(del laberinto al treinta)


viernes, 18 de diciembre de 2015

Mierda de democracia

¿Por qué podemos afirmar que la democracia en España es una putísima mierda? Pues porque se consienten tranquilamente cosas como ESTA:

Un Defensor del Ciudadano, sea del ámbito que sea, se supone que tiene que mostrar una exquisita equidistancia respecto a todas las opciones políticas y religiosas de los ciudadanos a los que tiene que defender y no mostrar descaradamente preferencias por ninguna de ellas. Entonces por qué cojones al Defensor del Ciudadano de la Provincia de Córdoba, Francisco García-Calabrés, se le permite que publique artículos en los medios en los que no sólo ensalza, alaba e inciensa, sino que desciende a delirantes niveles bajo-lametoniles, a un señor que será un referente mágico-religioso para muchos de los ciudadanos a los que defiende, pero que para otros muchos, cada vez más afortunadamente, no es más que el jefe de un estado absolutista que emite ideología de índole reaccionaria enfrentada políticamente a la suya; que no sólo ha tenido tradicionalmente hasta hace muy poco lazos con sangrientas dictaduras y nunca pidió perdón por ello, sino que discrimina laboralmente a la mitad de la población por su carencia de atributos masculinos mientras que a sus funcionarios que sí los tienen les prohíbe dictatorialmente usarlos para desarrollar sus naturales potencialidades afectivo-sexuales; que demoniza e injuria gravemente de continuo a un sector de esa ciudadanía que tiene opciones sexuales distintas a las que por ley ella dictamina como legítimas; que protege a delincuentes pederastas y que en su biografía presenta vidriosas dudas sobre su colaboración en el genocidio ocurrido en su país de origen cuando era obispo de su capital.

El que muy poca gente se dé cuenta de lo vendidos que estamos los laicistas, racionalistas y militantes de izquierdas siendo defendidos por funcionarios que muestran sin cortarse esa parcialidad por instituciones políticas de un signo reaccionario tan meridianamente claro habla directamente de eso, de la mierda de conciencia de la democracia que tenemos en esta mierda de país.