como me hallo en estos días en un estado de suma apatía remito a mi distinguida clientela al post antinavideño del año pasado. No ha cambiado mucho. Solo la aparición de un nuevo supermegahiperdetestable CD de Villancicos Flamencos, esa espeluznante forma andaluza de la escatología musical, que amenaza hacerme vomitar todos los mantecados a que me obliguen a comer las convenciones sociales si me asalta por sorpresa.


Como he estado un tiempo alejado de la red, perdí la costumbre de regalar un texto cada mes para los escasísimos en cantidad, pero abundantísimos en calidad, paciencia y cariño, seguidores de esta bitácora. Hoy colgaré para subsanarlo una pequeña joya de la literatura antinavideña, que seguro os gustará, el relato de Heinrich Böll, No sólo en Navidad.

NO SÓLO EN NAVIDAD
NO SÓLO EN NAVIDAD...
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Urbanismo cordobés: papeles para un debate

  1. ELVIRA LINDO
  2. RAFAEL ARGULLOL
  3. HERNÁNDEZ-PEZZI
  4. TERESA ÁLVAREZ

domingo, 17 de diciembre de 2006

Imbeffirelli

Lo que siento por Franco Zeffirelli es una aversión casi patológica. Tal vez en el mundo del cine sólo lo supere en mi bilioso rincón de fobias el frigorizado Disney (Dios funda el bloque de hielo donde se conserva su maldito cuerpo, certera maldición del maestro Ferlosio), lo que ya le supone un gran honor.
Inenarrables horrores rezumantes de almibarada baba como Romeo y Julieta, Hermano sol, hermana luna, Hamlet y otras melifluas diarreas cursilantes no cierran solos la suma de los pecados que me ha cometido.
Y su adscripción al partido de ultraderecha Forza Italia, por la que es o era, senador, no es tampoco su broche dorado.
Lo que para mí supone un imperdonable desatino, un irresponsable extravío de la razón, lo que lo eleva al Panteón de los Grandes Imbéciles de la Humanidad es su condición de homosexual convicto, confeso y, al parecer, orgulloso, impúdicamente coyundada con su ardiente declaración de católico practicante, en un bucle paranoico masoquista del mismo calibre que si un judío alemán de preguerra se hubiera declarado nazi de corazón.

Pero no contento con haber colmado con creces mi humilde capacidad de aborrecimiento todavía se empeña más y remata una faena poniendo en suerte, lista para ser estoqueada, mi capacidad de comprensión, de amor y de tolerancia hacia todos los miembros del género humano, en estos días de entrañables prolegómenos prenavideños, declarando impasible en una reciente entrevista que

las mujeres más destacadas del siglo XX fueron, "sin ninguna duda", la madre Teresa de Calcuta, Coco Chanel, Maria Callas y Margaret Thatcher


Ya no me queda duda de que lo que pretende el viejo mamaracho es achicharrarme directamente el hígado.

martes, 12 de diciembre de 2006

Justicia natural, justicia poética

Ha muerto el sapo iscariote chileno. Púdrase su memoria.

Pinochet
Y para que la justicia natural fuera completa, en el Día de los Derechos Humanos, podrían encadenarse con él

su valedor yanqui y su amiguita británica

Henry Kissinger Margaret Thatcher










y ya de paso podría regalarnos la propinita de


Manuel Fraga
Y no que sólo ha propiciado que su hermana, la justicia poética, se lleve también a quien sólo fue responsable de torturarnos el gusto con el arma de su caspa

Lauren Postigo

lunes, 4 de diciembre de 2006

Raciones de culpa

Como Shulberg hay otros muchos miserables a los que habría que preguntar qué ven cuando se miran al espejo. Ahora que tantos se ceban en Gunter Grass, por haber cometido un pecado de adolescencia, habría que recordar que existen muchos reconocidos personajes públicos que no le llegan ni a la altura de la alpargata moral al escritor antifascista alemán y a los que nadie pide cuentas por acciones de una repugnante bajeza ética.

Dick Cheney Dick Cheney, el vicepresidente de los Estados Unidos fue uno de los 4 senadores republicanos que votaron en 1986 en contra de una moción solicitando una condena del apartheid en Sudáfrica y la liberación de Nelson Mandela, ya por entonces símbolo mundial de la lucha contra la injusticia de la discriminación racial, alegando que se trataba de un terrorista. Esa acción por sí sola debería bastar para enviarlo al infierno de la ignominia. Pero después se ha cubierto aún más de gloriosa mierda con sus mentiras sobre Irak y haber colaborado necesaria y eficazmente a que el mundo sea un lugar bastante peor que el que era cuando alcanzó el poder.

En España en los últimos tiempos se ha reavivado una polémica que plácidamente dormía bajo el piadoso manto de autoindulgencia con que la sociedad española se había arropado. Las responsabilidades en la instauración, colaboración y mantenimiento del brutal régimen surgido tras la derrota de la democracia por el fascismo en la guerra civil han comenzado a ser pedidas. Y se les está pidiendo no sólo a la Iglesia Católica, bendecidora criminal de los verdugos, y a los políticos compadres de los felones militares que la desencadenaron, sino también a una serie de personajes, escritores fundamentalmente, que habían sido higienizados asépticamente tras la instauración de la democracia, pero que colaboraron fehacientemente y vivieron en la comodidad que les proporcionó su villanía de servir con entusiasmo a la causa del fascismo. Algunos evolucionaron con el tiempo a posturas menos salvajes, pero nunca llegaron a mostrar un arrepentimiento sincero por el mal que habían ayudado a causar. En la cúspide se hallan todos los profesores, catedráticos y rectores universitarios que ocuparon los sillones, aún calientes, de sus compañeros fusilados o exiliados, casi siempre delatados por ellos mismos.

Comenzó Javier Marías acusando al buenísimo Aranguren de haberse aprovechado económicamente de su colaboración con el régimen, lo que desató una indignada reacción de sus familiares, amigos y discípulos. De la etapa de chivato y censor de Cela ya se sabe casi todo. Castilla del Pino sacó a colación a Ridruejo, Laín Entralgo y Luis Rosales. Y últimamente Suso de Toro hacía lo propio con Torrente Ballester, en un magnífico artículo titulado Ración de Cebollas .

Habrá quien diga que fueron hijos de su tiempo y que no está bien remover la basura que todo el mundo acumuló en aquellos ignominiosos años, pero, como dijo en su momento Javier Marías, todos tuvieron la misma oportunidad de ser o de no ser miserables, de colaborar o de no colaborar, de aprovecharse de la fangosa situación o de no hacerlo. Y hubo muchos otros que no lo hicieron. Por pura decencia ética o incluso estética. Fueron depurados, exiliados y enviados a las mazmorras del olvido. Se les prohibió ejercer la enseñanza u otros trabajos acordes con sus facultades intelectuales, publicar o tan siquiera salir a la calle. Sus nombres sólo perviven en el recuerdo de sus familiares.

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Por justicia histórica y por respeto a sus vidas decentes no se les puede meter en el mismo saco de la memoria.

ADDENDUM del domingo 10 de diciembre:

Acabo de leer en el Babelia de ayer un artículo de José Lázaro titulado Pedir perdón, aunque sea póstumo en el que saca la cara por Laín (como un enésimo valedor suyo). En él rectifica una afirmación de Isaac Rosa, el magnífico y prometedor novelista sevillano, que vertió en un artículo también del Babelia publicado en el número del 14 de octubre pasado, LOS ESPINAZOS CURVOS DE LA DICTADURA, en el marco de un debate sobre LA RESPONSABILIDAD DE LOS INTELECTUALES. Como en esas fechas yo estaba disfrutando de las delicias brasileñas no pude leerlo en su momento. Lo busco y doy los enlaces por su relación con el tema de este post.

ADDENDUM del sábado 23 de diciembre: En el Babelia de hoy Isaac Rosa da cumplida respuesta a José Lázaro a su defensa de Laín y nos ofrece unas vívidas pinceladas de la miseria moral que debió reinar en la Universidad española de la inmediata posguerra, en un documentado artículo titulado Árboles que dejan ver el bosque.

domingo, 3 de diciembre de 2006

DELATORES

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Cómo se verá a sí mismo ese anciano que se contempla en un espejo. ¿Se sentirá orgulloso? Considerará que el peso de sus buenas acciones ha superado o al menos se habrá equilibrado con las malas? Todo el mundo tiene mecanismos para lograr esa superación o equilibrio, pero me imagino que ajustarlos debe ser a veces difícil. El anciano que se mira al espejo en un momento de su vida se comportó como un perfecto miserable. Se llama Budd Schulberg y es uno de los mejores guionistas con que ha contado el cine de Hollywood en toda su historia. De su pluma salió el guión de La ley del silencio entre otros muchos. El director de esa película, Elia Kazan, como muchos otros, también se portó en la misma circunstancia como un perfecto miserable. Ambos delataron a algunos de sus camaradas de militancia política en el siniestro Comité de Actividades Antiamericanas del senador MacCarthy. Algunos de esos camaradas fueron a parar a la cárcel, otros vieron arruinadas sus carreras al ser incluidos en una lista negra. Ninguno de los dos se arrepintió nunca. Aunque Schulberg balbuceó torpes excusas en una entrevista que le hicieron recientemente para El País. Por eso sería interesante alcanzar a saber qué contiene esa automirada ante el espejo que se hizo expresamente para ella.

En las mismas circunstancias, ante el mismo tribunal, Dashiell Hammet, el gran novelista, mantuvo la siguiente conversación con los miembros que le inquirían:

TRIBUNAL: Si usted se negara a cooperar, estaría demostrando desprecio por este Tribunal.
HAMMET: No me alcanzan las palabras para decir todo el desprecio que siento por este Tribunal.

Hammet fue a la cárcel por ello. Pero tal vez nunca sintió la necesidad de mirarse de esa forma ante ningún espejo.

Orson Welles dijo de aquellas circunstancias: En la Europa ocupada por los nazis algunos se convirtieron en delatores para salvar su vida, en Hollywood lo hicieron para salvar sus piscinas.

viernes, 1 de diciembre de 2006

El sintapismo tiene cura

Las ciudades españolas aparte de dividirse en del norte y del sur, costeras o de interior, frescas o calurosas se dividen también en contapistas y sintapistas. Las ciudades de la mitad normal (contapista) de España, independientemente de su situación geográfica, permanecen perfectamente sanas y sus habitantes cuentan con un plus extra de felicidad con el que no cuentan sus hermanas afectadas de sintapismo.

El sintapismo, también conocido como apalosequismo, está perfectamente diagnosticado como una desagradable patología social, un grave desarreglo moral, que afecta a las ciudades cuyos hosteleros, fruto de una mórbida e irresistible codicia de origen vírico que corroe sus entrañas, se ven impelidos a escamotear sistemáticamente la tapita a la que sus clientes tienen derecho cuando solicitan les sea servida una caña o un vino en sus mostradores. El efecto directo y primario se traduce en una quiebra dolorosa de la civilidad que produce frustración, pérdida de confianza y estrés por expectativas insatisfechas. Lo más notable de ese padecimiento es que se da endémicamente en ciudades completas, no habiéndose descrito ningún caso de coexistencia de sintapismo y estado normal en ninguna de ellas. Ello parece deberse a que el virus de la codicia se contagia por los conductos parasimpáticos que unen las cajas registradoras de las tabernas, bares y cafeterías de cada lugar y a la empatía que el tintineo del peculio produce en sus propietarios.

A veces se han descrito principios de infección en ciudades sanas, caso de Granada, cuyos hosteleros sufrieron hace unos años un virulento ataque del virus que les llevó durante un tiempo a eliminar unánimemente las tapas en casi toda la ciudad, afortunadamente atajado por la rápida reacción de la alarmada clientela que los vacunó con unas efectivas dosis de choque de buen boicot homologado.

Pero en las ciudades donde el sintapismo campa tradicionalmente por sus respetos la curación se muestra bastante más resistente. Y las reacciones están perfectamente estudiadas. Cuando algunos clientes más concienciados del problema o que han viajado a la zona normal tratan de hacer entrar en razón sanitaria a cualquier tabernero consumido por el mal reciben siempre la encogida de hombros característica del síndrome, en casos de sintomatología estándar o un grosero exabrupto en los casos más agudos.

Es necesaria la concienciación de toda la sociedad de este gravísimo problema toda vez que de él depende la salvación de la imprescindible corriente de simpatía tabernero-cliente para el buen funcionamiento del segmento de ocio de la vida de las gentes de bien y por la salvación de los propios taberneros infectados que se cuecen como albóndigas descarnadas en la negra marmita de la codicia.

Por su propio bien y por la dosis extra de felicidad que instala en los corazones de las gentes tan sabia costumbre, haz saber a tu tabernero que tiene que ponerte tapa. Unas aceitunas, unas patatitas, una lonchita de serrano, una ruedecita de chorizo... Algo que propicie el enternecedor intercambio de miradas de cariño que esa relación se merece.



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TAPAS

martes, 28 de noviembre de 2006

Tauromaquia, erecciones y la lidia del Leviatán

Llego a la Filmoteca, pregunto en recepción y me direccionan de vuelta al patio donde una puerta da a una sala que debió ser una antigua capilla y en la que yo nunca había estado antes. Otra conferenciante esta terminando de explicar con diapositivas las relaciones entre eros y los toros a través de la arqueología. Me arrepiento de no haber venido antes. 15 minutos después Gil Calvo comienza su charla: La lidia del Leviatán.

Mi sociólogo de cabecera comenzó considerando la tauromaquia como un símbolo de la presencia de la virilidad, una representación de la lucha del hombre por conseguir, mantener y hacer triunfar la erección de su miembro. El miembro sería el toro, que se presenta así como autónomo del propio cuerpo, fuera de él, incontrolable por su propio dueño. Representa así la fuerza ciega de la naturaleza contra la que hay que luchar hasta que se doblegue a la voluntad del macho y le proporcione el triunfo. La embestida del toro sería la erección, condición sine qua non hay triunfo, no hay orgasmo. Así, la faena del torero no sería sino el conjunto de maniobras necesarias para conseguirlo. El carácter circular y rítmico de la faena: capotazos, carreras, cambios de ritmo, le llevan a considerarla una representación del coito o la masturbación, o de la vagina o la mano que propician la consecución de la finalidad de la sexualidad masculina: la eyaculación, el derramamiento del toro en la arena tras la estocada. Como con cada erección, la consecución de la embestida no está garantizada. Si el toro sale manso, no hay buena embestida, no hay triunfo. Si no hay una buena erección, hay frustración, hay gatillazo.

Seguidamente pasó a desarrollar su teoría fundamental sobre el carácter propio de la simbolización de la lucha política (y de la lucha política misma), la lucha por el poder, en el ámbito ibérico (más que latino), en relación con los países de nuestro entorno.

Su fuente de inspiración la situó en el libro de Norbert Elias, Deporte y ocio en el proceso de la civilización. En él, el sociólogo polaco coloca el origen del deporte moderno en la necesidad de simbolización y ritualización de la nueva concepción de la lucha política en la Inglaterra de fines del siglo XVIII. Justo en ese siglo y en relación con la disolución del Antiguo Régimen surge el parlamentarismo moderno, que se caracteriza por la lucha por el poder entre caballeros que tienen que atenerse a unas reglas para garantizar el juego limpio (fair play). Su ritualización es el deporte, que se convierte así en el aliviadero, por su función especular propiamente lúdica, de las tensiones inherentes a las batallas políticas. Los deportistas, al igual que los políticos parlamentarios, luchan por la victoria final, por el poder, de una manera limpia, guardando siempre las maneras y cumpliendo estrictamente las normas del reglamento.

En el ámbito ibérico, según Gil Calvo, las mismas circunstancias históricas dan lugar a una versión de la ritualización de la lucha por el poder radicalmente diferentes. La idiosincrasia ibérica (española y portuguesa) en materia de lucha política, como defiende en su reciente libro La ideología española (aún lo tengo pendiente de leer), se caracteriza por el incivismo y la espectacularidad, la dramatización extrema, el sectarismo y las tendencias destructivas. Una idiosincrasia de raíces quevedescas cuyas hojas siguen verdes hoy día.

Y el espectáculo taurino es su representación más fiel. Fiesta nacional lo llaman, consecuentemente. Según Gil Calvo el toro es el poder absoluto, la fuerza arrasadora, la tiranía monstruosa a la que el héroe se enfrenta desde la debilidad extrema. Un héroe alfeñique en su fortaleza, pero armado de una fina astucia y una acerada capacidad conspiratoria que le lleva siempre a la victoria en esa desigual lucha por el poder. Los ejemplos que puso fueron muy elocuentes, porque abarcan a todo el espectro político del tablero hispano. Guerrilleros de 1808, liberales de 1823, la Iglesia, los anticlericales, comunistas, falangistas... Derechas e izquierdas, revolucionarios y contras, ultras y centristas, nacionalistas y centralistas... Todos se consideran héroes, toreros, débiles Davides vestidos de luces que se enfrentan a enormes Goliathes negros armados de cornamentas mortales y a los que es preciso destruir. La tauromaquia sería así una simbolización de la lucha por la libertad, en contraposición a la galaxia deportiva anglosajona que lo sería de la búsqueda de la civilidad.

Estando como estoy de acuerdo con él en la mayor parte de sus exposiciones, no acabo de sentirme identificado con la medulita del significado simbólico de la lucha taurómaca. Para mí la lucha del torero con el toro no simboliza tanto la lucha del héroe alfeñique contra el monstruo absolutista por la libertad con la sola ayuda de la muleta de su inteligencia como la del pinturero monarca o detentador fino del poder contra el monstruo amorfo, negro, enorme, pero irracional y medio ciego, que es el pueblo, la masa informe y terrible que debe ser conducida mediante el engaño al terreno propicio de las tablas para ser debidamente castigada, dominada, y puesta en suerte para el sacrificio supremo: la estocada que hará triunfar el poder del torero-monarca, el matador-político que se hace con la gloria de la arena y la bolsa de la taquilla.

Pero también puede ser que mi disidencia con el maestro Gil Calvo responda a prejuicios profundos que afectan a mi visión de las cosas. A que me cuesta admitir algún valor positivo en una manifestación intolerable como es la fiesta de los toros, cosa que afirmo desde mi anticasticismo militante, que me coloca consecuentemente en los mismos parámetros de idiosincrasia ibérica que él está denunciando.

domingo, 26 de noviembre de 2006

El PUENTE ROMANO (II)

Esta mañana por fin he visto el video explicativo de las obras del Puente Romano y su entorno en el palomar-mirador de madera que hay detrás de la Calahorra, gemelo del de la Ribera. Y me ha impresionado. Tal vez yo sea un blandito y un mal cordobés, porque contrariamente (al parecer) a la mayoría de mis paisanos, a mi me gusta mucho lo que están haciendo. Una reconstrucción por ordenador detallada de cómo se quedará el puente y toda la zona colindante (Ribera, Puerta del Puente y Calahorra) promete un acabado precioso. Bueno, en realidad la polémica parece circunscribirse sólo al tipo de pavimentación que colocarán en el puente. El asunto del granito rosa. Lo demás, la eliminación, junto con el acerado, de los horrorosos pretiles actuales y su sustitución por unos nuevos, el rebaje del pavimento para alcanzar la misma cota (original) que la Puerta del Puente, la puesta en valor de los bajos de la Calahorra y su entorno, etc. Una obra faraónica a cargo de la Junta de Andalucía que supone una ingente inversión que no creo que ninguna otra ciudad esté recibiendo.

Pues nada, el granito rosa del pavimento es lo único que la gente parece ver. Tras la visita nos acercamos a la puerta de la Calahorra desde la que, a través de las rejas que cierran las obras, se ven apiladas en el puente las losas de granito rosa, listas para ser colocadas. Estamos C. y yo solos y comentamos el asunto. De pronto notamos que algunas personas se han acercado y que parecen atender a nuestra conversación. Una señora me pregunta:

- Perdone, ¿esas son las losas que van a colocar?
- Si -le contesto-, esas son.
- ¡Que horror! Al final se acabarán cargando el Puente Romano.

Y se ensarzan en una conversación en la que todos se cargan de razón y consideran que su puente romano va a ser destrozado por los vándalos de la Junta. Me siento con fuerzas para polemizar.

- Pues a mí me gustan.
- ¿Que le gustan? Pero si parecen de encimera de cocina.
- Bueno, supongo que con el uso no parecerán tan nuevos. Además habrá que verlas combinando con los pretiles nuevos.
- ¿Pretiles nuevos? ¿Que van a quitar también los pretiles?
- Si, señora, y los sustituirán por otros más simples y uniformes.
- ¡Pero bueno!, si los pretiles llevan siglos ahí...
- Perdone señora, pero son de este siglo, como el acerado y los adoquines. Todo ello se colocó cuando los coches empezaron a pasar por él.
- Bueno, pues yo creo que limpiando la piedra de los pretiles se quedarían bien.
- Es una cuestión de opiniones. Yo los prefiero nuevos. Y el arquitecto parece que también. Lo mismo que el suelo de granito rosa
- Bueno es si que es un crimen, de dónde lo han sacado.
- ¿Usted no ha visto nunca el granito rosa?
- Claro, en las encimeras de las cocinas.
- Ya. Mire a sus pies. ¿Ve los adoquines que está pisando? Son granito rosa.

La señora y sus acompañantes miran el suelo y se quedan un poco perplejos. Pero desde luego no van a convencerse. Un señor me espeta con cara de listillo.

- Bueno pero lo que van a poner no son adoquines, sino losas.
- Ya, y ¿quién dice que tengan que ser adoquines? Los adoquines son modernos también. Además losas de granito rosa las tienen en todas las calles antiguas de Córdoba. Esas losas de granito rosa de las aceras de las calles empedradas. El granito rosa es la piedra de Córdoba junto con la caliza amarilla. Así que no sé por qué el suelo del puente no va a ir de lo mismo.

Otra señora me espeta:

- Pero las calzadas romanas no eran así. Y por aquí lo que pasaba era una calzada romana.
- ¿Sabe donde hay una calzada romana en Córdoba?
- En lo del AVE ¿no?
- No, junto a la tumba romana de la Puerta Gallegos. Y las losas son de granito rosa. Y desde luego el puente de romano ya no tiene nada.
- Pues a mí me parece que se van a cargar el puente.
- Pues está usted en su derecho. Pero a mí me gusta y lo que me parece es que se va a quedar de dulce. Buenos días.
- Adios, buenos días.

Esto es una trascripción casi exacta de una conversación real. No se trata de un montaje didáctico. Aunque lo parezca.

Cuando nos íbamos le comento a C. que esa misma mañana había leído una cita del filósofo Locke en la que afirma que no nos debe asustar la gran cantidad de personas que sustentan opiniones equivocadas, porque en su mayoría no las sustentan, sino que las repiten.

Lo que está claro es que para que la gente repita y repita una cosa tiene que haber un emisor primigenio. Y en este caso las ondas han partido de altavoces políticos interesados. Yo no sé muy bien cual ha sido el origen exacto pero parece que todo proviene del berrinche del Ayuntamiento porque la Junta la está obligando a cumplir la ley en los casos de las naves ilegales de Sandokán y de las urbanizaciones ilegales en el entorno protegido de Medina Azahara. Hasta ahora habían estado calladitos. Cuando les han pisado el callo es cuando han chillado. Me parece de un morro infinito que Rosa Aguilar venga ahora con el cuento de que ellos no han tenido nada que ver en el asunto y que a ella no le gusta el granito rosa. Lo sabía desde que sólo era un proyecto. Al final es la Junta la que está haciendo más por que esta ciudad sea la Capital Cultural esa de 2016 que el propio Ayuntamiento, al que se le debería caer la cara de vergüenza viendo el deterioro insoportables de algunas zonas del casco antiguo.

Y lo dice un votante de Izquierda Unida al que los socialistas siempre le han dado un poco de repelús.



DOCUMENTOS PARA EL DEBATE:

- INFORMES DE LA DELEGACIÓN PROVINCIAL DE CULTURA (ABC)

sábado, 25 de noviembre de 2006

Warhol en Córdoba

Ayer tarde completa:

Suavísima llovizna y oferta inigualable.

En la Sala Museísticas Cajasur lleva desde hace un mes celebrándose (¿se dice así?) una exposición de trabajos de Andy Warhol. El que sea en esa sala de la Banca Episcopal es sumamente excitante. Esa sala, la mejor de la ciudad, ha servido desde tiempo inmemorial para que la mayor oferta de exposiciones de esta ciudad corresponda a la mugrienta tradición iconográfica escatológica católica barroca. Desde que se fue el Gran Sebón parece que ha entrado algo de aire fresco. Yo de todas formas no me confío. Warhol es aséptico. En otro lugar hablé de la catadura estética de esta gente.

Lo que son las cosas. Hace 20 años el anuncio de un evento como ese me hubiera llevado a un estado, aparte de incredulidad, de inimaginable excitación. No digo que me hubiera colocado en la puerta diez horas antes de la inauguración, a manera de esos hinchas de fútbol que lo hacen en la taquilla de su estadio, pero desde luego me hubiera atracado de arte pop el primer día. En cambio, a estas alturas, si me descuido se me pasa el increíble evento. Sabía de la exposición desde el principio pero lo fui dejando hasta que conseguí olvidarlo. Ya es una especie de reto que tienen mis neuronas con mi voluntad. Si mi voluntad no anda espabilada, mis neuronas se deshacen de mis deseos como una esposa profesional de los vaqueros sentimentales de su marido.

Suerte que tuve de que a Elena Medel (1) se le ocurriera (o le encargaran) cronificar el evento en las páginas de El País. ¡¡¡y cuatro días antes de la clausura!!! Ahora que lo pienso es realmente increíble que durante casi un mes de lecturas diarias de la prensa local digital no volviera a tener noticias de la exposición. Bueno, pues lo dicho: en El País Andalucía, la joven poeta cordobesa (creo que le jode infinito que la llamen así, pero hoy yo seré un esclavo de las convenciones croniquiles) se lamentaba amargamente de la soledad del arte, sobre todo del arte pop, en esta Córdoba del granito rosa, el sábado pasado.

Me pasó lo mismo cuando en una época en que en la dirección del Festival de la Guitarra dominaron mentes lisérgicas, vinieron a esta perdida ciudad John Mayall, Pat Metheny, Durruti Column, B.B. King (la primera y fundadora vez) o Dr. Feelgood. Me pilló ya descreído. Y fui ya sin fe. Por pura inercia sentimental. Hasta las entradas, esas reliquias, tendría que ponerme a buscarlas por los cajones...

Lo dicho. En las dos salas que la Banca de los Curas Capones tiene en Córdoba han colgado una serie de obras del padre del arte pop, cuya cumbre artística fue su propia firma. Una exposición aburrida como toda exposición de Warhol que se precie. De todas formas casi sentí un conato de emoción ante el (supuesto) original del plátano del disco de la Velvet y un ejemplar de la carátula del disco firmado por todos los protagonistas: Cale, Nico, Reed y el propio Warhol. Ante él me vino a la cabeza mis largas tardes de adoración religiosa por la canción Sister Ray del White light/white heat y la exitación irresponsable que despertaba en mis adolescentes gónadas la voz de hielo de Nico. Ceremonias masoquistas de 30 ó 40 audiciones en plena etapa de angustia postadolescente. Todavía no había porros, así que todo ocurría a palo seco, o con ayuda de alguna cerveza. También estaba la portada de los Rollings de la cremallera. Firmada por todos. También me trajo recuerdos no tanto personales como de otros tiempos. El disco de la cremallera. Hay qué ver...

Campanazo en la conciencia, reproche a las neuronas y ajuste de programa.

Había leído así mismo no sé donde que se celebra por estos días también en Córdoba (¡Quien te ha visto y quien te ve!) un Congreso Internacional Taurino con el subtítulo de UROS Y EROS (Erotismo y Tauromaquia). Bueno no hay que dejarse llevar por el pánico. Igual hay algo interesante. Leo en la prensa que viene Fernando Arrabal, ese perfecto imbécil, como estrella del Congreso. Bien empezamos... Luego, muchos nombres desconocidos... Y Enrique Gil Calvo. Mi sociólogo de cabecera. Ando fascinado estos días leyendo su Máscaras de la masculinidad. Me paso algún tiempo en la red tratando de conseguir el programa completo. Nada. Pero, como actividad paralela, hay una especie de performance: el domingo a las doce de la mañana en la Corredera, toreros consagrados darán una clase de toreo de salón a los alumnos de la Escuela de Tauromaquia. Decido asistir como colofón a mi paseo por las obras del puente, con la cámara, por si capturo alguna instantánea interesante de la inquietante actividad.
Asisto a un espectáculo lamentable. Unos engominados chavalones enseñan a unos niños a manejar los trastos de torturar y matar toros. Me rodean señoras de mecha y oro, chaquetones de guata verde, alguna gorrilla cortijera... Una chica china reparte folletos y así me entero de que Gil Calvo hablará el viernes 24, como cierre del Congreso, en la Filmoteca de Andalucía. La lidia del Leviatán se titula la conferencia.Tras recorrer en solitario las dos salas de la exposición de Warhol me encamino a la filmoteca, bajo la finísima lluvia a escuchar al maestro Gil Calvo. Pero eso lo cuento mañana.

(1) Elena Medel confunde, en su artículo de El País, supongo que por un lapsus, el Cementerio de la Fuensanta con el de la Salud. La gracia de la contradicción de la que habla está en eso precisamente. Pío Baroja en La feria de los discretos lo usaba sumándolo a otros dos conocidos lugares de antíteticos nombres:

En Córdoba la Verdad está en el Campo, la Salud en el Cementerio y la Caridad en El Potro.

Se refiere al Barrio de El Campo de la Verdad, al Cementerio de la Salud y al Hospital de la Caridad, que está en la Plaza del Potro (jugando con el doble sentido de la palabra potro: equino y de torturar).

En una actualización del chiste se han sustituido por los de la ONCE está en Vistalegre y Alcohólicos Anónimos en Los Olivos Borrachos, que son los que recoge la poeta cordobesa. (VOLVER)

jueves, 23 de noviembre de 2006

EL PUENTE ROMANO (I)

Menuda tenemos liada en Córdoba con la futura pavimentación en granito rosa del Puente Romano. Aunque he querido estar informado, no lo he conseguido del todo, al menos no he conseguido recabar suficiente información como para poder formarme una opinión.
Pero prometo no cejar hasta conseguirlo. Para los que quieran hacerse una idea de por dónde van las cosas les recomiendo que visiten el foro de la magnífica página CALLEJA DE LAS FLORES, en las que destacan las voces del moderador, Calleja y de David. Este último, particularmente, suele clavar en sus comentarios acertadísimos análisis y sensatas opiniones que lo convierten en la verdadera sal del debate.

Y como el tema me va a dar para varios posts, antes de nada tengo que hacer unas confesiones que servirán a mis improbables lectores cordobeses para ubicarme como consumidor de obras públicas. Dadas las controversias que han amenizado en los últimos años la vida de los ciudadanos amenizables con ese tipo de consumo, yo me coloco entre los raritos. O sea, aquellos que solemos discrepar de los gustos mayoritarios de la población, o al menos de los de los esforzados escribidores de Cartas al Director de los diferentes medios locales.

A mí me encantó desde primera hora que cubrieran el entrañablemente mugriento enladrillado de la Corredera. También me gustó la intervención general en toda la plaza, incluidas las farolas. Supongo que a mucha gente le hubieran gustado más las farolas isabelinas que le dan un aire kitschilón a la Ribera. Pero a mí me parece que las que colocaron tienen la virtud de que no se ven, bueno, a no ser que nos las muestre con el dedo bien tieso cualquiera de sus detractores. Son altísimas y cumplen perfectamente con la misión de separar limpia y etéreamente los dos espacios dispares de la plaza: la calzada frente al mercado y la explanada principal. De noche, además, esa misión la cumplen de una manera encantada, con la creación de una pantalla de luz delicada, transparente.

Soy de los que consideran que fue una suerte que se llevaran el puente de Calatrava, aunque fuera a una ciudad tan querida por mí como Mérida, que por otra parte no era el puente que ganó el concurso original, sino el que luego se puso, aunque ya nadie lo recuerde y se suela cambiar el orden histórico de los hechos. Y soy de los que gustan del actual puente de Miraflores, aunque lo hubiera preferido con su diseño original, completamente recto, que impidieron las normas de la CHG.

Por gustarme me gustan hasta los chorrillos esos de las Tendillas. Aunque me gustaría verle la jeta al tipo responsable de los materiales utilizados para la remodelación total de la plaza, que hay que cambiar cada 6 meses.

Me parecen de maravilla las intervenciones de las orillas del río y los parques adyacentes y soy un consumidor agradecido de su belleza, comodidad y frescura.

Y me pareció una monstruosidad el afortunadamente abortado proyecto de la Torre Prasa y me encantó escuchar las destemplados graznidos insultantes de muchos de sus frustrados defensores acusándome de cateto y cordobita, particularmente la de la joven promesa de las letras cordobesas, desabrido hilvanador de pelicogidos tropos, el triplemente acentuado Joaquín Pérez Azaústre.


CONTINUARÁ...

miércoles, 22 de noviembre de 2006

Cáceres

Ya dije el otro día que me gustaba Cáceres. Que siempre que la visitaba la disfrutaba sensatamente, despacio y con mimo. Pero un tipo berrinchoso como yo, que a algunos de vosotros, improbables lectores, incluso sé que os hago gracia, no podía dejar de encontrar ciertos elementos que consiguieran, piadosamente, ponerme del hígado. Debe ser mi innata, y dañina según algunos, capacidad para encontrar la miseria en los elementos más aparentemente inocentes de la realidad, a veces, como sabéis, con más razón que un santo, aunque otras bordee peligrosamente una insana paranoia de tintes maniaco-persecutorios. En fin, que no todo son ricas tapas de ibérico, dorado patrimonio histórico y afabilidad de sus gentes, en la bonita ciudad del maestro Solano.



El primer oprobio que me inflige la ciudad está en su plaza más hermosa, la plaza de Santa María, en el muro principal de cuya concatedral luce con toda la desfachatez de la mafia católico-franquista el nombre grabado en piedra del ajopringoso fascismo español, ese nombre de pila que impuso como rotundo anagrama la sospechosa camaradería del falangismo español de su jefe y novio ideológico prematura y, tal vez afortunadamente, muerto en los primeros días de la matanza que ellos mismos organizaron. JOSÉ ANTONIO. Una vergüenza grabada en piedra centenaria, que los sinvergüenzas de los curas mantienen con sus dos cojones hueros en su afrenta permanente a la democracia.

Un poco más afuera del casco medieval, contra el muro centenario de otra de sus iglesias, la misma eclesiástica casta capona, aliada esta vez con la carcunda cofrade, ha mandado colocar un espeluznante motivo escultórico que representa lo más siniestro de la superstición católica, antiracionalista y represiva, un tributo a la iconografía inquisitorial, un homenaje a la escatología más pedorra y asquerosa del catolicismo carpetovetónico. Un... un... un... ¡Uf, qué descansao me quedao! Pero ved, ved...


Por otra parte me gustaría saber quién fue el responsable de la otra escultura que se levanta en el centro de la misma plaza. Y si su colocación fue un intento de contrarrestar la siniestra catadura del conjunto nazareno de enfrente con una imagen representativa de la ilustración y la luz de la razón representada por esa vendedora de periódicos que vocea su mercancía para abrir las mentes de los ciudadanos con la información libre y fresca de la libertad de opinión.

A los cacereños no comulgantes con la estética antiilustrada les diría que en todas partes cuecen habas independientemente del color politico de la olla. En Córdoba, con un ayuntamiento de Izquierda Unida, presidido por Rosa Aguilar, se nos afrentó, por cuenta del mismo Consistorio, a los votantes naturales de la izquierda laica y progresista con la colocación de un espantoso aparador dramático-semanasantero, de un gusto deplorable y una simbología atroz, en pleno centro de la ciudad. Tras múltiples protestas, en las que por supuesto participé entusiásticamente, consistentes en organizar cada domingo un minuto de la risa, para cachondearnos in situ de la horrible escultura, sólo conseguimos que la cambiaran de sitio y la arrimaran al muro de una iglesia. Todo para contentar al poderoso lobby casposo-cofrade de la ciudad.

martes, 21 de noviembre de 2006

SINIESTRO VÍCTOR HAREL

Victor Harel, el torvo individuo que se gana la vida como embajador del estado de Israel en España, vuelve a insultarnos a los lectores de El País, a la periodista Maruja Torres y a todos los que consideramos que representa al gobierno que viola sistemáticamente los derechos humanos de los ciudadanos árabes a los que domina, a los que aplica normas, reglas y leyes de tinte inequívocamente racistas, y a los que de vez en cuando asesina indiscriminadamente, llamándonos antisemitas. El señor Harel se destapa así como un ser profundamente imbécil o impecablemente ruin, porque en lugar de utilizar argumentos racionales para debatir actuaciones del gobierno israelí que medio mundo considera intolerables sólo utiliza para defenderlas el mismo espantajo fantasmagórico de siempre, un comodín vil y rastrero que ya sólo les sirve como inútil cortina de humo para esconder sus criminales políticas racistas.
Menos mal que alguien le contesta en estos mismos términos hoy en el mismo periódico.

domingo, 19 de noviembre de 2006

TAPAS

El fin de semana pasado tuve que ir a Cáceres. Me gusta esa ciudad y no únicamente por el casco antiguo que le da fama. Tiene algo de especial la forma en que la gente se relaciona... Tal vez sea porque no vivo allí, claro. Bueno, y sobre todo tiene que en los bares ponen tapa. Tapa en condiciones. No dos aceitunitas, ni un puñado de kikos. Tapa. Algo que, viniendo de una ciudad como Córdoba que cuenta con el gremio de hostelería más tacaño / agarrado / gurrumino / rata (táchese lo que no proceda, o sea nada) del hemisferio noroccidental, es mucho de agradecer. Senequismo lo llaman. Ya te digo... En Cáceres te ponen una tapa al pedir una caña por la que en Córdoba te clavan 2 euros como dos banderillas toreras. Y en Córdoba no sólo la pagas, sino que encima te la ponen con cara de senequista, esa acrisolada versión cordobesa de la mala follá, cuya fama se la llevan los granaínos, que por lo menos sí que te ponen tapa gratis con la caña. Como si en ello les fuera el jugarse el estoicismo que caracteriza a esta ciudad. Córdoba se mantiene estoica, sin tapas gratis, para endurecer el espíritu del usuario de la taberna cordobesa, ese templo de la templanza, ese santuario del palosequismo montillista. Manolete te vigila con su cara de vinagre para que no te excedas, forastero.



RELACIONADO CON:

El SINTAPISMO tiene cura

CÁCERES

sábado, 18 de noviembre de 2006

Los documentos secretos del Sáhara

De rebote, leyendo una noticia sobre un reclamante de ayuda por un atentado terrorista ocurrido en el Sáhara Occidental en 1975, me entero de algo espeluznante:

Casi todos los papeles del Sáhara están

clasificados como secretos hasta 2026

Me parece increíble que nadie exija que esos papeles se hagan públicos inmediatamente. Que el pueblo soberano no tenga la posibilidad de llegar a saber con la adecuada justeza a través de esos documentos la verdad de lo que pasó en aquel lugar durante aquellos años. Que no pueda calibrar con exactitud la cobardía del Ejército Español, el portador de las armas de aquella banda armada que secuestró a todo el país durante más de 40 años, y de los políticos podridos del momento, que perpetraron la ignominia de entregar en manos del Ejército Marroquí a los ciudadanos saharauis a los que habían prometido inequívocamente conceder la independencia.
Como sospechamos que aquello respondió a una orden directa de Estados Unidos al régimen de Franco, no podemos menos que sospechar que la tal clasificación de las pruebas se deba a la misma orden.
Que los políticos socialistas que nos gobiernan la sigan cumpliendo dice mucho de su carácter y de lo que están comprometidos con la razonabilidad democrática.

¡¡¡Himno al Deporte Bulajanceño!!!


Del mundo del deporte no cabe esperar mucho fósforo neuronal, pero incluso en la estupidez hay grados...

Por si alguien albergaba alguna duda

Más tonta, ... donde las hacen. Paz Vega, la chica del chocolate, el timo-actriz más importante del siglo XXI tras Elsa Pataky (su alter ego rubio y helado) lo tiene claro:


Si es que de donde no hay, no se puede sacar...

viernes, 17 de noviembre de 2006

Socialistas cobardes

Paso buena parte de la mañana al sol leyendo el periódico. Aprovecho que el sol ha salido después del día de ayer en que no paró de llover ni un sólo minuto. Me gusta tomar el sol en otoño y, además, me veo en la obligación de hacerlo si quiero mantener el precioso tono dorado que he traído de las playas brasileñas.

La pandilla de cagachirles socialistas que nos gobiernan consiguen aún de vez en cuando enfurecerme y hacerme regurgitar todas las bilis que desde el año 82 me han agriado el carácter por su culpa. Y Moratinos a la cabeza. Qué clase de cretinismo político puede llevar al bocafloja ese a traer de su mano a España con todos los honores a Teodoro Obiang_Nguema por mucho petróleo que pueda hacerle ganar a Repsol el más cerdo de los tiranos. Qué blanca estupidez ataca a los responsables de Educación para hacerlos mantener la misma asignatura de Historia de las Religiones que diseñaron los meapilas peperos al dictado de la Conferencia de los Curas Capones. Qué miserable virus de cobardía el que les ataca al definir los términos de la Ley de la Memoria Histórica..

Menos mal que Amnistía Internacional los ha puesto en su sitio. ¿Qué pasará por la conciencia de estos tipos que nos gobiernan cuando una Organización como esa los coloca al mismo nivel que los que diseñaron las leyes de Punto Final de la dictadura argentina? Los socialistas españoles van a dejar que sigan impunes los criminales, violadores de los derechos humanos, torturadores, delatores y cómplices de la dictadura más sangrienta de Europa occidental después de la caída del nazismo.

Aunque en muchos casos será inútil el esfuerzo. Sus nombres están rotulados en muchas calles de nuestras ciudades y pueblos. En Córdoba sin ir más lejos tienen nombre en el callejero todos los alcaldes fascistas desde 1936 a 1977.

miércoles, 15 de noviembre de 2006

ROSA REGÁS Y LOS FACHAS CORDOBESES

Rosa Regás, directora de la Biblioteca Nacional tuvo ayer que responder contundentemente al Vicerrector de Estudiantes de la UCO, Manuel Torres Aguilar, al que le asomaron momentaneamente las orejas de lobito malo bajo la pelleja de corderito centrista.

Antes de leer los merecimientos de este señor Doctor en Derecho para que la escritora catalana le tuviera que tirar de esas orejitas peludas te invito a que le eches una ojeada a la percha que sostiene sus ideas y a su curriculum, con el fin exclusivo de que lo ubiques adecuadamente.

En la presentación del IV Congreso sobre Republicanismo que se celebra estos día en la Facultad de Derecho de Córdoba el citado doctor afirmó que existe un folclorismo republicano que se refleja en jóvenes que no saben ni qué representan la bandera tricolor o la imagen de Che Guevara.

En su subsiguiente ponencia Rosa Regás tuvo que salir al paso de tan comprensibles palabras en boca de dicho personaje considerando que es muy esperanzador que la juventud porte tales símbolos y que se interese en conocer el período republicano, si bien no se les puede exigir que sean sabios sobre esa época, ya que no se les ha enseñado nada.

Probablemente el que sí le gusta a nuestro Vicerrector es el folklorismo cofrade que se refleja en esos jóvenes que sí que saben lo que representan las velas enrizás o la imagen de palio.

Rosa Regás nos regaló una ponencia llena de sensatez racional en la que señaló claramente que la normalidad democrática pasa inevitablemente por la instauración de una enseñanza única pública y laica para construir la sociedad en base a las ideas y no a las creencias, como intentó hacer, infructuosamente, la II República Española. Y que los foros apropiados para impartir enseñanza religiosa son las mezquitas, las sinagogas y las parroquias.

viernes, 10 de noviembre de 2006

sábado, 4 de noviembre de 2006

sábado, 14 de octubre de 2006

Negros

C. y yo visitamos esta manhana Recife, una ciudad sin demasiado interés, salvo la de ser capital de un estado que tiene el casi increible nombre de Pernambuco. Tras dar una vuelta por el otrora senhorial y hoy destrozadísimo casco antiguo nos decidimos por ir a comer a un restaurante de pescado en la larga corniche de la playa de Boa Viagem, una zona residencial de grandes rescacielos y coquetos bares y restaurantes. Elegimos el Bargaço, un restaurante caro, donde degustamos un delicioso peixe con molho de camarões.
Mientras saboreamos las entradas miro alrededor y descubro que la clientela, unas cien personas, está formada estrictamente por personas de raza blanca. La mayoría de rasgos sureuropeos y alguno que otro germánico. Podríamos estar perfectamente en un restaurante de Lisboa, de Madrid o Milán. Eso no tendría mayor importancia si se obvia el hecho de que en esta ciudad casi la mitad de los habitantes son de raza negra o acusadamente mulata. La Estadística, como el pintor de ángeles de alcoba de Machín, se olvidó de los negros.
Los camareros no son negros tampoco, pero sí de piel notoriamente más oscura que la de cualquiera de los clientes.
Por el precio de la comida hemos recibido también una lección de sociología. También de política. Y de ética.
A mí siempre me asombró el hecho de que nadie haga nunca referencia al racismo cuando se habla de los países latinoamericanos. Yo no lo esperaba tanto de Brasil. Conocía el caso de México, Guatemala, Perú, Bolivia, Ecuador. Pero es lo mismo aquí. Las sociedades latinoamericanas actuales siguen siendo todas, excepto las que exterminaron a los indígenas higiénicamente (Argentina y Chile), las más repugnantementente racistas de este jodido mundo de racistas. Un punhado de cabrones blancos acaparando codiciosamente toda la riqueza e impidiendo el acceso a ella a las que consideran razas inferiores y a las que explotan. Un gigantesco ingenio gobernado por los látigos camuflados de las votaciones libres.
Una mierda de mundo.
Lo siento: hoy me levanté demagogo.
Manhana salimos para Porto das Galinhas.

viernes, 13 de octubre de 2006

DESDE O BRASIL TROPICÃ

Mis improbables lectores:

Un saludo desde la vieja ciudad de Olinda, historica, playera y carnavalera. Esto ultimo ya sabeis que es una de mis pasiones favoritas... como corresponde a mi proverbial malafollã.

Tras pasar unos dias en la paradisiaca isla de Boipeba, en


ESTE HOTEL

de nuestro nuevo amigo Charles, continuamos nuestro periplo tropical (Brasiiiiiiiiiil tropicaaaaaaaal).

Y mi portugues ya es indistinguible del de los nativos!

Sabeis? Hasta os echo de menos...

Muitos besinhos

lunes, 2 de octubre de 2006

Me voy ao BRASIL

Bueno, imprecisos lectores, como ya amenacé hace unos días: ME VOY AO BRASIL. Concretamente a Salvador da Bahía. Ya tocaba un poco de cambio: los dos últimos años viajamos a lugares de habitantes un pelín serios, bueno... más serios que un ajo. Vietnam y China. Serios, tirando a circunspectos como dice mi amigo Juan Sepelio, poco amigo de orientalidades. El cambio va a ser brutal. Miedo me da con lo poco aficionado que yo soy a las alegrías desaforadas y a las tamborradas excesivas tengan la excusa que tengan. Sólo serán 26 días, así que podréis soportar mi ausencia sin demasiado síndrome. De todas formas siempre podéis repasar EL ARCHIVO, mejor por Meses que por Categorías, que aún no terminé de confeccionar.

En cuanto a mis posibilidades de caer en la incomunicación son nulas. El maravilloso método de portugués brasileño que me bajé de la red me salvará como siempre la vida. Oíd, oíd como me desenvuelvo en la lengua de Pessoa para cuestiones vitales:




¡¡¡ATE LOGO, MEUS AMIGOS!!!

Anécdotas cordobesas (Cordobapedia)

En estos días en que los pegatiros de toda la Comunidad se reúnen en su convención anual, INTERCAZA, para relatarse sus valientes y sangrientas hazañas, intercambiar opiniones sobre cómo reventarle mejor el hígado a un ciervo a increíble distancia, examinar la oferta de siniestras herramientas que les permitan cumplir, una vez convenientemente sudorizdos y aguardentados, con su atávica afición de salir de su hábitat natural, invadir la ajena y descerrajarle un balazo al primer animal que se le ocurra salir de su madriguera para cumplir con su trabajo diario de alimentarse y alimentar a sus crías, he acabado de comprender la causa de el estricto, cabal y cuidadísimo elenco de anécdotas que la magnifica enciclopedia digital Cordobapedia ha seleccionado para tratar de definir el alma de los cordobeses que en esta ciudad habitan.

Como quiera que esta ciudad cuenta además con la mayor colección de esculturas, placas y homenajes de finos matarifes de todo el orbe mundial, la sospecha se hace certeza. Y la solicitud de que le sea cambiado el autotítulo de Ciudad de la Tolerancia, por el de Ciudad de la Toreancia, empieza a ser clamorosa.

Y como quiera, además, que su contrario, el racismo, cuenta con cobertura legal como una opinión más en los plenos municipales como se demostró en los debates sobre el Centro Social Polivalente del Guadalquivir, el círculo se cierra perfectamente.

Así que ambas anécdotas nos vienen al pelo, que ni pintadas, como anillo al dedo, como la uña a la carne, como Luccino a Vittorio. El alma de esta ciudad con dos pinceladas históricas: