(del laberinto al treinta)


martes, 20 de mayo de 2008

Napoli, pezzo di merda

MERDA CORPORALE

Nápoles, pedazo de mierda. En otros lugares, la e, sustituída por una o, convertía la imagen en más rotunda: Nápoles, pozo de mierda. No lo digo yo, lo dicen los propios napolitanos en sus paredes. Esta pintada se encontraba en la puerta del conjunto arqueológico de Herculano el pasado 10 de enero.





Las fotos de abajo están tomadas el 12 de enero pasado, una a los pies de la gigantesca escultura del Padre de la Patria Garibaldi y la otra en plena Via Toledo, ante los almibarados escaparates de la franquicia de la Disney:



MERDA MORALE

Pero esta mierda no es la peor. La peste de la basura (rifiutti) puede que se quite sólo con retirarla (1) convenientemente, cuando políticos y mafia se pongan de acuerdo en el reparto de los beneficios. Otro tipo de podredumbre ha dejado en la ciudad un hedor insoportable que tardará mucho, mucho tiempo en disolverse en el aire de las hermosas calles de la ciudad partenopea. En esto sí se han puesto pronto de acuerdo pronto, políticos y mafia para cubrir el nombre de los napolitanos de pura mierda. La enviada especial del Parlamento Europeo no tiene duda de quienes son los culpables.



Imagen del campamento de inmigrantes quemado por mujeres pobres pagadas por el abrazo entre políticos y mafiosos (o viceversa) ricos para recalificar unos terrenos.

¿Habrá una manifestación en Nápoles para mostrar la repulsa por el crimen organizado y planificado contra los más pobres entre los pobres de la pobre Nápoles? Seguramente no. Esta mañana, en la estación de Alcalá de Henares he visto desde la ventanilla del tren cómo unos chavalones matones de barrio en chandal pateaban enloquecidos a un pobre chaval uniformado de chaqueta y corbata que se dirigía a trabajar. Nadie hizo nada por ayudarle. Y había casi cincuenta personas cerca. Luego me enteré que en la propia puerta de la estación estuvieron a punto de atropellarlo accidentalmente y el les increpó por ello. Bajaron rápidamente del coche y lo persiguieron hasta el andén. La brutal paliza quedó absolutamente impune ante 50 testigos, ciudadanos normales que se consideran a sí mismos buenas personas, solidarios y justos, pero que se limitaron a seguir su camino hacia el tren, sin dejar de mirar fascinados la suerte de la víctima. Pinchito nos hace hoy en su blog, eviscerándose peligrosamente, un desgarrador apunte al natural de la naturaleza humana, intrínsecamente cobarde, carente desde hace tiempo de la bendita excusa de la ignorancia. Sin desperdicio.



(1) En una última hora en la radio escucho que Berlusconi ha afirmado bajo su implante de pelo que la solución de la basura napolitana (la corporale, claro) pasa por abrir unos cuantos vertederos provisionales y secretos para enterrar la basura mientras se arbitran medidas definitivas. Debajo de la alfombra. Contaminando los acuíferos y las tierras de labor. Si no fuera porque no hay consuelo ante el hecho de que a este pedazo de mala bestia lo han elegido muchos, muchos millones de italianos... El remate lo ha puesto una ministra de su incalificable gabinete. Ha propuesto sin que se le pudra la boca al pronunciarlo que sería una buena idea que fueran los inmigrantes indocumentados los encargados de esa tarea, a cambio de papeles.

1 comentario:

maria dijo...

argggggggggggg! ESTUPOR, esa la palabra q resumen la sensación q te invade ante lo q se lee a diario de nuestro entorno cercano y un poco más lejano. Esperemos q no se cumpla el refrán de "cuando las barbas de tu vecino veas pelar..." Estas cosas son para eviscerarse y mucho más con toda la razón a poquito q se tenga algo de sensibilidad.

Y aparte los borrones de la humanidad, me alegra tu vuelta, creo q no soy la única. un saludo muy cordial