(del laberinto al treinta)


martes 6 de abril de 2010

Luis Vives: los límites del estoicismo

¿Dónde se encuentra el límite de una actitud estóica ante la adversidad y otra cínica, cobarde o peor aún, vil? ¿Qué pensar de alguien a quien una panda de malnacidos le achicharran en una pira al padre, la abuela, dos tías y un primo y profanan la tumba de la madre por el repugnante método de sacar sus huesos de la tumba y quemarlos en otra pira, sólo porque no les gustaba la forma de su nariz y no sólo no da muestras de rencor contra ellos sino que les dedica libros y les mendiga beneficios administrativos? Yo sinceramente no lo sé. Llevo un par de días acojonado con la historia, que he conocido escuchando una magnífica conferencia del profesor García Cárcel dictada en la Fundación March acerca del humanista del siglo XVI Juan Vives en un ciclo de marzo 2007 sobre españoles eminentes. Ya sabéis de mi particular uso del aparatillo ese que llaman MP3.

Yo no sabía, ni sé, mucho de Juan Vives. Pero lo tenía (y lo tengo aún) entronizado en mi altarcito de santos civiles particular, por su aportación teórica a la Justicia Universal. Sabía de él que escribió un tratado sobre la pobreza De Subventione Pauperum en la que se acercaba con muchos siglos de adelanto a conceptos de justicia social que hoy son comúnmente aceptados, y especialmente su renuncia a considerar justicia a la caridad. Su idea fundamental era la necesidad de la creación de un sistema de servicios sociales que procurase un reparto más justo de la riqueza. Pero lo que he escuchado de él de boca del profesor García Cárcel me ha helado la sangre en las venas.

De siempre se había sospechado de su condición de descendiente de conversos judíos. Es más, leo en un pequeño opúsculo que encontré en la Red escrito por Francisco Calero y titulado "Traiciones" a Juan Vives que en un intento de disipar esas sospechas el editor de las obras completas de Vives en el XVIII, Gregorio Mayans, se inventará una genealogía para él haciendo incluso correr por sus venas sangre noble. Lo apuntaron primero someramente Amador de los Ríos y después y más contundentemente Américo Castro, siendo ambos desautorizados por la corriente menendezpelayiana del pensamiento español de una forma categórica, incluso agresiva. El ultracatólico Bonilla San Martín, autor de una monumental monografía sobre el pensador valenciano afirma textualmente en ella: ignoramos qué fundamento tendría el Sr Amador de los Ríos para formular tan estupendas afirmaciones, que diputamos por fantásticas.

A Américo Castro le tocará la refutación de Lorenzo River, editor del Vives Completo en 1947 al que duele ver mancillado con esa mancha ancestral el más cristiano de los epígonos de Renacimiento... el ferviente y aguerrido apologeta de la fe cristiana, victorioso debelador de musulmanes y judíos.

En pleno franquismo algunos desaforados botafumeiros fascistas llegaron a comparar la pluma de Vives con la espada de Franco.

De él sólo se sabía que su familia lo envió por causas desconocidas a París apenas cumplidos los 17 años a estudiar humanidades, siendo como era ya alumno brillante de la floreciente Universidad de Valencia. Y que nunca volvió a España. Pero en 1964 y sorpresivamente un par de investigadores publican las actas del proceso inquisitorial a Blanquina March, madre del humanista muerta de peste en 1508, que había sido unos años absuelta de la acusación de judaizante en varios procesos consecutivos en los que fueron condenados y quemados varios de sus hermanos, y vuelta a juzgar, condenada y relajada en efigie, es decir, desenterrados sus huesos y quemados en 1529. Los autores así mismo prometían publicar en breve las actas de la condena a su marido y padre de Juan Vives, llevado a la hoguera en 1526 tras permanecer 703 días en las cárceles de la Inquisición. Pero no sólo no lo cumplieron, sino que dichas actas desaparecieron del archivo donde se custodiaba y nunca más aparecieron.

Posteriores investigadores, entre ellos el propio García Cárcel de cuya conferencia he sacado toda esta historia, desmadejaron la genealogía completa de Vives hasta tres generaciones antes, cuando sus cuatro abuelos fueron obligados a convertirse al catolicismo. Desde entonces los procesos inquisitoriales que padeció la familia los fueron diezmando con espeluznante frecuencia. Primos, tíos, sus padres... Se sabe que sus hermanas tuvieron que litigar fuertemente para conseguir recomprar la casa familiar confiscada por la Inquisición, causa última por la que se profanó la tumba materna, ya que sin condena no podía ejecutarse una confiscación de bienes que revertiría en la Iglesia.

Ahora se sabe que el padre de Luis Vives lo sacó muy joven de España para salvarlo de las garras de la peor banda de malnacidos que gobernó nunca y por un par de siglos un país europeo antes del nazismo y el nacionalcatolicismo franquista. Y que el humanista que asombraría a Europa con su pluma, discípulo y amigo de Erasmo y Tomás Moro no volvería nunca a su país natal por miedo real a ser asesinado él mismo por un estado con una organización criminal enquistada en su engranaje (1). Desde su refugio europeo Luis Vives fue conociendo los frecuentes asesinatos de muchos de sus familiares, con el colofón atroz del de su propio padre y la profanación de la tumba de su madre. Con una frialdad y una prudencia en la manifestación del dolor y en la expresión del horror lógico y la denuncia de la terrible injusticia dolosa que se abatía sobre su familia tan medidos que nunca pudo adivinarse la tragedia que supuestamente tendría que estar viviendo a través de sus escritos o de sus actuaciones. De hecho se le sabe dueño de tal templanza, tal espíritu estoico ante aquellas atroces desgracias vitales que de lo que se tiene noticia es de su vida de mendicante de favores y de adulador sin tino a los responsables de todos esos crímenes que debían desgarrar su corazón. Así, prueba de esa acerada templanza fue que dedicara su obra De pacificatione al Inquisidor Manrique, responsable máximo del reciente achicharramiento en vivo de su padre y futuro profanador de la tumba de su madre. Así mismo, como prueba máxima de que el negro rencor no iba a dominar su vida dedicó otro libro al príncipe Felipe, futuro rey con el ordinal II, fue íntimo amigo de Catalina, la hija de los RR.CC. repudiada por Enrique VIII y fue tan fiel a la doctrina que sustentaba los crímenes que exterminaron a su familia que jamás tuvo problemas con la censura ni con la Inquisición, no ya como judaizante, sino como erasmista.

El profesor García Cárcel al que desborda la pasión por el personaje se esfuerza con ardor en su conferencia por salvarle la cara a toda costa, defendiéndolo de acusaciones ligeras de mal hijo, y se desvive por tratar de arrancar virutas de carnalidad doliente al gélido témpano de las evidencias, esforzándose en la artificiosa hermenéutica de ciertas expresiones transidas de supuestas claves secretas que permitieran humanizar al humanista español más famoso. Pero él mismo da algunas pistas cuando en medio de múltiples apelaciones al estoicismo vital del humanista que le conduce a no dejarse llevar por el rencor deja caer su lema favorito: oculum in metam (el ojo en los fines) de clara estirpe maquiavelica, aunque el profesor se esfuerza en desvincularlo del florentino afirmando que Vives al final siempre colocó los medios por encima de los fines.


Yo no lo sé. No soy un experto. Sólo un modesto aficionado a la fabulación con base en datos históricos. Y como tal me atrevo a reinterpretar un hecho que el profesor García Cárcel se permite legítimamente exponer como una piedra más en el camino del calvario del pobre Vives. Erasmo fue su maestro y amigo y se conserva una nutrida correspondencia entre ambos. Esa amistad y ese contacto se rompen claramente en un momento indeterminado, pero que es claramente posterior a la última gran tragedia que sufre la familia Vives en España. La causa de la ruptura no está clara ni demasiado explicitada en los textos, pero se conserva el uso de un enigmático adjetivo que el de Rotterdam lanza refiriéndose al valenciano: anfibio. El profesor García Cárcel lo interpreta como la cruel invectiva que el antisemita declarado como fue, aparte de un ególatra desmedido, Erasmo escupe como resumen de la decepción sufrida por su descubrimiento del origen judío de su discípulo. Yo por mi parte prefiero, y dada la imposibilidad actual de demostrar fehacientemente ninguna razón ni a favor ni en contra, pensar que la enigmática invectiva del padre del humanismo filosófico y político europeo responde más bien a la comparación de la impermeable y viscosa piel que lucen los animales que pertenecen a ese Orden del Reino Animal con la del alma del hombre que ante el cúmulo de desgracias que destrozan a su familia se enroca bajo ella para no enterarse de nada y sacar los máximos beneficios de esa impermeabilidad.

EPÍLOGO: Realmente he llegado a sentirme un poco extremista en mi juicio sobre Luis Vives mientras pensaba en él, desde hace unos días, y luego redactaba estas líneas. Pero hace un rato buscando cosas sobre el personaje en la Red encontré una referencia a una conferencia que el profesor García Escudero dio en un curso de verano de la UNED de Tenerife en la que he encontrado mucha solidaridad con mi punto de vista. En ella se puede leer que el catedrático destacó en la decisión del Santo Oficio (de reabrir el caso de la madre de Vives tantos años después de su muerte) su “capacidad para mantener vivo el espíritu de venganza”, pero subrayó también la actitud desentendida del humanista, que se había separado de su familia a los 16 años para residir en París y más tarde en Brujas. Escudero indicó que no existe ni un solo documento en el que Vives se refiera a la situación por la que estaba padeciendo su familia en manos de la Inquisición y calificó su actitud no sólo de “insolidaria”, sino también de “escandalosa”. Yo coincido plenamente con el ponente, salvo en el pequeño detalle de que más que de espíritu de venganza habría que hablar de espítitu de latrocinio, ya que la causa última de la reapertura del proceso a la madre de Vives fue claramente el robo de sus bienes. La Iglesia asesina y además ladrona que siempre fue.

(1) Tanto Vives como Erasmo fueron invitados a residir como profesores en la Universidad de Alcalá. El primero nunca se definió claramente por las causas de su negativa, aunque hoy las tenemos claras: a pesar de su absoluta rendición a los asesinos de su familia, nunca se fió de ellos. Erasmo en cambio sí que lo declaró de una forma meridiana, directa y esclarecedora: Non placet Hispania (¿España? Ni por el forro).

domingo 4 de abril de 2010

La Yihad Poética

cosmopoetica

Entre la supuesta yihad de la morisma y la real yihad episcoparda existe en esta ciudad un espacio de serenidad blanca que merece también su YIHAD, valga el oxímoron. Realmente no me importaría saber que los orodentados pregoneros cofrades abarrotan salas e iglesias si tuviera constancia de que lo hacen también otros eventos. Concretamente que los eventos de COSMOPOÉTICA llenan salas y aulas y calles. Y que la prensa local se hará eco de ellos con siquiera una tercera parte de la minuciosidad con que lo ha hecho con las cofradías de penitentes. Que hay sitio pa tol mundo. No voy a hacer un panegírico de Cosmopoética aquí, ni voy a hacer comparaciones con las celebradas otros años, pero estas cofradías de poetas y artistas llenarán la ciudad de otro aire y se merecerían una atención ciudadana mínima, por cambiar más que nada, por higiénica deshollinación mental. Por eso os invito a que los que venís a esta taberna lo hagáis y evangelicéis a otros.

Lo primero es hacerse con la revista gratuita, el COSMOPERIÓDICO 7, que está estratégicamente repartida por establecimientos y centros públicos de la ciudad. Luego dedicarle un rato a hojearla subrayando los eventos que cada uno considere más atractivos. No es mala idea leer los poemas de cada uno de los poetas que colaboran y que se despliegan en la sección Biopoética. Seguro que algo encontráis que os diga algo. Hay cine en la Filmoteca, intervenciones callejeras, paseos en bici con poetas, conferencias... En fin que quien no encuentre algo interesante es porque hace un esfuerzo en negativo, una yihad esaboría.


Yo que suelo ser muy crítico con las instituciones municipales no tengo menos que descubrirme ante el esfuerzo que hacen cada año por mantener este festival y por dotarlo de contenidos interesantes y que sirven de contrapeso a las manifestaciones tradicionalistas que la Iglesia Católica, con dos mil años de experiencia vendiendo quincalla espiritual, nos obliga a consumir cada año a todos. No sé nada de presupuestos. Sólo de contenidos. Y los tengo delante, con sólo abrir la revista. Y hay otra cosa. Si gana las elecciones el Partido Privatizador se termina. Fijo. Y se sustituye por un magno festival de coros rosieros. Fueron ellos quienes se cargaron en el Cuatrenio Negro el precioso Otras Músicas del Festival de la Guitarra con el argumento de que era música de moros y de salvajes.

Me gustaría poder autocomisionarme como cronista de los eventos, pero me es imposible por estrictas razones laborales, dado que la inmensa mayoría de los actos me pillan en horario de curro. Pero si alguien se anima y lo hace en cualquier sitio seremos muchos los agradecidos. Ya de entrada me perdí uno de los que más me hubieran interesado. El concierto de música clásica hindustani que según me cuentan consiguió abarrotar la Sala de Orive. En pleno San Miércoles, mientras afuera tronaba la música militar. Y yo currando.

Pero lo que digo lo dice infinitamente mejor Roberto Juarroz:


Hay ángulos del mundo
o menos, sólo vértices,
una carta que inaugura una estrella,
un brote en un tronco decididamente seco,
un pájaro inverosímil
en la aguja inverosímil de un ciprés
recolectando o asociando
las tardes perdidas en la tarde,
el rostro por fin suyo de una mujer dormida,
una música que convierte todo ruido en pillaje,
la palabra que concentra en sí misma sus ecos
y demuestra que ninguna resonancia es necesaria,
que prueban que el paraíso es uno terreno repartido,
una flor o un dios diseminado
como una siembra impostergable
entre las multiformes aleaciones
del pensar y las cosas.


Y no es preciso sumar nunca esos ángulos,
ni tampoco abrirlos o cerrarlos
o armar otra figura
para adormecerse adentro,
sino aprender a leer las formas sueltas,
como quien al leer un solo párrafo
lee ya todo el libro.
Quizá todos los libros.


Basta un ángulo de cualquier paraíso,
un ángulo o un vértice,
aun de los paraísos repartidos,
perdidos, mutilados,
para aplacar los triunfos prepotentes,
los triunfos mal entrazados y viscosos,
de la muerte y los múltiples infiernos.

jueves 1 de abril de 2010

Terapias cofrades de vanguardia en el “Reina Sofía”

milagroUCI


La revolución terapéutica de tecnología punta cofrade ha llegado a nuestro principal Hospital a cuenta del milagro del Rescatado del que se ha hecho eco toda la prensa local, parte de la nacional y alguna internacional. Aunque pocos médicos han dudado, dado el elevado grado de meapilismo del gremio, de la verdad de lo narrado por la enfermera médium, la mayoría se han sentido molestos por haberles sido escamoteado, a ellos y a sus herramientas terapéuticas, todo el mérito de la curación. E incluso ha habido algunos que han exigido a la Dirección del Hospital la emisión de una nota de disculpa y repulsa por el hecho de que una enfermera en horario de servicio practique la competencia desleal de la medicina científica mediante el uso de la curandería estampitera y reclame el mérito para sus yuyus esotéricos la curación de una paciente. Así mismo han reclamado a la Dirección del Hospital que se desmarque públicamente de dichos métodos considerados por algunos profesionales, miembros de la escasa cofradía de los descreídos, poco acreditados médicamente, inferiores incluso a la budistada de las agujitas chinas o a las mentecatadas homeopolléticas. Afortunadamente ha prevalecido sobre estas infundadas exigencias el buen criterio de la Dirección del Hospital que visto además abrírsele una puerta para solucionar la grave crisis de financiación que sufre la sanidad pública.


Lo cierto es que las autoridades sanitarias, en vista de la efectividad y de los positivos resultados de los métodos descubiertos por la piadosa enfermera de regalar estampitas de imágenes cofrades a los familiares y pacientes y salir descalza en procesión para lograr la intercesión milagrosa de los mismas, ha decidido echar toda la carne en el asador y fomentar esas terapias. Para ello ha encargado un estudio interdisciplinar de las más milagrosas imágenes que procesionan en la ciudad y varios estudios acerca de las propiedades curativas de cada uno de ellos, basados en la realización de pruebas y experimentos en los que se tratará de descubrir las especialidades de cada uno de ellos y su aplicación específica para las diversas patologías. El Rescatado, por ejemplo, tras la demostración práctica de la enfermera ha quedado acreditado como especialmente curativo en traumatismos craneoencefálicos.


Así mismo se impartirán cursos a las enfermeras de hospitalización sobre procesionismo devocional en sus dos vertientes de descalzo o calzado, sus ventajas y sus inconvenientes, relaciones con otras ciencias religiosas, de las que nuestra UCO es pionera, y las técnicas de transmutación de la fe cofrade en principios activos terapéuticos de aplicación práctica. Se ha podido comprobar por ejemplo en un urgente experimento realizado estos días aprovechando la salida de los pasos de Semana Santa que con sólo un tercio de recorrido descalzo de una enfermera en la procesión del la Virgen de la Leña se consigue la efectividad de tres dosis de amoxicilina ácido clavulónico en el tratamiento de neumonía de grado 3 a veinte pacientes de peso y edad medios. Eso sí, siempre que la enfermera la recorra con una intensidad de fervor de un 7’5 en la escala mística como mínimo.


Un problema inesperado ha surgido cuando, tras detectar el curso de los experimentos, la Asociación de hermandades y Cofradías han reclamado a la SGAE un estudio de los beneficios que le reportaría el uso de por parte de la Sanidad Pública de las imágenes, cuyo copyright poseen, a lo que se ha adelantado la gerencia del hospital encargando otro estudio sobre la viabilidad de recetar estampas con el genérico milagroso del principio activo. Las cofradías han advertido de que no habrá milagro si no se usa el genuino poder terapéutico de la piadosa marca registrada gestionada por ellas. Los frutos de los experimentos dilucidarán claramente estas y otras cuestiones de tipo técnico y estratégico.

El Ayuntamiento y la Asociación de Vendedores de Flamenquines y Salmorejo por su parte se han mostrado muy interesados en los resultados de los experimentos con las expectativas puestas en la futura promoción turística del nuevo producto sanitario en Fitur y otras ferias internacionales. Y por supuesto han organizado una novena y un quinario a Nuestra Señora de las Pernotasiones en señal de acción de gracias por no dejar nunca de mirar por esta siudá que tanto se lo merese.