(del laberinto al treinta)


lunes, 12 de septiembre de 2011

El C4, el BBAA, la Citoler y otras cosas de pasar el domingo

Don Senequín y don Senecón, dos filósofos del copón.

Senequín y Senecón, dos filósofos del copón. Tuneao del lateral de la fragoneta de la célebre empresa cordobesa ESPECIAS EL PEROL, que tan ricos aliños proporciona a nuestro peroles, pinchitos y caracoles.

A pesar de que el Fin der Mundo está por fin serca, de que el Armagedón de la Crisi de las Crisis va a convertir la faz de la Tierra en un cortijo de Mad Max y de que ya mismo un cuadro de Nicasso va a valer lo mismo que un litro de gasofa o que el de los ciervos en el arroyillo que tiene mi santa madre sobre el sofá del salón de ver la tele, el mundo del artisteo, los políticos de la cosa Cultural y el Turismo de vender Arte andan en esta ya bendita ciudad a la greña por lo de siempre. El C4, el nuevo Bellas Artes, el Cómico Principal y la Colección Citoler, Circa XX y el valor del valor del arte artístico. Yo no voy a entrar en casi ninguno de los asuntos porque el debate está más viciado que el aire de un tabernón de tapas del siglo XX: humo de tabacazo, aromas rancios de fritanga, griterío de niños corriendo entre las mesas, lanzamientos de lancinantes oidoscocina y sospechosos trapicheos subterráneos en la mesa de la esquina, la del dominó tapadera. Y total, pa lo que le queda a este chiringuito cuando tengamos que volver a pintar en las cavernas...

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