(del laberinto al treinta)


martes, 20 de junio de 2006

BLOGZAPING: Pecaminizadores

En la sección de BLOGZAPING de este blog cuelgo hoy esta magnífica entrada aparecida en PSICOFONÍAS, el siempre estimulante blog de Psicobyte:

Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti. (San Mateo 18,9)

Te presento a Tamara Hoover:

Tamara Hoover es profesora de arte en una escuela superior en Austin, Texas.

También se define como artista, lo que, en una profesora de arte, no resulta muy sorprendente.Pero tiene un problema: A Tamara Hoover quieren expulsarla de su trabajo.Si Tamara Hoover incumpliese su deber de profesora (por ejemplo, negando la evolución en favor de la mitología) no tendría ningún problema. Después de todo, trabaja en Austin, Texas. Y allí esas cosas se ven con cierta tolerancia.

Si Tamara Hoover fuese a clase con una pistola al cinto tampoco tendría ningún problema. Ya sabes, trabaja en Austin, Texas. Y allí esas cosas se ven con cierta tolerancia.

Si Tamara Hoover patrullase la frontera con un rifle en busca de inmigrantes tampoco tendría ningún problema. Por lo mismo, trabaja en Austin, Texas. Y allí esas cosas se ven con cierta tolerancia.

Pero Tamara Hoover no hace ninguna de esas cosas que en Austin, Texas, se ven con cierta tolerancia.

Tamara Hoover ha hecho algo que su consejo escolar considera incompatible con su labor docente. Porque Tamara Hoover se define como artista, y hace fotos, y se muestra en fotos. Y algunas de estas fotos están en Internet. Y, en algunas de estas fotos en las que aparece y que están en Internet, Tamara Hoover está desnuda.

Y eso, para el consejo escolar, la inhabilita como profesora de arte.

Supongo que opinan que, si los tiernos y sensibles alumnos ven imágenes con las tetas de su profesora de arte, pueden perturbarse gravemente y dedicarse a hacerse pajas, en lugar de ir con sus padres al beisbol o al desierto a disparar con la semiautomática.

Y es que en Austin, Texas, no se permiten esas indecencias. Tamara Hoover habría hecho mejor enseñando el creacionismo, cargando con una pistola o patrullando la frontera con un rifle.

Pero fotografíarse las tetas es un pecado.

Y no. Todo esto, pese al sarcasmo, no es una crítica al consejo escolar, ni a los ciudadanos de Austin, ni a los tejanos, ni a Norteamérica.

Porque tengo la fuerte impresión (y ojalá me equivoque) de que si Tamara Hoover trabajase en el instituto que hay cerca de mi casa, le habría ocurrido algo muy parecido.

A veces, tengo ganas de vomitar.

Más detalles en el blog de Tamara Hoover, que busca ayuda para enfrentarse a este caso.

En Flickr puedes ver un set de fotos de la "escandalosa" Tamara Hoover[Via Save Manny (Me temo que no sé cómo llegué hasta ahi)]


Comentarios
Obviando cualquier obvio comentario acerca de la estupidez e hipocresía norteamericanas, mundiales e intergalácticas, a mí lo de sacarse en bolas pretextando controversia entre otras cosas para denominarse artista, me parece una gilipollez. Aunque, bien pensado, todo el que se autodenomina "artista" me parece gilipollas. Daría para mucha discusión (creo) esto que voy a decir, pero al final va a resultar que la única forma de ser contestatario y "antisistema" es deshaciendo al individuo por el camino, desnudándolo, diluyéndolo, indiferenciándolo. Los mártires anónimos, más que simpatía, me generan lástima. Buah, qué cosas.
SusanaLaCastaDoncellaAcusadaDeAdulterio — 21-06-2006 12:51:25
Tiene usted más razón que una santa y casta doncella acusada de adulterio y no de artista.
Harazem — 21-06-2006 13:05:13

domingo, 18 de junio de 2006

Larache (Mizân 3º: darj)


Powered by Castpost

La medina de Larache es una verdadera ruina. Un cartel anuncia en su entrada que se está restaurando con dinero de la Junta de Andalucía. Mientras lo leo un abuelo se detiene junto a mí y me comenta que toda la calle ha sido restaurada por la Junta, sobre todo los pasajes cubiertos cuyas maderas estaban podridas y el adoquinado. Pero se trata de sólo un trozo. El resto, muy sucio y descuidado, parece que tendrá que esperar a que algunas migajas del dinero del turismo se inviertan en ella. Bueno, sí hay algo más en lo que se ha invertido: unos marmolillos con la rotulación de los nombres de las calles en español y, en algunos casos, una explicación de quiénes eran los personajes detentadores de los mismos. Algo es algo.
CALLEJAPUERTA










Si se entra por Bab el Khamis (Puerta del Jueves), el arco hispanomorisco de la Place de la Libèration, se accede inmediatamente a la plaza de la Alcaicería, un animado espacio rectangular porticado, en el que siempre hay mercado, diseñado por los españoles que la conquistaron brevemente en el siglo XVII. A partir de ahí las callejas se entrecruzan teniendo como eje la larga calle principal que va desde la ruinosísima Casbah portuguesa a orillas del mar hasta la aún en pie Casbah española (Fortaleza de La Cigüeña) también construída en el siglo XVII. Una puerta destrozada me permitió entrar clandestina y atrevidamente en las ruinas de la fortaleza. Lo que encontré fue un enorme basural, lo que podría ser un precioso patio de armas porticado pintado de rojo, con el lisérgico aire de un Chiricochirico, unos edificios interiores cayéndose a chorros y unas preciosas vistas desde las almenas. Junto a la puerta principal de la Casbah de La Cigüeña existen dos edificios interesantes. Uno es el llamado popularmente Torre del Judío, un castillete de origen benimerin (S. XIV) con un escudo imperial español en el que antaño estuvo el Museo Arqueológico, hoy cerrado, y el edificio de la antigua Comandancia española (hoy colegio), interesante ejemplo de arquitectura colonial neomorisca pintado de amarillo albero.
Un inquietante mirador, a punto de despeñarse, que domina la desembocadura del río Loukos y el cerro de Lixus, completan los elementos de una plaza que pide a gritos una rehabilitación urgente, una actuación que dignifique los restos históricos pero, sobre todo, la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad que han de disfrutarla.

Paseando por la calle principal de la medina pueden leerse aún viejos letreros en español, que parecen hablar de que, al igual que en Tetuán, en ella vivieron puerta con puerta españoles y marroquíes. Y para colmo, en una de las esquinas, encontré una iglesia fosilizada. Ocupando una esquina, se hallaba tan camuflada por el desconchado general que sóloIGLESIA FÓSIL alzando la cabeza y descubriendo la torre pude comprobar de qué se trataba. Aún, no sé por cuánto tiempo más, puede describirse como de estilo neogótico, pero es del todo imposible dictaminar en qué color estuvo pintada. Más tarde leo en una página web que se trata de las ruinas de la iglesia de San José, construida en 1901.

En el otro extremo de la medina, dominando directamente el mar, la enorme Qasbah portuguesa ya no tiene remedio. No es que esté ruinosa, es que ya no existe. Se va a construir un gran hotel en su lugar, supuestamente respetando la estructura original. Sólo media docena de albañiles remueven desganadamente los cimientos.
MATADEROAparte de la poco interesante iglesia del ensanche, aún en funcionamiento y cuyo reloj muestra una consecuente ausencia de manecillas, el otro edificio interesante de la ciudad es el mercado, también construido por los españoles en el clásico estilo neomorisco, inmaculadamente blanco, aceptablemente bien conservado y en perfectas condiciones de uso.Un ¡niña, mira qué gambas tengo! dirigido a C. por un pescadero nos proporcionó el placer de echar unas risas con él.
MERCADO DE LARACHE

Nos decidimos por segunda vez a visitar el cementerio español. Y no sólo por reverenciar la famosa tumba de Jean Genet, sino para comprobar que lo que habíamos leído de que el gobierno español había subvencionado su limpieza y restauración era cierto. Hace unos años lo visitamos, y salvo la tumba de Jean Genet, que estaba perfectamente blanqueada y arreglada el resto presentaba un lamentable aspecto: sólo eran visibles los mausoleos de los oficiales muertos en el desastre del Annual por su mediana altura, aunque se encontraban en un avanzado proceso de desmoronamiento. El resto de las tumbas a ras de tierra se encontraba oculto por una espesísima jungla de cardos y otras malezas. Cuando fuimos esta vez una buena parte del espacio había sido segado, tarea en la que se hallaba enfrascado el guarda, cuya mujer nos abrió la puerta. Las altas tumbas de los oficiales se hallaban blanqueadas y aquello comenzaba a parecerse a un cementerio.
Jean Genet mostró su deseo antes de morir de ser enterrado en Marruecos. Vivió en Tánger, Fes, Rabat y Larache, donde compró una casa para el hijo de su ahijado, a la que mandó se enviaran todos sus libros. Buscando en Google algo sobre el tema encontré un artículo de Tahar ben Jelloun en el que aclara algunos datos. El caso es que el escritor irreverente, enemigo de las instituciones, profundamente antisistema, reposa hoy en en este cementerio, en una sencilla tumba blanqueada (la única que no lleva cruz) frente al mar, con un sencillo marmolito con su nombre, la cabeza extrañamente dirigida a La Meca, rodeado de miembros de la institución que más odió en su vida: los militares. Y por supuesto su tumba es la más visitada del cementerio.
Existe otro cementerio no musulmán aún más curioso en Larache. Hace años, en nuestra anterior visita buscamos el cementerio español en el coche. La primera indicación que nos dieron nos condujo, equivocadamente, a un pequeño cementerio del que no recuerdo gran cosa. Creo que estaba rodeado de un muro, que se acedía a través de una verja de hierro con un LÁPIDA GENETcandado que nos abrió alguien que por allí había. Que contaba con altos cipreses y que bajo ellos se disponían regularmente varias decenas de tumbas rotuladas en alemán. Un cementerio alemán. En seguida descubrimos que aquel no era el lugar que buscábamos. Preguntando al guarda nos informamos del lugar exacto del cementerio español y con la confusión no indagamos mucho más sobre él. En esta ocasión, la falta de tiempo y la falta de información nos impidieron revisitarlo con más calma. Lo más curioso es que los sondeos más cercanos que hicimos no dieron resultado: en el hotel no sabían nada de semejante lugar. Y lo mismo en un café colindante. Así que nos quedamos sin saber quienes eran esos alemanes que dormían su sueño eterno en aquella ciudad con la que, que sepamos, no tuvieron nunca mucho que ver.
Nos despedimos de Larache con una pantagruélica comida marina en el sitio más adecuado: el restaurante Pescaport, ubicado dentro del recinto cerrado del nuevo puerto pesquero. Pedimos el mismo rosado de Beni Slimane que tomamos en Asilah. ¿Para qué cambiar?
ADDENDUM:Tratando de encontrar información sobre el cementerio alemán se me ocurrió recabar ayuda en el foro de marruecosdigital.net.:
He recibido la siguiente notificación:
Hola amigo me consta que durante la segunda guerra mundial unos dos aviones alemanes pasaron por larache no por motivos desconocidos y fueron derribados por la artellireía del protectorado por la región costera de larache y estos pilotos fueron enterredados en larache, me contó esta historia un anciano que vivió el suceso.

viernes, 16 de junio de 2006

No mires detrás de las bragas de Dios

16-06-2006 08:11:26
LEÍDO ESTA MAÑANA, 16 DE JUNIO DE 2006, EN EL BLOG DE MANOLO SACO.
(Meditación para hoy: los periódicos se hacen eco ahora de unas declaraciones del astrofísico Stephen Hawking en las que asegura que el anterior Papa, Juan Pablo II, le pidió que no profundizara en el origen del Universo “puesto que se trata del momento de la Creación y de la intervención de Dios”. Al parecer el Papa le habría hecho este comentario en una conferencia sobre Cosmología celebrada en El Vaticano, hace de esto unos cuantos años. No tengo el dato exacto, así que hablo de memoria, pero recuerdo que en aquella reunión, que apenas trascendió a la prensa, Juan Pablo II les pidió que no investigaran el “minuto inmediatamente posterior” al Big Bang, porque suponía algo así como invadir el momento más sagrado y reservado de la Creación. La anécdota ya había trascendido por otros físicos asistentes que no salían de su asombro. Juan Pablo II era consciente de que, en la explicación de nuestra existencia, las religiones tienen que conformarse con las migajas que les va dejando la ciencia. El hombre ya no es ningún rey de la Creación, el planeta Tierra es un pequeño mojón en un costado de una de las hélices de la galaxia Vía Láctea, y ésta, a su vez, es una de las miles de millones que conforman el Universo. La ciencia nos va colocando en nuestro sitio, una mota de polvo en la inmensidad de la materia, y los Papas recelan de que los científicos acaben un día con su industria.

jueves, 15 de junio de 2006

Cambio del santoral cordobés

En esta ciudad siempre anduvimos un poco desorientados con nuestra advocación santoral. Hay incluso muchos cordobeses que no saben que el patrono de la ciudad no es el Arcángel Rafael, que sólo es su Custodio, aparte de Miembro de Honor del Ilustre Colegio de Médicos, sino San Acisclo y Santa Victoria, dos jovencísimos mártires del siglo IV a los que los malvados romanos infligieron unas muy imaginativas perradas por no querer decir algo tan sencillo como: ¿yo cristiano?. Amos, ¡anda!, en lugar de decir lo que dijeron: nosotros adoramos a Cristo, no a demonios ni a inmundos ídolos (por los indecentes dioses que adoraban la mayoría de sus paisanos). Pero así como Victorias hay muchas en Córdoba (aunque hay quien dice que es por el Paseo), ¿alguno de vosotros conoce por un puñetero casual a algún Acisclo en esta ciudad?
Para solucionar este galimatías yo propondría, en estos nuevos tiempos, más laicos, en que los milagros yo sólo se dan en el terreno urbanístico e inmobiliario y los martirios en los juzgados, la santificación, aunque sólo sea por pragmatismo nominal, de nuestro más milagroso personaje público, el mirífico Rafael Gómez al que, para colmo, el propio pueblo ha santificado de facto colocándole un tradicional mote que ya incluye el consabido apócope de santo:
SAN DOKÁN
Ahora que además, exactamente como nuestros núbiles patronos, está siendo martirizado, sañuda e injustamente, como todo el mundo sabe, por la sevicia del Impío Derecho Romano.
A las virtudes naturales que le adornan, desde sus modestos principios de platerillo cañerense hasta su condición de mayor repartidor de biyete verde de esta ciudad, hay que sumar un gusto preciosista que demostró en la construcción de su propia casa a las faldas de nuestra sierra (pudiendo haberlo hecho en Hollywood), en un exquisito estilo grecorromano, entre la Casa Blanca y el Cuban Miami Style, una proverbial esplendidez, de la que pueden dar fe las cuentas corrientes de sus empleados en los distintos ayuntamientos andaluces y una delicadeza y finura en el trato y en la palabra de las que dio muestras sobradas en la ya mítica rueda de prensa que todas las televisiones locales tuvieron la lucidez de emitir varias veces al día durante una semana para que su mensaje encendiera de fervor hasta a los cordobeses más renuentes a escucharlo. No he puesto un puto ladrillo en Marbella / Yo salí del coño de mi madre / El dinero no sirve pa ná cuando te mueres. Son algunas de las luminosas frases que su boca emitió en ella. El video se ha convertido ya en reliquia y objeto de culto entre sus más acérrimos y fanáticos devotos.
Su amor a la naturaleza y a procurar por todos los medios que los demás la disfruten también le ha llevado a construir larguísimas series de adosados en parajes naturales de gran belleza, para que sus inquilinos tengan el mismo derecho que los domingueros a disfrutarlos pero sin el engorroso trámite de tener que desplazarse hasta ellos cargados de tapergüeles .
Pero su más preciada virtud es el ecumenismo, que le hace confraternizar lo mismo con Orondos Curas Banqueros, con Rojísimas Alcaldesas Comunistas o jugar plácidamente en recreativas timbas cortijeras con el capo de la mafia marbellí.
Además puede contarse un milagro entre sus hechos. Habiendo encargado de su bolsillo una escultura del Arcángel Rafael para una plaza de Fuengirola, uno de sus lugares favoritos de inversión y en el que veranean desde el neolítico tropescientosmil cordobeses por temporada, el escultor fue inspirado directamente por el Custodio que dirigió su mano para que modelara su propia cabeza con los rasgos del Ejemplar Empresario. Y allí está, erecto, con su acapuchada melena blanca al cielo, como un símbolo rafaélico del cordobesismo que campa victorioso por la Costra del Sol. Y eso es una señal. Y quien lo dude es un mal cordobés, que es lo peor que se puede ser en este mundo después de un ecologista.
Comentarios
Te quiero por los buenos ratos que me haces pasar. El arcangel es ideal, yo quiero uno así para mi patio, o un cuadrito para poner encima de la cama matrimonial.Ya veras, como te coja el San Dokan te va a echar todas las maldiciones bíblicas, no te da lástima con lo mal que lo estará pasando ahora el pobretico.Y como te cojan los judios ya ni te cuento, eso dice el acadio.
hencarna — 15-07-2006 12:20:34

martes, 13 de junio de 2006

lunes, 12 de junio de 2006

Asilah, la niña mimada del Sahel (Mizân 3º: tûshiya). LAMENTO SEFARDÍ

Dina Rot : Il vestidu aburacadu di tu alma (1)

Al día siguiente de llegar a Larache decidimos hacer una excursión a Asilah, 42 kilómetros más al norte.. Un espantoso viaje en taxi colectivo, en el que nos sentimos solidarios con las sardinas enlatadas, nos llevó hasta la hermana coqueta y mimada del Sahel norteño. Si hace unos años aún podía encontrarse alguna casa en la medina de Asilah a buen precio y se estaba dispuesto a bregar con la farragosa burocracia marroquí, con la voracidad de los intermediarios y leguleyos y con la desesperante informalidad de los albañiles rifeños, su búsqueda hoy día se revela un ejercicio inútil para bolsillos modestos.Asilah está de moda.

Una nueva Mojácar, cuyas casa fueron compradas por extranjeros ricos hace mucho años. Y se nota en la febril actividad reformadora que sacude la medina. Albañiles, carpinteros, fontaneros de toda la comarca encuentran trabajo en las obras de reforma de docenas de casas adquiridas por extranjeros ricos en los últimos años. Las callejas están impolutas y los detalles de las fachadas comienzan a adquirir ese carácter de decorado folklórico que caracteriza el gusto de los nuevos colonizadores. Quizás está bien que sea así. Toda vez que lo esencial de la ciudad aún permanece intacto. El inigualable mirador marino sobre la muralla, el mercado del foso, el relajado aire que se respira en su medina.A pesar de haber visitado varias veces la ciudad en el pasado, no llegué nunca a saber que contaba con un cementerio judío. Debía haberlo imaginado, toda vez que las demás ciudades marroquíes cuentan con el propio y que a Asilah vinieron directamente una parte importante de los expulsados por los Reyes Católicos. Pero tuvo que ser una conversación casual en la medina la que nos pusiera en su pista. Y decidimos visitarlo. Se encuentra unos 100 metros más allá de la esquina de la muralla donde termina el mercado, rodeado por una tapia y al borde de un acantilado que es utilizado como escombrera por los constructores de la zona. Los carros tirados por un burro y cargados de materiales de desecho atraviesan la desportillada verja sin cesar a lo largo del día para arrojar su carga por la pendiente. Varias decenas de tumbas se extienden entre ella y el muro en una superficie completamente invadida por los cardos y la alta maleza salvaje. Saltando de lápida en lápida conseguí ir leyendo algunos de sus epigramas, la mitad escrita en hebreo y la mitad en español, lo que hablaba de la condición de sefardí de aquella comunidad. La más antigua de 1920 y la más moderna de 1954. La mayoría sólo contenía los normales tópicos funerarios y los datos de sus inquilinos se reducían al nombre y la fecha de su muerte. Benarrosh, Anidjar, Bencheton. Las últimas huellas de una comunidad entrañable, frecuentemente perseguida, hoy extinta en esta tierra que la acogió por 5 siglos.

Pero en una de ellas encontré algo diferente, estremecedor. Estuve a punto de pasar de largo y utilizarla sólo como escala para no caer entre los cardos porque su texto estaba casi borrado, erosionado por el agua y el viento después de tantos años, pero su posición casi marginal, al borde mismo del acantilado, me hizo prestarle atención. A duras penas conseguí leerlo. Me quedé desconcertado y llamé a C. que contemplaba distraidamente el océano para compartirlo. He aquí el texto en castellano, bajo un largo párrafo en hebreo, tal como lo encontré:

SIMI ROIFF

FALLECIÓ 15 TAMUS 5704
6 JULIO 1944
AMARGADA Y DESESPERADA
SE DEJO ABANDONAR POR
SUS INFORTUNIO Y JOVEM AUN
SE DEJO ARREBATAR SU ALMA

El epitafio habla por sí solo y también calla por sí solo. Sólo podemos añadir imaginación y novelería a los datos objetivos del texto. Como en un cuento de Borges o como el arranque de un film de intriga romántica, la visión de la gastada lápida rasga la tela de la normalidad para hacernos entrever un mundo brumoso de inquietantes sentimientos o de vidriosas pasiones. ¿Quién fue esta Simi Roiff de infortunios tan letales? ¿Qué o quién se los causó? ¿Cuántos de los que supieron de ella pueden contárnoslo aún? Impresionados aún por el hallazgo salimos del cementerio y regresamos a la ciudad. No nos quedó más remedio que dirigirnos a Casa García para, como siempre, rozar un hartazgo de deliciosas gambas blancas y sargo a la espalda regados con un fresquísimo rosado de Beni Slimane. Durante toda la comida estuvimos dándole vueltas y vueltas al texto de la lápida. Ni siquiera el chupeteo de las cabezas de los riquísimos crustáceos consiguió hacer descansar a nuestra imaginación. Vuelta por la tarde a Larache en otro taxi colectivo, unos de esos Mercedes viejísimos tan abundantes en las carreteras marroquíes. Aunque pagamos un lugar de más para poder salir antes, una vez dentro descubrimos que íbamos tan enlatados como a la ida. Al misterio de la lápida lo sustituyó durante todo el camino el misterio de cómo habría cabido el cuerpo cuyo lugar habíamos pagado.
















(1) Como ilustración, a manera de los diferente movimientos y partes de una nuba andalusí marroquí que vengo colocando en los capítulos de este viaje, pensé, dado el inquietante descubrimiento que hice en el cementerio judío de Asilah, y en homenaje a esa desconocida mujer cuyo epitafio hace referencia a un desmedido dolor, colocar una pieza de música sefardí. Y para ello no acudí al amplio repertorio tradicional sefardí, sino a una pequeña gran joya que guardo desde hace tiempo en mi discoteca (ahora cedeteca) y que el azar y mi gusto por las músicas periféricas pusieron a mi alcance.

En 1997 la extinta revista El Europeo publicó un disco-libro maravilloso (Una mano tumó l’otra) que recoge la feliz confluencia de cuatro sensibilidades exquisitas en estado de gracia. La cantante argentina de origen judío Dina Rot, pone voz y composición musical a los poemas escritos en ladino de Juan Gelman y de Clarisse Nicoidsky (1938-1996). De sobra conocido el primero, Clarisse es una poeta francesa de padres judíos sarajevinos, en cuya casa aprendió de pequeña la lengua de los hebreos españoles exiliados. El músico español Eduardo Laguillo compuso también algún tema y sobre todo asumió la dirección musical de la obra. El resultado es una pequeña gran obra maestra, una joya de la poesía musicada, de la que entresaco el poema Il vestidu aburacadu di tu alma (El vestido agujereado de tu alma) de Clarisse. Dina Rot comenzó su carrera en el repertorio clásico que amplió con el tiempo estudiando folklore, poniendo música a los principales poetas en español y, sobre todo, reinterpretando añejas canciones sefardíes. Sus hijos también le salieron artistas: Ariel Rot y Cecilia Roth. (VOLVER).


Comentarios
HolaMe alegra que Marruecos siga tirando de vosotros. Después de leer el viaje a Tetuán y Larache y ver la luz que aparece en las fotografías yo también echo de menos el Sur (y a los amigos), aunque nuestro próximo destino vuelva a estar en el Este (mismo sitio, mismo idioma, espero que misma gente o por lo menos parecida).Me encanta el gato! No sé si su carácter superará el de algunos de sus predecesores.BesosBlanca
blanca — 13-06-2006 17:56:53
Es una lástima. ¡Jodidas modas!. ¡Un nuevo Mojacar en la Costa atlántica de Marruecos! Pero, ¿quién quiere algo así?.
bit ramone no tiene quien le escriba — 13-06-2006 21:21:22
Estoy siguiendo con mucho interés el viaje a Marruecos, pero además me gustaría que comentaras las piezas de música que coloca.Gracias
Lucio — 14-06-2006 12:27:37
¿Complacido?
Harazem — 15-06-2006 11:43:16

domingo, 11 de junio de 2006

Shlomo ben Ami: el sionista bueno

Shlomo ben Ami está considerado uno de los políticos israelíes más razonables y por lo tanto más inclinado a aceptar el derecho del pueblo palestino a contar con un estado propio. Fue embajador del estado de Israel en España y ministro laborista antes de que el más que presunto criminal de guerra Sharon (¿hay algún militar israelí que no lo sea?) ganara las elecciones. Casi todos los políticos del mundo occidental lo consideran un gran humanista, un hombre afable y un honrado político. Yo, sin embargo, por más que trato de suavizar mis puntos de vista, comprender el suyo y esforzarme por encontrarle legitimidad volviendo a leer su último artículo publicado en El País el 9 de junio, sólo consigo ver a un miserable hipócrita, cómplice activo y necesario del robo continuo de tierras, pertenecientes legalmente a otro pueblo vecino mucho más pobre e infinitamente más desarmado, que su estado viene perpetrando desde hace 60 años, de la práctica del apartheid racista de los no judíos dentro de su territorio legal y de la violación sistemática de los derechos humanos en los que ocupa. Todo ello desobedeciendo recalcitrantemente las clarísimas resoluciones de la ONU y con la complicidad interesada de los EE.UU. y la acobardada y estúpida, pero no menos entusiasta, de la Unión Europea, nuestro inefable Moratinos a la cabeza.

Justo cuando acababa de redactar estas líneas me encuentro en la edición de El País de hoy una misiva incluida en la sección de Carta al Director que me mitiga el malestar que me ha producido tener que usar un lenguaje tan agresivo. La noticia de la matanza de niños causada por el bombardeo de una playa en la franja de Gaza ese mismo día perpetrada por el glorioso Ejército Israelí me provoca la sensación de haberme quedado corto en la adjetivación.

Lo unico que puede aducirse en favor del bueno de Shlomo es que si en lugar de haber gente como él con responsabilidades políticas en el estado de Israel, todos fueran como el actual embajador del mismo en España, el torvo Victor Harel, que además de todo lo que se le supone, practica un odio visceral hacia los árabes, que muestra sin pudor cada vez que se le da oportunidad, las tonterías se habrían acabado y el genocido ya se habría consumado.

sábado, 10 de junio de 2006

Larache (Al 'araish) ( mizân 3º: bitâyhi)


Powered by Castpost

Colgada en un acantilado, quizás la que llegó a ser la más española de las ciudades del Protectorado, Larache sufre su hoy su abandono con una dignidad resistente.

Tal vez pronto le llegue la hora como a su vecina Asilah porque ya las multinacionales del ocio la han visitado y la han elegido como el lugar idóneo donde construir un gran complejo de granjas de descanso adocenado para los millones de europeos aficionados a ellas. Como Tenerife, Novo Sancti Petri, Cancún o Punta Cana, pero ahí mismo, muy cerquita. Nos lo comentaba la recepcionista del Hotel España donde decidimos alojarnos. Parece que una empresa belga o suiza ya tiene lista la construcción de una serie de complejos hoteleros en la costa con capacidad para 25.000 adoradores compulsivos de sol. Ya sabéis: esos lugares más o menos alambrados de los que no hace falta salir porque cuentan en su vientre con todo lo necesario para alcanzar el tipo de felicidad que colma las ansias viajeras de nuestros contemporáneos: higiénica piscina, una hamaca, un farragoso best seller de intriga pseudomistérica, pantagruélico bufé libre para la cena y un bar-discoteca donde mover el esqueleto antes de caer tumbado en la cama empapados en gin tonics. Enhorabuena a todos los ciudadanos marroquíes a los que permita vivir mejor este proyecto.


Elegimos el Hotel España finalmente, tras un agradable viaje en autobús desde Tetuán, después de inspeccionar el Riad, que ocupa el edificio de la que fuera la residencia de una aristocrática familia de la rama de los Orleans durante tres tercios del pasado siglo. La historia de esta familia de estirpe real emparentada con el actual rey de España es muy curiosa y la galería de personajes que pasaron por esta modesta y coqueta mansión de paredes blanqueadas y ventanas azules, abundante. Un relato pormenorizado de ella puede encontrarse en la página de la Asociación La Medina de antiguos residentes en Marruecos. En el apartado de Historia bajo el título Larache y la Duquesa de Guisa (Carlos Tessainer y Tomasich). A pesar de ser el mejor hotel de la ciudad está muy descuidado y la habitación que nos mostraron desmerecía demasiado del precio que nos pedían acorde con la supuesta categoría del establecimiento. Merece de todas formas una visita al vestíbulo y a los jardines.

El Hotel España tiene el sabor de los hoteles literarios de otra época. Y salvo los detalles propios del descuido proverbial de la hostelería económica marroquí, las habitaciones son muy dignas. Y si además se consigue una de las cuatro habitaciones que dan a la plaza puede resultar la mejor elección.


La plaza de Larache es una pequeña joya de la arquitectura colonial en su meridiana sencillez. De forma elíptica, su flanco norte lo forma un soportal de arcos blanqueados en el que se abre la alta portada de ladrillo dorado que da paso a la medina. El flanco sur lo forman cuatro fachadas de interesantes edificios. El más occidental, que ha abergado desde siempre al hoy casi descatalogado hotel Cervantes, fue el primero en construirse en la plaza, como muestra la curiosa fotografía aérea colgada en la galería de imágenes de la página de la Asociación La Medina. Le siguen los que albergan uno al Cafe Lixus y otro al Cafe Koutoubia, todos de estilo regionalistaamoriscado. Finalmente el Hotel España, un pasteloso representante del modernismo más canónico. La distribución de los edificios parece reflejar la división de la propia ciudad: las sencillas arquerías como fachada de la medina y los edificios de autor de la ciudad administrativa y militar. Sólo un edificio original, en la esquina más occidental, ha sido derribado y sustituído por la irritante fachada amarmolada de un moderno banco: el que distribuye las dos calles que bajan directamente al paseo marítimo. La zona ajardinada del centro y su insulsa fuente central moderna completan el panorama que se disfruta desde nuestro privilegiado balcón. La calma del océano al fondo y el chillerío de las golondrinas acuchillando el vientre cárdeno del cielo completan el deleite de unos crepúsculos inolvidables.

viernes, 9 de junio de 2006

Benedicto, no te esperamos

Me envía mi amigo Cato Zulu enlaces a la página de la iniciativa Jo no t'espere que ha surgido en Valencia al calor (de julio) de la amenaza de visita papal a la hermosa ciudad levantina, para desvincularse del evento y denunciar su cariz sectario, desproporcionado y anticonstitucional.
Este es el manifiesto que han hecho público:

Los días 8 y 9 de julio el Papa vendrá a Valencia a clausurar el Quinto Encuentro Mundial de las Familias. La doble condición que ostenta –cabeza de Estado del Vaticano y cabeza de la Iglesia católica- hace que esta visita no deje indiferentes a los ciudadanos y ciudadanas, tanto si estos son católicos como si no profesan ninguna religión, sobretodo porque las posturas públicas de la Iglesia inciden en las valoraciones de los derechos y deberes de la ciudadanía.Por otro lado la implicación, el apoyo incondicional que están prestando las diferentes administraciones de la ciudad, la Diputación, la Generalitat y el Estado está mucho más allá de lo que es tolerable en un Estado aconfesional. No es aceptable que las instituciones públicas estén destinando un volumen ingente de recursos humanos, económicos, infraestructuras... a unos actos que no dejan de ser una propuesta de una organización, la Iglesia católica, que ni nos representa a todos ni es parte del interés común que debe guiar la actuación de los poderes públicos. Y todo eso en un acto que impone un modelo excluyente de familia.Los grupos, colectivos y organizaciones que suscriben este documento, plurales y distintos en su orientación política, composición ideológica, confesional o no,
manifestamos:
Comentarios
Por fin, te has decidido a cambiar la imagen de portada. Me alegro. La anterior no estaba mal…bueno… era original cuando apareció como carátula de, “Abraxas”, el disco de Santana. Por cierto, la palabra Abraxas era un término que se grababa en ciertas piedras antiguas, llamadas Piedras Abraxas, y que las sectas gnósticas solían usar como talismán. Y esto último, me temo, no estaba en sintonía con el contenido de tu bitácora, ¿no te parece?Ánimo, tronko, que aún puede mejorar. En mi modesta opinión, deberías de cambiar el tamaño y las letras. Hasta otra.
bit ramone — 09-06-2006 21:25:18

domingo, 4 de junio de 2006

Qasida de Tetouan (qâim ua nusf)


Powered by Castpost

Rifeñas yebaliesPor lo demás paseos por la medina atestada siempre, seguir el río de gente atravesando las diferentes zonas donde se agrupan los oficios como en la Edad Media. El Suq al Huts, pequeña plaza al pie de un castillete es un buen lugar para observar a las yebalíes (de la Yebala, la Montaña), con sus enormes sombreros de paja adornados de cordones de lana azul, tan diferentes físicamente de los demás bereberes del sur y de los árabes. Me fascinan sus rostros rubicundos, a veces hasta pecosos, y sus ojos claros en una gama que va del avellana oscuro al azul cielo. Me reí mucho hace años cuando un estudio, parece que bastante serio, demostró que con quienes más están emparentados genéticamente los yebalíes era con los vascos, lo que desató las desatables iras del iracundo Arzallus. En dicha plaza venden las yebalíes sus tradicionales toallas, piezas de lana listada en rojo que llevan siempre las mujeres a modo de delantal.
Justo debajo del castillete hay un arco de donde sale la calleja que lleva a una zona mucho menos bulliciosa y más interesante que termina en Bab Saida, de la que hablé en la anotación anterior. Siguiendo la calle principal de Suq al Huts se llega al Jarrazin, el zoco de los curtidores, al Suq al Foki, Rifeñas yebaliesdonde el olor a pan lo llena todo y más adelante, y ya casi en Bab al Maqabar (Puerta del Cementerio, de donde procede la palabra española macabro) al de los ebanistas, en donde predomina el penetrante olor de las maderas aromáticas.
La vista de Bab Maqabar desde dentro es uno de mis paisajes urbanos favoritos, los dos arcos enmarcados por el muro blanquísimo, la ropa tendida en las azoteas (incluso disfrutando de la extravagante pincelada de las parabólicas), el trozo almenado de muralla, las pieles de cordero de la tenería colindante puestas a secar sobre las gradillas componen un cuadro de un orientalismo sencillo y natural que me fascina por eso mismo. Bab Maqabar
Una vez fuera las tumbas se derraman ordenadamente a los dos lados del camino. La entrada desde el cementerio nos enfrenta directamente con la barroquísima fachada de la zaouia El Harrak, a la que perteneció el recientemente fallecido músico Abd al Sadiq al Shaqara, que en España llegó a ser conocido por participar en el espectáculo Macama Jonda que montó José Heredia Maya en los 80 y por el precioso disco en él basado que grabó junto a la Negra (madre de Lole) y parte de la familia Montoya, en el que se fusionaban con sorprendente éxito el flamenco y las nubas andalusíes.
En las décadas anteriores Tetuán gozó de una fama, relativamente merecida, de ciudad infectada de timadores y pesados cazaturistas. Y apunto lo de la relatividad porque en realidad la verdadera culpa fue de la demanda. Durante años miles de turistas, fundamentalmente españoles, que bajaban al Moro con sus propios vehículos paraban en Tetuán en su camino hacia Chaouen y el sur sólo por ser el lugar más cercano a la frontera de Ceuta para pillar el hachís que fumarían el resto del viaje. Ello hizo que muchos buscavidas se aprovecharan de dicha circunstancia y montaran a la entrada una serie de ingeniosas trampas para desplumar a los pobres pardillos nasranis (nazarenos, cristianos). La más común consistió en llevar a los incautos compradores a una casa, en cuyo patio, rodeados de niños y vecinas tendiendo la ropa (lo que en principio alejaba falsamente las sospechas), eran obligados, siempre sin violencia, sólo con la intimidación de hacerlos sentirse en territorio comanche, a comprar una cantidad 20 o 30 veces superior a la deseada, cantidad que era irremediablemente abandonada en la primera esquina tras conseguir salir asustados de la aventura. Al calor de este negocio muchos otros intentaban también hacer de guías comisionistas para las tiendas de artesanía o para los hoteles baratos de la zona..
Hoy todo esto es cosa del pasado y en cuatro días no hemos sufrido ningún tipo de presión de la que era normal hace años en cualquier lugar de Marruecos.
Aunque no hacía tanto tiempo que no volvíamos a Marruecos me fijé especialmente en los avances del integrismo en la vida de la gente en general y la verdad es que no conseguí distinguir demasiados cambios. Algunos barbudos, que ya existían desde hace años, y los mismos pañuelos de siempre, algunos adornando la cabeza de preciosas chicas jóvenes embutidas en ajustadísimos vaqueros que moldeaban una visible masa glutear movida al ritmo sabio de la coquetería. Por ahora los intentos del wahabismo por hacerse con las conciencias de los marroquíes, mediterráneos y un pelín politeistas, como sus vecinos del norte los andaluces, en su tendencia a adorar más a los santos y santas venerados en zaouias y ermitas que al propio Dios Clemente y Misericordioso. De todas formas mi amigo Rachid , aunque nada sospechoso, no ya de integrista sino ni siquiera de religioso, defiende la teoría de que han sido las prédicas de los islamistas, concretamente de Justicia y Caridad las que han moralizado a muchos miembros de las capas populares, enfrentándolos con la contradicción que supone acusar a los gobernantes de corruptos cuando el deporte nacional ha sido siempre tratar de estafarse mutuamente (y no sólo a los turistas) en los precios de los productos. Realmente yo he constatado una moderación sorprendente en la razonabilidad del sistema de precios inusual hace sólo unos años. Pero no estoy muy seguro de que la causa sea la que apunta mi amigo, sino más bien una especie de autorregulación automática e inconsciente por cansancio de la propia sociedad marroquí. Pero él insiste y pone como ejemplo algo que yo mismo le había contado: lo conseguido en Sudamérica por los predicadores evangelistas que han logrado domesticar a miles de borrachos y delincuentes empleados hasta entonces con sus pecados en la destrucción sistemática de sus propias familias. No sé, no sé...
La mellah (barrio judío) de Tetuán es sin duda el más interesante de Marruecos, junto con el de Fes, mucho más aristocrático. Un pequeño barrio adosado a la medina de callejas estrechas pero rectas, con arcos blanqueados y altos escalones en las puertas fue el lugar de residencia de los sefardíes durante siglos, hasta que una compleja serie de factores derivados de la creación del estado de Israel lo fue despoblando a lo largo de las últimas décadas. Hoy no queda ninguno y sus casas están ocupadas por musulmanes.
Otro dato curioso de la medina de Tetuán son los diferentes dibujos de los herrajes de las puertas, que hacen referencia a la diferente procedencia (Córdoba, Sevilla, Granada) de los antiguos andalusíes que repoblaron Tetuán a los largo de los siglos y de varios y seguidos exilios. No conseguí averiguar la exactitud de esa referencia pero sí constaté que las más corrientes son las que muestro en la foto. En la medina de Rabat, tras la roja muralla llamada De los andaluces, Herrajesse conservan en las puertas de muchas casas unos dinteles con formas renacentistas estilizadas (arcos de medio punto sobre finas columnillas) que llevaron los últimos musulmanes expulsados de España en el siglo XVII y que colonizaron esa zona de la ciudad.
La antigua estación de ferrocarril, construida por los españoles en un candoroso estilo amoriscado está siendo limpiada y puesta en valor por el gobierno español con el fin de que sirva para alojar el nuevo Museo de Arte Contemporáneo de una ciudad que se caracteriza por la calidad de sus artistas, principalmente pintores.
Antigua estación

Una mañana nos alargamos en el autobús urbano hasta Martil, apenas a ocho klómetros. Una larquísima playa de arena fina en cuyo borde se abren treinta o cuarenta bares con terraza desde donde disfrutar de la vista. Lástima que en ninguno, en absolutamente ninguno, nos sirvieran una cerveza. Parejas jóvenes y bandas de chicos ocupaban su tiempo sentados ante el inevitable té moruno o los edulcorados refrescos del ramo. La cerveza tuvimos que tomárnosla en el comedor del hotel Estrella de Mar, en la más completa soledad. Menos mal que la costumbre española de la tapa pervive y con una generosidad aún mayor: un plato de paella y dos sardinas nos fueron ofrecidas con la cerveza.
Una estupenda comida a base de pescado y marisco regada con agua Sidi Harazem (y con la inevitable tapa de paella gratuita) en el restaurante popular Hala nos resarcieron de las manías antialcohólicas de esta parte del género humano.
Nos despedimos de Tetuán con una cena en la Casa de España, más por curiosear que por otraz cosa. Está justo detrás de la iglesia de la Plaza Primo (plaza del Mahdi) y adosada a ella. El comedor es lúgubre y pretencioso pero disfrutamos de una cena exquisita, típicamente marroquí, aderezada por las anécdotas (en perfecto castellano) de unos camareros, de rigurosa etiqueta, que parecían ser los mismos que sirvieron la cena de despedida el día de la Independencia y a quienes no hizo falta tirarles de la lengua para que se desataran.




ADDENDUM: Recién regresado asisto en El País a una diatriba entre dos escritores maghrebíes: una judía sefardita nacida y criada en Tetuán que vive en España (Esther Bendahan) y un escritor marroquí (Edmond Amran el Maleh) . Ambos exponen sus puntos de vista acerca de las huida de los judíos de sus barrios de Marruecos, principalmente con destino a Israel, a mediados de los 50.

Memoria rota de los judíos del norte de Marruecos (Bendahán)


Patología de la memoria (Edmond Amran el Maleh)

Comentarios
Me gustaba más el Abraxas.
almorávide — 08-06-2006 12:09:11
Esa cabecera, la del Abraxas, siempre fue provisional hasta que consiguiera confeccionarme una por mí mismo. Y además ha estado ya demasiado tiempo. Y además a diferencia de tí, a mucha gente no le gustaba. Mi amigo Bit Ramone la aborrecía sinceramente y siempre me ha aguijoneado para que la eliminase. No me ha surgido ninguna buena idea para confeccionar una nueva, aunque siempre tuve en la cabeza hacer algo con el rostro que aparece en ésta. Se trata de la máscara mortuoria del poeta romántico inglés Williams Blake (1757 - 1827), que siempre me pareció un ejercicio de superstición laica, y además sugiere muchas cosas además de eso.Te agradezco tu comentario y te invito a que me ayudes a buscar la idea feliz para el encabezamiento de esta bitácora.
Harazem — 08-06-2006 19:27:26

Libro de reclamaciones

En el Libro de Reclamaciones de esta bitácora se ha recibido una queja por la lentitud con la que voy suministrando los capítulos del relato del viaje a Marruecos. La única excusa válida es la de que, como probablemente nadie se imagina, hay que confeccionarlos. Y como tampoco nadie se imagina, nadie me paga por hacerlo. Pero además tengo otra excusa que, sin duda, será más comprendida.
¡Man regalao un gato chico!
Mirad, mirad, improbables lectores. ¿Quién se resiste a no pasarse el día haciéndolo rabiar?


jueves, 1 de junio de 2006

Vidas y muertes

Parece ser que ha muerto Rocío Jurado. Nunca me interesó lo más mínimo su música ni su personaje, pero casi desde que tengo uso de razón he sabido involuntariamente más cosas de su vida que las que sé de alguno de mis primos. A pesar de todo he lamentado la carroñera expectación que ha desatado su agonía en este estúpido país. Por su dignidad. Descanse en paz.

También ha muerto Hamza el Din (1929-2006), un músico nubio que sí que siempre me ha tocado la fibra delicada del alma que regula las emociones artísticas, concretamente las musicales. Pero nunca, por más que lo intenté, llegué a saber gran cosa de su vida, parece ser que novelesca e intensísima. Apenas unos datos sueltos en las carátulas de sus discos o en las revistas especializadas. Su recorrido por su Nubia natal montado en un burro y armado de lápiz y papel recogiendo decenas de canciones de su pueblo antes de que fuera inundada por las aguas de la presa de Assuan. Su virtuosismo con el laúd, que aprendió con grandes maestros en El Cairo y su salto a Roma y Estados Unidos (1962) primero y al Japón después tras su casamiento con una japonesa. Fue admirado por grandes músicos occidentales y colaboró con algunos de ellos, como The Grateful Dead o el Kronos Quartet. Descanse en paz también.

En su recuerdo coloco su honda versión de la muwashaha Lamma Bada, posiblemente una de las canciones activas más antiguas del mundo. Su origen parece estar en la corte andalusí de Córdoba del siglo X, de donde pasó a Oriente Medio. Hoy aún es una de las canciones más interpretadas en aquella zona, tanto por artistas consagrados como por el pueblo llano. Fairuz, Savina Yannatou y Maria del Mar Bonet la tienen en su repertorio.




Powered by Castpost





Comentarios
no parece ser. Ha muerto la Jurado. también mi vida discurrió viendo imágenes de su vida y de sus actuaciones. no soy andaluza, tampoco conozco a este músico (no todos tenemos acceso a un arte de minorías) pero distingo la tibieza de lo que no lo es. No hace falta mucha formación para eso; creo que esta noche lo podemos comprobar todos. ha muerto la Jurado y desde aquí todo parece un poco más tibio ahora.
escarlata — 02-06-2006 02:22:05
¿?(Interrogo al comentario previo y único, si es que es posible hacer eso, sin propósito de obtención de respuesta; pregunta ensimismada y ojeahorizonteboquiabierta, cara de pasmo, en definitiva)La Jurado se cantaba a sí misma el cumpleaños feliz en la puerta de su casa, qué cosas tiene la tele. La canción la oigo a saltos, como siempre.
Susana — 02-06-2006 11:55:09
Yo también la oigo a saltos ( la canción, no a la Jurado)Pero mi comentario es para reclamar más capítulos del viaje a Marruecos, que los vas dando con cuenta-gotas...
Mele — 04-06-2006 09:17:02
Gracias Mele, parece que a alguien interesan mis andanzas en la morería. Prometo que antes de que el sol recoja sus doradas guedejas tendrás otra píldora. Y prometo también que aunque sea sólo por eso, porque al menos alguien parece esperarlas, me daré más prisa. Te adelanto que el relato contiene un pequeño artefacto macabro-emocionante que ni el entierro de la Jurado. Saluda a C.
Harazem — 04-06-2006 10:22:49

sábado, 27 de mayo de 2006

Qasida de la Paloma Blanca: Tetuán (san'a 2)


Powered by Castpost

Aunque no era la primera vez que visitábamos la antigua capital del Protectorado, dos días más en Tetuán nos permitieron conocerla más en profundidad. Rincones recónditos poco explorados por los escasos turistas que recalan en ella (a pesar de su condición de Casco Histórico Patrimonio de la Humanidad, que alcanzó recientemente), sobre todo por la zona de Bab Sa’ida, en los alrededores de la mezquita de Sidi Sa’idi, patrón de la ciudad. En una de las esquinas encontramos un ejemplar de tetuaní de los que van quedando ya pocos: un abuelo que vivió los años del Protectorado, tocado con el inevitable gorro de lana y portador de un raído abrigo. Regenta una pequeña tienda de comestibles en la que atiende a la humilde clientela del barrio mientras escucha infinitamente en un desportillado radiocassete una vieja cinta de Antonio Machín. Nos saludó y en un español de reminiscencias coloniales nos retrató con pocas pero sabias pinceladas la vida de la ciudad en su juventud. No sólo había nostalgia por su el tiempo ya ido, también parecía sentirla en nombre de la ciudad. Por él nos enteramos de que los españoles, los pobres, emigrantes, no los militares, no se habían instalado solamente en la zona nueva, sino que, al contrario de los franceses, lo habían hecho también en la intrincada medina. ¿Sólo por ser más pobres? Según aquel vestigio viviente, en aquella zona de la medina habían vivido marroquíes y españoles puerta con puerta, compartiendo callejón y sal en igualdad de condiciones. Su versión coincidía con las opiniones de varios intelectuales nortemarroquíes de que la colonización española había sido, en los lugares pacificados, extremadamente liberal e intregradora. De hecho, la existencia de algo parecido a partidos políticos marroquíes y de prensa libre (que desaparecerían con la independencia) a ello apunta. Varias fuentes independientes coinciden en que, durante el franquismo, los marroquíes gozaban de mucha más libertad que los metropolitanos, acogotados por el puño de hierro de la dictadura.

Yo siempre pongo por método en cuarentena todo ese tipo de afirmaciones positivas respecto a cualquier forma de colonialismo y siempre trato de descubrir el racismo encubierto de las manifestaciones paternalistas que las acompañan. De hecho siempre he defendido la necesidad de asunción perenne por el Estado Español del recuerdo de los bombardeos aéreos con gases letales de los aduares rifeños por parte de su ejército a principios del siglo pasado, que inauguraron la abominable tendencia militar a bombardear desde el aire a la población civil como una táctica más de guerra. Pero por más que he buscado jamás he encontrado rencor en los sobrevivientes de la colonización. Más bien he percibido una especie de nostalgia por un tiempo más feliz que el actual, por una situación política y social más cómoda y dinámica, más liberal, en suma. El gobierno central marroquí tiene mucho de culpa: el norte del país siempre fue sospechoso y ha sido mantenido en la más absoluta indigencia por la desidia institucional de Rabat. La colonización española fue sustituida por la colonización de las gentes del sur, que absorbió el rencor que pudieron haber generado los españoles.

Aunque cada vez menos, por todo Tetuán se pueden encontrar personas mayores como el abuelo de la tiendecita. Y les encanta saludarte en español e intercambiar unas palabras. Y señalarte dónde estuvieron algunas de las dependencias militares o sociales españolas: el casino, un cuartel, una escuela...

La presencia española está muy viva aún, a pesar de la inmersión francófona que ha sido sometida la población rifeña desde hace años. En los mercados no se cuenta por dirhams, sino por riales. La gente aún llama Plaza Primo (no sé a cual de los dos Primos se refiere si al dictadorzuelo zarzuelero o al fascista de su hijo) a la plaza donde está la iglesia y Plaza de España a la monstruosamente remodelada y renombrada como de Hassan II.

El caso de esta plaza es especial. Los tetuaníes siguen sin perdonar al rey que les destrozara su coqueto lugar de encuentro favorito, ajardinado y con un templete hispanomorisco en su centro, de un blanco resplandeciente, para sustituirla por una explanada dura que antecede al nuevo palacio real que sustituye al del Khalifa, un conjunto construido en ese horripilante estilo neoasirio que es la marca arquitectónica de la monarquía alauita. Lo más sangrante es que la plaza es ahora impracticable, acordonada perennemente y vigilada por celosos policías. Mis sondeos son, claro, limitados pero, creo, sintomáticos.













Plaza de España de Tetúan tal como se mantuvo hasta que fue arrasada para construir la nueva en los años 80














La nueva plaza y el palacio neoasirio del rey

ADDENDUM:

ARTÍCULO DE GABRIEL CARDONA acerca del trato que el ejército colonial español tributó a los miembros de las tropas "indígenas", en el marco de una opinión sobre el homenaje que se tributó recientemente en Nador al criminal de guerra general Mizzian con motivo del museo abierto en su memoria con la inmoral presencia de autoridades españolas.

jueves, 25 de mayo de 2006

Preámbulo del Proyecto de Estatuto de Andalucía (Nuehtro'htatú)

    «Andalucía ha compilado un rico acervo cultural por la confluencia de una multiplicidad de pueblos y de civilizaciones, dando sobrado ejemplo de mestizaje humano a través de los siglos. La interculturalidad de prácticas, hábitos y modos de vida se ha expresado a lo largo del tiempo sobre una unidad de fondo que acrisola una pluralidad histórica, y se manifiesta en un patrimonio cultural tangible e intangible, dinámico y cambiante, popular y culto, único entre las culturas del mundo»



ja ja ja ja ja ja hacía tiempo que no leía algo tan gracioso ja ja ja ja ja ja ja ja ja es que ni hecho adrede ja ja ja ja ja ja es que me parto el culo de la risa ja ja ja ja ja ja si alguien quiere hacer una ja ja ja ja parodia del pestilente narcisismo andaluz ja ja ja ja ja no le sale algo tan bueno ja ja ja ja gracias a ferlosio que me lo puso ante las narices ja ja ja ja ja ja yo nunca hubiera leído de motu propio esa ja ja ja humorada ja ja ja ja ja ja los casposos eruditos locales andaluces ja ja ja ja ja tan repulidos ellos ja ja ja ja deberían ja ja ja protestar por ja ja ja ja esa intromisión en su estilo a ver a ver ja ja ja ja que lo leo otra vez ja ja ja andalucía ha compilado un rico acervo ja ja ja ja qué bueno ja ja ja ja ja ja una unidad de fondo que acrisola una pluralidad histórica dice ja ja ja ja ja ja ja ja madre mía ni salcedo hierro ja ja ja ja ja el rey del ripio moripio y de la orondosa prosa cascarriosa ja ja ja ja ja qué maravilla de estilo ja ja ja ja ja voy a buscar mi viejísima enciclopedia álvarez ja ja ja ja que me parece ja ja ja ja ja que lo han sacado de ahí ja ja ja ja de cuando las pomporrutas imperiales aquellas ja ja ja ja siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiií es que son la repapera limonera ja ja ja ja ja talmente el mismo morapio prosapio ja ja ja ja ay que me duelen ya las costillas ja ja ja ja ja ja ya paro ja ja ja y yo sin pañuelo ja ja ja ja ja ya..... ja ja... aaaaay... sic transit gloria mundi amén

Comentarios
Hace veintitantos años, en la campaña del referendum sobre la autonomía de Andalucía por el 151, se escuchaba una cuña radiofónica pagada por la UCD en la que la voz rapsódica de Lauren Postigo decía: "Andaluz, este no es tu referendum". Parece mentira que después de tantos años no imagino a nadie mejor que al mentado andazulú para poner en sus labios este preámbulo de grana y oro. Es como una de aquellas viejas presentaciones del Corral de la Pacheca, en las que el realizador sujetaba un primer plano del castizo, mientras entre bastidores el estatuto se prepara la mantilla y se la fija a la peineta con los artículos de azabache y plata, dispuesto a entonar el pasodoble único el er mundo.(Otra vez tengo Internet)
Cayo Anneo Paco — 27-05-2006 09:51:54
El sic transit gloria mundi lo colocaremos en el terreno de lo intangible, pues.Y lo que sigue es mejor. Por ejemplo: "Estos rasgos, entre otros, no son sólo sedimento de la tradición, sino que constituyen una vía de expansión de la cultura andaluza en España y el mundo y una aportación contemporánea a las culturas globales" amén amén amén
Paolo — 29-05-2006 19:34:38
Perdóname, Manuel, otro comentario más, pero es que estoy leyendo la biografía de Antonio Machado que Gibson acaba de publicar, y en la página 66 me acabo de encontrar ls descripción que Machado hace de otro de mis andaluces predilectos, Francisco Giner de los Ríos:"Como todos los grandes andaluces, era don Francisco la viva antítesis del andaluz de pandereta, del andaluz mueble, jactancioso, hiperbolizante y amigo de lo que brilla y lo que truena. Carecía de vanidades, pero no de orgullo; convencido de ser, desdeñaba el aparentar. Era sencillo, austero hasta la santidad, amigo de las proporciones justas y de las medidas cabales."Me he acordado en este punto de este preámbulo estatutario.
Cayo Anneo Paco — 29-05-2006 19:54:04
Pues sí, amigos Cayo y Paolo, parece que la cosa no tiene remedio.Aunque parezca mentira, probablemente sean, de todos los de las demás comunidades, incluidas las más feroces nacionalistas, los gobernantes socialistas andaluces los que desde la Transición, con más paciencia y tenacidad y más finamente se han trabajado la consecución de un marco identitario desde el que ahora proclamar los hechos diferenciales que supuestamente forjan el ser de sus gobernados. Y su convencimiento, claro. Tal vez no lo hicieran desde el principio con los mismos fines segregacionistas que aquellos, sino más bien desde una estrategia de panem et circenses para mantener a la parroquia adocenada y contenida a la carcunda tradicionalista arrebatándoles sus propias armas. Pero los resultados han sido desde luego espectaculares. Desde el principio de su eterno mandato los socialistas se emplearon a fondo para rescatar del regazo del facherío, aprovechando un momento de fatal desconcierto de éste, la cascarria folklórica y supersticiosa. Y hacerla suya, fomentándola y dotándola de una dimensión culturalista que nunca curas ni rocieros hubieran soñado. En lo teórico, con una entusiasta brigada de antropólogos a la violeta consiguieron convertir las casposas señas de identidad de la Andalucía de castañuela y caracolillo húmedo, de incienso e idolatría, de la grasia cortijera, la "quincalla meridional" de Ortega en suma, en alta cultura esencialista. En lo práctico una colección de directivos sin escrúpulos convirtieron la televisión autonómica en la mayor excretadora de frikismo folklórico-supersticioso del hemisferio norte y, probablemente, también del sur. Rocierismo y otros romerismos no menos estreñidos, capillismo cofrade, caracolismo nucal, espeluznantes folklóricas descerebradas, ferialismo sevillanista, laurenpostiguismo reciclado, estafadores de alto nivel pero con una grasia que no se pue aguantá, machorrismo torerista, estomagante humorismo de mugrientos chistes con corazón fascista y cruel, caballismo señoritil, aristocracia retrechera, marbellismo incalificable... han ocupando exclusivamente durante años su parrilla, todo bajo la impostora denominación de LO NUESTRO. En los años 70 sólo se disfrazaban de flamenca para ir a la feria las niñas y... la Duquesa de Alba, que para eso estaba por encima del ridículo. En la Semana Santa desfilaban la mitad de cofradías, siendo una fiesta limitada a beatas, penitentes y poetastros oficiales y a la mayoría de los pasos de Semana Santa tuvieron que ponerles ruedas porque todo el mundo pasaba de ser costalero. Las folklóricas eran una especie en feliz peligro de extinción y los sinvergüezas con o sin apellidos no hacían alardes de sus hazañas para no ser malmirados. Las sevillanas sólo servían ya para aumentar el estado de embriaguez físico y mental de la parroquia en ferias y romerías...Hasta que llegaron los socialistas para convertir todo eso en LO NUESTRO. E incluirlo en su campaña de “Sea andaluz. Consuma productos andaluces”. Sobre todo los espirituales. Así de la misma manera que muchísimos madrileños de los años 20 acabaron hablando como los personajes chulapos de Arniches y las zarzuelas que los parodiaban, los andaluces hemos acabado convenciéndonos de que somos andaluces y comportándonos como tal, según el guión paródico que nos han preparado. Aquí no han hecho falta ikastolas, ni inmersiones lingüísticas, ni radicalismos políticos. Sólo paciencia y constancia. Y mientras aprendíamos a ser andaluces nuestros gobernantes han convertido el territorio en un lugar casi inhabitable, permitido una especulación sin tasa ni medida que ha destrozado sin remedio el medio ambiente: la costa, las campiñas, los cascos históricos, que esas sí que son nuestras verdaderas señas de identidad, asegurado el reinado del humo y el ruido en las ciudades, en lugar de poner los medios (educación e infraestructuras) para humanizarlas, mantener e incluso acentuar las desigualdades sociales, posponer la reforma agraria hasta otra era, mantener la educación en el último de los intereses, construir un sistema de salud desquiciado... Tal vez han elevado el nivel de vida de la comunidad, pero desde luego a costa de cargarse su calidad. La otra Andalucía, la ilustrada, la que apostaba por un desarrollo racional, distributivo, más o menos armónico, la que quería construir unas señas de identidad basadas, como quería Azaña del patriotismo, "en las regiones templadas del espíritu", ha quedado arrumbada, tildada de metepatas, aguafiestas, agorera y esaboría. Y al menos la palabra antipatriota aun no forma parte de ese vocabulario denigratorio.Y ahora, para competir en identitarismo con los feroces nacionalistas norteños rematan la faena poniéndose sublimes parasitando el herrumbroso lenguaje erudito-localista que creíamos desaparecido o en vías de extinción, las "pomporrutas imperiales" y las "unidades de destino en lo fanfinflás" que empedraron los pregones y los libros de texto de la dictadura franquista.Está bien que quieran no ser menos que las comunidades histórico-histéricas norteñas, pero al menos deberían de tratar de no ser más... gilipollas.
Harazem — 31-05-2006 00:07:27

miércoles, 24 de mayo de 2006

Qasida de la Paloma Blanca: Tetuán (san'a 1)


Powered by Castpost

Marruecos ya no es lo que era. Salvo los que esperan en el puerto, los taxistas de Tánger ya no tratan de atracar al guiri pidiéndole un desorbitado precio antes de iniciar cualquier carrera. Incluso devuelven el cambio. Y claro, resulta tremendamente barato y relajado moverse por la ciudad: precio de autobús en España. Una carrera normal son 10 dirham (1€). Más que el precio en sí, lo que se agradece es no tener que convertir cada ocasión en una lucha a brazo partido con el conductor para no ser estafado. Taxi, pues, a la estación de autobuses. Tetuán La Blanca, acostada en una ladera, nos esperaba al final de un trayecto amenizado por varios vendedores de productos chinos: burdas falsificaciones del bálsamo El Tigre, cuya efigie ha sufrido la misma mutación que el cocodrilo de las Chemise Lacost fabricadas en Shanghai, artilugios de misteriosas y supuestamente imprescindibles virtudes para el ama de casa, pringosas cremas faciales... Aunque puedo entender medianamente una conversación en árabe clásico, el atropellado dialectal marroquí norteño se me hace en ocasiones inextricable. Pero lo disfruto en boca d elos charlatanes con un placer beatífico e incluso me atrevo brevemente con él con mis empañoladas vecinas de asiento. El hotel Panorama, a dos pasos de la estación de autobús, ofrece unas soberbias vistas sobre el Rif, con los picos del macizo Gorgues en primer plano. Cada cambio de luz se convierte en una fiesta para la vista.Nada más llegar somos dulcemente secuestrados por la familia de nuestro amigo Rachid, que nos había endosado una pequeña bolsa para ellos. La oportunidad de conocer una casa marroquí es de oro y más si hemos sido presentados como de la familia. La deliciosa comida elaborada por su madre, degustada en la intimidad de un hogar y según sus usos, es decir, utilizando sólo las manos, la interminable sobremesa empedrada de pastelillos caseros y regada con litros de té y la complicada y políglota conversación convirtieron ese día en un regalo del destino.

jueves, 18 de mayo de 2006

NUBA-SUITE MARROQUÍ: PRIMER MÎZÂN (Tánger)


Powered by Castpost









No me gustan los nuevos catamaranes que cruzan el estrecho. Sobre todo en la travesía Algeciras-Tánger. Supongo que para quien tenga prisa serán una bendición, pero como yo nunca la tengo cuando lo hago, prefiero los viejos ferrys, los que tardan más del doble en cubrir la travesía, pero que permiten disfrutar con calma desde su cubierta de las milenarias vistas de las costas enfrentadas. Me gusta cruzar por en medio de las dos viejas columnas, el Djebel Musa y el Djebel Tarik, y seguir las líneas de ambas costas acodado en una barandilla, con tiempo suficiente para tejer ensoñaciones preñadas de mitos y heridas abiertas en las que se cruzan sin buscarlo desde el Hércules furioso que separa mundos hasta el dolor de los pobres que tratan de acercarlos dejándose la vida en las pateras. Las más recurrentes dibujan unas velas fenicias buscando islotes desde donde enseñar numismática a los apaches íberos de ambas orillas, pero también los cascarones donde pasaron las primeras tropas de mareados bereberes para cambiar el sentido de la historia de España. Eso nos hizo llegar a Tánger con el suficiente retraso como para decidir pasar la noche en ella en lugar de continuar hasta Tetuán como habíamos previsto. Al contrario de otras veces, no veníamos en nuestro coche, sino que habíamos decidido viajar por el país usando los propios medios marroquíes: tren, autobús y taxi colectivo. Nuestro hotel favorito en Tánger , el Villa de France, hacía tiempo que se deshacía en ruinas. En cierta ocasión conseguimos que nos reservaran la habitación 35, desde cuya ventana Matisse pintó la vista de la iglesia de Saint Andrews. Sólo soy un modesto consumidor de mitología. Modesto en un sentido voluntarioso, porque practico para mis desordenadas apentencias una saludable morigeración racionalista. Pero Tánger es probablemente la ciudad con mayor oferta de consumo de mitos contemporáneos a precios más asequibles. Dejando a un lado el Minzah, que tampoco es demasiado caro para los estándares europeos, se puede disfrutar de hoteles con categoría por la mitad de precio que en España y además, practicar la mitofagia. Los más significativos son el Continental, con unas soberbias vistas al puerto y al Estrecho por la situación de su fachada principal y que aparece en El Cielo Protector de Bertolucci y el Rembrandt, justo en el lugar donde el Boulevard Pasteur se convierte en la Avenida de Mohammed V. En él vivió un año Tennesse Williams. Por eso lo elegí en esta ocasión y desde luego, la evocación no me supuso un gran esfuerzo: el hotel sigue siendo el mismo, en todos los aspectos y no siempre agradables. La jornada se completó con una visita a la librería Les Colonnes y una cena en el coqueto restaurante Agadir de la rue du Prince Heritier. Delicioso, aunque escaso, el tagine de cordero con limón confitado. Gerrouane tinto. Té y pastelillos tradicionales.

lunes, 15 de mayo de 2006

Marruecos

Acabo de regresar de pasar 10 días en Marruecos. Casi por enésima vez. En esta ocasión me he limitado sólo al norte costero. Parte de lo que fue el Protectorado Español: Tetuán, Asila y Larache, además de Tánger. He traído, además del tópico aroma que impregna el aire de sus medinas, fundido de yerbabuena, cuero y comino, muchas cosas que contar. Ha sido un hermoso viaje, pleno de nuevos descubrimientos y sabrosas anécdotas, que en dosis capitulares iré desgranando para los fieles e improbables visitantes de esta bitácora. Es, claro, una amenaza. La vuelta a casa me ha deparado además una alegría inesperada: he encontrado dorados los frutos que dejé verdes en el níspero que amorosamente cuido en mi terraza desde hace 20 años. Ya sé que no os debe importar demasiado, pero, ¡venga, tacaños, felicitadme!




Comentarios
Desde luego, jamás se han visto en la historia frutos semejantes. Tal es su hermosura que, de haberlos conocido, el mismísimo Antonio López hubiera hecho "El sol del níspero".
Susana — 15-05-2006 22:45:46
Celebro tu regreso.
P — 15-05-2006 23:49:02
Tus “improbables” lectores te echábamos de menos. El nisperero, que así es como le llamamos por mi tierra, precioso. Me da la sensación de que debes de tener fotos bastante buenas… Besos.
almorávide — 16-05-2006 09:29:44
Me he entarado que habeis estado en Marruecos a la vez que leía en El País que ha muerto Cheikha Rimitti. Te leo mientras escucho "N´ta Goudami. Vaya un homenaje a la abuela del "rai" y a tus magníficos nísperos. Un beso
lorensito — 18-05-2006 12:53:22
Pues felicidades, que serían más entusiastas si me gustaran los nísperos, no lo dudes.
Paolo — 18-05-2006 21:28:38
Ah, qué hemorragia de satisfacción siento cuando mis improbables lectores responden solícitos a mi solicitud de mimos.Hermano: debió ser una serendipia fundamentada en la sangre: ayer también anduve oyendo a Rimitti como homenaje, aunque en mi caso se trató del "Nouar".En cuanto a Paolo... Es una cortesía común felicitar siempre a los embabados progenitores aunque lo que nos muestren en el capacho pudiera servir como apoyo a la teoría del eslabón perdido.
Harazem — 19-05-2006 08:43:25
Y a los demás que nos den por donde se empiezan los cestos. Será carente de tacto el tío. Tus improbables lectores también tienen ego, aunque no le hagan fotos y las publiquen. Anda y que te zurzan el níspero.
Susana — 19-05-2006 23:52:55
Cuando un improbable (en este caso improbablesa) lector tiene razón tengo que dársela. Y en este caso tiene motivos sobrados para pasar de la improbabilidad a la exigencia contundente y al chinchoso desplante, toda vez que ha demostrado una fidelidad que me halaga.Susana, tal vez no lo arregle, pero si no respondí directamente a su comentario fue de puro embargado por la emoción de contar una improbablesa lectora capaz de tan finas asociaciones fílmico-literarias. ¿Cómo anda Xana?
Harazem — 20-05-2006 18:37:13
Muy delicado por tu parte. Gracias
p — 23-05-2006 13:03:43

jueves, 4 de mayo de 2006

Imagen versus decencia



Ande, señor Moratinos, ande a decirles a nuestros amigos israelíes que no se corten , que hagan lo que tengan que hacer, que no nos importa la imagen que de salvajes destructores de viviendas, propias o ajenas, dan, que ya se encarga usted de bregar con los palestinos para que no nos den tanto la lata con sus quejas...