(del laberinto al treinta)


viernes, 20 de abril de 2007

Acerca del verdadero origen del TANGO

Acicatado por las rollizas ampollas que están levantando en el mundo del flamenco y de la copla mis últimos descubrimientos, por los sarpullidos en el campo más ortodoxo y purista del folklorismo inmovilista, por la sarna envidiosa de los que se consideran sacerdotes de las esencias andaluzas, he redoblado mi esfuerzo, que es ya deber patriótico, de seguir buceando en los orígenes de nuestras más arraigadas tradiciones musicales. Sólo el conocimiento nos hará libres. Sólo la luz solar de la verdad y no el neón de las teorías encorsetadas merece iluminar el callejón de nuestro saber, el camino del conocimiento de quienes somos, de dónde venimos (y ya de paso: a dónde vamos / si estamos solos en la galaxia / o acompañados).

Y hete aquí, vaporoso (y últimamente incrédulo lector), que buscando entre mis viejas y olvidadas cintas, excitado mi celo indagatorio por la suerte obtenida recientemente, he encontrado otra increíble prueba que revolucionará un campo, hasta ahora tangencial, de mis estudios musicales: los BEREBERES, ese pueblo agreste y casi desconocido, que sólo han pasado a la historia, aparte de por ser los productores del mejor polen del mundo, por haberle dado al Glorioso Ejército Español más palos que a una estera en su heroica Guerra de Liberación, armados sólo con jurásicas espingardas, son el origen, aparte de de la textura sanguínea de los vascos, de buena parte de la música que hoy se escucha en occidente y cuyo origen permanecía sumido en la más profunda de las ignorancias. Las evidencias empiezan a ser contundentes.

El TANGO, así como lo oyes, el tango argentino también nació en las agrestes montañas del Rif. Me ha costado fijar los detalles, porque realmente la idea misma nace con el estigma del absurdo en su túrgida frente, pero no hay duda: la realidad acaba a veces desmintiendo a las movedizas leyes de la improbabilidad. Resulta que intrigado por el sorprendente contenido de una de las cintas de mi cajón sin fondo que ando estos días escuchando febrilmente y que me recordaban inequívocamente a la textura musical de los tangos de GARDEL que tanto me gustan, decidí investigar. Así, embargado de emoción, encomendé a Sidi Google, la versión árabe del omnímodo buscador, el seguimiento del nombre del cantante que a duras penas conseguí leer en la desportillada carátula la cinta: Abu ‘Amar al Qafishí. El embargo se convirtió en taquicardia desbocada cuando conseguí traducir lo que AL OUIQIPEDIYYA decía sobre él:

ABU ‘AMAR AL QAFISHÍ: Músico marroquí de origen beréber que emigró a Argentina en 1900 donde continuó su carrera de intérprete de las formas tradicionales folklóricas (al gotaníyya) de la región del Alto Rif, concretamente de la kábila de los Banu Lundarfi a la que pertenecía. Aunque se ganaba la vida vendiendo higos chumbos (tunas en Argentina) como sus antepasados, en el "Mercado de Abasto de Buenos Aires" fundó en sus ratos libres una orquesta que con instrumentos occidentales, a falta de los originales, reproducía fielmente la puras melodías de sus raíces rifeñas. En 1913 grabó un disco de pizarra que recientemente ha sido remasterizado en los estudios de Sidi al-Hifi de Tánger en el que muestra sus más logradas interpretaciones y que han invadido los stands gitatorios de las gasolineras de todo el Alto Magreb.

Y adivinad quién se encontró en uno de sus husmeantes devaneos rifeños uno de ellos sin saberlo. No hace falta que os esforcéis mucho:

EXACTAMENTE: este humilde escribidor de blogs que trata con mediana fortuna de iluminaros.

Las preguntas subsiguientes fueron, por supuesto: ¿Y dónde aprendió a cantar Gardel? ¿Dónde bebió la música que luego fundiría en el crisol de su genio para crear el tango moderno? En Abasto, claro. En el mercado, donde el canijo Carlitos jugaba de pequeño entre las cajas de fruta y los cuerpos sangrantes de las reses muertas. Indudablemente tuvo que conocer al gran músico BEREBER, al gran Qafishí, el turco neocriollo, en cuyo cafetín prototanguista podemos y debemos imaginarnos al polluelo Gardelito, sentado en el suelo de un rincón, absorviendo con la esponja cruda de su mente abierta aquellas músicas que un día él mismo recrearía para pasmo del país austral y del mundo entero.

A la espera de un estudio mucho más profundo del nuevo y reciente descubrimiento de este vuestro confeccionador de blogs favorito os dejo este botoncillo de muestra:

Se trata del tema Rahaita ma’ ajar, baqaitu fundí (te fuiste con otro, me quedé rajao):

A los lingüistas dejo la investigación de las concomitancias entre la lunfardariyyia, el dialecto específico de la kabila rifeña a la que perteneció Al Qafishi y el habla canalla de lumpen porteño, que perfuma con sus términos exóticos las ásperas letras del tango.

Y quedo esperando la reacción de los fundamentalistas del arte gardeliano que no tardarán en mostrarme sus dientes nicotinados o en mandarme a dos giles pa que me partan la raca. Que esos, che, no se andan con futesas milongueras.




OTROS DESCUBRIMIENTOS:

5 comentarios:

max dijo...

Toda una perlita la que nos cuentas Manuel,seguramente muy pocos en Argentina conocen esta historia,quedará para algún estudioso de la música seguirle el rastro.

Un abrazo

Sam dijo...

La canción Qafishi parece una mezcla de tango con árabe, si no lo es, es verdaderamente asombroso.

daniel dijo...

Hola, me llamo Daniel, soy músico y tengo un grupo de investigación acerca de músicas como el tango y el fado, sus orígenes y evolución.
Me resulto sumamente interesante tu teoría y me gustaría saber más y sobre todo tener más música de ABU ‘AMAR AL QAFISHÍ y las músicas que surgieron a partir de allí hasta el tango moderno.
También me interesa saber acerca de la música que nació en argentina y Brasil de la influencia atlántica (por llamar de alguna manera a las músicas que llegaron desde Europa, principalmente España y Portugal, también Italia y países del este) con las músicas de origen africano y que derivaron en el tango y el chrorinho respectivamente.
Te envío unos links referentes a mis trabajos actuales en la música y desde aquí te animo a que sigas investigando, estamos ansiosos por saber mas, gracias.

http://www.abrilfadoatlantico.tk/

http://es.youtube.com/profile?user=adzemian

http://www.myspace.com/danieladzemian

harazem dijo...

Amigo Daniel:
Me temo que has confundido lo que no es sino una broma, una falsa investigación, plagada de pistas fácilmente detectables, con un estudio musicológico más o menos serio. Realmente la canción que cuelgo pertenece a un cantante judeo marroquí recientemente fallecido, Salim Halali, que fusionó imaginativamente el flamenco y la copla andaluza con el chaabi, o música popular maghrebí. El texto es fruto de un delirio febril de mi mente calenturienta. En otro post posterior lo explico. La broma es una continuación de otras dos acerca del origen de la copla y del flamenco. Se trata de una parodia de los sesudos tratados y peregrinas teorías que hube de tragarme en mis años mozos acerca del origen del flamenco.

Quizás sí te interese otro pequeño estudio, este sí perfectamente serio, que escribí no hace mucho acerca de los comienzos de la canción árabe moderna. Puedes aceder a él en la barra de navegación de este blog, en apartado de ARTÍCULOS PROPIOS. En él, aparte del interés que puedan suscitarte mis aportaciones, podrás encontrar noticia de un magnífico estudioso de las músicas urbanas contemporáneas: Gerhard Steingress. Aunque su especialidad es el flamenco, al considerarlo una música surgida de la nueva sensibilidad e identidad de las sociedades urbanas contemporáneas lo emparenta con otras músicas que surgen por las mismas causas en otros lugares del mundo. Concretamente, estudia el tango, el fado y el rabético griego desde un punto de vista muy novedoso y sobre todo muy científico, sin concesiones al lirismo almibarado de la historiografía musical tradicional.

Me ha parecido muy interesante el trabajo que llevais a cabo en el proyecto ABRIL. El fado es otra de mis pasiones.

Un saludo

daniel dijo...

Ayer se me dio por pensar:
Y si es una broma bien hecha?
Pero la verdad, me lo he tragado enterito en su momento y si, es una broma bien hecha, aunque lo del lunfadariyyia era mucha casualidad pero bueno....
Además teniendo en cuenta que soy argentino -naci y viví allí hasta los 17 años, ahora vivo en España - y con precedentes como los de los de la palabra A.TORRENTE , nombre que estaba serigrafiado en los enormes tubos del alcantarillado de Buenos Aires donde vivían los despectivamente denominados: ATORRANTES y el origen de la palabra BANDONEON marca de la fábrica de un alemán apellidado Band y que fue el que llevo el bandoneón a argentina y se dedico a fabricarlo para su venta con la marca BAND UNION (así rezaba en el letrero de la fabrica y en la marca de los bandoneones supongo) pues todo resulta creíble, máxime cuando yo he visto en la misma barra del bar de mi viejo en Bs As individuos originarios de los mas exóticos países de Europa, no era de extrañar que un bereber ( lo del turco neo criollo lo dejé al bautismo argentino, allí todos los árabes, moros, armenios , caucasianos….etc. son llamados turcos, al igual que todos los españoles son gallegos y todos los italianos son tanos --- abreviatura de napolitano-) pudiese ser el que hiciera explotar sin querer un nuevo estilo musical como el tango, acompañado de las influencias folklóricas.
Lo que más me chocó – pensé que sería un error de imprenta – fue lo de “llegado a Buenos Aires en el 1900”, según mis cálculos la cosa tuvo que venir de antes y sobre todo no me coincide con Gardel, mi padre nació en 1927 y siempre decía que cuando murió Gardel el tenia 8 años.
En cuanto a tus recomendaciones de lectura de Gerhard Steingress lo que mas me interesa más que los análisis en concreto es escuchar música, se que es difícil encontrar documentos sonoros o partituras de la época, pero utilizando el conocido refrán digamos que vale más un compás que mil palabras, en cualquier caso leeré si hay alguna referencia musical en sus escritos.
En cuanto a los orígenes del flamenco y aunque es una música que me encanta podríamos decir que está todo bastante claro de que lado vienen, solo basta con escuchar un poco, lo del fado y el tango a pesar de ser músicas características de un país vienen ya de una fusión de muchas músicas de ida y vuelta por los mares que no está tan claro cuales son (de ahí mi predisposición a creer en tu original historia) y está todavía por hacer un desarrollo “musical” profundo.
En fin, no pediré perdón por ser tan ingenuo -la inocencia también es un don – seguiremos en la brecha, un saludo.