(del laberinto al treinta)


domingo, 17 de mayo de 2009

Barreda es un producto tóxico


Porque soy padre y no concibo que si mi hija estuviera en ese supuesto no se comunicara con su madre y conmigo.




Este tipo tan pulcrito, con ese peinado de abogado de serie televisiva gringa portador de una boquita de piñón fruncida en un gesto de aguantar una risa a un chiste que se ha contado él mismo es el señor Barreda, presidente de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, que siguiendo la tradición presidencial bonista manchega se ha dejado recientemente caer con la frase de arriba como justificación de su oposición a la nueva ley que sobre el aborto está tratando de sacar adelante su partido.

Vamos a ver, cacho tramposo, aparte de presidente de una comunidad que parece caracterizarse por tener la raza de políticos socialistas más meapilas del hemisferio norte, eres un intoxicador de la peor especie. Y tú tienes que saberlo, a no ser que padezcas de disminución de facultades discernitivas graves. Lo que la ley que tu partido está tratando de sacar adelante no dice absolutamente nada acerca de la comunicación entre padres e hijos, no dice que las hijas puedan abortar sin el conocimiento de sus padres lo que dice es que las hijas no necesitarán del consentimiento paterno para abortar si así lo estiman conveniente. Lo que quiere decir ni más ni menos es que no necesitarán consentimiento paterno para abortar si así lo estiman conveniente. O más claramente, en lenguaje fácilmente entendible hasta por el pueblo llano: que no necesitarán consentimiento paterno para abortar si así lo estiman conveniente. No dice en ninguna parte que tengan que hacerlo a escondidas, que ello rompa la comunicación padres e hijos, sino que habiéndola, si los padres no están conformes con la decisión de su hija por problemas religiosos o morales, la hija, con capacidad ya de poseer criterios religiosos o morales propios, pueda decidir por sí misma. Y yo no sé si tú, cacho trilero, eres también de los que a eso que tú has dicho añaden lo de que es inconcebible que para ir de excursión las chicas necesiten permiso y para abortar no. Eso es una solemne cabronada, con perdón de lo abrupto de la expresión, propia de gente con los criterios morales impregnados de roña católica. Comparar una simple excursión a coger florecillas al campo que la chica olvidará a la semana con algo que la afectará y condicionará absolutamente para toda su vida es una canallada propia de gente sin escrúpulos como los obispos y otras hierbas venenosas. A los que tú pareces obedecer.

Y si eres tan jodidamente perillán como para retorcer el sentido progresista de esa sencilla necesidad es signo inequívoco de que la ley es necesaria para defender a las hijas de padres como tú. Para defender a las hijas de los padres católicos fundamentalistas o condicionados por directores espirituales sin escrúpulos que impedirían legalmente que sus hijas abortaran sin su consentimiento, que les impondrían la condena de una vida diferente a la que ellas podrían planificar por sí y para sí mismas. Para toda su vida.

El PSOE no es que tenga un problema con este ganao que pasta en sus praderas ideológicas, es que tiene a los lobos metidos en el corral. ¿Quién necesita la oposición del PP con tipos como éste, o como Bono, o como el alcalde de Toledo o el de Coín o el de Ayamonte?

Y ahora van apañados con el negocio de la contratación de Rosa Aguilar (¡mala gente!, ¡nunca compres lotería a medias con ella!)... Les va a meter cofrades esta en la sopa. Pero yo me alegro. Lo que pienso del PSOE es algo conocido por quienes tienen la santa paciencia de leerme.

3 comentarios:

Lansky dijo...

O sea, que ¿no es obligatorio abortar?

Completamente de acuerdo contigo sobre esta raza de meapilas manchegos que inició Bono, claro, es lógico, ya que Dios los cría.

Lisístrata dijo...

Gracias Harazem por esa defensa, por la chica q fui, por todas en general.

No es necesario q lo diga, porq tú sabes de estas cosas de sobra, pero las hijas adolescentes de los casposos católicos de esta calaña son las q eran llevadas por sus propios padres a abortar a Inglaterra desde todos los tiempos atrás y no se enteraba ni dios. En cambio, las chicas pobres, se comían sus hijos con papas y su familia tb, aparte de la vergüenza q el entorno atufado de mierda católica les hacía pasar.

un abrazo Harazem.

marta dijo...

O también exponían sus vidas en clínicas clandestinas (sin higiene ni medios) instaladas en pisos de los barrios periféricos. Sólo preguntar por ellas ya era todo un riesgo para la salud...