(del laberinto al treinta)


martes, 28 de marzo de 2006

Olé qué grasia tiene er cardená

Los dos acompasados cantaores nacionalcatólicos Er Niño la Papaílla y Er Guindilla cantan a dúo la conocida rumbita devocional Dioj ej-jamorrrrnnnn de pa-ta negra, de pa-ta negraaaaa...


Pa mearse de la risa...

sábado, 25 de marzo de 2006

Sherlock Holmes

Yo, que no he vivido en muchos sitios, viví durante algún tiempo en el 221 de Baker Street. Tal vez fueran un par de años, tal vez más. ¡Hace tanto tiempo! Durante ese tiempo, yo calculo que debió ser por los años 67 y 68, es decir cuando yo contaba 12 ó 13 años, me instalé cómodamente en un sillón invisible del rincón más discreto de la sala de estar aquel pisito londinense. Desde él asistí a las más fascinantes aventuras de Sherlock Holmes, el detective más famoso de todos los tiempos. No sé si he llegado posteriormente a disfrutar tanto con la lectura como por aquel entonces. Sólo sé que si la felicidad intelectual puede reducirse a una escala métrica yo alcancé el extremo de la cinta limpiamente.

Mi padre no fue un hombre excesivamente culto, pero sintió siempre un respeto reverencial por los libros. Y en mi casa siempre hubo bastantes. Sin demasiado criterio, pero muchos. La colección de novelas de la Editorial Molino, estuvo perfectamente encajonada (entonces no se llevaban aún los muebles-librería de salón) durante toda mi primera infancia en una estantería de un cobertizo habilitado en el patio hasta que fue convertida en pulpa original por una tormenta de agua antes de que yo tuviera edad de leer por mí mismo las Aventuras de Tarzán que mi padre me leía.

Mi afición a los libros puede que se nutriera de la devoción con que mi padre coleccionó pacientemente semana a semana los 100 ejemplares de la biblioteca Salvat RTV, de estrafalario diseño y horripilante encuadernación, pero de la que bebimos la mejor literatura los más pobres de mi generación.

Pero de entre todos los libros que hubo en mi casa sin duda con los que más disfruté entonces, y desde luego, nunca más, fue con los pequeños cuatro tomos de las novelas completas de Sherlock Holmes en una edición de 1907 (no sé si es la primera en castellano) encuadernadas artesanal y toscamente con verdaderas maromas marineras y enlucidas las tapas con ese hule fino de encuadernación aficionada de tan entrañables recuerdos. El papel basto y acanalado, con restos de materias vegetales, perfectamente oxidado, la tipografía irregular, el penetrante y permanente olor a... orín de gato ¿hay algún símil oloroso que describa el olor a papel antiguo mejor que ese?

Yo me recuerdo absolutamente embebido, metido en aquel cuarto donde el detective y su ayudante cronista Watson resolvían los casos más intrincados entre el humo de las pipas, el olor de la cocaína inyectada, el suave zumbido de las lámparas de gas y el sabor áspero del té que les servía su patrona, la discreta señora Hudson. Y por supuesto los acompañaba en sus correrías en busca de pistas por los condados vecinos, me divertía con los disparatados disfraces del detective, los seguía a duras penas por la niebla de Londres en los coches de alquiler camino de la estación Victoria. Sobrecogido, asistí al descubrimiento del cadáver de Pedro el Negro clavado en su enormidad en el suelo de madera por un enorme arpón ballenero como una monstruosa mariposa de camiseta rayada. Tengo grabada indeleblemente en mi memoria la persecución por los muelles de Londres, acompañando al mejor perro sabueso de la ciudad, finalmente confundido por el penetrante olor del betún portuario, en la aventura de La marca de los cuatro, donde el bueno de Watson cae en la redes del matrimonio. El dramático bucle que une la historia de la secta de los mormones del remoto estado de Utah con un crimen cometido en una casa abandonada del centro de Londres aún me obsesiona en noches febriles. Nunca podré ver un gran danés sin acordarme del fantasmagórico dogo de los Baskerville... Yo aprendí qué era una mangosta en la aventura fascinante de El mendigo de la cicatriz. Tenía 12 años. Si no hubiera sido por el diablillo que me atormentaba entre las piernas, exigiéndome otras atenciones, me hubiera quedado para siempre en aquel cuarto. En aquel cuarto de Baker Street donde germinan todos los sueños felices que proporciona la literatura.

jueves, 23 de marzo de 2006

Mis entrañables berrinches

Conforme voy cumpliendo años voy descubriendo en mí tendencias y actitudes que normalmente se suelen asociar a las intemperancias de la edad, de la edad avanzada, claro está. Trato conscientemente de no convertirme en eso que se llama un viejo berrinchoso (aún estoy lejos de poder ser considerado lo primero, aunque no estoy muy seguro de que no merezca ya lo segundo), pero desde luego el mundo no pone nada de su parte para facilitármelo. El mundo y sobre todo sus componentes. Los humanos principalmente. Pero si la tendencia al berrinche está plenamente justificada cuando su causa recae en la inmoralidad y vesania generalizada de los gobernantes del mundo, en la indestructible estupidez interesada de las diversas marcas de sacerdotes, en la codicia sin medida de las empresas multinacionales, empieza a apuntar claramente a retorcidas variantes de la paranoia si los motivos se multiplican descendiendo vertiginosamente a los más variados eventos de la cotidianidad. Pero es entonces cuando mis sistemas de autodefensa psíquicos hacen saltar los resortes de las compuertas que permiten a mi cerebro armarse de razón, inundarse de agravios a la bondad y a la belleza. Y de razón cargado no percibe otra cosa que miles de individuos que desde sus pequeños pedestales de poder se dedican entusiásticamente a enmierdar aún más lo que enmierdado ya está por culpa de los más poderosos, sin perder ni un segundo de su existencia en considerar la posibilidad de contribuir a lo contrario, a hacer más habitable, justo y hermoso el entorno en que se mueven, ellos y sus contemporáneos y convecinos.

Pero el grano es el siguiente. Resulta que yo vivo en Córdoba, ciudad que como muchas otras con un importante pasado a sus espaldas conserva, aparte de los monumentos más vistosos, los museos y la historia escrita en los libros, una infinidad de detalles que evocan continuamente, de una manera delicada y deliciosa, a los que en ella vivieron anteriormente, aquellos otros hombres y mujeres que dejaron sus huellas y cuidaron de conservarlas para nosotros, para nuestro deleite y nuestra instrucción, para que los recordáramos y consintiéramos en hacerlas parte de nuestra vida como los ojos de nuestra madre, la voz de nuestros hermanos o la piel de nuestro primer amor.

A mí me gustan especialmente los rótulos antiguos de las calles. Todas las calles del casco antiguo de Córdoba conservan un azulejo rotulado con su nombre secular (a veces el original y a veces unas cuidadas copias), la mayoría de las veces distinto al actual, y siempre, siempre, mucho más hermoso. La manía de cambiar los antiguos y sonoros nombres de las calles por los de oscuros personajes de más que dudosos, y afortunadamente más que olvidados, méritos, es una de las poquísimas aportaciones negativas de la Ilustración a la Humanidad. Pero esa es otra historia. El caso, como iba diciendo es que me gustan los antiguos rótulos de las calles y los disfruto cada día cuando paso o paseo por ellas. Que me alegra de que los turistas los gocen también, como es fácil comprobar observándolos. En definitiva que me hacen sentirme bien, arropado constantemente por el recuerdo de su pasado y por la belleza de sus caracteres.

Por eso me siento estafado, abocado al estado permanente de berrinche y agarrotado cruelmente por las esposas de la impotencia cada vez que alguno de esos estúpidos seres que contribuyen al emporcamiento ético y estético del mundo a pequeña escala hacen una de las suyas y me escamotea sin razón alguna alguno de mis disfrutes preferidos.

En una de mis esquinas más concurridas existe uno de estos rótulos antiguos que nos informa de que esa calle respondía antaño al hermosísimo nombre de Calle de la Ceniza, hoy, por mor de antiguo desaguisado, de Fernando Colón. Durante siglos, el precioso rótulo cuarteado y de preciosas letras azulencas ha lucido en la esquina de dicha calle con Maese Luis no sólo sin molestar a nadie sino cumpliendo disciplinada y discretamente su misión de información y embellecimiento de la dicha esquina. Eso hasta que un perfecto funcionario municipal ha decidido colocarle delante una señal de tráfico que impide su visión. El caso es que la, probablemente, necesaria señal (mientras no se lleve a cabo la necesaria peatonalización del perímetro urbano protegido por la UNESCO), podría haberse colocado un poco más abajo o haber sido desplazada a la derecha o a la izquierda del rótulo. Pero no. Lo más marrano es colocarla justo delante. Para que no se vea. Para hacer las cosas mal y sobre todo para joderme a mí la existencia. Y yo me pregunto: ¿habrá sido fruto de un lamentable error? ¿cosa del operario paleta de la gorra amarilla al que le fue encomendada la delicada misión de hincar la jodida señal en la dura acera o responsabilidad directa del funcionario urbanista encargado de elegir el lugar exacto donde el bueno del paleta habría de colocarla. ¿Supervisó in situ la operación? ¿Posteriormente? ¿Por control remoto? ¿Se dio cuenta del desaguisado? ¿Disimuló? ¿Se alegró de haberme jodido a mí y a otra mucha gente de alma cultivada? En todo caso, seguro que en el Excelentísimo Ayuntamiento existe un despacho debidamente acondicionado donde un ser con todos sus herramientas de pensar en perfecto estado de revista puede reclamarse responsable directo del hecho. ¿Urbanista, técnico de tráfico, administrativo de plantilla, por promoción interna? O tal vez uno de esos cargos posmodernos tan de moda en la administración en los últimos años: Técnico Distribuidor de Mobiliario Urbano y Señalización Viaria, por ejemplo. Y me asalta la imperiosa necesidad de conocerlo, de reconocer unas líneas en su cara, de poder mirarlo a los ojos y ver qué seres abisales encuentro nadando en ellos.

El caso es que yo trato de imaginarlo como una persona normal, con su hipoteca, su señora, sus niños, su carné de identidad, su perrito lanudo del que recoge higiénicamente las cacas del acerado público, aficionado al salmorejo o a los caracoles con comino, lector tal vez de El Código da Vinci o seguidor de algún apijotado tenista catalán, veraneante en Fuengirola o en remota casita de campo rodeada de pinos... Pero sólo consigo verlo como el capullo que ha colocado la jodida señal de tráfico delante de mi rótulo favorito. El tipo que, producto directo del berrinche subsiguiente, me ha matado al menos 45.000 valiosos hepatocitos, ahogándolos en mi propia bilis. El pelado robagallinas cultural al que deberían degradar a limpiador de alcantarillas sin derecho a bocata de media mañana hasta el fin de sus días, el...., el..... (¡la pastilla, la pastilla....! ¡ aaah, gracias!)

¿Y sabéis que os digo?¡Que ojalá nos eliminen de la candidatura de Córdoba Capital Cultural del Hemisferio Norte por su culpa!

lunes, 13 de marzo de 2006

Creyentes del mundo: hundíos

Cuando la lucidez se hace palabra:

El discurso civilizado, sin distinción de raza ni de confesión, analiza y circunscribe verdades científicas, verdades históricas y estados de hecho que no se basan en la fe sino en el conocimiento. Podemos considerarlas profanas o de menor dignidad, pero ello no impide que no se confundan con las verdades de la religión, ya seamos chiitas, sunitas, cristianos, judíos, budistas o agnósticos. Nuestro planeta no es víctima de un choque de civilizaciones o de culturas, es el lugar elevado de una batalla decisiva entre dos métodos de pensamiento. Están aquellos que declaran que no hay hechos sino solamente interpretaciones que son cuando menos actos de fe. Éstos caen o bien en el fanatismo ("yo soy la verdad") o bien en el nihilismo ("nada es verdadero ni falso"). Del otro lado, están aquellos para los que el debate libre con la finalidad de separar lo verdadero de lo falso tiene sentido, de modo que lo político, como lo científico o el simple juicio pueden resolverse a partir de datos profanos que son independientes de las opiniones arbitrarias y preestablecidas."


André Glucksmann. El País 08/03/06

miércoles, 8 de marzo de 2006

Glamourosa estupidez

No hace mucho recogí una nota de una revista que me puso en contacto con una forma de la estupidez humana deliciosamente refinada. Por su encanto glamouroso, su radicalidad imbécil y su sofisticada idiocia decidí guardarlo hasta encontrar otra perla parecida con la que compararla. No con ánimo coleccionista, sino meramente competitivo. Y poder dotarlo de un premio especial acorde con la importancia del hecho. Y ese momento llegó felizmente esta mañana.
PRIMERA NOMINADA
UN VÁTER PORTATIL DE 3.500 EUROS PARA MADONNA: En plena vorágine de su nuevo disco, Confessions on a dance floor, Madonna ha hecho gala de su carácter de diva. Durante su actuación en el programa Wetten, dass...? de la televisión alemana, el icono pop se negó a utilizar los servicios del estudio, al que también estaban invitados Green Day y Shakira. Para contentarla, la productora tuvo que alquilar un váter de 18 metros cuadrados, con dos lavabos y dos duchas, que hubo de ser transportado con grúa hasta el estudio. El precio de la operación: 3000 euros del ala. Hay más... ¿Qué tienen en común la Ciccone y el Papa? Justo. El Sumo Pontífice utilizó este mismo modelo de cuarto de baño durante su visita a Colonia. Cómo lo llamarán. ¿Pipimovil? EP3. Autor desconocido. Fecha olvidada.
SEGUNDA NOMINADA
EL DECÁLOGO DE MODA DE VICTORIA BECKAM. Victoria Beckam ha desvelado la fórmula mágica que le permite estar siempre a la moda.... El decálogo de la pija delas hace tiempo obsoletas Spice Girls se mueve entre lo absurdo a lo grotesco y lo obvio. Para empezar, dice en una entrevista, no conviene abrir el armario y escoger al azar unas cuantas prendas para llevar a los hijos al colegio. Más efectivo, según sugiere en la revista Glamour, es “visualizar” de antemano la gama de colores y vestuario que dejarán boquiabiertas al resto de las madres. En emergencias, Victoria echa mano de modelitos de la diseñadora Stella MacCartney, una “bendición”, dice,para esos días en los que una se siente “hinchada”. Otro de los mandamientos, “ir de compras por todo el mundo”, no está al alcance de demasiados bolsillos y alguna jovencita puede verse en un brete de seguir otro de sus consejos: dar tijeretazos a las camisetas y vaqueros nuevos para impregnarles un toque más personal y moderno. Para triunfar en los accesorios, el truco de la cantante consiste en comprar varios pares de gafas de sol y zapatos. En cuanto al estilo global, propone zambullirse en los años cincuenta para lucir una imagen femenina clásica, tipo Audrey Hepburn, con modelos actualizados de Alexander McQueen o Roland Mouret. Y ante todo nadie debe caer en la tentación de enseñar más de lo necesario. Así lo explica en la edición británica de Glamour: “Cuando desvelas mucho escote, deberías esconder las piernas. Es mucho más sexy dejar algo para la imaginación”. Lourdes Gómez. El País 8 de marzo de 2006.

QUEDA INSTAURADO EN ESTA BITÁCORA EL CONCURSO PARA EL PREMIO AL "TONTOLHABISMO EJEMPLAR"

¿A cuál de las dos elegidas concederemos nuestra MENCIÓN ESPECIAL DE HOY A LA "TONTERÍA CULAR" consistente en imaginárnosla caída de boca sobre una mierda aún fresca bajo le Pont des Arts de Pagggis?

martes, 7 de marzo de 2006

ENSAYOS COSTALEROS


ESTO
se cuenta en lugares civilizados y no se cree

viernes, 3 de marzo de 2006

BLAIR SE IMBECILIZA


Cuando un estadista de primer orden (que no sea Bush, of course) cómplice de crímenes de guerra (bueno, presunto, mientras no se le juzgue y sea condenado por un improbable tribunal internacional) trata de disculpar sus acciones cuando se siente acorralado con argumentos políticos, militares o económicos, dribla entre la infamia, el cinismo y la hipocresía. Sí, como ha hecho Mister Blair, trata de influir torticeramente (en clave teológica) en la composición de ese tribunal que ha de juzgar su decisión de invadir Irak junto con EE UU exigiendo su presidencia a Dios y a la Historia sólo dribla entre varias variantes de la imbecilidad.

¡Qué hartura de creyentes, JODER!

miércoles, 1 de marzo de 2006

La Duquesa de Alba, Hija Explotadora Predilecta de Andalucía

Que los socialistas europeos y los de este país concretamente ocupan un espacio que no les corresponde es algo que está a la vista. En este país la izquierda hace el papel de la derecha civilizada, mientras la derecha hace el papel de la ultraderecha cerril, de la caverna irracional y criptofascista. Tal vez sea la única forma que tienen de conseguir el poder, disfrazarse de liberalotes inofensivos, aunque con el tiempo han asimilado el disfraz a su propia piel, de manera que ya no es que se lo hagan, es que ya son así. Con todo, a veces deberían ser un poco cuidadosos y no ofender sus orígenes, sus antiguos principios, la memoria de sus olvidados inspiradores, la dignidad de los pobres a los que deberían defender.

No hace mucho titulé una entrada de esta bitácora La profunda idiocia socialista. En ella recogía una carta en la que se denunciaba la innombrable ofensa que el Gobierno Socialista había infligido a todas las mujeres encarceladas en las siniestras cárceles franquistas concediendo el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia a la orden religiosa de las Hijas de la Caridad que fueron sus carceleras.

Hoy, Día de Andalucía, el gobierno socialista andaluz concede el título de Hija Predilecta de Andalucía a Cayetana Fitr Estúar Yeims, Duquesa de Alba.

Yo no sé nada de las virtudes personales de esa señora, aparte de, como dice Antonio Manuel en el Día de Córdoba de ayer (El insulto de la Duquesa), sus inenarrables apariciones en la feria de Sevilla vestida de faralaes como una Mariquita Pérez disecada en su calesa o cuando se le derraman las palabras de la boca con ese acento que unos llaman andaluz, y que yo creo que obedece científicamente a la misma razón que el silbido de una flauta, para merecer dicha distinción. Nuestro inefable hombrecillo Gaspar Zarrías parece que sí, cuando habla de su naturalidad, llaneza y alejamiento de la pompa, su personalidad íntimamente ligada a la forma de ser andaluza y muy especialmente a Sevilla, ciudad en la que reside habitualmente en el Palacio de las Dueñas y de cuyas tradiciones y costumbres es una activa embajadora. Pa mearse y no echar gota...

Lo que sí sé es que esa señora es alguien lo es sola y exclusivamente por ser Duquesa de Alba y que lo que ese título nobiliario significa para Andalucía no trae a la mente de las personas decentes más que el recuerdo del oprobio de la explotación incesante a que se ha sometido al pueblo andaluz, pueblo de jornaleros campesinos a lo largo de varios siglos.

Hay demasiada sangre y demasiado sudor de pobres cimentando el imperio cortijeril de esa señora y de toda su casta para que ahora vengan estos mamporreros encorbatados a rescatarla para la iconografía moral de esta tierra.

martes, 21 de febrero de 2006

Imanes, ayatolas y otras hierbas venenosas

Realmente los musulmanes se están revelando como unos plastas. ¿Todos? Bueno, probablemente algunos (lo sé, los conozco) estén horrorizados por la actitud de sus correligionarios, pero como no pueden abrir la boca por el riesgo de que los apedreen, los encarcelen o los exilien, como que no cuentan. Yo me considero un mediano conocedor del mundo islámico. He visitado con placer casi todos los países “visitables” en los que la mayoría de la población profesa esa curiosa religión, he estudiado su historia y las raíces de su materia cultural, he aprendido los rudimentos de su lengua y hasta me puedo defender en ella circunstancialmente. Tengo amigos árabes más o menos creyentes. Por otra parte no creo pertenecer a esa estirpe de arabistas que han acabado (¿o lo fueron ya de chiquititos?) como resueltos odiadores de todo lo que suene a islámico, caso del norteamericano Bernard Lewis (asesor de Bush) o nuestro esforzado arabista cruzado Serafín Fanjul, punta de lanza experta en asuntos musulmanes del incendiario Savonarola radiofónico contemporáneo Federico Jiménez Losantos.

Pero considero que el lamentable espectáculo en el que se han embarcado las masas musulmanas ya no admite ninguna disculpa. Bush y sus aliados guerreros puede que tengan mucha responsabilidad de haber engasolinado el ambiente a la espera de una cerilla (protegiendo a Israel, ese estado ladrón y asesino, e invadiendo y destrozando sin miramientos uno de sus países) pero esas miles de miles de manifestaciones que convocan a cientos de miles y cientos de miles de musulmanes (pocas musulmanas se ven ¿no?) en decenas de países protestando por una solemne gilipollez como son unas caricaturas publicadas en un oscuro periódico de un minúsculo país que el 99,9 % de ellos no sabe situar en un mapa denota una capacidad de estupidez que sobrepasa la horma natural de la humanidad. Sí, ya sé que las masas cuando se desbocan no responden a lógicas ningunas. Pero desde luego sí sé también que las masas no se desbocan solas. Incluso cuando las mueve el hambre o la más lacerante injusticia necesitan el motor de unos líderes que las azucen. Y si en esos casos esos líderes cumplen una misión benefactora y pueden ser considerados héroes liberadores, en este caso, esos líderes no son más que una pandilla de hijos de mala madre. El líder-imán barbudo de la comunidad musulmana danesa el primero. Los castrados mentales barbados de los países musulmanes que se han levantado en gritos y peticiones de ensangrentamiento, los segundos.

Y los líderes políticos occidentales los terceros. Una cosa es escuchar a los desquiciados imanes ofendidos por las viñetas y otra no saber responderles con la adecuada contundencia, espetarles lo que les espetó el periodista jordano y que desde luego no pudo cundir entre sus colegas porque fue fulminantemente defenestrado y encarcelado como ejemplo para disidentes: que atenta mucho más contra el honor del Islam las imágenes exhibidas por ellos mismos de piadosos musulmanes degollando a personas inocentes, o el indecente contraste de los obscenos saudíes o bruneíes despilfarrando el dinero que Allah les proporciona, mientras no parecen enterarse de que el resto del mundo musulmán se cuece en su propia miseria material. O el genocidio que perpetran desde hace años sus correligionarios sudaneses contra las minorías no musulmanas del sur del país. O la crueldad de las mutilaciones femeninas o el encarcelamiento bajo burkas y chadores de sus mujeres. Miseria religiosa. Si todas las religiones son intrínsecamente peligrosas y malvadas, el Islam parece empeñarse en ganarse el premio a la constancia. Lo más desasosegante es la unanimidad. Esa unanimidad que existe en todo el orbe musulmán. No se explica sólo por el cemento que significa el olor del establo de la religión. Los perros guardianes de los rebaños tienen dientes afilados. La disidencia se castiga duro, con la prisión, con la tortura, con la muerte. La mera profesión de descreimiento. Y ya va siendo hora de que se les diga.

Y va siendo hora de que los líderes de los países occidentales, en lugar de consentir la perpetuación de los guetos y de no luchar con todas sus fuerzas por la integración de los inmigrantes en sus propios países, en lugar de consentir irracionalmente los crímenes israelíes o invadir a sangre y fuego, colaborar o simplemente mirar para otro lado, con la falsa excusa de llevarles la democracia, al país musulmán que consideren merecedor, se pongan de una vez a la tarea de proteger y exigir protección para los disidentes musulmanes de esos países, a financiar y a dotar de medios a aquellos que estén dispuestos a hablar a sus vecinos de respeto al no creyente, a liberarse de las patrañas que les inculcan esos castrados morales que son los imanes y ayatolas, a enseñarles que para adoquinar el camino del progreso moral y material los pueblos han de cubrir primero con el cemento de la racionalidad los pantanosos barrancos de las mitologías y las supersticiones. A mostrarles que el sano individualismo humanista que proclama la libertad de cada persona frente al destino es mucho más higiénico provechoso, y hermoso que esa pertinacia pegajosa, miasmática y estéril en revolcarse perezosamente en la umma, en la comunidad de los creyentes. A escuchar a Gilles Kepel y a otros como él que llevan años avisando del peligro de dejar a los curas de cualquier religión que rijan las conciencias de las gentes.

Aquí ya nos libramos con mucho sudor y lágrimas de los chantajes morales de nuestros asilvestrados curas. No debemos consentir que nos avasallen estos nuevos. Sin complejos.



martes, 14 de febrero de 2006

Vargas Llosa es un mal tipo

En su vertiginoso descenso a los sótanos de la desvergüenza el novelista Mario Vargas Llosa parece haber llegado ya al último subsuelo. Sus dos últimas hazañas de escribidor denunciante de cualquier forma de izquierdismo han superado todo lo que la razonabilidad más elemental tiene de límite. La parodia descarnada y cruel que hizo en su artículo Raza, botas y nacionalismo, EL PAÍS 15 de enero del presidente electo de Bolivia, presentando a la izquierda europea como una pandilla de bobos babeando ante la chompa de Morales, le ha conducido directamente al campo de la ignominia y de la desvergüenza y me lleva a mí a caer en el estupor contemplando tanta fuerza genésica literaria desperdiciada en mear bilis sin tino sobre todo lo que el ilustre escritor desprecia, que no es sino cualquier tendencia a la liberación de las gentes y los pueblos de las injusticias distributivas que conlleva el liberalismo salvaje que tratan de imponer las grandes corporaciones que dominan la política y la economía mundiales.

Miente Vargas Llosa cuando tacha de racista a Evo Morales y miente cuando considera superado el racismo institucional de los gobiernos iberoamericanos. No es que se equivoque, es que miente. Él lo sabe y yo lo sé porque yo aprendí a ver la verdad a través de él mismo. Cuando visité Sudamérica hace unos años y más concretamente su Perú llevé, aparte de otros muchos, sus ojos. Lo mismo que exploré los rincones de Piura con La Casa Verde en la mano, visite Lima con El pez en el agua (1993), sus memorias. En ellas describía la graduación del tinte de la piel que podía constatarse en el viaje entre la Lima colonial, ya definitivamente chola, y el barrio de Miraflores, donde vive la minoría blanca, muy blanca, que domina el país. Apenas 15 kilómetros. Fue él el que me hizo comprender que en los países sudamericanos se practica un racismo efectivo y brutal, casi nunca denunciado, del mismo calibre que el que se practicaba en Sudáfrica, pero que al ser más histórico parece más natural al no avisado.

Hace tiempo que Vargas Llosa se congració con su casta, la casta blanca y dominadora de Miraflores, después de su viaje de placer juvenil a la causa de los pobres. Es una cuestión epidérmica, de pura piel, piel blanca, europea, de la que él nunca quiso desprenderse del todo, ni siquiera simbólicamente. No quiero pensar que saque beneficios materiales de esta vuelta al seno del feroz conservadurismo castizo, aunque acusaciones no faltan. Yo lo prefiero racista que corrupto.

Ayer mismo (El derecho a la irreverencia, El País, 12 de febrero de 2006) arremetía de nuevo contra los militantes de izquierda de todo el mundo al final de un largo artículo sobre las viñetas sobre Mahoma. Sin venir a cuento. De manera que parece que todo el 90 % del escrito referido al tema del titular no fuera más que una excusa para despacharse en el último 10 % contra la izquierda y sus militantes, de una manera biliosa y cerril. Que siga justificando a estas alturas la guerra de Irak y nos eche en cara a los que la consideramos una guerra ilegal y contraria a cualquier derecho nuestra connivencia con el terrorismo islámico sólo habla de su mala leche, de su mala entraña, de su malhomía refinada y cruel.Las respuestas de otros intelectuales no se han hecho esperar. En tres artículos publicados en El País, el profesor Vidal Beneyto lo pone en su sitio, aunque con guante de seda (demasiado para mi gusto) y utilizando argumentos racionales, muy alejados de los atrabiliarios del novelista.

Hoy mismo (Intelectuales y caricaturas, El País 13 de febrero de 2006), el embajador de España ante la UNESCO, José María Ridao, con más reciedumbre, aunque sin nombrarlo, viene a decir lo mismo que yo apuntaba antes: que Mario Vargas Llosa, además de un excelentísimo escritor, es un mal tipo. De la misma estirpe, aunque salvando las abismales (por ahora) distancias, de Federico Jiménez Losantos.

viernes, 10 de febrero de 2006

Nuestro inefable guru Sri Maharishi Fry Leopoldo de Alpandeire

Me escriben mis amigos navarros para que los compadezca. Me mandan saludos, besos y abrazos desde la por ellos llamada Reserva Espiritual y Católica de la Reserva Espiritual de Europa. Y un enlace a un articulo de Xavier Zabaltza en El País edición de El País Vasco titulado Contra san Francisco Javier, en el que vuelve a emitir la eterna queja de los ateos para que los católicos dejen de jodernos públicamente con sus supersticiones, o sea que no conviertan en oficiales las fiestas que sólo lo son particulares para ellos. Parece ser que este año se celebra no sé qué aniversario (no me da la gana ni de solicitar ayuda al único santo milagroso verdadero que conozco y respeto: san Google) de san Francisco Javier el santo viajero navarro por antonomasia, elevado a los altares por su carácter fanático e intransigente propagador de la fe católica por toda Asia (consideró a Buda como el mismísimo diablo) y alejado asépticamente de cualquier cuestión social (no se conoce ni una sola actuación suya en este sentido), como pone de manifiesto el propio Zabaltza en su artículo. Por lo visto a mis amigos y a todos los demás no creyentes les espera una buena este año de palizas, fastos y yuyus católicos que han de tragarse por cojones, porque contaminará todo el ámbito público de la Comunidad. Para envidia de todos esos católicos devotos he de decirles que yo visité hace años su tumba en Goa (India) y pude contemplar el pie putrefacto que asoma por la ventanita practicada ex profeso en el féretro y que demuestra lo falaz de la afirmación oficial de que se conserva momificado. Y que, pobre de espíritu yo, sólo sentí un rencor triste hacia lo que representaba aquella tumba, la imposición de una religión truculenta y fanática a pueblos que no lo habían pedido y que ya tenían la suya propia para drogarse. Puro marketing religioso.

Bueno, que no se quejen, que por aquí por el sur, los católicos tampoco andan mancos. Ayer se celebró en Granada el 50 aniversario de la muerte del afamado gurú católico Sri Maharishi Mahesh Fry Leopoldo de Alpandeire que se saldó con la peregrinación a su tumba de más de 400.000 devotos. A ver si el santo tropical navarro tiene cojones de una hazaña como esa. Y eso que el malagueño ni siquiera ha alcanzado el título menor de beato. Y sus virtudes no desmerecen para nada de las de su esforzado crucífero jesuita. Nuestro gurú barbado dedicó su larquísima vida a fomentar el conformismo de los pobres con las injusticias, a extender la caridad perrachiquera como la solución perfecta para un justo reparto de la riqueza en el mundo y a aliviar la conciencia de los ricos con el bálsamo de la limosna, agrandándoles suficientemente el ojo de la aguja por donde alcanzar la gloria de Dios por un módico precio. En pleno franquismo. Con dos güevos. Por todo ello el supuestamente democrático ayuntamiento granadino le dedicó hace muy pocos años una portentosa estatua que se puede admirar en los jardines del Triunfo de la ciudad de la Alhambra. Para fomentar que miles de adocenados y supersticiosos devotos acudan a chupar rueda de su aura de santidad en lugar de dedicarse a otros menesteres de más sustancia ética, estética y poiética.

El mundo no tiene remedio..

LOS (piiiiii) DIRECTIVOS DE LA (piiiiii) SGAE

Jajajajajajajaja.....El amigo Psicobyte en su siempre sabrosa página PSICOFONÍAS me conduce a unos enlaces realmente deliciosos sobre el matonismo que utiliza la SGAE para defenderse de quienes mancillan su supuesto honor. El mismo Psicobyte ha patentado fraudulentamente un Método Al Capone de Resolución de Conflictos. No sabe que la propia SGAE puede demandarle por eso, ya que la teoría del método realmente lo ha copiado directamente de la práctica de ellos.A la prohibición de dibujar la cara de ciertos profetas (que no nombro porque la cosa puede empeorar y ampliarse a la pronunciación del propio nombre, como ya ocurre en la judía, otra de esas simpáticas y divertidas religiones que vuelven a estar de moda) se une la de usar una serie de calificativos, en número de 99 (como los nombres de Allah, con perdón, ¡qué feliz coincidencia!) para acompañar el sacrosanto nombre de la SGAE. Dicha lista la han colocado como filtro en la entrada de los comentarios de su web para evitar el pecado a los exaltados críticos. Incluye entre los supuestos calificativos injuriosos la palabra Linux, lo que da una idea de la paranoia (¿estará este calificativo incluido?) de los rwghzqp directivos de la hlñrjq SGAE.Sí, soy un cobarde. Joder, ved si no lo que le ha ocurrido a otros valientes:



Por esto no me pasará nada, ¿verdad señor Teddy?

lunes, 6 de febrero de 2006

CASTPOST y regalos

Este invento del CASTPOST es cojonudo. Cada vez que colgaba una anotación en la que hablaba de música me sentía impotente por no poder ofreceros al menos un cachito de muestra. Bien, eso ya se ha solucionado y además con efectos retroactivos. Algunas de las anotaciones que precisaban ilustración musical ya la tienen. Sólo espero que en el caso más que probable de que los potentísimos rastreadores de la SGAE me localicen me llevéis un bocata a la cárcel, porque no pienso pagarles ni una rupia, ni quitar el regalo a mis fieles, aunque improbables, lectores.
Para celebrar la inauguración os regalo una pequeña pieza que me sorprendió cuando la escuché por primera vez y que cada vez me gusta más. Extraña fusión perpetrada por un cantante neololailo andaluz (Macaco) y una banda posmoderna de música de procesiones italiana (Banda Iónica). Sí, exacto, de esa que acompaña a los entierros de los “vendettati” en las pelis de mafiosos sicilianos. Velay:



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Una pequeña aclaración a "cantante neololailo andaluz" . Macaco es un grupo de música "mestiza" nacido en Barcelona en 1997. Dani Carbonell, es el nombre de su cantante y lider, utiliza el Reggae (Ragga), Rap (Hip-Hop), Rock (Funk), Flamenco (Rumba Catalana) y Folk (Mestizo), todo bien revuelto con unas dosis de "Mano Negra", y se ha consolidado como uno de los grupos de fusión más importantes del país. Un saludo.
Bit Ramone — 06-02-2006 11:13:24
Acepto avergonzado el tirón de orejas que me propina mi buen y viejo amigo Bit Ramone. Reconozco no haber indagado suficientemente antes de haber tildado aviesamente a Macaco de neololailo andaluz. De hecho sólo había escuchado anteriormente esa colaboración en el album de Banda Iónica y un par de temas sueltos que me habían engañado. Prometo escuchar más y corregir el desafortunado comentario. Añado además que fue precisamente Bit Ramone quien me descubrió el tema y quien me animó a usar la tecnología Castpost. Mea culpa. Va pot tí, tronko.
Harazem — 07-02-2006 23:16:57
Gracias.....maestro.
Bit Ramone — 09-02-2006 14:13:30

sábado, 4 de febrero de 2006

Estatuaria egabrense

Como la noticia de mi vuelta me vino muy bruscamente casi me quedo sin poder realizar una de las cosas que tenía en mente como autoresarcimiento por la situación: visitar el pueblo. El pueblo de Cabra presenta algunos atractivos que lo hacen merecedor de gastar algunas horas para saborearlos. Me he encontrado algún compañero que llevando más de 5 años en situación de exilio y desplazamiento diario se han enorgullecido de no haber visto ni siquiera el ayuntamiento. Bueno, cada cual se autoresarce como puede. Así que el último día y aprovechando que me tocaba turno de tarde me presenté en el pueblo a las 10 de la mañana dispuesto a ejercer de turista agradecido. Lo primero fue el museo. Un coqueto museo arqueológico en el que se han recogido los tesoros del remoto pasado más importantes de los alrededores. Lo preside una magnífica reproducción en escayola de la famosísima escultura de Mithra encontrada en la comarca en los años 50 y cuyo original en mármol se encuentra depositado en el arqueológico de la capital. Aunque ya se que no os fiáis mucho (con toda la razón) de mis promesas de publicación de temas anunciados, volveré a reincidir y prometo escribir una anotación acerca de este curioso dios que dio lugar a una religión que estuvo a punto de desbancar al cristianismo en el momento en que ambos pugnaban de igual a igual por hacerse con la clientela demandante de cultos mistéricos en pleno esplendor del Imperio Romano. Al final se llevó el gato al agua el cristianismo, quizás porque tuvo mejores padrinos y sobre todo por su mayor truculencia. De haber triunfado el mithraísmo hoy el mundo sería muy distinto. No sé si sería un mundo más justo, pero desde luego sí que más divertido. La de Cabra es una de sus mejores representaciones en una impactante imagen del dios sacrificando a un toro al que una serpiente muerde el pecho y un escorpión los cojones.Un hermoso Apolo de mármol y un niño haciendo los cuernos con su manita completan la estatuaria del museo. Monedas, cerámicas menores y la consabida colección de puntas de flecha de sílex. Pero la verdadera estrella del museo, expuesta en sala propia, es la impresionante colección de cerámica roja tartésica orientalizante, de yacimiento desconocido y cuyo perfecto estado de conservación y la belleza de sus dibujos de influencia fenicia los convierten en un verdadero tesoro.

La casa de Juan Valera engalanada por su centenario, las pocas mansiones señoriales que se van salvando de la piqueta, el fresco y coqueto patio del casino, el Instituto, los típicos barrios del Cerro y de la Villa, perfectamente enjalbegados y enmacetados y el castillo ocupado ahora por el inevitable convento de monjitas que sólo permiten la visita a sus exalumnas. Como no soy el caso, me quedé sin verlo.

Mi ya conocida fijación maniática por las esculturas urbanas me llevó a fijarme en las existentes en el pueblo y a tratar de trascender su propias cualidades estéticas. Aparte del extraño monumento-fuente instalado en la placeta del Instituto dedicado a un oscuro fraile pedagogo (eso he dicho: pedagogo), son cinco las esculturas que contabilicé, todas dedicadas a personajes históricos locales. El que probablemente sea la más internacional de las glorias locales por más que no creo que nadie en el pueblo sea consciente de ello, el poeta hispanomusulmán Muqaddam ibn Muafa más conocido por El Ciego de Cabra, fue el creador de la moaxaja, una de las composiciones que más ha influido en la música de más países y durante más tiempo antes de la era de la electrónica. En su forma natural se han venido componiendo moaxajas desde su creación en el siglo IX hasta la actualidad en todo el mundo árabe, principalmente en Oriente Medio y en su versión refinada dio lugar y base a las nubas, la forma de suite musical de las grandes composiciones de la música clásica, o andalusí, de todo el Maghreb. Su forma primitiva, la jarcha fructificó en toda la poesía medieval a través de su influencia en la poesía provenzal y el nombre de su creador forma parte de la mitología de músicos fundadores de grandes tradiciones musicales. En la puerta del convento que ocupa el solar del antiguo castillo, bajo una escenográfica palmera le han infligido una horripilante estatua en estilo remordimiento, división naif-disneyana, en cómoda piedra artificial, de la misma familia que las erigidas a las glorias hispanomusulmanas de la capital, Averroes y Alhakam II. Nunca entenderé por qué los promotores de monumentos conmemorativos, a falta de presupuesto o buen gusto para obrar con calidad, no se contentan con sencillas estructuras poligonales que cumplan limpiamente con su misión sin mancillar la imagen de los homenajeados.

Cabra cuenta con un hermoso paseo arbolado que presume de ser el primero que se construyó en la provincia y en el que han paseado, flirteado y asoleado muchas generaciones de egabrenses. En él cohabitan otros cuatro monumentos escultóricos de diferente talante, aunque colocados en hilera y en igualdad de importancia: El dedicado al cantaor de flamenco prehistórico local Cayetano Muriel Niño de Cabra, que rivalizó en los años 20 con el mismísimo don Antonio Chacón, el de un poeta local cuyo nombre he olvidado, el busto de Juan Valera, el interesante novelista del XIX autor de Juanita la Larga y Pepita Jiménez, gloria local durante un siglo y el del político franquista, conspicuo falangista y populista ministro del régimen fascista José Solís Ruiz. Conocido durante su larga trayectoria como La Sonrisa del Régimen por su perenne mueca carcajeante con la que simulaba una falsa campechanía que en realidad escondía un talante de feroz predisposición a la represión y el acogotamiento de las clases trabajadoras, representó lo más siniestro y despreciable de aquella terrible dictadura. En Cabra no parecen ser muy conscientes de semejante circunstancia. La escultura es muy reciente (y muy buena) y aunque me han comentado que la propia vergüenza de las fuerzas progresistas del pueblo evitaron que se colocase en la plaza principal frente al Ayuntamiento no parece que pudieran o quisieran evitar su colocación donde ahora enseñorea su desafío antidemocrático. El verborrágico ministro fue un benefactor tenaz y entusiasta de su pequeña patria chica. Nunca dejó de favorecer, frente a los demás pueblos de la comarca, a Cabra y desde luego todo el mundo está convencido de que la ubicación del Hospital Comarcal en ella y no en Lucena, su lugar natural, por capitalidad y facilidad de comunicaciones, se debió a la poderosa influencia del obsceno político, que detentó, entre otras productivas actividades, la representación legal de los intereses económicos personales del rey de Marruecos, Hassan II, en España (Dios o Allah los cría y ellos se juntan...).

Está bien que los pueblos sean agradecidos, pero como cualquier cristiano sabe el deber favores al diablo sólo significa que se está perdiendo el alma. La calle principal del pueblo también detenta su nombre. Otro desafío a la necesaria fijación higiénica de la Memoria Histórica.

Cabra, desde luego siempre ha sabido explotar la fama de sus hijos. Otro egabrense ilustre es el doctor Zurita, consorte de la hermana del rey de España, Margarita de Borbón, que, cómo no, ha dado nombre al propio Hospital, Hospital Comarcal Infanta Margarita, lo que sin duda representa todo un detalle de amor recíproco materno-filial realmente enternecedor. Por supuesto, el tal doctor cuenta también con su nombre inscrito en el nomenclátor callejero de tan avispada y prolija localidad.

La actual Ministra de Cultura, Carmen Calvo, también es hija de esta tierra, pero que se sepa sólo la ha beneficiado invirtiendo en la construcción de una casa para su uso y disfrute. Para eso, al menos, sí que ha sido sencillita.

Comentarios
Carmen Calvo, la descuartizadora del Archivo de Salamanca
Salmantino humillado y ofendido — 05-02-2006 21:50:09
a ver s i nos vamos enterando por que el hospital de cabra se ubico en cabra y no en lucena. no fue por el ministro tan famoso como dices sino porque nadie queria en la postguerra la llamada cajanacional de raciones por que llevaban toda la mundicia y se la llevo cabra por eso se creo primero el inss en cabra por eso le correspondia a cabra y no a lucena antes hay que documentarse y despues escribir
crack — 31-03-2006 21:04:57

viernes, 3 de febrero de 2006

Fin del exilio en Cabra

Corto ha sido el exilio. No me he de quejar, sobre todo cuando las esperanzas no eran tan halagüeñas y las expectativas superaban los dos meses. Cabra y su Hospital. Ya dije que lo peor fue el traslado diario tal como lo describí el otro día y estoy convencido (y sin que sirva de precedente a mi alma descreída) de que la fortuna ha sido propiciada por el pánico que produjeron en mi quebrado ánimo las amenazas que me lanzó mi amiga Mele desde su comentario a la anotación anterior. Cosechadoras, decía. Que ya mismo los esforzados campesinos que moran en esos lugares inhóspitos que se extienden entre los arrabales de las protectoras ciudades, comenzarían a sacar a pasear por sus carreteras semejantes artilugios. Como jamás fui digno antes de contemplar semejante espanto me fui a San Google sección Imágenes y busqué su representación gráfica y desde luego lo que vi me heló de terror. No exageraba mi amiga y me imaginé la sinuosa carretera comarcal que me lleva finalmente a mi destino atravesada por semejante masa de materia férrica de monstruosa forma y proporciones: enormes dientes, buídos pinchos, terribles trituradoras de miembros... En fin, que menos mal que me libré de semejante visión frente al parabrisas de mi realidad. Mi amiga Mele debería darnos más datos sobre las inevitables aventuras a las que la aboca su terrible exilio en las heladas alturas de la semiártica Navarra.
Por otra parte la obligación moral (y en parte económica) de compartir vehículo con otras exiliadas, cortó el atractivo de las audiciones del excelso Haendel durante la conducción para ser brutalmente sustituidas por otra banda sonora de muy distinta calaña: la cháchara marujil consistente principalmente en la relación pormenorizada de las diferentes maneras de enfocar la preparación de las próximas primeras comuniones de las crías en edad de ser inoculadas con el virus de la superstición que casualmente todas poseían, la prolija descripción de los arreos con que los tiernos infantes serían enjaezados, según sexo y gustos, para tal fin, las virtudes de los catequistas que los adoctrinan y sobre todo las diferentes ofertas para el dispendioso ceremonial festivo posterior. Un experto. En eso me he convertido en pocos días. Si algunos de mis improbables lectores necesita asesoría sobre tan extravagantes temas no tiene más que pedirla.
Por cierto y hablando de mis improbables lectores, os agradezco de corazón el hecho de que os hayáis hecho perfectamente cargo de mi situación, os invistierais de evangélica contención y no me hayáis atosigado permanentemente con la exigencia de más escritos durante el terrible exilio.
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Desde las semiárticas tierras Navarras mi más sincera enhorabuena!¿Ves? no hay mal que cien años dure...ahora bien, si como dices crees que yo he tenido algo que ver en tu regreso ya me estás devolviendo el favor. Comienza este mes para mi el ajetreo del concurso de traslados y las perspectivas no son muy alagüeñas así que cualquier tipo de treta para que la Fortuna se fije en mí esta vez será bien recibido.Besos "helados"
mele — 05-02-2006 19:39:16
Mejor será que ninguna de las exiliadas que te acompañaban tengan acceso a este blog o se sentiran, no sin razón, altamente ofendidas.
p — 05-02-2006 19:56:43
¿Sí? ¿Tú crees? Y... ¿dónde piensas tú que hallarán la lanza ofensora? En el inofensivo adjetivo "marujil", en lo de la superstición o en no ser preferidas a Haendel?
Harazem — 07-02-2006 23:22:54

lunes, 23 de enero de 2006

Exilio

Estos días ando un poco flojo. La causa es, parcialmente, que vivo un intermitente exilio que no me deja concentrarme. Desde hace diez días, cada mañana, he de viajar un porretón de kilómetros hasta mi nuevo puesto de trabajo. No son demasiados para gente acostumbrada, pero yo siempre tardé exactamente 10 minutos en desplazarme de mi casa al curro y se me hace bastante cuesta arriba gastar una hora en ello. 80. Ochenta kilómetros. Una buena parte por autovía. Que sí, que es una nonada, pero a ver... tengo que recorrer dos travesías infectadas de semáforos (aparte de la salida de la ciudad, claro) y atravesar todo el pueblo fin-de-trayecto. De noche. A veces miro a mi derecha las cimas de las negras lomas por si veo la silueta de un lobo aullando al corazón de la noche. A las 8 que es mi hora de entrada aún no ha amanecido. ¡Y los vehículos fantasmas que aparecen en la carretera secundaria que he de tomar durante 12 kmts., qué! Se trata de unos extraños y bizarros acorazados de enormes ruedas y tambaleante andar cargados de inútiles ramas u otros productos del agreste laboreo que taponan toda la carretera y de los que sólo aciertas a ver a lo lejos una luz-sirena intermitente que te avisa de su jodida presencia. Adelántalos. He llegado a pensar que los sacan a esas horas para jodernos a los urbanitas que invadimos sus territorios. Eso parecen decir sus hirsutas sombras en las cabinas cuando consigues alucinadamente sobrepasarlos. Luego adivina la secuencia de las curvas...
El caso es que durante una indeterminada temporada me toca quejarme y justificar con ello mi proverbial pereza. Pero no todo ha de ser negatividad inconsolable. La megafonía del viejo coche que me he agenciado aún funciona y es capaz de hacerme feliz durante esa hora de peligro y de zozobra. Como animal de costumbres fijas que soy siempre empiezo el viaje con la misma maravilla:


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Ya veis cómo me he modernizado. Poca chicha literaria, pero avances tecnológicos sin cuento...
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Vacillo per terror del primo errore... Hëndel... Donna, che in cel di tanta luce splendi. ¿Anne Sofie von Otter?
Cayo Anneo Paco — 23-01-2006 19:30:11
Welcome to the club!No es por desanimarte, pero conforme pasa el tiempo, lejos de acostumbrarte, cada día jode más. Por lo menos es mi caso.Y vete preparando porque si te impresiona adelantar tractores espera que saquen a pasear las cosechadoras...De todos modos no deberíamos quejarnos demasiado porque sabemos que no va ser así para siempre,no?Un beso desde mi exilio un poco más al norte
mele — 25-01-2006 21:28:15

miércoles, 18 de enero de 2006

BARATÍSIMO: ¡UNA GANGA!




SANCION ADMINISTRATIVA
Multa de 100 euros por impedir el paso de una procesión
REDACCION (18/01/2006) La Subdelegación del Gobierno de Córdoba ha sancionado a un hombre con una multa de 100 euros por tratar de impedir el paso de una procesión en la noche del pasado Martes Santo. El suceso ocurrió en la calle Alfaros, sobre las 23.15 horas del 22 de marzo pasado, cuando J.L.T. "se negó reiteradamente" a apartarse para permitir el tránsito de la procesión, según recoge la resolución del expediente administrativo abierto por los hechos. La sanción también aprecia que el sancionado "provocaba al público presente contra los agentes actuantes, tratando de alterar el orden público". La Subdelegación del Gobierno considera esta falta como leve por "desobedecer los mandatos de la autoridad o de sus agentes, cuando ello no constituya infracción penal". También se ha valorado el apartado que establece como falta el "alterar la seguridad colectiva".

lunes, 16 de enero de 2006

Rosa Aguilar (Beatifica Madrina Nostra)





BENDICION Y PRIMERA SALIDA PROCESIONAL
La alcaldesa amadrina a la Virgen del Amparo
LA PROCESIÓN SE REFUGIA EN SAN PEDRO A CAUSA DE LA LLUVIA. LA IMAGEN ES OBRA DEL ARTISTA SEVILLANO JOSÉ ANTONIO NAVARRO ARTEAGA.
ANTONIO VARO 16/01/2006
La alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, y el notario Carlos Alburquerque apadrinaron a mediodía de ayer en el transcurso de una misa solemne celebrada en la paroquia de San Francisco la bendición de la imagen de Nuestra Señora del Amparo, nueva cotitular de la hermandad de la Oración en el Huerto. La efigie es obra del imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga --autor también del ángel de esta cofradía--, y lleva en su rostro la mascarilla de la antigua imagen de Nuestra Señora de los Dolores Gloriosos.
Por la tarde, tuvo lugar la primera salida procesional de la imagen, que recorrió varias calles de la Ajerquía hasta llegar a la parroquia de San Pedro, donde se refugió al hacer aparición la lluvia. En la comitiva figuraba una representación de la cofradía de las Penas de Santiago, que está hermanada con la de la Oración en el Huerto, y el acompañamiento musical corría a cargo de la banda de música Amueci de Ecija. La imagen volverá hoy a su templo de origen, pero el traslado se hará de forma reservada.
Comentarios
Ya sólo falta que nuestra gesticulante alcaldesa encabece algún paso procesional en Semana Santa. Ah, no! Se me olvidaba que eso ya lo hace. ¡Cuán abnegada labor!
Buendía — 17-01-2006 18:45:32
Lo peor, amigo Buendía, es que lo hace sin necesidad. No tiene obligación de prestarse a semejantes vejaciones a su ideario. Supuesto ideario, podríamos decir. Su compromiso es con las clases populares progresistas, con su ideología ilustrada y antioscurantista, no con el beaterío casposo cofradiero. ¿Por qué lo hará? ¡Tiempos aquellos de Anguita, que sus cosas tendría, pero que a la curas los mantenía a raya: "recuerde, señor mío, que usted no es mi obispo y que yo sí soy su alcalde" con que respondió a las insolentes ínfulas del cónsul local del estado vaticano.
Harazem — 18-01-2006 13:02:02
¿Santa Rosa de los Peroles?
lorensito — 07-02-2006 19:38:36