(del laberinto al treinta)


lunes, 18 de febrero de 2008

Francisco Bejarano, el poeta con alma de hiena

Como no hace falta ninguna excusa porque el goteo de atrocidades ocurre cada día en la martirizada franja de Gaza, estaba pensando hoy mismo hacer una nueva contribución a la lucha que sólo empuña la pluma para clamar en el desierto una vez más contra el sistemático exterminio del pueblo palestino llevado a cabo por el estado de Israel con el fin declarado de arrebatarle sus tierras y asentar en ellas a cientos de miles de colonos de rifle y Biblia como los del Far West. Si no lo ha conseguido nunca del todo no ha sido desde luego por la oposición del mundo libre, que nunca existió, sino porque no ha podido eliminar o expulsar a tanta cantidad de hombres, mujeres y niños como necesitaría para ello sin incurrir en la misma infamia, cuantitativamente tomada, que cometieron con sus antepasados los nazis. Y por la feroz resistencia que el pueblo palestino en pleno le esta oponiendo. No voy a entrar en la catalogación moral de muchos de los líderes palestinos que basculan entre el vergonzoso entreguismo de muchos laicos a la subnormalidad manifiesta de los iluminados de la barba. El intento de exterminio existe y eso es lo importante como principio. Y la sistemática y repugnante apelación por parte del saqueador, al primer reproche, al victimismo y al supuesto antisemitismo inscrito en el alma europea, también. Dije pensaba porque lo primero lo he encontrado perfectamente expuesto en ESTA ENTRADA de Palinuro. Lo segundo y el silencio cómplice o cínica postura de la Comunidad Europea (nuestro Moratinos a la cabeza) se puede leer en este reciente artículo de MARUJA TORRES en El País.

Así que mi contribución al tema consistirá únicamente en el señalamiento digital, en los dos sentidos de la expresión, de alguien que no sólo contempla con ojos comprensivos las acciones del agresor, sino que se regodea en el dolor de las víctimas. Un poeta con el alma de hiena, un escritor y columnista que practica la carroñofagia con los despojos de las víctimas de la masacre que perpetra cada día el ejército israelí. Como ejemplo de la complicidad de muchos intelectuales occidentales con el sionismo racista y rapaz. Yo he leído muchos alegatos sionistas, muchas justificaciones del expansionismo insaciable del estado israelí y muchas acusaciones racistas sobre la supuesta alma intrínsecamente terrorista del pueblo palestino, pero nunca había visto tanto odio concentrado en un artículo, tanta verde bilis venenosa junta, tanta crueldad condensada en unas líneas, como el que perpetra el abyecto poeta jerezano. A veces son los peores. Los poetas. Lo que tienen menos alma y la sensibilidad de unas tenazas de arrancar uñas. Radovan Karadzic, el genocida serbio, también escribe y publica versos.

Esto escribía, sin ningún pudor, el poeta jerezano unos días después del desmantelamiento de las colonias de Gaza por orden de un gobierno israelí presionado por su opinión pública a la que comenzaba a resultar insoportable el precio de las víctimas propias causadas por la defensa palestina de sus legítimas tierras:

Diario de Jerez, verano de 2005

Francisco Bejarano
GAZA

LA sangre de judío converso que pueda haber en mis venas se ha revuelto. (Bejarano es una ilustre familia sefardí rumana.) He sentido como mío el desmantelamiento de las colonias judías de Gaza. Espero que lo hayan destrozado todo antes de partir para que los grupos de beduinos, que ahora se llaman pueblo palestino, no puedan aprovechar nada ni para chatarra, ni para leña, ni un tejo para rascarse la lepra. Que le pidan ayuda a las riquísimas dictaduras petrolíferas de su misma religión. Parece mentira que el Pueblo Elegido tenga que obedecer antes a los organismos internacionales que al Dios terrible que lo eligió; pero, en fin, ya no estamos en tiempos de los Jueces. Hay quien dice creer que la paz es posible entre judíos y beduinos sirios, autoproclamados "pueblo palestino", pero es un fingimiento, hacen como que creen, pero saben el imposible. Por prudencia política no se dice que la solución no existe sin el exterminio de una de las partes. El llamado pueblo palestino no tendrá satisfacción hasta ver exterminados a los judíos de Tierra Santa.

Quien tenga estómago para seguir leyendo, AQUÍ lo tiene completo.

No es la primera ni la única vez que esta abominable mala bestia que escribe versos se destapa con textos parecidos. Su visión de la Reconquista de Andalucía también es una perla de maurofobia de la peor especie, de la rancia y hedionda especie que se nutre de la sangre mitológica de la España más negra, la del alma de tocino, grillete y capirote.

5 comentarios:

Duarte dijo...

Menudo es, el Berenjena este.

Anónimo dijo...

No tengo el gusto de conocerlo,pero este señor es un fenomeno,escribe sin complejos y sin importaerle lo politicamente correcto algo que es de agradecer en este mundo de cretinos supuestamente cultivados de izquierda.

ale dijo...

no hay nada que dé más asco que un subnormal incongruente... en otros "artículos" reprochaba a los musulmanes que, según él, proclamaban Al-Ándalus como propia... y resulta q abiertamente escupe que Palestina pertenece a extranjeros de religión judía...

harazem dijo...

Hace tiempo que no leo nada de ese individuo, no sé si sigue excretando o no. Gracias por el comentario ale, un saludo.

Anónimo dijo...

Ataques ad hominem. Cuando ciertos blogs mirémonos-el-ombligo-progreta se pierdan en el maremganum de Internet, Francisco Bejarano seguirá vivo en sus poemas, obras y comentarios periodísticos dignos de Bachillerato, de los de antes claro. Nos hace pensar, no como otros que sólo hacen rumiar.