(del laberinto al treinta)


lunes, 25 de julio de 2011

San Sebastián impugna la Capitalidad de Córdoba


El fallo del jurado para el nombramiento de la Capital Europea de la Cultura 2016 finalmente adjudicada a Córdoba ha sido fuertemente contestada desde todos los sectores sociales españoles, pero especialmente por las autoridades de las ciudades rivales perdedoras hasta el punto de que el ayuntamiento de una de ellas, San Sebastián, ha decidido impugnarlo. De escándalo monumental, ha declarado a la prensa el portavoz municipal donostiarra, cabe considerar el que el jurado haya elegido a una ciudad, cuyo proyecto se basaba en el fomento de los valores de tolerancia, democracia y paz, esté ahora gobernada por un partido, el PPildu, en cuyos genes y actitudes actuales se encuentran claramente la exclusión, la exaltación del fascismo y el fomento de la conflictividad social. Y que usen la capitalidad para fomentarlos.

Las pruebas que los impugnadores han presentado son muchas, desde la alineación de los munícipes cordobeses contra la libertad matrimonial, la denegación del derecho al propio cuerpo y la enajenación de los bienes públicos, entre otros. Pero la definitiva recae en el nombramiento de un concejal que viene demostrando desde hace años su pertenencia a la ralea de intelectuales justificadora del genocidio franquista, exculpadora de la Iglesia Católica como organización criminal a lo largo de toda su historia y denigradora pertinaz del pasado islámico de la ciudad. Un representante genuino de la base ideológica del partido. Un perfecto portavoz de la ultraderecha de raíz nacionalcatólica.

Un personaje así no puede hacerse cargo de una concejalía de la Capital Cultural Europea de la Cultura, ha declarado el hispanista británico Norman Sunderland. Estas cosas sólo pasan en el único país en el que la derecha usurpa el espacio de la ultraderecha y reivindica su pasado franquista –sin complejos, como la animó el funesto Caudillo Aznar en plena postransición-, se declara orgullosa de haber ganado la guerra llamada falsamente "civil" contra los demócratas y no ha hecho examen de conciencia sobre su pasado fascista.

Por su parte Hilari Rovirosa, catedrático de Simbología Fascista de la Pompeu Fabra, ha analizado los últimos artículos publicados en ABC por el flamante concejal del casco histórico y escribía en su blog hace unos días:



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