(del laberinto al treinta)


martes, 4 de enero de 2011

La funesta manía de no pensar

La funesta manía de no pensar se alía con la tendencia, parece que natural, a creer como compensación siempre lo que dictaminan los más sinvergüenzas o los más cretinos. ¿Qué se puede esperar de una sociedad cuyos estudiantes universitarios de disciplinas científicas están convencidos mayoritariamente de que el hombre no llegó a la luna porque en lugar de parase a pensar y acumular pruebas para afirmarlo o refutarlo científicamente creen al primer Iker Jiménez que se les pone a tiro?


Tras la visión de este reportaje sobre el tema de ESCÉPTICOS dan ganas de colaborar a que realmente esta sociedad llegue al desastre total que se merece.




MANTRA PARA HOY:
A ver si viene el cambio climático ese de verdad y nos folla a todos.
A ver si viene el cambio climático ese de verdad y nos folla a todos.
A ver si viene el cambio climático ese de verdad y nos folla a todos.

10 comentarios:

anarchy dijo...

Cualquiera diría que los universitarios de esta sociedad al completo, están metidos en ese aula. No generalices tanto con los jóvenes que es algo que se ha hecho siempre para despreciar los tiempos que ya no son nuestros. Lo hacían los mayores con nuestros pelos, nuestras pintas y nuestras juntas y poco decoro y eso que tenían algo que nosotros no teníamoss entonces, la misma culturaa que ellos, de esa que entraba con sangre. De todos los argumentos en contra de esta sociedad, ese es el que menos me gusta. Qué culpa tienen ellos de que en la escuela pública les hayan negado el pan y a sal en forma de cultura. Algunos, se ponen las pilas y están dispuestos a hacer dos carreras, una de rama ingeniera y otra de letras para rellenar esos huecos que los mayores, por dejadez, les hemos dejado. Aprovechando que al final de su carrera sólo les espera en el mejor de los casos, un contrato como becario, a estudiar toca, si la economía familiar lo permite, claro.

Lisístrata dijo...

Y de que les sirve a los aventajados aventajar? si luego se quedan en el paro y quienes entran a ocupar la mayoría de los puestos en los organismos oficiales y sedes universitarias los 4 enchufaos cercanos al poder? Sabías q tenemos la bolsa de parados universitarios más grande y de los más preparados de toda la historia producida por estos años de atrás y q no procedentes precisamente de la LOGSE, sino del antiguo BUP y EGB? pues eso, q no es generalizable, por supuesto, pero si bt lamentable cualquier aspecto q se toque en este tema, ya sea por la ignorancia manifiesta del sector q sale en el vídeo, como de los q sí se lo curran y andan pillando moscas.

Lisístrata dijo...

Pero sí llevas razón, Anarchy, en una cosa, ellos, nuestros jóvenes, no son los culpables, sólo padecieron una mala gestión educativa dada por la generación de los q ahora son de mi edad. ¿puedo cagarme en sus muertos? pues eso. dicho queda, porque la elegancia con estos paletos del poder q endosan esta "pseudoeducación" y otras muchas bombas fétidas en todos los frentes, no es oportuna.

Paco Muñoz dijo...

Yo me he creído siempre a pies juntillas todo lo espacial. Quizás desde antes que empecé a leer a Julio Verne y a su rudimentario viaje, que no lo fue tanto porque la tecnología de los cohetes espaciales iba por ahí. A mí me apasionaba Diego Valor y su viaje al planeta Venus, eran como los Roberto Alcázar y Pedrín del régimen, pero en la era del espacio. Eran los quijotes patrios de las galaxias, bueno aún no habían salido de nuestro sistema solar.

Luego el viaje en directo, el saltito, visto en una televisión de la cocina del Regimiento de Lepanto nº 2 en el 69. Nunca lo he puesto en duda. Y hoy en el vídeo, un argumento de peso, el silencio de los rusos, la aceptación de la derrota en la carrera.

Publiqué una entrada que se llamó Chapuza lunar, por lo de las cintas. El resto se dejaba al albedrio de de los demás, para generar debate.

“Dudas como: cuatro sombras en algunos objetos; ¿Quién puso la primera cámara que grabo la bajada del primer astronauta -no sería entonces el primero-, o bajo antes y luego subió para bajar otra vez; o por qué no había pisadas hasta la cámara panorámica”

“Lo verdaderamente esperpéntico es que, con un presupuesto supermillonario, reciclaron las cintas para usarlas en otros menesteres y no dejaron copia de ellas. Ahora han tenido que remasterizar las imágenes, que habían sufrido una primera conversión de sistema de video, por eso la baja calidad en su momento, para conseguir unas “copias”, que no originales en su formato primario.”

“Si eso lo hubiéramos hecho los españoles sería una chapuza monumental, justificada por múltiples tópicos, pero lo han hecho los que pueden apretar el botón que puede llevar a la destrucción del mundo cientos de veces, cuando con una es suficiente.”


Conclusión: los americanos estuvieron en la Luna, yo me lo creo.

harazem dijo...

A ver, Anarchy, si soy capaz de explicarme, al menos mejor de lo que lo he hecho en el post. Aunque me temo que el rechine se debe a un exceso de celo en tu defensa de las nuevas generaciones más que a mi incapacidad expositiva. Viene al caso el de un amigo mío que siempre que le preguntan en circunstancias adecuadas: ¿no le gustan los niños? Responde: pues mirusté: unos sí y otros no, en concreto ese que me está jodiendo la siesta me parece un cabroncete. Pero es que además mi andanada no iba en contra de los jóvenes así tomados genéricamente, sino precisamente a esa sociedad a la que tú justamente culpabilizas. Esa que prima lo que prima y no prima lo que no prima. Pero es que además está la pregunta clave: creemos o no creemos en las estadísticas. Yo conozco a jóvenes que son unos perfectos humanos dotados de entendimiento y capacidad discernitiva o como coño se diga, pero también a perfectos cretinos con la capacidad de discernimiento de una escolopendra borracha. Pero hay que utilizar medias, medianas, curvas de tendencia y otras herramientas aproximativas que nos proporcionan las ciencias sociales para tratar de entender la realidad. Es lo que hace el autor del reportaje. Se va al sitio adecuado y saca las conclusiones adecuadas. Los jóvenes universitarios de ciencias que aparecen en el documental componen visiblemente un muestreo correcto y mayoritariamente se muestran incapaces de utilizar las herramientas de discernimiento que la propia ciencia a la que se dedican les proporciona. Exactamente igual que los que hace casi cuarenta años yo me encontraba en mi ámbito universitario. O sea un panorama, entonces igual que ahora, desolador. Yo no me descojono o me escandalizo de ninguna generación en concreto, sino de la pertinaz pervivencia de un sistema educativo que no enseña a mantener engrasadas las herramientas de discernimiento con que la naturaleza nos ha dotado.

Miroslav Panciutti dijo...

Muy interesante video. Desde que siendo un niño vi en directo aquel paseillo de Armstrong (estaba en El Escorial, recuerdo) siempre creí que claro que los americanos habían llegado a la luna y ganado la carrera espacial a los soviéticos. Tampoco es que me importara un ápice el asunto, como para ponerlo en duda. Pero hace unos años vi el falso documental que se cita en este video y, la verdad, me quedé dudando y, sin creerlo ni dejarlo de creer, noté el atractivo de la teoría conspiratoria. El problema suele ser Harazem que no tenemos ni los conocimientos suficientes para discernir cuando nos dan gato por liebre ni tampoco el tiempo para cuestionarnos las afirmaciones que continuamente nos presentan. En fin ...

Josefo el Apóstata dijo...

El documental es francamente interesante y "desmoralizante", no por lo sorpresivo, sino por ratificar algo que sabíamos aunque no lo quisiéramos reconocerlo.
El escepticismo es algo que todos debemos tener en alguna medida porque nos protege de las supersticiones, de las afirmaciones interesadas sin fundamento racional o moral, de la manipulación en definitiva. Pero es un arma de doble filo porque, llevado al extremo, se convierte en lo que pretende combatir, en credulidad irracional. De hecho no es nada infrecuente que personas que creen en seres sobrenaturales duden al mismo tiempo de hechos perfectamente demostrados, como que el hombre llegó a la luna en el 69. Es el prototipo del fundamentalista religioso que también es negacionista de lo demostrado (del holocausto, de la evolución de las especies, del cambio climático...). Y luego está el escéptico radical que no cree en nada, ni en lo fantástico ni en lo racional. Piensan que todo lo que desconocen es mentira.
En definitiva, los dos tipos de personas tienen el mismo sustrato, el mismo caldo de cultivo, NO PENSAR, como bien ha titulado Manuel su entrada, "la funesta manía de no pensar"

harazem dijo...

Bueno, Miroslav, pero reconocerás que hay hechos que pueden considerarse verdaderos objetivamente cuando existen suficientes datos que lo avalan y que no se puede dar crédito a la teoría conspiranoica que aparezca por muy bien montada que esté. Si a un grupo de estudiantes universitarios de Literatura del Siglo de Oro se les pusiese un documental en el que se pretendiese demostrar que Cervantes no existió y se convenciesen de ello sin más todo el mundo se echaría manos a la cabeza.

Como dice Josefo el escepticismo es sumamente saludable, pero tiene que ser usado rigurosamente por quienes tienen obligación de hacerlo. Y desde luego el muestreo de estudiantes de geología daba un resultado desolador.

Isaak dijo...

Saliéndome un poco por la tangente respecto a la tónica general del debate, me centro y concreto en el asunto del alunizaje. Supongo que sí, que ocurrió. 1969. No ordenadores. Tecnología más rabo que punta, aún. Partir a bordo de semejante cafetera e ir a alunizar en un paradisíaco llano selenita es como salir de la Calahorra con los ojos vendados y llegar a la sección de hogar del Corte Inglés, sin la posibilidad de palpar siquiera.

No digo que no ocurriera, pero hay falacias más creíbles que otras, y ésta del no-alunizaje es bastante fácil de montar y defender. La pregunta del millón no es si fueron, sino porqué no volvieron, ni por el momento piensan volver.

harazem dijo...

Coño, Isaak, ¿cómo has acabado en este post tan antiguo?